Los multipropietarios con viviendas en alquiler suben más los precios que los arrendadores que solo tienen un piso alquilado, pero no son los principales responsables del aumento generalizado y exagerado del valor de los arrendamientos en los últimos años, como se apunta desde algunos colectivos de inquilinos. Son dos de las conclusiones que se extraen del informe Concentración de la Propiedad y precios del alquiler en España elaborado por EsadeEcPol , el ‘think tank’ de la escuela de negocios Esade . Según el documento, solo una quinta parte de lo que subió el precio del alquiler en España entre 2019 y 2023 se puede atribuir a la actividad de lo que el autor del informe, Jorge Galindo , denomina como «multiarrendadores».El análisis realizado en base a datos de las viviendas en alquiler declaradas en el IRPF en las comunidades autónomas de régimen fiscal común (es decir, salvo País Vasco y Navarra) entre 2019 y 2023 trata de dilucidar si los arrendadores con varias viviendas cobran más que los que tienen una sola y qué parte del encarecimiento del alquiler está ligado a ellos. El texto asegura que la contribución de estos propietarios al encarecimiento del alquiler «existe», pero asevera que es «pequeña». Concretamente le atribuye un 1,6 de los 8,8 puntos que subió el precio medio entre 2019 y 2023, lo que representa un 18% de la subida. El resto del aumento se habría producido por la propia evolución del mercado en el que ha existido un grave desajuste entre oferta y demanda. En todo caso, según EsadeEcPol la contribución a la subida del alquiler por parte de los multiarrendadores no se puede entender por una mayor presencia de este tipo de propietarios en el mercado y porque su cuota en el parque de vivienda en alquiler haya aumentado en el periodo analizado.Lo que sí reconoce el documento es que los multiarrendadores suben más el precio del alquiler comparado a los propietarios con solo una vivienda en arrendamiento. En concreto la diferencia del precio en viviendas de multiarrendadores respecto a viviendas equivalentes de monoarrendadores en la misma sección censal pasa del 0,8% en 2019 al 3,5% en 2023, una diferencia que el análisis tilda de significativa. Además, cuando se monitoriza la misma vivienda a lo largo del tiempo se comprueba como el precio de los pisos de propietarios de más de una vivienda en alquiler crece en el periodo analizado entre un 3,1% y un 4,0% más que el de las que solo tienen una.La diferencia también se hace patente a la hora de renovar los contratos del alquiler: los caseros de varias viviendas suben un 5,2% el precio frente al 3,8% en las de monoarrendadores, pero el informe aclara que la distancia solo es significativa a partir de los propietarios que tienen cuatro viviendas o más.Por otro lado, el análisis del ‘think tank’ de Esade también distingue la incidencia que tiene en la subida de precio los propietarios que tienen su cartera de viviendas en el mismo barrio respecto a los que la tienen dispersa a nivel geográfico, esta última, una característica que encaja más con el perfil inversor de los fondos. En este sentido, el autor del informe apunta a que la prima -la distancia entre monoarrendadores y multiarrendores en torno al precio de mercado que se forma-, encaja más con el perfil del arrendador que con la capacidad de los propietarios de varias casas de influir en un mercado local. «El patrón encaja mal con la capacidad de influir sobre un mercado concreto, y mejor con rasgos del arrendador difíciles de separar entre sí» como la rapidez con la que ajusta el precio, la selección del inquilino y de la vivienda, o su capacidad de negociación, especifica.IntervencionesCon todo, el informe también analiza las consecuencias de las distintas intervenciones ejecutadas en el mercado del alquiler en los últimos años, entre ellas la de la creación de zonas tensionadas que habilitó la ley de Vivienda en 2023. En este sentido, el autor del documento alerta de que implantar medidas que puedan limitar la salida de más oferta de pisos al mercado podría agravar el problema que pretende solucionar. Además añaden que existe un riesgo adicional con los multiarrendadores porque si estos propietarios fueran también quienes más viviendas compran para destinarlas al alquiler -algo que no se analiza en el estudio-, penalizarlos de forma generalizada podría moderar las rentas a costa de reducir el parque disponible.Como alternativa, el informe plantea otras medidas como los incentivos fiscales del IRPF para favorecer las subidas moderadas de las rentas y que estos también alcancen a las renovaciones de los contratos ahora que muchos de los alquileres que se firmaron después de la pandemia están llegando a su fin.