Los ETF han supuesto un enorme cambio en la industria de los mercados financieros. En los últimos años este instrumento se ha vuelto una herramienta imprescindible a la hora de construir las carteras y asignar activos en las mismas de manera ágil y reactiva a las condiciones del mercado. Tal y como resalta Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, gracias a los ETFs «los inversores pueden ganar exposición a índices y mercados con menores costes de gestión y mayor liquidez, aumentando enormemente su capacidad de diversificar las carteras de manera eficiente».Además, recuerda que los ETF han permitido el acceso a clientes minoristas que, anteriormente, tenían más complicado replicar el comportamiento de grandes índices o cestas. No obstante, resalta también que este instrumento tiene desventajas, «como una peor fiscalidad frente a otros instrumentos como los fondos de inversión (los ETF no disfrutan de exención por traspaso), mayores comisiones de compra/venta (diferente a las comisiones de gestión) y el riesgo de replicación en algunos casos».Desde el departamento de Negocio de Fondos y Valores de Bankinter señalan que desde 2020, la adopción en España de los ETF ha sido masiva , acelerándose sobre todo desde 2022 hasta ahora. «El público joven lo utiliza como instrumento preferencial, pero también se ha observado que el inversor tradicional, que solía invertir en fondos de inversión y en acciones, ha comenzado a incluir los ETF en sus carteras de manera estructural, ya que encuentran en el instrumento agilidad de decisión y diversificación a la hora de invertir en un sector que no te permite obtener la inversión directa en acciones», puntualizan.Noticia relacionada No No A fondo Un hilo conductor para no perderse en el laberinto de una realidad volubleSe busca agilidadOtro aspecto que destacan es el hecho de que este producto complementa los que tradicionalmente utilizaban los inversores (fondos de inversión y acciones). «Como es conocido, los ETF dan al inversor la posibilidad de diversificar en una sola operación, con la agilidad con la que se compran y venden las acciones, pero, además, sus costes internos son reducidos, y completamente transparentes (publican su cartera completa de manera diaria)», resaltan. En cuanto a desventajas, también hacen diferencia a la fiscalidad frente a los fondos de inversión. «Pero nos estamos encontrando con que los inversores, cada vez más, buscan agilidad a la hora de invertir, y el aspecto del diferimiento fiscal en ese caso queda en un segundo plano», matizanEn Bankinter comentan los diferentes casos de uso de los ETFs «pero todos dependen del tipo de inversor, de sus objetivos y necesidades», aclaran. El departamento de Negocio de Fondos y Valores de esta entidad resalta que los inversores jóvenes buscan los ETF principalmente por esos costes más bajos, «unido a la agilidad y el atractivo que tiene poder movilizar su cartera rápidamente, algo que lo convierten en un instrumento idóneo para comenzar a ahorrar e invertir». Sin embargo, conforme la cartera del inversor crece, «el inversor va complementándola con diferentes productos: fondos de inversión que pueda traspasar, acciones y, por supuesto ETF, para inversiones que pueden ser a largo plazo (gracias a su coste reducido), pero que permiten al inversor tomar decisiones muy rápidas en caso necesario, y rebalancear la cartera de manera prácticamente inmediata».Emerge el oroPor otro lado, este departamento observa que el auge de la tecnología se ha plasmado en la contratación de ETF de manera muy clara. Dentro de la tecnología como megatendencia, «nichos como el de los semiconductores, inteligencia artificial, robótica o computación cuántica han sido muy demandados», recalcan. Sin embargo, apuntan que en los últimos meses, «es cierto que la incertidumbre ha disparado la demanda de instrumentos relacionados o que inviertan en oro».Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica, analiza igualmente los ETF dentro de una estrategia de inversión. «Pueden emplearse como elementos básicos, sencillos y eficientes, en la construcción de carteras a largo plazo, ya sea de forma directa o como subyacentes en fondos de inversión o carteras discrecionales, desempeñando un papel complementario a la gestión activa», resalta.Para muchos inversores, representan una vía ágil para obtener exposición diversificada a mercados como la renta variable global o la renta fija mediante una única operación. Además de la ya comentada flexibilidad a aquellos inversores que construyen su cartera de manera progresiva mediante aportaciones