Los hermanos asesinos de Francisca Cadenas han sido trasladados a la prisión de Sevilla II Morón, según informan fuentes penitenciarias a ABC. Julián y Lolo han expresado su temor a salir de la zona de aislamiento y hacer vida con otros presos por el miedo a poder ser agredidos por el resto de los internos.Los dos detenidos por el asesinato de su vecina han mantenido un perfil bajo en la semana que llevan entre rejas. De todas formas, no han protagonizado incidentes relevantes pero sí han expresado su temor a ser atacados por otros internos.Y es que la regla no escrita en la cárcel pone el foco siempre en los crímenes mediáticos además de en los pederastas y los violadores. Esta circunstancia supone que la vida de algunos de estos investigados se convierta en un infierno entre rejas.Este temor ha generado que tanto Julián como Lolo pasen sus primeros días en prisión con una tensión acentuada por el acto que presuntamente realizaron. Han expresado a los funcionarios que no tenían ganas de salir de aislamiento y preferían permanecer en sus celdas.En base a esta circunstancia y por su propia seguridad, ambos han sido trasladados a otra prisión de Sevilla. Este movimiento no afectará en la investigación más allá de que los viajes a las diligencias tendrán que aumentar su recorrido por el cambio de región. En el nuevo centro penitenciario los hermanos intentarán seguir pasando desapercibidos y fuera del foco mediático. De forma paralela, la investigación sigue su curso ya por el camino judicial tras los extensos informes que elaboró la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.Los agentes han reunidos más de dos años de escuchas a los hermanos asesinos de Francisca Cadenas. Ahora, el trabajo se centra en el Laboratorio de la Guardia Civil que analiza las evidencias que fueron incautado en su vivienda, donde se encontraron los restos de la victima que llevaban nueve años enterrados a escasos metros del lugar donde desapareció. Los hermanos asesinos de Francisca Cadenas han sido trasladados a la prisión de Sevilla II Morón, según informan fuentes penitenciarias a ABC. Julián y Lolo han expresado su temor a salir de la zona de aislamiento y hacer vida con otros presos por el miedo a poder ser agredidos por el resto de los internos.Los dos detenidos por el asesinato de su vecina han mantenido un perfil bajo en la semana que llevan entre rejas. De todas formas, no han protagonizado incidentes relevantes pero sí han expresado su temor a ser atacados por otros internos.Y es que la regla no escrita en la cárcel pone el foco siempre en los crímenes mediáticos además de en los pederastas y los violadores. Esta circunstancia supone que la vida de algunos de estos investigados se convierta en un infierno entre rejas.Este temor ha generado que tanto Julián como Lolo pasen sus primeros días en prisión con una tensión acentuada por el acto que presuntamente realizaron. Han expresado a los funcionarios que no tenían ganas de salir de aislamiento y preferían permanecer en sus celdas.En base a esta circunstancia y por su propia seguridad, ambos han sido trasladados a otra prisión de Sevilla. Este movimiento no afectará en la investigación más allá de que los viajes a las diligencias tendrán que aumentar su recorrido por el cambio de región. En el nuevo centro penitenciario los hermanos intentarán seguir pasando desapercibidos y fuera del foco mediático. De forma paralela, la investigación sigue su curso ya por el camino judicial tras los extensos informes que elaboró la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.Los agentes han reunidos más de dos años de escuchas a los hermanos asesinos de Francisca Cadenas. Ahora, el trabajo se centra en el Laboratorio de la Guardia Civil que analiza las evidencias que fueron incautado en su vivienda, donde se encontraron los restos de la victima que llevaban nueve años enterrados a escasos metros del lugar donde desapareció. Los hermanos asesinos de Francisca Cadenas han sido trasladados a la prisión de Sevilla II Morón, según informan fuentes penitenciarias a ABC. Julián y Lolo han expresado su temor a salir de la zona de aislamiento y hacer vida con otros presos por el miedo a poder ser agredidos por el resto de los internos.Los dos detenidos por el asesinato de su vecina han mantenido un perfil bajo en la semana que llevan entre rejas. De todas formas, no han protagonizado incidentes relevantes pero sí han expresado su temor a ser atacados por otros internos.Y es que la regla no escrita en la cárcel pone el foco siempre en los crímenes mediáticos además de en los pederastas y los violadores. Esta circunstancia supone que la vida de algunos de estos investigados se convierta en un infierno entre rejas.Este temor ha generado que tanto Julián como Lolo pasen sus primeros días en prisión con una tensión acentuada por el acto que presuntamente realizaron. Han expresado a los funcionarios que no tenían ganas de salir de aislamiento y preferían permanecer en sus celdas.En base a esta circunstancia y por su propia seguridad, ambos han sido trasladados a otra prisión de Sevilla. Este movimiento no afectará en la investigación más allá de que los viajes a las diligencias tendrán que aumentar su recorrido por el cambio de región. En el nuevo centro penitenciario los hermanos intentarán seguir pasando desapercibidos y fuera del foco mediático. De forma paralela, la investigación sigue su curso ya por el camino judicial tras los extensos informes que elaboró la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.Los agentes han reunidos más de dos años de escuchas a los hermanos asesinos de Francisca Cadenas. Ahora, el trabajo se centra en el Laboratorio de la Guardia Civil que analiza las evidencias que fueron incautado en su vivienda, donde se encontraron los restos de la victima que llevaban nueve años enterrados a escasos metros del lugar donde desapareció. RSS de noticias de espana
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