Pese a que la carrera de Conor McGregor ha estado cinco años congelada dentro del octágono, ha ocurrido lo contrario fuera de él. Y es que desde que el irlandés sufriera una grave fractura en su pierna ante Dustin Poirier en 2021, su nombre ha ocupado más espacio en las páginas de tribunales y sucesos que en las deportivas. Ahora, a apenas un par de días para que regrese a la competición, el que fuera campeón simultáneo del peso pluma y ligero de la UFC quiere protagonizar su particular redención. Sea como fuere, la lista de polémicas y escándalos que ha vivido McGregor en sus últimos años no ha sido precisamente escueta. El frente judicial más importante ha sido el caso civil iniciado por Nikita Hand, quien acusó a McGregor de haberla agredido sexualmente en un hotel de Dublín en diciembre de 2018. Aunque la Fiscalía irlandesa había decidido años antes no presentar cargos penales por considerar insuficientes las pruebas, la demandante acudió a la vía civil. Tras varios años de procedimientos y recursos, un jurado del Tribunal Superior de Irlanda declaró en noviembre de 2024 al luchador civilmente responsable de la agresión y le condenó a indemnizar a Hand con cerca de 250.000 euros, además de asumir buena parte de las costas judiciales. McGregor siempre negó las acusaciones y sostuvo que las relaciones fueron consentidas .El irlandés recurrió la sentencia, pero en julio de 2025 el tribunal de apelación rechazó todos sus argumentos. Posteriormente intentó llevar el caso al Tribunal Supremo irlandés, que también rechazó revisar el fallo, dejando firme la resolución civil. El proceso dañó considerablemente su imagen pública y provocó que varias marcas comerciales pusieran fin a sus acuerdos con el excampeón.Noticia relacionada general No No Conor McGregor, listo para su regreso a la UFC: «Estoy entrando en mi mejor momento» Álvaro ColmeneroA ese procedimiento se sumaron otras controversias. En junio de 2023 fue acusado por una mujer de haberla agredido sexualmente durante un partido de las Finales de la NBA en Miami. McGregor negó rotundamente los hechos y no llegó a afrontar cargos penales, aunque el episodio volvió a situarlo en el centro del foco mediático. También fue demandado civilmente en Estados Unidos por ese mismo incidente, en un litigio que finalmente no prosperó.Durante su prolongada ausencia también acumuló otros problemas deportivos. Su esperado regreso en UFC 303, previsto para junio de 2024 frente a Michael Chandler, se frustró por una lesión en un dedo del pie sufrida durante la preparación, prolongando una inactividad que acabaría alcanzando los cinco años.La controversia continuó incluso en la recta final de su vuelta a la competición. Diversas informaciones cuestionaron su situación respecto a los controles antidopaje durante el largo periodo de recuperación y entrenamiento, aunque los responsables del programa antidopaje de la UFC defendieron que McGregor cumplía con los requisitos establecidos para competir . El propio luchador negó cualquier irregularidad y aseguró haber sido sometido a numerosos controles antes de recibir el visto bueno para regresar.Con ese historial a sus espaldas, McGregor afronta en julio de 2026 su primer combate desde la lesión sufrida ante Poirier. Su regreso frente a Max Holloway supone mucho más que la vuelta de una de las mayores estrellas de la historia de las artes marciales mixtas: representa el intento de recuperar una carrera deportiva eclipsada durante años por los escándalos, las demandas judiciales y una sucesión de episodios que pusieron en duda si volvería a competir al máximo nivel. Pese a que la carrera de Conor McGregor ha estado cinco años congelada dentro del octágono, ha ocurrido lo contrario fuera de él. Y es que desde que el irlandés sufriera una grave fractura en su pierna ante Dustin Poirier en 2021, su nombre ha ocupado más espacio en las páginas de tribunales y sucesos que en las deportivas. Ahora, a apenas un par de días para que regrese a la competición, el que fuera campeón simultáneo del peso pluma y ligero de la UFC quiere protagonizar su particular redención. Sea como fuere, la lista de polémicas y escándalos que ha vivido McGregor en sus últimos años no ha sido precisamente escueta. El frente judicial más importante ha sido el caso civil iniciado por Nikita Hand, quien acusó a McGregor de haberla agredido sexualmente en un hotel de Dublín en diciembre de 2018. Aunque la Fiscalía irlandesa había decidido años antes no presentar cargos penales por considerar insuficientes las pruebas, la demandante acudió a la vía civil. Tras varios años de procedimientos y recursos, un jurado del Tribunal Superior de Irlanda declaró en noviembre de 2024 al luchador civilmente responsable de la agresión y le condenó a indemnizar a Hand con cerca de 250.000 euros, además de asumir buena parte de las costas judiciales. McGregor siempre negó las acusaciones y sostuvo que las relaciones fueron consentidas .El irlandés recurrió la sentencia, pero en julio de 2025 el tribunal de apelación rechazó todos sus argumentos. Posteriormente intentó llevar el caso al Tribunal Supremo irlandés, que también rechazó revisar el fallo, dejando firme la resolución civil. El proceso dañó considerablemente su imagen pública y provocó que varias marcas comerciales pusieran fin a sus acuerdos con el excampeón.Noticia relacionada general No No Conor McGregor, listo para su regreso a la UFC: «Estoy entrando en mi mejor