periódicas, «permiten expresar visiones de mercado específicas sin necesidad de seleccionar valores individuales», subraya San Pío. Por ejemplo, pueden utilizarse para invertir en determinados sectores o temáticas, o para perseguir objetivos concretos como la generación de rentas. «En conjunto, los ETF constituyen una herramienta flexible y eficiente en costes para construir y gestionar carteras diversificadas», matiza.La fiscalidad es uno de los grandes hándicaps de estos instrumentosResalta a su vez la profunda transformación que han supuesto en el panorama de la inversión, «superando ampliamente su objetivo inicial de ofrecer un vehículo más eficiente y accesible». Y considera que en la actualidad, con el auge de los ETF activos, continúan evolucionando. «Sobre todo, los ETF responden a necesidades muy concretas de los inversores y se han consolidado como piezas clave en la construcción de carteras para gestoras de activos, gestores patrimoniales, inversores institucionales y particulares». A su entender, han democratizado el acceso a la inversión al permitir que los inversores particulares accedan a soluciones similares a las de los profesionales, han modernizado el mercado de renta fija al trasladarlo a la negociación en mercados organizados y han demostrado su eficiencia incluso en entornos de estrés de mercado.La volatilidad de los mercados hace plantearse a los inversores cuál sería la mejor estrategia para invertir. Con la volatilidad actual, se han producido dos efectos: «Por un lado los inversores, cuando se iban sucediendo las noticias de aranceles y crecimiento de la tensión geopolítica, buscaban refugio en ETF sobre compañías mineras, extractoras y productoras de materias primas», resalta el departamento de Negocio de Fondos y Valores. Pero por otro lado, en las últimas semanas, «lo que hemos observado es que el inversor minorista ha tratado de aprovechar las caídas para comprar de nuevo aquellos sectores que cree que pueden tener mejor recorrido en el medio plazo, como serían aquellos relacionados con el sector de defensa, con la tecnología, pero también con el sector energético, debido a la tensión en torno al precio del petróleo», puntualiza.Rotación y reasignaciónPor su parte, Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, cree que el impacto de la crisis geopolítica en los ETFs tiene afectación similar a la del resto de activos financieros: mayor volatilidad que a su vez implica una mayor rotación y reasignación de activos. «En ese sentido los ETFs son una herramienta muy eficiente para poder implementar estos cambios de manera ágil», apunta. No obstante, «cabe recordar que una mayor rotación no siempre tiene porqué implicar una mayor rentabilidad, y en ese sentido el inversor debe tener clara la fina línea que separa una gestión eficiente de los cambios del mercado de una gestión nerviosa que al final acaba vendiendo en pánico y comprando en euforia, una receta que habitualmente no le sienta bien a la rentabilidad de las carteras». Los ETF han supuesto un enorme cambio en la industria de los mercados financieros. En los últimos años este instrumento se ha vuelto una herramienta imprescindible a la hora de construir las carteras y asignar activos en las mismas de manera ágil y reactiva a las condiciones del mercado. Tal y como resalta Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, gracias a los ETFs «los inversores pueden ganar exposición a índices y mercados con menores costes de gestión y mayor liquidez, aumentando enormemente su capacidad de diversificar las carteras de manera eficiente».Además, recuerda que los ETF han permitido el acceso a clientes minoristas que, anteriormente, tenían más complicado replicar el comportamiento de grandes índices o cestas. No obstante, resalta también que este instrumento tiene desventajas, «como una peor fiscalidad frente a otros instrumentos como los fondos de inversión (los ETF no disfrutan de exención por traspaso), mayores comisiones de compra/venta (diferente a las comisiones de gestión) y el riesgo de replicación en algunos casos».Desde el departamento de Negocio de Fondos y Valores de Bankinter señalan que desde 2020, la adopción en España de los ETF ha sido masiva , acelerándose sobre todo desde 2022 hasta ahora. «El público joven lo utiliza como instrumento preferencial, pero también se ha observado que el inversor tradicional, que solía invertir en fondos de inversión y en acciones, ha comenzado a incluir los ETF en sus carteras de manera estructural, ya que encuentran en el instrumento agilidad de decisión y diversificación a la hora