Había mucha expectación. La falta de apoyo público de la dirección nacional del PP hacia Juanfran Pérez Llorca inquietaba en las filas del partido en la Comunidad Valenciana, movilizado pero sin congreso convocado ni candidato designado a diez meses de las elecciones autonómicas.La última visita a la región del secretario general de la formación, Miguel Tellado, ha traído desde Madrid el gesto que se esperaba para calmar la tensión interna y, aunque la mano derecha de Alberto Núñez Feijóo ha guardado silencio sobre la gran decisión pendiente que queda para septiembre, sí ha dejado algún mensaje entre líneas.También el propio Llorca ha dejado un guiño hacia Génova reuniendo a toda la plana mayor del PPCV -«Él y yo sabemos la importancia que tiene la unidad», ha dicho aludiendo a su anterior etapa como secretario general- y reconociendo que, aunque es partidario de un cónclave para que la militancia elija a su líder, la incertidumbre sobre cuándo se convocarán las elecciones generales lo desaconseja.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Llorca anuncia una nueva ley de suelo y 60 millones para los avales de primera vivienda«Lo que no nos perdonaría nunca la sociedad es que estuviéramos centrados en discutir cosas internas, que por cierto van muy bien», ha aseverado. Era, precisamente, uno de los puntos que habían generado recelos en Madrid: la inclinación del dirigente regional por convocar ese cónclave en el que se mediría, al menos, con Francisco Camps.Tellado ha ejercido este jueves en Valencia como presentador del presidente autonómico en un desayuno informativo de Fórum Europa Tribuna Mediterránea, espacio que ha servido para que ambas direcciones del partido alinearan sus posturas. Un evento en el que habitualmente el ‘telonero’ traza un perfil del protagonista de la jornada siempre benévolo y elogiando su figura o sus logros. Y el secretario general de los populares ha cumplido con ese papel.Ha definido a Llorca como un dirigente «callado, riguroso y eficaz» que capitanea «con eficacia» a los miembros de su Ejecutivo. Un «buen hacer» y «una diligencia que es sello de calidad del trabajo que lleva desarrollando en política muchos años», ha sostenido sobre su pasado como alcalde de Finestrat, donde ha indicado que curtió su «carácter cercano». «Ha venido aprendido de casa», ha afirmado al recordar que en 2023 le escogieron el 73% de los votantes del municipio alicantino.Unos resultados que «no son casualidad»: «Hay un trabajo bien hecho que avala su candidatura». «Así es como está gobernando la Comunidad Valenciana», ha indicado, a pesar del «continuo boicot» de Sánchez. Un mensaje que podría interpretarse como una llamada a seguir exhibiendo gestión para ser ungido cabeza de cartel para la cita con las urnas de 2027.El secretario general del PP ha reconocido que, en condiciones difíciles tras una catastrófica dana y una crisis institucional, el Gobierno valenciano ha conseguido «consolidar y apuntalar la estabilidad que tan bien le viene a esta tirerra», al tiempo que ha aprobado unos presupuestos, «lo que -Pedro- Sánchez no ha logrado en cuatro años».Tellado ha aseverado que Llorca y sus consellers «están sacando a diario, a pulmón y solos» la reconstrucción, sin ayudas del Ejecutivo central pero «en alianza clara» con la sociedad civil, y ha prometido un nuevo modelo que corrija la infrafinanciación valenciana si Feijóo llega a la Moncloa. Para la Comunidad Valenciana, por donde pasa «el presente y el futuro del PP», «será como pasar de la noche al día» porque «volverá a tener un gobierno amigo».El presidente de la Generalitat, que ha sacado pecho de las cuentas autonómicas y de la rebaja fiscal que ha impulsado con Vox, no ha querido entrar en las decisiones que atañen a su futuro político, el elefante en la habitación. «Mi partido me pidió una misión: gestionar bien las cosas mientras sea presidente», ha apuntado .