La guerra de Irán ha roto por completo el tablero de las gasolineras de toda España tras un mes de marzo en el que los precios se han disparado, aunque con notables diferencias entre las más de 12.000 estaciones de servicio de todo el país. La brecha entre repostar en una gasolinera determinada u otra supone una diferencia de precio de hasta un 36% en el caso de que se adquiera el diésel . En el caso de la gasolina 95, la más consumida, estas diferencias han sido menores, aunque han supuesto, en cualquier caso, un abanico de posibilidades de hasta el 28%, dependiendo del punto de suministro elegido. La dimensión de la crisis energética derivada del cierre del Golfo de Ormuz, y su impacto en la cotización internacional del barril de Brent, se dejó notar desde el primer día entre las estaciones de servicio. Aunque prácticamente todas repercutieron las alzas al primer minuto, una parte de esos puntos lo hicieron con más contundencia para el consumidor que otros. Por ejemplo, en el caso del gasóleo, el incremento del coste del combustible vendido en las gasolineras de las grandes petroleras acumula un incremento medio de algo más de 23 céntimos por litro -del 1 al 25 de marzo, según los últimos datos disponibles en el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica-, sin contar con los correspondientes impuestos .Más impacto en el gasóilEse mismo producto -el diésel es el combustible más vendido en España al haber más vehículos de tipo turismo que lo utilizan, así como comerciales y otras modalidades que lo precisan- ha digerido un incremento superior a los 27 céntimos de euro en el caso de las estaciones de servicio de los grandes centros comerciales e hipermercados; y más de 30 céntimos de euro si hablamos de las estaciones de servicio independientes , ajenas a las grandes marcas comerciales españolas. El caso de las cooperativas es excepcional, porque se trata de instalaciones que solamente usan sus asociados, aunque han acumulado el mayor incremento visto del gasóleo en este mes de crisis energética, por encima de los 31 céntimos de euro por litro. En la manguera situada justo al lado de la del diésel se encuentra la de la gasolina 95, el otro producto petrolífero más consumido por el parque español de vehículos durante estos días de Semana Santa. En esta modalidad, las diferencias no han sido tan sustanciales, aunque sí se ha ido abriendo la brecha de precios al menos hasta que el Gobierno puso en marcha el decreto de medidas anticrisis, el pasado 22 de marzo. Hasta ese momento, las diferencias de precio entre estaciones de servicio eran de un 28% dependiendo del punto de suministro elegido. Las gasolineras de las grandes petroleras llevaban una subida acumulada de 24,3 céntimos de euro por litro -excluida la carga fiscal- frente a los 27,7 euros de los híper y los 31,1 euros que los habían subido las gasolineras independientes. Hasta diez euros de diferencia según el repostajeEstas diferencias entre unas y otras suponen que llenar un depósito este primer fin de semana de vacaciones para muchos ciudadanos implique un gasto que puede variar unos 10 euros por repostaje completo en el caso del diésel, en función de si se hace en una gasolinera de una marca asociada u otra autónoma. En la gasolina 95, esa brecha se ha acortado en los últimos días aunque sigue habiendo una distancia de tres o cuatro euros por depósito, condicionado al lugar de repostaje que se elija. La explicación de estas diferencias -petroleras, híper o independientes- se fundamenta en que las estaciones de servicio autónomas han tenido menor capacidad de compra de combustible, frente a la flexibilidad que tienen las grandes, según indican fuentes de CEEES. La avalancha de conductores durante los primeros días de marzo a las estaciones de servicio provocó una mayor rapidez de reposición de los depósitos, que comenzaron a comprar combustible con los precios ya en alza. De ahí que se vieran desde el primer día ascensos notables en los carteles con los precios de venta. Algo que ha ocurrido en sentido contrario estos últimos días previos a Semana Santa, con menor demanda de combustible, cubas aún llenas con precios antiguos más altos y renovación más lenta a la espera de actualizar almacenamiento y precios estos próximos días, con la vista puesta en el barril de Brent que sigue anclado por encima de los 100 dólares. Qué día y a qué hora es mejorEl calendario de la Semana Santa también viene definido por la elección del mejor momento para repostar sin que nuestro bolsillo pueda salir más perjudicado. Y aquí el día y la hora influyen en muchas estaciones de servicio, aunque no existe una media que se pueda generalizar.En primer lugar, el calendario está marcado con jornadas en rojo -las más peligrosas en costes de combustibles- y otras en amarillo -en las que sería más conveniente repostar-. En el primer grupo de días se encuentran el domingo 29 de marzo; y los días 1, 2, 5 y 6 de abril (Miércoles Santo, Jueves Santos, Domingo de Resurrección y Lunes de Pascua). En el otro lado de la balanza se sitúan los días 30 y 31 de marzo (Lunes y Martes Santo), así como el 5 de abril, Viernes Santo. Son precisamente las jornadas de menor demanda. Además, hay que tener en cuenta que en una parte de las estaciones de servicio, el mediodía suele ser el momento en que cambian los precios, lo que supone un incremento en un contexto como el actual de mayor tensión energética. La guerra de Irán ha roto