«Un incentivo permanente a no subir puede cristalizar rentas antiguas de forma indefinida, generando situaciones muy dispares entre inquilinos según cuándo firmaron. Y el beneficio se concentra en el arrendador, que en promedio dispone de más renta que el arrendatario, con lo que su efecto distributivo directo es regresivo. Ambas cosas son corregibles en el diseño, modulando el beneficio por tramos de renta del arrendador o vinculándolo a características del arrendatario, pero exigen decidirse de forma explícita y no darse por resueltas», reza el documento.Frente a esta alternativa, el autor considera que las prórrogas forzosas y las congelaciones de rentas pueden tener costes mayores. A su juicio, estas medidas pueden retraer la oferta, aumentar la inseguridad jurídica sobre la recuperación de las viviendas y aplazar el ajuste de los precios, en lugar de eliminar la presión que los impulsa. Los multipropietarios con viviendas en alquiler suben más los precios que los arrendadores que solo tienen un piso alquilado, pero no son los principales responsables del aumento generalizado y exagerado del valor de los arrendamientos en los últimos años, como se apunta desde algunos colectivos de inquilinos. Son dos de las conclusiones que se extraen del informe Concentración de la Propiedad y precios del alquiler en España elaborado por EsadeEcPol , el ‘think tank’ de la escuela de negocios Esade . Según el documento, solo una quinta parte de lo que subió el precio del alquiler en España entre 2019 y 2023 se puede atribuir a la actividad de lo que el autor del informe, Jorge Galindo , denomina como «multiarrendadores».El análisis realizado en base a datos de las viviendas en alquiler declaradas en el IRPF en las comunidades autónomas de régimen fiscal común (es decir, salvo País Vasco y Navarra) entre 2019 y 2023 trata de dilucidar si los arrendadores con varias viviendas cobran más que los que tienen una sola y qué parte del encarecimiento del alquiler está ligado a ellos. El texto asegura que la contribución de estos propietarios al encarecimiento del alquiler «existe», pero asevera que es «pequeña». Concretamente le atribuye un 1,6 de los 8,8 puntos que subió el precio medio entre 2019 y 2023, lo que representa un 18% de la subida. El resto del aumento se habría producido por la propia evolución del mercado en el que ha existido un grave desajuste entre oferta y demanda. En todo caso, según EsadeEcPol la contribución a la subida del alquiler por parte de los multiarrendadores no se puede entender por una mayor presencia de este tipo de propietarios en el mercado y porque su cuota en el parque de vivienda en alquiler haya aumentado en el periodo analizado.Lo que sí reconoce el documento es que los multiarrendadores suben más el precio del alquiler comparado a los propietarios con solo una vivienda en arrendamiento. En concreto la diferencia del precio en viviendas de multiarrendadores respecto a viviendas equivalentes de monoarrendadores en la misma sección censal pasa del 0,8% en 2019 al 3,5% en 2023, una diferencia que el análisis tilda de significativa. Además, cuando se monitoriza la misma vivienda a lo largo del tiempo se comprueba como el precio de los pisos de propietarios de más de una vivienda en alquiler crece en el periodo analizado entre un 3,1% y un 4,0% más que el de las que solo tienen una.La diferencia también se hace patente a la hora de renovar los contratos del alquiler: los caseros de varias viviendas suben un 5,2% el precio frente al 3,8% en las de monoarrendadores, pero el informe aclara que la distancia solo es significativa a partir de los propietarios que tienen cuatro viviendas o más.Por otro lado, el análisis del ‘think tank’ de Esade también distingue la incidencia