«No pido nada a cambio», ha agregado, recalcando que este debate por resolver -tampoco las encuestas- no van a cambiar «su forma de hacer» y que «acatará» lo que decidan los suyos. «Trabajar, trabajar y trabajar», se ha comprometido. «Tengo una obligación y un compromiso. A diferencia de otros y otras, lo hago con exclusividad» para los valencianos, ha subrayado, en un dardo directo a la ministra de Ciencia y candidata del PSPV-PSOE, Diana Morant.Entre los asistentes al desayuno estaba la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Génova no ha escondido que sería su candidata favorita a la Generalitat, pero seguirá en la carrera municipal para revalidar la alcaldía. También el líder provincial del partido y presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, con un peso orgánico muy importante en la formación que quiere hacer valer y otro partidario de activar un cónclave para equilibrar las cuotas en la formación. «Un buen amigo y un gran presidente», ha señalado Llorca, que ha ensalzado la labor de los barones provinciales y ha aludido a una lección que los populares aprendieron durante sus ocho años en la oposición: «Mientras tengamos discusiones internas, nunca seremos un partido de provecho». «Hemos aprendido de los errores del pasado e iremos juntos», ha incidido en la línea del mensaje de Génova, «a refrendar» las instituciones en las próximas elecciones.Un alivio para el PPCVLa gestora del PPCV, liderada por Llorca, que se activó tras la crisis de la dimisión de Carlos Mazón prorrogará su actividad más allá de los seis meses que marcan los estatutos, que dejan la puerta abierta a que se extienda ese plazo por circunstancias excepcionales. Y en la primera fuerza política valenciana consideran que el contexto actual, autonómico y nacional, lo es.Entre los populares valencianos, según fuentes consultadas por ABC, hay preocupación porque la indefinición de la candidatura está desviando el foco de la gestión. Algunos interpretan lo que está pasando como una forma de Feijóo de marcar el terreno. No obstante, reconocen que el acto de este jueves ha sido un alivio que esperan que contribuya a reducir los rumores durante el verano y a la espera de un anuncio después del verano. «Todos los caminos llevan a Llorca», repiten.En su intervención hace unas semanas durante un multitudinario acto en Sueca, ante más de mil militantes de la provincia de Valencia, Feijóo se limitó a decir que el presidente «está trabajando» e hizo una llamada a la unidad de la formación. Tampoco hubo guiños explícitos, más allá de las referencias al trabajo de reconstrucción posdana, durante un acto celebrado la semana pasada en Castellón. Una circunstancia que no pasó desapercibida en un partido tensionado.Desde el entorno de Llorca trasladan la misma «tranquilidad» a la que el propio presidente alude -también lo ha hecho este jueves- cuando se le pregunta por su designación. El mayor gesto, dice, fue proponerle para liderar la Generalitat. Pero Génova mantiene su hoja de ruta. No se ungirá al cabeza de cartel hasta septiembre y todo apunta a que será por designación directa. Había mucha expectación. La falta de apoyo público de la dirección nacional del PP hacia Juanfran Pérez Llorca inquietaba en las filas del partido en la Comunidad Valenciana, movilizado pero sin congreso convocado ni candidato designado a diez meses de las elecciones autonómicas.La última visita a la región del secretario general de la formación, Miguel Tellado, ha traído desde Madrid el gesto que se esperaba para calmar la tensión interna y, aunque la mano derecha de Alberto Núñez Feijóo ha guardado silencio sobre la gran decisión pendiente que queda para septiembre, sí ha dejado algún mensaje entre líneas.También el propio Llorca ha dejado un guiño hacia Génova reuniendo a toda la plana mayor del PPCV -«Él y yo sabemos la importancia que tiene la unidad», ha dicho aludiendo a su anterior etapa como secretario general- y reconociendo que, aunque es partidario de un cónclave para que la militancia elija a su líder, la incertidumbre sobre cuándo se convocarán las elecciones generales lo desaconseja.