Este fin de semana se han vivido momentos de tensión entre los municipios Almonte e Hinojos. El motivo, el aprovechamiento ganadero de la marisma de Doñana, que ha vuelto a enfrentar las dos posturas. Durante la tradicional Recogida de Yeguas de Hinojos , la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño ha convocado a sus socios para acceder este domingo a la Marisma Gallega, finca donde tienen unas 48 cabezas de ganado. Se han encontrado todos los accesos bloqueados por los policías antidisturbios, por lo que no han podido dar comida y agua a sus animales.La disputa se remonta muchos años atrás. La finca se encuentra en el término municipal de Hinojos, pero ganaderos de Almonte llevan siglos llevando a sus animales a pastar allí. Desde el Ayuntamiento hinojero se ha intentado reducir esa presencia y desde Almonte se ha reclamado su derecho a hacer uso de ella. A esta situación se sumó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó en 2025 un deslinde de los bienes de dominio público marítimo-terrestre, que afecta a unos 118.772 metros de las marismas de Doñana, abriendo un conflicto político, judicial y ecologista que ha sido llevado a los tribunales tanto por ecologistas como por la propia Junta de Andalucía.Diego Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño, ha asegurado a Huelva24 que los ganaderos se desplazaron hasta la zona para recoger sus animales, porque, según explica, el año pasado durante la Recogida de Yeguas anterior se los llevaron a Hinojos. En esta ocasión, comunicado previamente un listado de unas 70 personas que iban a participar en las labores de recogida y se encontraron con impedimentos para acceder. Había una amplia presencia policial en los accesos y una barrera formada por vehículos.Según denuncia, el Ayuntamiento de Hinojos reclamó a la Subdelegación del Gobierno que desplegara antidisturbios al conocer que acudirían. «Es muy fuerte llamar a la Subdelegación, como si fuéramos violentos , como si esto fuera una guerra. Esto es una barbaridad», lamenta Díaz, que responsabiliza también al Espacio Natural de Doñana, porque considera que es la entidad que debe gestionar la situación tras el deslinde del Ministerio.Los animales «no tienen agua ni comida»La principal preocupación es el estado del ganado que se encuentra en la finca, porque «no tienen agua ni comida» y asegura que han recabado pruebas para interponer una denuncia contra el Ayuntamiento de Hinojos este lunes por vulneración de la Ley de Bienestar Animal.Por otro lado, reclama que mientras se resuelve judicialmente a quién corresponde la titularidad de la finca y la gestión de la actividad ganadera, el ganado de Almonte permanezca allí, al menos hasta que el 4 de noviembre se celebre un nuevo juicio. «Queremos que se quede allí hasta que llegue el juicio. Si perdemos, perdemos, y si ganamos, ganamos. No hay otra», sostiene.El episodio de este domingo se enmarca en un conflicto que se prolonga desde hace años entre los ganaderos de ambos municipios por el aprovechamiento de los terrenos de la marisma. Díaz detalla que los de Almonte han utilizado tradicionalmente esta zona «durante siglos» y que siempre han tenido ganado en las marismas de Hinojos. Posteriormente, el conflicto se fue agravando a medida que se reguló el uso de la finca y el Consistorio de Hinojos comenzó, según su versión, a limitar la presencia de ganaderos procedentes de Almonte.Los criadores almonteños señalan además que la actividad ganadera en la zona está estrechamente vinculada a la conservación de la raza marismeña y a una tradición que forma parte de la identidad ganadera de la comarca, que su asociación se ha esforzado en mantener.Con la llegada en las últimas elecciones municipales de Joaquina del Valle a la Alcaldía de Hinojos, se abrió un diálogo, pero Díaz, señala que las negociaciones han sido infructuosas . «Ella está peleando con el Miteco y con nosotros porque dice que eso es de Hinojos y no entra en razones», afirma Díaz.Díaz recuerda que el conflicto ya vivió un episodio especialmente tenso el pasado año. Según su relato, durante la noche se recogió ganado perteneciente a los ganaderos almonteños y se mezcló con los animales de