La espectacular recuperación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel tras las recientes lluvias ha desatado una oleada de visitantes sin precedentes. La afluencia de turistas es tal que, según ha afirmado a este diario el alcalde del municipio, Leopoldo Sierra, «ahora mismo es hasta difícil pasear por las Tablas», evidenciando el atractivo renovado de este emblemático ecosistema y su creciente impacto en el turismo de la región.«El ida y vuelta y el cruzarse en las Tablas de Daimiel se hace muy complicado en estos momentos del número de visitantes que estamos teniendo», asegura el alcalde, quien ha confirmado que los hoteles de la localidad «están al completo prácticamente durante toda la Semana Santa». En este sentido, Sierra invita a los «miles y miles de personas que van a conocer este espacio tan emblemático» a conocer también el patrimonio cultural y religioso de Daimiel, su gastronomía, sus vinos y, sobre todo, a su gente.Noticia relacionada reportaje No No Las lluvias convierten las Tablas de Daimiel en un fugaz oasis en el corazón de La Mancha Fran Malara«Estoy convencido de que ese visitante que organice una visita al parque por la mañana, pueda conocer también el yacimiento prehistórico de la Motilla del Azuer, una joya de la edad de bronce, y la Laguna de Navaseca, una visita diaria de muchos de los vecinos y amigos de la ornitología, porque se van a llevar un recuerdo inolvidable del turismo de interior que pueden disfrutar en nuestro municipio», asevera.Sierra recuerda que el turismo «es un potencial económico importantísimo para una localidad como Daimiel» y que depende en gran medida de las Tablas, las cuales califica como «el buque insignia del turismo del municipio». En este sentido, ahora que el parque tiene toda su superficie encharcada, el alcalde pide a las administraciones y al conjunto de la sociedad reflexionar, «porque muchas veces lo vemos en una UVI, con apenas 70 u 80 hectáreas inundadas, y ahí la ilusión se trastorna y se convierte en preocupación».La fauna, lo más importante«Tenemos que intentar entre todos conseguir que el parque tenga esta vida, este mínimo que establece el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), el documento normativo fundamental para la gestión de espacios naturales protegidos en España», demanda. «Para eso estamos las administraciones. Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas», recuerda, destacando que «es fundamental» asentar estas cifras. «Las administraciones estamos para que las leyes se cumplan y no podemos permitir que en un momento determinado, Europa nos sancione por no realizar el cuidado y la conservación que necesita y merece el parque», denuncia Sierra.«Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas»Las Tablas de Daimiel fueron declaradas el 28 de junio de 1973 Parque Nacional con el objetivo de la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos del territorio nacional. Como consecuencia de esta denominación, el organismo de cuenca debe garantizar los aportes de caudales para la protección «de lo más importante que tenemos ahí, los seres vivos que cohabitan e interaccionan en el Parque Nacional», fundamentalmente por la presencia del agua.Lo solucionó la naturalezaA este respecto, el alcalde de Daimiel critica que el Ministerio de Transición Ecológica y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales tan solo tomara la medida de extraer agua de los pozos de emergencia en momentos de crisis. «Y esto se ha solucionado por la propia naturaleza, por las intensas lluvias que se han dado en invierno», dice. «Esa ha sido la realidad, no ha sido otra. No se ha tomado ninguna medida para que las Tablas hayan pasado a esta superficie inundada y eso es lo que debemos de reclamarles, porque el potencial ecológico y turístico que tiene el parque hay que valorarlo, protegerlo, defenderlo y conservarlo». La espectacular recuperación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel tras las recientes lluvias ha desatado una oleada de visitantes sin precedentes. La afluencia de turistas es tal que, según ha afirmado a este diario el alcalde del municipio, Leopoldo Sierra, «ahora mismo es hasta difícil pasear por las Tablas», evidenciando el atractivo renovado de este emblemático ecosistema y su creciente impacto en el turismo de la región.«El ida y vuelta y el cruzarse en las Tablas de Daimiel se hace muy complicado en estos momentos del número de visitantes que estamos teniendo», asegura el alcalde, quien ha confirmado que los hoteles de la localidad «están al completo prácticamente durante toda la Semana Santa». En este sentido, Sierra invita a los «miles y miles de personas que van a conocer este espacio tan emblemático» a conocer también el patrimonio cultural y religioso de Daimiel, su gastronomía, sus vinos y, sobre todo, a su gente.Noticia relacionada reportaje No No Las lluvias convierten las Tablas de Daimiel en un fugaz oasis en el corazón de La Mancha Fran Malara«Estoy convencido de que ese visitante que organice una visita al parque por la mañana, pueda conocer también el yacimiento prehistórico de la Motilla del Azuer, una joya de la edad de bronce, y la Laguna de Navaseca, una visita diaria de muchos de los vecinos y amigos de la ornitología, porque se van a llevar un recuerdo inolvidable del turismo de interior que pueden disfrutar en nuestro municipio», asevera.Sierra recuerda que el turismo «es un potencial económico importantísimo para una localidad como Daimiel» y que depende en gran medida de las Tablas, las cuales califica como «el buque insignia del turismo del municipio». En este sentido, ahora que el parque tiene toda su superficie encharcada, el alcalde pide a las administraciones y al conjunto de la sociedad reflexionar, «porque muchas veces lo vemos en una UVI, con apenas 70 u 80 hectáreas inundadas, y ahí la ilusión se trastorna y se convierte en preocupación».La fauna, lo más importante«Tenemos que intentar entre todos conseguir que el parque tenga esta vida, este mínimo que establece el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), el documento normativo fundamental para la gestión de espacios naturales protegidos en España», demanda. «Para eso estamos las administraciones. Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas», recuerda, destacando que «es fundamental» asentar estas cifras. «Las administraciones estamos para que las leyes se cumplan y no podemos permitir que en un momento determinado, Europa nos sancione por no realizar el cuidado y la conservación que necesita y merece el parque», denuncia Sierra.«Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas»Las Tablas de Daimiel fueron declaradas el 28 de junio de 1973 Parque Nacional con el objetivo de la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos del territorio nacional. Como consecuencia de esta denominación, el organismo de cuenca debe garantizar los aportes de caudales para la protección «de lo más importante que tenemos ahí, los seres vivos que cohabitan e interaccionan en el Parque Nacional», fundamentalmente por la presencia del agua.Lo solucionó la naturalezaA este respecto, el alcalde de Daimiel critica que el Ministerio de Transición Ecológica y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales tan solo tomara la medida de extraer agua de los pozos de emergencia en momentos de crisis. «Y esto se ha solucionado por la propia naturaleza, por las intensas lluvias que se han dado en invierno», dice. «Esa ha sido la realidad, no ha sido otra. No se ha tomado ninguna medida para que las Tablas hayan pasado a esta superficie inundada y eso es lo que debemos de reclamarles, porque el potencial ecológico y turístico que tiene el parque hay que valorarlo, protegerlo, defenderlo y conservarlo». La espectacular recuperación del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel tras las recientes lluvias ha desatado una oleada de visitantes sin precedentes. La afluencia de turistas es tal que, según ha afirmado a este diario el alcalde del municipio, Leopoldo Sierra, «ahora mismo es hasta difícil pasear por las Tablas», evidenciando el atractivo renovado de este emblemático ecosistema y su creciente impacto en el turismo de la región.«El ida y vuelta y el cruzarse en las Tablas de Daimiel se hace muy complicado en estos momentos del número de visitantes que estamos teniendo», asegura el alcalde, quien ha confirmado que los hoteles de la localidad «están al completo prácticamente durante toda la Semana Santa». En este sentido, Sierra invita a los «miles y miles de personas que van a conocer este espacio tan emblemático» a conocer también el patrimonio cultural y religioso de Daimiel, su gastronomía, sus vinos y, sobre todo, a su gente.Noticia relacionada reportaje No No Las lluvias convierten las Tablas de Daimiel en un fugaz oasis en el corazón de La Mancha Fran Malara«Estoy convencido de que ese visitante que organice una visita al parque por la mañana, pueda conocer también el yacimiento prehistórico de la Motilla del Azuer, una joya de la edad de bronce, y la Laguna de Navaseca, una visita diaria de muchos de los vecinos y amigos de la ornitología, porque se van a llevar un recuerdo inolvidable del turismo de interior que pueden disfrutar en nuestro municipio», asevera.Sierra recuerda que el turismo «es un potencial económico importantísimo para una localidad como Daimiel» y que depende en gran medida de las Tablas, las cuales califica como «el buque insignia del turismo del municipio». En este sentido, ahora que el parque tiene toda su superficie encharcada, el alcalde pide a las administraciones y al conjunto de la sociedad reflexionar, «porque muchas veces lo vemos en una UVI, con apenas 70 u 80 hectáreas inundadas, y ahí la ilusión se trastorna y se convierte en preocupación».La fauna, lo más importante«Tenemos que intentar entre todos conseguir que el parque tenga esta vida, este mínimo que establece el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), el documento normativo fundamental para la gestión de espacios naturales protegidos en España», demanda. «Para eso estamos las administraciones. Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas», recuerda, destacando que «es fundamental» asentar estas cifras. «Las administraciones estamos para que las leyes se cumplan y no podemos permitir que en un momento determinado, Europa nos sancione por no realizar el cuidado y la conservación que necesita y merece el parque», denuncia Sierra.«Hay que conseguir que el parque tenga una superficie inundada a principios de primavera de 1.400 hectáreas y a finales de verano de 600 hectáreas»Las Tablas de Daimiel fueron declaradas el 28 de junio de 1973 Parque Nacional con el objetivo de la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos del territorio nacional. Como consecuencia de esta denominación, el organismo de cuenca debe garantizar los aportes de caudales para la protección «de lo más importante que tenemos ahí, los seres vivos que cohabitan e interaccionan en el Parque Nacional», fundamentalmente por la presencia del agua.Lo solucionó la naturalezaA este respecto, el alcalde de Daimiel critica que el Ministerio de Transición Ecológica y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales tan solo tomara la medida de extraer agua de los pozos de emergencia en momentos de crisis. «Y esto se ha solucionado por la propia naturaleza, por las intensas lluvias que se han dado en invierno», dice. «Esa ha sido la realidad, no ha sido otra. No se ha tomado ninguna medida para que las Tablas hayan pasado a esta superficie inundada y eso es lo que debemos de reclamarles, porque el potencial ecológico y turístico que tiene el parque hay que valorarlo, protegerlo, defenderlo y conservarlo». RSS de noticias de sociedad
Noticias Similares