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Llorca anuncia una nueva ley de suelo y 60 millones para los avales de primera vivienda«Lo que no nos perdonaría nunca la sociedad es que estuviéramos centrados en discutir cosas internas, que por cierto van muy bien», ha aseverado. Era, precisamente, uno de los puntos que habían generado recelos en Madrid: la inclinación del dirigente regional por convocar ese cónclave en el que se mediría, al menos, con Francisco Camps.Tellado ha ejercido este jueves en Valencia como presentador del presidente autonómico en un desayuno informativo de Fórum Europa Tribuna Mediterránea, espacio que ha servido para que ambas direcciones del partido alinearan sus posturas. Un evento en el que habitualmente el ‘telonero’ traza un perfil del protagonista de la jornada siempre benévolo y elogiando su figura o sus logros. Y el secretario general de los populares ha cumplido con ese papel.Ha definido a Llorca como un dirigente «callado, riguroso y eficaz» que capitanea «con eficacia» a los miembros de su Ejecutivo. Un «buen hacer» y «una diligencia que es sello de calidad del trabajo que lleva desarrollando en política muchos años», ha sostenido sobre su pasado como alcalde de Finestrat, donde ha indicado que curtió su «carácter cercano». «Ha venido aprendido de casa», ha afirmado al recordar que en 2023 le escogieron el 73% de los votantes del municipio alicantino.Unos resultados que «no son casualidad»: «Hay un trabajo bien hecho que avala su candidatura». «Así es como está gobernando la Comunidad Valenciana», ha indicado, a pesar del «continuo boicot» de Sánchez. Un mensaje que podría interpretarse como una llamada a seguir exhibiendo gestión para ser ungido cabeza de cartel para la cita con las urnas de 2027.El secretario general del PP ha reconocido que, en condiciones difíciles tras una catastrófica dana y una crisis institucional, el Gobierno valenciano ha conseguido «consolidar y apuntalar la estabilidad que tan bien le viene a esta tirerra», al tiempo que ha aprobado unos presupuestos, «lo que -Pedro- Sánchez no ha logrado en cuatro años».Tellado ha aseverado que Llorca y sus consellers «están sacando a diario, a pulmón y solos» la reconstrucción, sin ayudas del Ejecutivo central pero «en alianza clara» con la sociedad civil, y ha prometido un nuevo modelo que corrija la infrafinanciación valenciana si Feijóo llega a la Moncloa. Para la Comunidad Valenciana, por donde pasa «el presente y el futuro del PP», «será como pasar de la noche al día» porque «volverá a tener un gobierno amigo».El presidente de la Generalitat, que ha sacado pecho de las cuentas autonómicas y de la rebaja fiscal que ha impulsado con Vox, no ha querido entrar en las decisiones que atañen a su futuro político, el elefante en la habitación. «Mi partido me pidió una misión: gestionar bien las cosas mientras sea presidente», ha apuntado .«No pido nada a cambio», ha agregado, recalcando que este debate por resolver -tampoco las encuestas- no van a cambiar «su forma de hacer» y que «acatará» lo que decidan los suyos. «Trabajar, trabajar y trabajar», se ha comprometido. «Tengo una obligación y un compromiso. A diferencia de otros y otras, lo hago con exclusividad» para los valencianos, ha subrayado, en un dardo directo a la ministra de Ciencia y candidata del PSPV-PSOE, Diana Morant.Entre los asistentes al desayuno estaba la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Génova no ha escondido que sería su candidata favorita a la Generalitat, pero seguirá en la carrera municipal para revalidar la alcaldía. También el líder provincial del partido y presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, con un peso orgánico muy importante en la formación que quiere hacer valer y otro partidario de activar un cónclave para equilibrar las cuotas en la formación. «Un buen amigo y un gran presidente», ha señalado Llorca, que ha ensalzado la labor de los barones provinciales y ha aludido a una lección que los populares aprendieron durante sus ocho años en la oposición: «Mientras tengamos discusiones internas, nunca seremos un partido de provecho». «Hemos aprendido de los errores del pasado e iremos juntos», ha incidido en la línea del mensaje de Génova, «a refrendar» las instituciones en las próximas elecciones.Un alivio para el PPCVLa gestora del PPCV, liderada por Llorca, que se activó tras la crisis de la dimisión de Carlos Mazón prorrogará su actividad más allá de los seis meses que marcan los estatutos, que dejan la puerta abierta a que se extienda ese plazo por circunstancias excepcionales. Y en la primera fuerza política valenciana consideran que