de invertir en un sector que no te permite obtener la inversión directa en acciones», puntualizan.Noticia relacionada No No A fondo Un hilo conductor para no perderse en el laberinto de una realidad volubleSe busca agilidadOtro aspecto que destacan es el hecho de que este producto complementa los que tradicionalmente utilizaban los inversores (fondos de inversión y acciones). «Como es conocido, los ETF dan al inversor la posibilidad de diversificar en una sola operación, con la agilidad con la que se compran y venden las acciones, pero, además, sus costes internos son reducidos, y completamente transparentes (publican su cartera completa de manera diaria)», resaltan. En cuanto a desventajas, también hacen diferencia a la fiscalidad frente a los fondos de inversión. «Pero nos estamos encontrando con que los inversores, cada vez más, buscan agilidad a la hora de invertir, y el aspecto del diferimiento fiscal en ese caso queda en un segundo plano», matizanEn Bankinter comentan los diferentes casos de uso de los ETFs «pero todos dependen del tipo de inversor, de sus objetivos y necesidades», aclaran. El departamento de Negocio de Fondos y Valores de esta entidad resalta que los inversores jóvenes buscan los ETF principalmente por esos costes más bajos, «unido a la agilidad y el atractivo que tiene poder movilizar su cartera rápidamente, algo que lo convierten en un instrumento idóneo para comenzar a ahorrar e invertir». Sin embargo, conforme la cartera del inversor crece, «el inversor va complementándola con diferentes productos: fondos de inversión que pueda traspasar, acciones y, por supuesto ETF, para inversiones que pueden ser a largo plazo (gracias a su coste reducido), pero que permiten al inversor tomar decisiones muy rápidas en caso necesario, y rebalancear la cartera de manera prácticamente inmediata».Emerge el oroPor otro lado, este departamento observa que el auge de la tecnología se ha plasmado en la contratación de ETF de manera muy clara. Dentro de la tecnología como megatendencia, «nichos como el de los semiconductores, inteligencia artificial, robótica o computación cuántica han sido muy demandados», recalcan. Sin embargo, apuntan que en los últimos meses, «es cierto que la incertidumbre ha disparado la demanda de instrumentos relacionados o que inviertan en oro».Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica, analiza igualmente los ETF dentro de una estrategia de inversión. «Pueden emplearse como elementos básicos, sencillos y eficientes, en la construcción de carteras a largo plazo, ya sea de forma directa o como subyacentes en fondos de inversión o carteras discrecionales, desempeñando un papel complementario a la gestión activa», resalta.Para muchos inversores, representan una vía ágil para obtener exposición diversificada a mercados como la renta variable global o la renta fija mediante una única operación. Además de la ya comentada flexibilidad a aquellos inversores que construyen su cartera de manera progresiva mediante aportaciones periódicas, «permiten expresar visiones de mercado específicas sin necesidad de seleccionar valores individuales», subraya San Pío. Por ejemplo, pueden utilizarse para invertir en determinados sectores o temáticas, o para perseguir objetivos concretos como la generación de rentas. «En conjunto, los ETF constituyen una herramienta flexible y eficiente en costes para construir y gestionar carteras diversificadas», matiza.La fiscalidad es uno de los grandes hándicaps de estos instrumentosResalta a su vez la profunda transformación que han supuesto en el panorama de la inversión, «superando ampliamente su objetivo inicial de ofrecer un vehículo más eficiente y accesible». Y considera que en la actualidad, con el auge de los ETF activos, continúan evolucionando. «Sobre todo, los ETF responden a necesidades muy concretas de los inversores y se han consolidado como piezas clave en la construcción de carteras para gestoras de activos, gestores patrimoniales, inversores institucionales y particulares». A su entender, han democratizado el acceso a la inversión al permitir que los inversores particulares accedan a soluciones similares a las de los profesionales, han modernizado el mercado de renta fija al trasladarlo a la negociación en mercados organizados y han demostrado su eficiencia incluso en entornos de estrés de mercado.La volatilidad de los mercados hace plantearse a los inversores cuál sería la mejor estrategia para invertir. Con la volatilidad actual, se han producido dos efectos: «Por un lado los inversores, cuando se iban sucediendo las noticias de aranceles