momento» Álvaro ColmeneroA ese procedimiento se sumaron otras controversias. En junio de 2023 fue acusado por una mujer de haberla agredido sexualmente durante un partido de las Finales de la NBA en Miami. McGregor negó rotundamente los hechos y no llegó a afrontar cargos penales, aunque el episodio volvió a situarlo en el centro del foco mediático. También fue demandado civilmente en Estados Unidos por ese mismo incidente, en un litigio que finalmente no prosperó.Durante su prolongada ausencia también acumuló otros problemas deportivos. Su esperado regreso en UFC 303, previsto para junio de 2024 frente a Michael Chandler, se frustró por una lesión en un dedo del pie sufrida durante la preparación, prolongando una inactividad que acabaría alcanzando los cinco años.La controversia continuó incluso en la recta final de su vuelta a la competición. Diversas informaciones cuestionaron su situación respecto a los controles antidopaje durante el largo periodo de recuperación y entrenamiento, aunque los responsables del programa antidopaje de la UFC defendieron que McGregor cumplía con los requisitos establecidos para competir . El propio luchador negó cualquier irregularidad y aseguró haber sido sometido a numerosos controles antes de recibir el visto bueno para regresar.Con ese historial a sus espaldas, McGregor afronta en julio de 2026 su primer combate desde la lesión sufrida ante Poirier. Su regreso frente a Max Holloway supone mucho más que la vuelta de una de las mayores estrellas de la historia de las artes marciales mixtas: representa el intento de recuperar una carrera deportiva eclipsada durante años por los escándalos, las demandas judiciales y una sucesión de episodios que pusieron en duda si volvería a competir al máximo nivel. Pese a que la carrera de Conor McGregor ha estado cinco años congelada dentro del octágono, ha ocurrido lo contrario fuera de él. Y es que desde que el irlandés sufriera una grave fractura en su pierna ante Dustin Poirier en 2021, su nombre ha ocupado más espacio en las páginas de tribunales y sucesos que en las deportivas. Ahora, a apenas un par de días para que regrese a la competición, el que fuera campeón simultáneo del peso pluma y ligero de la UFC quiere protagonizar su particular redención. Sea como fuere, la lista de polémicas y escándalos que ha vivido McGregor en sus últimos años no ha sido precisamente escueta. El frente judicial más importante ha sido el caso civil iniciado por Nikita Hand, quien acusó a McGregor de haberla agredido sexualmente en un hotel de Dublín en diciembre de 2018. Aunque la Fiscalía irlandesa había decidido años antes no presentar cargos penales por considerar insuficientes las pruebas, la demandante acudió a la vía civil. Tras varios años de procedimientos y recursos, un jurado del Tribunal Superior de Irlanda declaró en noviembre de 2024 al luchador civilmente responsable de la agresión y le condenó a indemnizar a Hand con cerca de 250.000 euros, además de asumir buena parte de las costas judiciales. McGregor siempre negó las acusaciones y sostuvo que las relaciones fueron consentidas .El irlandés recurrió la sentencia, pero en julio de 2025 el tribunal de apelación rechazó todos sus argumentos. Posteriormente intentó llevar el caso al Tribunal Supremo irlandés, que también rechazó revisar el fallo, dejando firme la resolución civil. El proceso dañó considerablemente su imagen pública y provocó que varias marcas comerciales pusieran fin a sus acuerdos con el excampeón.Noticia relacionada general No No Conor McGregor, listo para su regreso a la UFC: «Estoy entrando en mi mejor momento» Álvaro ColmeneroA ese procedimiento se sumaron otras controversias. En junio de 2023 fue acusado por una mujer de haberla agredido sexualmente durante un partido de las Finales de la NBA en Miami. McGregor negó rotundamente los hechos y no llegó a afrontar cargos penales, aunque el episodio volvió a situarlo en el centro del foco mediático. También fue demandado civilmente en Estados Unidos por ese mismo incidente, en un litigio que finalmente no prosperó.Durante su prolongada ausencia también acumuló otros problemas deportivos. Su esperado regreso en UFC 303, previsto para junio de 2024 frente a Michael Chandler, se frustró por una lesión en un dedo del pie sufrida durante la preparación, prolongando una inactividad que acabaría alcanzando los cinco años.La controversia continuó incluso en la recta final de su vuelta a la competición. Diversas informaciones cuestionaron su situación respecto a los controles antidopaje durante el largo periodo de recuperación y entrenamiento, aunque los responsables del programa antidopaje de la UFC defendieron que McGregor cumplía con los requisitos establecidos para competir . El propio luchador negó cualquier irregularidad y aseguró haber sido sometido a numerosos controles antes de recibir el visto bueno para regresar.Con ese historial a sus espaldas, McGregor afronta en julio de 2026 su primer combate desde la lesión sufrida ante Poirier. Su regreso frente a Max Holloway supone mucho más que la vuelta de una de las mayores estrellas de la historia de las artes marciales mixtas: representa el intento de recuperar una carrera deportiva eclipsada durante años por los escándalos, las demandas judiciales y una sucesión de episodios que pusieron en duda si volvería a competir al máximo nivel. RSS de noticias de deportes
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