Hinojos para trasladarlo posteriormente al municipio. Aquella situación generó numerosos problemas y denuncia que durante las operaciones murió una de sus yeguas, motivo por el que se movilizaron en esta ocasión para que no se repitieran esos hechos.El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño insiste en que el conflicto no debe convertirse en un enfrentamiento entre los vecinos de Almonte e Hinojos y acusa al Ayuntamiento vecino de alentarlo. «Entiendo que quiera defender lo suyo, pero no pongas a pelear a la gente de Hinojos con la de Almonte», reclama.Díaz considera que la situación está provocando un creciente malestar en Almonte y advierte de que la tensión puede terminar afectando a las relaciones entre ambos municipios. «Ya tiene a todo el pueblo de Almonte enfadado con Hinojos y va a traer problemas», asegura. Recuerda que la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño cuenta con unos 750 socios, con muchas familias que viven directa o indirectamente de su actividad.En este punto, el dirigente ganadero señala directamente al Espacio Natural de Doñana como responsable de intervenir para encontrar una solución, al entender que debe ejercer la administración de los terrenos y garantizar la compatibilidad entre la protección ambiental y la actividad ganadera tradicional. Sin embargo, «se ha lavado las manos», apunta. Este fin de semana se han vivido momentos de tensión entre los municipios Almonte e Hinojos. El motivo, el aprovechamiento ganadero de la marisma de Doñana, que ha vuelto a enfrentar las dos posturas. Durante la tradicional Recogida de Yeguas de Hinojos , la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño ha convocado a sus socios para acceder este domingo a la Marisma Gallega, finca donde tienen unas 48 cabezas de ganado. Se han encontrado todos los accesos bloqueados por los policías antidisturbios, por lo que no han podido dar comida y agua a sus animales.La disputa se remonta muchos años atrás. La finca se encuentra en el término municipal de Hinojos, pero ganaderos de Almonte llevan siglos llevando a sus animales a pastar allí. Desde el Ayuntamiento hinojero se ha intentado reducir esa presencia y desde Almonte se ha reclamado su derecho a hacer uso de ella. A esta situación se sumó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó en 2025 un deslinde de los bienes de dominio público marítimo-terrestre, que afecta a unos 118.772 metros de las marismas de Doñana, abriendo un conflicto político, judicial y ecologista que ha sido llevado a los tribunales tanto por ecologistas como por la propia Junta de Andalucía.Diego Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño, ha asegurado a Huelva24 que los ganaderos se desplazaron hasta la zona para recoger sus animales, porque, según explica, el año pasado durante la Recogida de Yeguas anterior se los llevaron a Hinojos. En esta ocasión, comunicado previamente un listado de unas 70 personas que iban a participar en las labores de recogida y se encontraron con impedimentos para acceder. Había una amplia presencia policial en los accesos y una barrera formada por vehículos.Según denuncia, el Ayuntamiento de Hinojos reclamó a la Subdelegación del Gobierno que desplegara antidisturbios al conocer que acudirían. «Es muy fuerte llamar a la Subdelegación, como si fuéramos violentos , como si esto fuera una guerra. Esto es una barbaridad», lamenta Díaz, que responsabiliza también al Espacio Natural de Doñana, porque considera que es la entidad que debe gestionar la situación tras el deslinde del Ministerio.Los animales «no tienen agua ni comida»La principal preocupación es el estado del ganado que se encuentra en la finca, porque «no tienen agua ni comida» y asegura que han recabado pruebas para interponer una denuncia contra el Ayuntamiento de Hinojos este lunes por vulneración de la Ley de Bienestar Animal.Por otro lado, reclama que mientras se resuelve judicialmente a quién corresponde la titularidad de la finca y la gestión de la actividad ganadera, el ganado de Almonte permanezca allí, al menos hasta que el 4 de noviembre se celebre un nuevo juicio. «Queremos que se quede allí hasta que llegue el juicio. Si perdemos, perdemos, y