por completo el tablero de las gasolineras de toda España tras un mes de marzo en el que los precios se han disparado, aunque con notables diferencias entre las más de 12.000 estaciones de servicio de todo el país. La brecha entre repostar en una gasolinera determinada u otra supone una diferencia de precio de hasta un 36% en el caso de que se adquiera el diésel . En el caso de la gasolina 95, la más consumida, estas diferencias han sido menores, aunque han supuesto, en cualquier caso, un abanico de posibilidades de hasta el 28%, dependiendo del punto de suministro elegido. La dimensión de la crisis energética derivada del cierre del Golfo de Ormuz, y su impacto en la cotización internacional del barril de Brent, se dejó notar desde el primer día entre las estaciones de servicio. Aunque prácticamente todas repercutieron las alzas al primer minuto, una parte de esos puntos lo hicieron con más contundencia para el consumidor que otros. Por ejemplo, en el caso del gasóleo, el incremento del coste del combustible vendido en las gasolineras de las grandes petroleras acumula un incremento medio de algo más de 23 céntimos por litro -del 1 al 25 de marzo, según los últimos datos disponibles en el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica-, sin contar con los correspondientes impuestos .Más impacto en el gasóilEse mismo producto -el diésel es el combustible más vendido en España al haber más vehículos de tipo turismo que lo utilizan, así como comerciales y otras modalidades que lo precisan- ha digerido un incremento superior a los 27 céntimos de euro en el caso de las estaciones de servicio de los grandes centros comerciales e hipermercados; y más de 30 céntimos de euro si hablamos de las estaciones de servicio independientes , ajenas a las grandes marcas comerciales españolas. El caso de las cooperativas es excepcional, porque se trata de instalaciones que solamente usan sus asociados, aunque han acumulado el mayor incremento visto del gasóleo en este mes de crisis energética, por encima de los 31 céntimos de euro por litro. En la manguera situada justo al lado de la del diésel se encuentra la de la gasolina 95, el otro producto petrolífero más consumido por el parque español de vehículos durante estos días de Semana Santa. En esta modalidad, las diferencias no han sido tan sustanciales, aunque sí se ha ido abriendo la brecha de precios al menos hasta que el Gobierno puso en marcha el decreto de medidas anticrisis, el pasado 22 de marzo. Hasta ese momento, las diferencias de precio entre estaciones de servicio eran de un 28% dependiendo del punto de suministro elegido. Las gasolineras de las grandes petroleras llevaban una subida acumulada de 24,3 céntimos de euro por litro -excluida la carga fiscal- frente a los 27,7 euros de los híper y los 31,1 euros que los habían subido las gasolineras independientes. Hasta diez euros de diferencia según el repostajeEstas diferencias entre unas y otras suponen que llenar un depósito este primer fin de semana de vacaciones para muchos ciudadanos implique un gasto que puede variar unos 10 euros por repostaje completo en el caso del diésel, en función de si se hace en una gasolinera de una marca asociada u otra autónoma. En la gasolina 95, esa brecha se ha acortado en los últimos días aunque sigue habiendo una distancia de tres o cuatro euros por depósito, condicionado al lugar de repostaje que se elija. La explicación de estas diferencias -petroleras, híper o independientes- se fundamenta en que las estaciones de servicio autónomas han tenido menor capacidad de compra de combustible, frente a la flexibilidad que tienen las grandes, según indican fuentes de CEEES. La avalancha de conductores durante los primeros días de marzo a las estaciones de servicio provocó una mayor rapidez de reposición de los depósitos, que comenzaron a comprar combustible con los precios ya en alza. De ahí que se vieran desde el primer día ascensos notables en los carteles con los precios de venta. Algo que ha ocurrido en sentido contrario estos últimos días previos a Semana Santa, con menor demanda de combustible, cubas aún llenas con precios antiguos más altos y renovación más lenta a la espera de actualizar almacenamiento y precios estos próximos días, con la vista puesta en el barril de Brent que sigue anclado por encima de los 100 dólares. Qué día y a qué hora es mejorEl calendario de la Semana Santa también viene definido por la elección del mejor momento para repostar sin que nuestro bolsillo pueda salir más perjudicado. Y aquí el día y la hora influyen en muchas estaciones de servicio, aunque no existe una media que se pueda generalizar.En primer lugar, el calendario está marcado con jornadas en rojo -las más peligrosas en costes de combustibles- y otras en amarillo -en las que sería más conveniente repostar-. En el primer grupo de días se encuentran el domingo 29 de marzo; y los días 1, 2, 5 y 6 de abril (Miércoles Santo, Jueves Santos, Domingo de Resurrección y Lunes de Pascua). En el otro lado de la balanza se sitúan los días 30 y 31 de marzo (Lunes y Martes Santo), así como el 5 de abril, Viernes Santo. Son precisamente las jornadas de menor demanda. Además, hay que tener en cuenta que en una parte de las estaciones de servicio, el mediodía suele ser el momento en que cambian los precios, lo que supone un incremento en un contexto como el actual de mayor tensión energética. La guerra de Irán ha roto por completo el tablero de