el contexto actual, autonómico y nacional, lo es.Entre los populares valencianos, según fuentes consultadas por ABC, hay preocupación porque la indefinición de la candidatura está desviando el foco de la gestión. Algunos interpretan lo que está pasando como una forma de Feijóo de marcar el terreno. No obstante, reconocen que el acto de este jueves ha sido un alivio que esperan que contribuya a reducir los rumores durante el verano y a la espera de un anuncio después del verano. «Todos los caminos llevan a Llorca», repiten.En su intervención hace unas semanas durante un multitudinario acto en Sueca, ante más de mil militantes de la provincia de Valencia, Feijóo se limitó a decir que el presidente «está trabajando» e hizo una llamada a la unidad de la formación. Tampoco hubo guiños explícitos, más allá de las referencias al trabajo de reconstrucción posdana, durante un acto celebrado la semana pasada en Castellón. Una circunstancia que no pasó desapercibida en un partido tensionado.Desde el entorno de Llorca trasladan la misma «tranquilidad» a la que el propio presidente alude -también lo ha hecho este jueves- cuando se le pregunta por su designación. El mayor gesto, dice, fue proponerle para liderar la Generalitat. Pero Génova mantiene su hoja de ruta. No se ungirá al cabeza de cartel hasta septiembre y todo apunta a que será por designación directa. Había mucha expectación. La falta de apoyo público de la dirección nacional del PP hacia Juanfran Pérez Llorca inquietaba en las filas del partido en la Comunidad Valenciana, movilizado pero sin congreso convocado ni candidato designado a diez meses de las elecciones autonómicas.La última visita a la región del secretario general de la formación, Miguel Tellado, ha traído desde Madrid el gesto que se esperaba para calmar la tensión interna y, aunque la mano derecha de Alberto Núñez Feijóo ha guardado silencio sobre la gran decisión pendiente que queda para septiembre, sí ha dejado algún mensaje entre líneas.También el propio Llorca ha dejado un guiño hacia Génova reuniendo a toda la plana mayor del PPCV -«Él y yo sabemos la importancia que tiene la unidad», ha dicho aludiendo a su anterior etapa como secretario general- y reconociendo que, aunque es partidario de un cónclave para que la militancia elija a su líder, la incertidumbre sobre cuándo se convocarán las elecciones generales lo desaconseja.MÁS INFORMACIÓN noticia Si Llorca anuncia una nueva ley de suelo y 60 millones para los avales de primera vivienda«Lo que no nos perdonaría nunca la sociedad es que estuviéramos centrados en discutir cosas internas, que por cierto van muy bien», ha aseverado. Era, precisamente, uno de los puntos que habían generado recelos en Madrid: la inclinación del dirigente regional por convocar ese cónclave en el que se mediría, al menos, con Francisco Camps.Tellado ha ejercido este jueves en Valencia como presentador del presidente autonómico en un desayuno informativo de Fórum Europa Tribuna Mediterránea, espacio que ha servido para que ambas direcciones del partido alinearan sus posturas. Un evento en el que habitualmente el ‘telonero’ traza un perfil del protagonista de la jornada siempre benévolo y elogiando su figura o sus logros. Y el secretario general de los populares ha cumplido con ese papel.Ha definido a Llorca como un dirigente «callado, riguroso y eficaz» que capitanea «con eficacia» a los miembros de su Ejecutivo. Un «buen hacer» y «una diligencia que es sello de calidad del trabajo que lleva desarrollando en política muchos años», ha sostenido sobre su pasado como alcalde de Finestrat, donde ha indicado que curtió su «carácter cercano». «Ha venido aprendido de casa», ha afirmado al recordar que en 2023 le escogieron el 73% de los votantes del municipio alicantino.Unos resultados que «no son casualidad»: «Hay un trabajo bien hecho que avala su candidatura». «Así es como está gobernando la Comunidad Valenciana», ha indicado, a pesar del «continuo boicot» de Sánchez. Un mensaje que podría interpretarse como una llamada a seguir exhibiendo gestión para ser ungido cabeza de cartel para la cita con las urnas de 2027.El secretario general del PP ha reconocido que, en condiciones difíciles tras una catastrófica dana