que tiene en la subida de precio los propietarios que tienen su cartera de viviendas en el mismo barrio respecto a los que la tienen dispersa a nivel geográfico, esta última, una característica que encaja más con el perfil inversor de los fondos. En este sentido, el autor del informe apunta a que la prima -la distancia entre monoarrendadores y multiarrendores en torno al precio de mercado que se forma-, encaja más con el perfil del arrendador que con la capacidad de los propietarios de varias casas de influir en un mercado local. «El patrón encaja mal con la capacidad de influir sobre un mercado concreto, y mejor con rasgos del arrendador difíciles de separar entre sí» como la rapidez con la que ajusta el precio, la selección del inquilino y de la vivienda, o su capacidad de negociación, especifica.IntervencionesCon todo, el informe también analiza las consecuencias de las distintas intervenciones ejecutadas en el mercado del alquiler en los últimos años, entre ellas la de la creación de zonas tensionadas que habilitó la ley de Vivienda en 2023. En este sentido, el autor del documento alerta de que implantar medidas que puedan limitar la salida de más oferta de pisos al mercado podría agravar el problema que pretende solucionar. Además añaden que existe un riesgo adicional con los multiarrendadores porque si estos propietarios fueran también quienes más viviendas compran para destinarlas al alquiler -algo que no se analiza en el estudio-, penalizarlos de forma generalizada podría moderar las rentas a costa de reducir el parque disponible.Como alternativa, el informe plantea otras medidas como los incentivos fiscales del IRPF para favorecer las subidas moderadas de las rentas y que estos también alcancen a las renovaciones de los contratos ahora que muchos de los alquileres que se firmaron después de la pandemia están llegando a su fin.«Un incentivo permanente a no subir puede cristalizar rentas antiguas de forma indefinida, generando situaciones muy dispares entre inquilinos según cuándo firmaron. Y el beneficio se concentra en el arrendador, que en promedio dispone de más renta que el arrendatario, con lo que su efecto distributivo directo es regresivo. Ambas cosas son corregibles en el diseño, modulando el beneficio por tramos de renta del arrendador o vinculándolo a características del arrendatario, pero exigen decidirse de forma explícita y no darse por resueltas», reza el documento.Frente a esta alternativa, el autor considera que las prórrogas forzosas y las congelaciones de rentas pueden tener costes mayores. A su juicio, estas medidas pueden retraer la oferta, aumentar la inseguridad jurídica sobre la recuperación de las viviendas y aplazar el ajuste de los precios, en lugar de eliminar la presión que los impulsa. Los multipropietarios con viviendas en alquiler suben más los precios que los arrendadores que solo tienen un piso alquilado, pero no son los principales responsables del aumento generalizado y exagerado del valor de los arrendamientos en los últimos años, como se apunta desde algunos colectivos de inquilinos. Son dos de las conclusiones que se extraen del informe Concentración de la Propiedad y precios del alquiler en España elaborado por EsadeEcPol , el ‘think tank’ de la escuela de negocios Esade . Según el documento, solo una quinta parte de lo que subió el precio del alquiler en España entre 2019 y 2023 se puede atribuir a la actividad de lo que el autor del informe, Jorge Galindo , denomina como «multiarrendadores».El análisis realizado en base a datos de las viviendas en alquiler declaradas en el IRPF en las comunidades autónomas de régimen fiscal común (es decir, salvo País Vasco y Navarra) entre 2019 y 2023 trata de dilucidar si los arrendadores con varias viviendas cobran más que los que tienen una sola y qué parte del encarecimiento del alquiler está ligado a ellos. El texto asegura que la contribución de estos propietarios al encarecimiento del alquiler «existe», pero asevera que es «pequeña». Concretamente le atribuye un 1,6 de los 8,8 puntos que subió el precio medio entre 2019 y 2023, lo que representa un 18% de la subida. El resto del aumento se habría producido por la propia evolución del mercado en el que ha existido un grave