y crecimiento de la tensión geopolítica, buscaban refugio en ETF sobre compañías mineras, extractoras y productoras de materias primas», resalta el departamento de Negocio de Fondos y Valores. Pero por otro lado, en las últimas semanas, «lo que hemos observado es que el inversor minorista ha tratado de aprovechar las caídas para comprar de nuevo aquellos sectores que cree que pueden tener mejor recorrido en el medio plazo, como serían aquellos relacionados con el sector de defensa, con la tecnología, pero también con el sector energético, debido a la tensión en torno al precio del petróleo», puntualiza.Rotación y reasignaciónPor su parte, Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, cree que el impacto de la crisis geopolítica en los ETFs tiene afectación similar a la del resto de activos financieros: mayor volatilidad que a su vez implica una mayor rotación y reasignación de activos. «En ese sentido los ETFs son una herramienta muy eficiente para poder implementar estos cambios de manera ágil», apunta. No obstante, «cabe recordar que una mayor rotación no siempre tiene porqué implicar una mayor rentabilidad, y en ese sentido el inversor debe tener clara la fina línea que separa una gestión eficiente de los cambios del mercado de una gestión nerviosa que al final acaba vendiendo en pánico y comprando en euforia, una receta que habitualmente no le sienta bien a la rentabilidad de las carteras». Los ETF han supuesto un enorme cambio en la industria de los mercados financieros. En los últimos años este instrumento se ha vuelto una herramienta imprescindible a la hora de construir las carteras y asignar activos en las mismas de manera ágil y reactiva a las condiciones del mercado. Tal y como resalta Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, gracias a los ETFs «los inversores pueden ganar exposición a índices y mercados con menores costes de gestión y mayor liquidez, aumentando enormemente su capacidad de diversificar las carteras de manera eficiente».Además, recuerda que los ETF han permitido el acceso a clientes minoristas que, anteriormente, tenían más complicado replicar el comportamiento de grandes índices o cestas. No obstante, resalta también que este instrumento tiene desventajas, «como una peor fiscalidad frente a otros instrumentos como los fondos de inversión (los ETF no disfrutan de exención por traspaso), mayores comisiones de compra/venta (diferente a las comisiones de gestión) y el riesgo de replicación en algunos casos».Desde el departamento de Negocio de Fondos y Valores de Bankinter señalan que desde 2020, la adopción en España de los ETF ha sido masiva , acelerándose sobre todo desde 2022 hasta ahora. «El público joven lo utiliza como instrumento preferencial, pero también se ha observado que el inversor tradicional, que solía invertir en fondos de inversión y en acciones, ha comenzado a incluir los ETF en sus carteras de manera estructural, ya que encuentran en el instrumento agilidad de decisión y diversificación a la hora de invertir en un sector que no te permite obtener la inversión directa en acciones», puntualizan.Noticia relacionada No No A fondo Un hilo conductor para no perderse en el laberinto de una realidad volubleSe busca agilidadOtro aspecto que destacan es el hecho de que este producto complementa los que tradicionalmente utilizaban los inversores (fondos de inversión y acciones). «Como es conocido, los ETF dan al inversor la posibilidad de diversificar en una sola operación, con la agilidad con la que se compran y venden las acciones, pero, además, sus costes internos son reducidos, y completamente transparentes (publican su cartera completa de manera diaria)», resaltan. En cuanto a desventajas, también hacen diferencia a la fiscalidad frente a los fondos de inversión. «Pero nos estamos encontrando con que los inversores, cada vez más, buscan agilidad a la hora de invertir, y el aspecto del diferimiento fiscal en ese caso queda en un segundo plano», matizanEn Bankinter comentan los diferentes casos de uso de los ETFs «pero todos dependen del tipo de inversor, de sus objetivos y necesidades», aclaran. El departamento de Negocio de Fondos y Valores de esta entidad resalta que los inversores jóvenes buscan los ETF principalmente por esos costes más bajos, «unido a la agilidad y el atractivo que tiene poder movilizar su cartera rápidamente, algo que lo convierten en un instrumento idóneo para comenzar a ahorrar e invertir». Sin embargo, conforme la cartera del inversor crece, «el inversor va complementándola con diferentes productos: fondos de inversión que pueda