si ganamos, ganamos. No hay otra», sostiene.El episodio de este domingo se enmarca en un conflicto que se prolonga desde hace años entre los ganaderos de ambos municipios por el aprovechamiento de los terrenos de la marisma. Díaz detalla que los de Almonte han utilizado tradicionalmente esta zona «durante siglos» y que siempre han tenido ganado en las marismas de Hinojos. Posteriormente, el conflicto se fue agravando a medida que se reguló el uso de la finca y el Consistorio de Hinojos comenzó, según su versión, a limitar la presencia de ganaderos procedentes de Almonte.Los criadores almonteños señalan además que la actividad ganadera en la zona está estrechamente vinculada a la conservación de la raza marismeña y a una tradición que forma parte de la identidad ganadera de la comarca, que su asociación se ha esforzado en mantener.Con la llegada en las últimas elecciones municipales de Joaquina del Valle a la Alcaldía de Hinojos, se abrió un diálogo, pero Díaz, señala que las negociaciones han sido infructuosas . «Ella está peleando con el Miteco y con nosotros porque dice que eso es de Hinojos y no entra en razones», afirma Díaz.Díaz recuerda que el conflicto ya vivió un episodio especialmente tenso el pasado año. Según su relato, durante la noche se recogió ganado perteneciente a los ganaderos almonteños y se mezcló con los animales de Hinojos para trasladarlo posteriormente al municipio. Aquella situación generó numerosos problemas y denuncia que durante las operaciones murió una de sus yeguas, motivo por el que se movilizaron en esta ocasión para que no se repitieran esos hechos.El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño insiste en que el conflicto no debe convertirse en un enfrentamiento entre los vecinos de Almonte e Hinojos y acusa al Ayuntamiento vecino de alentarlo. «Entiendo que quiera defender lo suyo, pero no pongas a pelear a la gente de Hinojos con la de Almonte», reclama.Díaz considera que la situación está provocando un creciente malestar en Almonte y advierte de que la tensión puede terminar afectando a las relaciones entre ambos municipios. «Ya tiene a todo el pueblo de Almonte enfadado con Hinojos y va a traer problemas», asegura. Recuerda que la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño cuenta con unos 750 socios, con muchas familias que viven directa o indirectamente de su actividad.En este punto, el dirigente ganadero señala directamente al Espacio Natural de Doñana como responsable de intervenir para encontrar una solución, al entender que debe ejercer la administración de los terrenos y garantizar la compatibilidad entre la protección ambiental y la actividad ganadera tradicional. Sin embargo, «se ha lavado las manos», apunta. Este fin de semana se han vivido momentos de tensión entre los municipios Almonte e Hinojos. El motivo, el aprovechamiento ganadero de la marisma de Doñana, que ha vuelto a enfrentar las dos posturas. Durante la tradicional Recogida de Yeguas de Hinojos , la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño ha convocado a sus socios para acceder este domingo a la Marisma Gallega, finca donde tienen unas 48 cabezas de ganado. Se han encontrado todos los accesos bloqueados por los policías antidisturbios, por lo que no han podido dar comida y agua a sus animales.La disputa se remonta muchos años atrás. La finca se encuentra en el término municipal de Hinojos, pero ganaderos de Almonte llevan siglos llevando a sus animales a pastar allí. Desde el Ayuntamiento hinojero se ha intentado reducir esa presencia y desde Almonte se ha reclamado su derecho a hacer uso de ella. A esta situación se sumó que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó en 2025 un deslinde de los bienes de dominio público marítimo-terrestre, que afecta a unos 118.772 metros de las marismas de Doñana, abriendo un conflicto político, judicial y ecologista que ha sido llevado a los tribunales tanto por ecologistas como por la propia Junta de Andalucía.Diego Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño, ha asegurado a Huelva24 que los ganaderos se desplazaron hasta la zona para recoger sus animales, porque, según explica, el año pasado durante la Recogida de