y una crisis institucional, el Gobierno valenciano ha conseguido «consolidar y apuntalar la estabilidad que tan bien le viene a esta tirerra», al tiempo que ha aprobado unos presupuestos, «lo que -Pedro- Sánchez no ha logrado en cuatro años».Tellado ha aseverado que Llorca y sus consellers «están sacando a diario, a pulmón y solos» la reconstrucción, sin ayudas del Ejecutivo central pero «en alianza clara» con la sociedad civil, y ha prometido un nuevo modelo que corrija la infrafinanciación valenciana si Feijóo llega a la Moncloa. Para la Comunidad Valenciana, por donde pasa «el presente y el futuro del PP», «será como pasar de la noche al día» porque «volverá a tener un gobierno amigo».El presidente de la Generalitat, que ha sacado pecho de las cuentas autonómicas y de la rebaja fiscal que ha impulsado con Vox, no ha querido entrar en las decisiones que atañen a su futuro político, el elefante en la habitación. «Mi partido me pidió una misión: gestionar bien las cosas mientras sea presidente», ha apuntado .«No pido nada a cambio», ha agregado, recalcando que este debate por resolver -tampoco las encuestas- no van a cambiar «su forma de hacer» y que «acatará» lo que decidan los suyos. «Trabajar, trabajar y trabajar», se ha comprometido. «Tengo una obligación y un compromiso. A diferencia de otros y otras, lo hago con exclusividad» para los valencianos, ha subrayado, en un dardo directo a la ministra de Ciencia y candidata del PSPV-PSOE, Diana Morant.Entre los asistentes al desayuno estaba la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. Génova no ha escondido que sería su candidata favorita a la Generalitat, pero seguirá en la carrera municipal para revalidar la alcaldía. También el líder provincial del partido y presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, con un peso orgánico muy importante en la formación que quiere hacer valer y otro partidario de activar un cónclave para equilibrar las cuotas en la formación. «Un buen amigo y un gran presidente», ha señalado Llorca, que ha ensalzado la labor de los barones provinciales y ha aludido a una lección que los populares aprendieron durante sus ocho años en la oposición: «Mientras tengamos discusiones internas, nunca seremos un partido de provecho». «Hemos aprendido de los errores del pasado e iremos juntos», ha incidido en la línea del mensaje de Génova, «a refrendar» las instituciones en las próximas elecciones.Un alivio para el PPCVLa gestora del PPCV, liderada por Llorca, que se activó tras la crisis de la dimisión de Carlos Mazón prorrogará su actividad más allá de los seis meses que marcan los estatutos, que dejan la puerta abierta a que se extienda ese plazo por circunstancias excepcionales. Y en la primera fuerza política valenciana consideran que el contexto actual, autonómico y nacional, lo es.Entre los populares valencianos, según fuentes consultadas por ABC, hay preocupación porque la indefinición de la candidatura está desviando el foco de la gestión. Algunos interpretan lo que está pasando como una forma de Feijóo de marcar el terreno. No obstante, reconocen que el acto de este jueves ha sido un alivio que esperan que contribuya a reducir los rumores durante el verano y a la espera de un anuncio después del verano. «Todos los caminos llevan a Llorca», repiten.En su intervención hace unas semanas durante un multitudinario acto en Sueca, ante más de mil militantes de la provincia de Valencia, Feijóo se limitó a decir que el presidente «está trabajando» e hizo una llamada a la unidad de la formación. Tampoco hubo guiños explícitos, más allá de las referencias al trabajo de reconstrucción posdana, durante un acto celebrado la semana pasada en Castellón. Una circunstancia que no pasó desapercibida en un partido tensionado.Desde el entorno de Llorca trasladan la misma «tranquilidad» a la que el propio presidente alude -también lo ha hecho este jueves- cuando se le pregunta por su designación. El mayor gesto, dice, fue proponerle para liderar la Generalitat. Pero Génova mantiene su hoja de ruta. No se ungirá al cabeza de cartel hasta septiembre y todo apunta a que será por designación directa. RSS de noticias de espana
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