traspasar, acciones y, por supuesto ETF, para inversiones que pueden ser a largo plazo (gracias a su coste reducido), pero que permiten al inversor tomar decisiones muy rápidas en caso necesario, y rebalancear la cartera de manera prácticamente inmediata».Emerge el oroPor otro lado, este departamento observa que el auge de la tecnología se ha plasmado en la contratación de ETF de manera muy clara. Dentro de la tecnología como megatendencia, «nichos como el de los semiconductores, inteligencia artificial, robótica o computación cuántica han sido muy demandados», recalcan. Sin embargo, apuntan que en los últimos meses, «es cierto que la incertidumbre ha disparado la demanda de instrumentos relacionados o que inviertan en oro».Juan San Pío, director comercial de Amundi ETF, Indexing & Smart Beta para Iberia y Latinoamérica, analiza igualmente los ETF dentro de una estrategia de inversión. «Pueden emplearse como elementos básicos, sencillos y eficientes, en la construcción de carteras a largo plazo, ya sea de forma directa o como subyacentes en fondos de inversión o carteras discrecionales, desempeñando un papel complementario a la gestión activa», resalta.Para muchos inversores, representan una vía ágil para obtener exposición diversificada a mercados como la renta variable global o la renta fija mediante una única operación. Además de la ya comentada flexibilidad a aquellos inversores que construyen su cartera de manera progresiva mediante aportaciones periódicas, «permiten expresar visiones de mercado específicas sin necesidad de seleccionar valores individuales», subraya San Pío. Por ejemplo, pueden utilizarse para invertir en determinados sectores o temáticas, o para perseguir objetivos concretos como la generación de rentas. «En conjunto, los ETF constituyen una herramienta flexible y eficiente en costes para construir y gestionar carteras diversificadas», matiza.La fiscalidad es uno de los grandes hándicaps de estos instrumentosResalta a su vez la profunda transformación que han supuesto en el panorama de la inversión, «superando ampliamente su objetivo inicial de ofrecer un vehículo más eficiente y accesible». Y considera que en la actualidad, con el auge de los ETF activos, continúan evolucionando. «Sobre todo, los ETF responden a necesidades muy concretas de los inversores y se han consolidado como piezas clave en la construcción de carteras para gestoras de activos, gestores patrimoniales, inversores institucionales y particulares». A su entender, han democratizado el acceso a la inversión al permitir que los inversores particulares accedan a soluciones similares a las de los profesionales, han modernizado el mercado de renta fija al trasladarlo a la negociación en mercados organizados y han demostrado su eficiencia incluso en entornos de estrés de mercado.La volatilidad de los mercados hace plantearse a los inversores cuál sería la mejor estrategia para invertir. Con la volatilidad actual, se han producido dos efectos: «Por un lado los inversores, cuando se iban sucediendo las noticias de aranceles y crecimiento de la tensión geopolítica, buscaban refugio en ETF sobre compañías mineras, extractoras y productoras de materias primas», resalta el departamento de Negocio de Fondos y Valores. Pero por otro lado, en las últimas semanas, «lo que hemos observado es que el inversor minorista ha tratado de aprovechar las caídas para comprar de nuevo aquellos sectores que cree que pueden tener mejor recorrido en el medio plazo, como serían aquellos relacionados con el sector de defensa, con la tecnología, pero también con el sector energético, debido a la tensión en torno al precio del petróleo», puntualiza.Rotación y reasignaciónPor su parte, Rodrigo Utrera Hernández, subdirector del Máster en Bolsa y Mercados Financieros del IEB, cree que el impacto de la crisis geopolítica en los ETFs tiene afectación similar a la del resto de activos financieros: mayor volatilidad que a su vez implica una mayor rotación y reasignación de activos. «En ese sentido los ETFs son una herramienta muy eficiente para poder implementar estos cambios de manera ágil», apunta. No obstante, «cabe recordar que una mayor rotación no siempre tiene porqué implicar una mayor rentabilidad, y en ese sentido el inversor debe tener clara la fina línea que separa una gestión eficiente de los cambios del mercado de una gestión nerviosa que al final acaba vendiendo en pánico y comprando en euforia, una receta que habitualmente no le sienta bien a la rentabilidad de las carteras». RSS de noticias de economia
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