Yeguas anterior se los llevaron a Hinojos. En esta ocasión, comunicado previamente un listado de unas 70 personas que iban a participar en las labores de recogida y se encontraron con impedimentos para acceder. Había una amplia presencia policial en los accesos y una barrera formada por vehículos.Según denuncia, el Ayuntamiento de Hinojos reclamó a la Subdelegación del Gobierno que desplegara antidisturbios al conocer que acudirían. «Es muy fuerte llamar a la Subdelegación, como si fuéramos violentos , como si esto fuera una guerra. Esto es una barbaridad», lamenta Díaz, que responsabiliza también al Espacio Natural de Doñana, porque considera que es la entidad que debe gestionar la situación tras el deslinde del Ministerio.Los animales «no tienen agua ni comida»La principal preocupación es el estado del ganado que se encuentra en la finca, porque «no tienen agua ni comida» y asegura que han recabado pruebas para interponer una denuncia contra el Ayuntamiento de Hinojos este lunes por vulneración de la Ley de Bienestar Animal.Por otro lado, reclama que mientras se resuelve judicialmente a quién corresponde la titularidad de la finca y la gestión de la actividad ganadera, el ganado de Almonte permanezca allí, al menos hasta que el 4 de noviembre se celebre un nuevo juicio. «Queremos que se quede allí hasta que llegue el juicio. Si perdemos, perdemos, y si ganamos, ganamos. No hay otra», sostiene.El episodio de este domingo se enmarca en un conflicto que se prolonga desde hace años entre los ganaderos de ambos municipios por el aprovechamiento de los terrenos de la marisma. Díaz detalla que los de Almonte han utilizado tradicionalmente esta zona «durante siglos» y que siempre han tenido ganado en las marismas de Hinojos. Posteriormente, el conflicto se fue agravando a medida que se reguló el uso de la finca y el Consistorio de Hinojos comenzó, según su versión, a limitar la presencia de ganaderos procedentes de Almonte.Los criadores almonteños señalan además que la actividad ganadera en la zona está estrechamente vinculada a la conservación de la raza marismeña y a una tradición que forma parte de la identidad ganadera de la comarca, que su asociación se ha esforzado en mantener.Con la llegada en las últimas elecciones municipales de Joaquina del Valle a la Alcaldía de Hinojos, se abrió un diálogo, pero Díaz, señala que las negociaciones han sido infructuosas . «Ella está peleando con el Miteco y con nosotros porque dice que eso es de Hinojos y no entra en razones», afirma Díaz.Díaz recuerda que el conflicto ya vivió un episodio especialmente tenso el pasado año. Según su relato, durante la noche se recogió ganado perteneciente a los ganaderos almonteños y se mezcló con los animales de Hinojos para trasladarlo posteriormente al municipio. Aquella situación generó numerosos problemas y denuncia que durante las operaciones murió una de sus yeguas, motivo por el que se movilizaron en esta ocasión para que no se repitieran esos hechos.El presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño insiste en que el conflicto no debe convertirse en un enfrentamiento entre los vecinos de Almonte e Hinojos y acusa al Ayuntamiento vecino de alentarlo. «Entiendo que quiera defender lo suyo, pero no pongas a pelear a la gente de Hinojos con la de Almonte», reclama.Díaz considera que la situación está provocando un creciente malestar en Almonte y advierte de que la tensión puede terminar afectando a las relaciones entre ambos municipios. «Ya tiene a todo el pueblo de Almonte enfadado con Hinojos y va a traer problemas», asegura. Recuerda que la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Marismeño cuenta con unos 750 socios, con muchas familias que viven directa o indirectamente de su actividad.En este punto, el dirigente ganadero señala directamente al Espacio Natural de Doñana como responsable de intervenir para encontrar una solución, al entender que debe ejercer la administración de los terrenos y garantizar la compatibilidad entre la protección ambiental y la actividad ganadera tradicional. Sin embargo, «se ha lavado las manos», apunta. RSS de noticias de espana/andalucia
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