las gasolineras de toda España tras un mes de marzo en el que los precios se han disparado, aunque con notables diferencias entre las más de 12.000 estaciones de servicio de todo el país. La brecha entre repostar en una gasolinera determinada u otra supone una diferencia de precio de hasta un 36% en el caso de que se adquiera el diésel . En el caso de la gasolina 95, la más consumida, estas diferencias han sido menores, aunque han supuesto, en cualquier caso, un abanico de posibilidades de hasta el 28%, dependiendo del punto de suministro elegido. La dimensión de la crisis energética derivada del cierre del Golfo de Ormuz, y su impacto en la cotización internacional del barril de Brent, se dejó notar desde el primer día entre las estaciones de servicio. Aunque prácticamente todas repercutieron las alzas al primer minuto, una parte de esos puntos lo hicieron con más contundencia para el consumidor que otros. Por ejemplo, en el caso del gasóleo, el incremento del coste del combustible vendido en las gasolineras de las grandes petroleras acumula un incremento medio de algo más de 23 céntimos por litro -del 1 al 25 de marzo, según los últimos datos disponibles en el Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica-, sin contar con los correspondientes impuestos .Más impacto en el gasóilEse mismo producto -el diésel es el combustible más vendido en España al haber más vehículos de tipo turismo que lo utilizan, así como comerciales y otras modalidades que lo precisan- ha digerido un incremento superior a los 27 céntimos de euro en el caso de las estaciones de servicio de los grandes centros comerciales e hipermercados; y más de 30 céntimos de euro si hablamos de las estaciones de servicio independientes , ajenas a las grandes marcas comerciales españolas. El caso de las cooperativas es excepcional, porque se trata de instalaciones que solamente usan sus asociados, aunque han acumulado el mayor incremento visto del gasóleo en este mes de crisis energética, por encima de los 31 céntimos de euro por litro. En la manguera situada justo al lado de la del diésel se encuentra la de la gasolina 95, el otro producto petrolífero más consumido por el parque español de vehículos durante estos días de Semana Santa. En esta modalidad, las diferencias no han sido tan sustanciales, aunque sí se ha ido abriendo la brecha de precios al menos hasta que el Gobierno puso en marcha el decreto de medidas anticrisis, el pasado 22 de marzo. Hasta ese momento, las diferencias de precio entre estaciones de servicio eran de un 28% dependiendo del punto de suministro elegido. Las gasolineras de las grandes petroleras llevaban una subida acumulada de 24,3 céntimos de euro por litro -excluida la carga fiscal- frente a los 27,7 euros de los híper y los 31,1 euros que los habían subido las gasolineras independientes. Hasta diez euros de diferencia según el repostajeEstas diferencias entre unas y otras suponen que llenar un depósito este primer fin de semana de vacaciones para muchos ciudadanos implique un gasto que puede variar unos 10 euros por repostaje completo en el caso del diésel, en función de si se hace en una gasolinera de una marca asociada u otra autónoma. En la gasolina 95, esa brecha se ha acortado en los últimos días aunque sigue habiendo una distancia de tres o cuatro euros por depósito, condicionado al lugar de repostaje que se elija. La explicación de estas diferencias -petroleras, híper o independientes- se fundamenta en que las estaciones de servicio autónomas han tenido menor capacidad de compra de combustible, frente a la flexibilidad que tienen las grandes, según indican fuentes de CEEES. La avalancha de conductores durante los primeros días de marzo a las estaciones de servicio provocó una mayor rapidez de reposición de los depósitos, que comenzaron a comprar combustible con los precios ya en alza. De ahí que se vieran desde el primer día ascensos notables en los carteles con los precios de venta. Algo que ha ocurrido en sentido contrario estos últimos días previos a Semana Santa, con menor demanda de combustible, cubas aún llenas con precios antiguos más altos y renovación más lenta a la espera de actualizar almacenamiento y precios estos próximos días, con la vista puesta en el barril de Brent que sigue anclado por encima de los 100 dólares. Qué día y a qué hora es mejorEl calendario de la Semana Santa también viene definido por la elección del mejor momento para repostar sin que nuestro bolsillo pueda salir más perjudicado. Y aquí el día y la hora influyen en muchas estaciones de servicio, aunque no existe una media que se pueda generalizar.En primer lugar, el calendario está marcado con jornadas en rojo -las más peligrosas en costes de combustibles- y otras en amarillo -en las que sería más conveniente repostar-. En el primer grupo de días se encuentran el domingo 29 de marzo; y los días 1, 2, 5 y 6 de abril (Miércoles Santo, Jueves Santos, Domingo de Resurrección y Lunes de Pascua). En el otro lado de la balanza se sitúan los días 30 y 31 de marzo (Lunes y Martes Santo), así como el 5 de abril, Viernes Santo. Son precisamente las jornadas de menor demanda. Además, hay que tener en cuenta que en una parte de las estaciones de servicio, el mediodía suele ser el momento en que cambian los precios, lo que supone un incremento en un contexto como el actual de mayor tensión energética. RSS de noticias de economia
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