desajuste entre oferta y demanda. En todo caso, según EsadeEcPol la contribución a la subida del alquiler por parte de los multiarrendadores no se puede entender por una mayor presencia de este tipo de propietarios en el mercado y porque su cuota en el parque de vivienda en alquiler haya aumentado en el periodo analizado.Lo que sí reconoce el documento es que los multiarrendadores suben más el precio del alquiler comparado a los propietarios con solo una vivienda en arrendamiento. En concreto la diferencia del precio en viviendas de multiarrendadores respecto a viviendas equivalentes de monoarrendadores en la misma sección censal pasa del 0,8% en 2019 al 3,5% en 2023, una diferencia que el análisis tilda de significativa. Además, cuando se monitoriza la misma vivienda a lo largo del tiempo se comprueba como el precio de los pisos de propietarios de más de una vivienda en alquiler crece en el periodo analizado entre un 3,1% y un 4,0% más que el de las que solo tienen una.La diferencia también se hace patente a la hora de renovar los contratos del alquiler: los caseros de varias viviendas suben un 5,2% el precio frente al 3,8% en las de monoarrendadores, pero el informe aclara que la distancia solo es significativa a partir de los propietarios que tienen cuatro viviendas o más.Por otro lado, el análisis del ‘think tank’ de Esade también distingue la incidencia que tiene en la subida de precio los propietarios que tienen su cartera de viviendas en el mismo barrio respecto a los que la tienen dispersa a nivel geográfico, esta última, una característica que encaja más con el perfil inversor de los fondos. En este sentido, el autor del informe apunta a que la prima -la distancia entre monoarrendadores y multiarrendores en torno al precio de mercado que se forma-, encaja más con el perfil del arrendador que con la capacidad de los propietarios de varias casas de influir en un mercado local. «El patrón encaja mal con la capacidad de influir sobre un mercado concreto, y mejor con rasgos del arrendador difíciles de separar entre sí» como la rapidez con la que ajusta el precio, la selección del inquilino y de la vivienda, o su capacidad de negociación, especifica.IntervencionesCon todo, el informe también analiza las consecuencias de las distintas intervenciones ejecutadas en el mercado del alquiler en los últimos años, entre ellas la de la creación de zonas tensionadas que habilitó la ley de Vivienda en 2023. En este sentido, el autor del documento alerta de que implantar medidas que puedan limitar la salida de más oferta de pisos al mercado podría agravar el problema que pretende solucionar. Además añaden que existe un riesgo adicional con los multiarrendadores porque si estos propietarios fueran también quienes más viviendas compran para destinarlas al alquiler -algo que no se analiza en el estudio-, penalizarlos de forma generalizada podría moderar las rentas a costa de reducir el parque disponible.Como alternativa, el informe plantea otras medidas como los incentivos fiscales del IRPF para favorecer las subidas moderadas de las rentas y que estos también alcancen a las renovaciones de los contratos ahora que muchos de los alquileres que se firmaron después de la pandemia están llegando a su fin.«Un incentivo permanente a no subir puede cristalizar rentas antiguas de forma indefinida, generando situaciones muy dispares entre inquilinos según cuándo firmaron. Y el beneficio se concentra en el arrendador, que en promedio dispone de más renta que el arrendatario, con lo que su efecto distributivo directo es regresivo. Ambas cosas son corregibles en el diseño, modulando el beneficio por tramos de renta del arrendador o vinculándolo a características del arrendatario, pero exigen decidirse de forma explícita y no darse por resueltas», reza el documento.Frente a esta alternativa, el autor considera que las prórrogas forzosas y las congelaciones de rentas pueden tener costes mayores. A su juicio, estas medidas pueden retraer la oferta, aumentar la inseguridad jurídica sobre la recuperación de las viviendas y aplazar el ajuste de los precios, en lugar de eliminar la presión que los impulsa. RSS de noticias de economia
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