«Rechazar firmemente que haya un acuerdo del Partido Popular y Vox en Castilla y León» . Es uno de los motivos con los que los sindicatos CCOO y UGT llamaban este miércoles a la «movilización» en las 14 manifestaciones que han convocado en la Comunidad con motivo del 1 de mayo. Bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, los dirigentes autonómicos de ambas centrales sindicales, Ana Fernández de los Muros y Óscar Lobo, apelaban a salir a la calle tras una pancarta en la que se acumularán las reivindicaciones laborales, pero también mucha carga política.Y en el caso de Castilla y León expresamente contra el futuro Gobierno que están negociando PP y Vox tras los resultados de las elecciones del pasado 15 de marzo, que sólo dejaban como opción para sumar una mayoría el entendimiento del popular Alfonso Fernández Mañueco (33 de los 82 escaños), con los 14 de los de Santiago Abascal. «Aquí ya lo hemos vivido, ya lo tuvimos y lo conocemos », argumentaba Fernández de los Muros para mostrar su rechazo a ese pacto, poniendo a la vez la vista sobre «lo firmado» en Aragón y Extremadura entre ambos partidos. «Volvemos a insistir en la necesidad de que se reflexione» sobre la entrada en el Gobierno de «quienes niegan la igualdad, los derechos de las mujeres y destruyen la democracia», arengaba la dirigente sindical, a la vez que tachaba de «bajeza ética y moral» que se plantee una reducción de la financiación a las entidades sociales que apoyan a las personas migrantes y los más vulnerables. Y ante esto, «nos van a volver a tener enfrente ante cualquier intento de segregación y de discriminación», advertía en referencia al concepto de ‘prioridad nacional’ defendido por Vox.Noticia relacionada general No No La ‘prioridad nacional’ copa los discursos ante el monolito Isabel Jimeno«El verdadero problema de Castilla y León es con la gente que se va , no con la gente que viene», añadía Óscar Lobo. «No tenemos ningún problema de inmigración . La inmigración no es un delito. Explotar, sí lo es», recalcaba el líder de UGT, quien advertía de que «no nos podemos permitir institucionalizar la desigualdad, el racismo y la xenofobia».Ambos dirigentes coincidían en hacer una defensa de la población inmigrante, que supone el 12 por ciento de la de Castilla y León, con una media de edad de 34 años y que «quiere quedarse», así como del proceso de regularización aprobado por el Gobierno y que, según sus cálculos, podría beneficiar a unas 33.000 personas en la Comunidad. «Cualquier intento de discriminación o recorte de derechos es una ataque al conjunto de la clase trabajadora», sostenía Lobo en su discurso para incluir estas reivindicaciones con motivo de las movilizaciones por el Día del Trabajo, en el que confían en una gran afluencia, ante el «momento decisivo, en el que están en juego no sólo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino la propia calidad de nuestras democracias», como reza el manifiesto conjunto.Frente a las «trincheras»«En Castilla y León, la amenaza cada vez es más cierta» y la democracia «se está tambaleando», aseveraba Fernández de lo Muros, quien defendía la llamada a la participación de la ciudadanía. «Frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, el movimiento sindical responde con más derechos , más cohesión social y más democracia », subrayan en el manifiesto, con mayor carga política que laboral, críticas a Vox sin decir su nombre, reproches expresos al PP y reclamaciones a la Junta e incluso a la Unión Europea, pero ni una directa al Gobierno central.Con mucho contexto internacional en el que los dos principales sindicatos vuelven a elevar la voz para que «esa un clamor alto y claro de ¡No a la guerra!» y exigir «parar los desmanes que se están produciendo desde la llegada de Trump a la Casa Blanca», avanzaban un 1 de mayo «muy reivindicativo». El conflicto bélico «nos empobrece», alertaba Lobo.En clave laboral, reclaman una subida de los salarios en España y también a Castilla y León. «Es necesario romper con un modelo de comunidad» donde se han «asentado unas condiciones laborales y salariales más precarias que el resto de los trabajadores de este país», pues según sus cálculos, «se trabajan dos días más» que la media, pero «se cobra menos». «Exigimos a la patronal a que deje de criminalizar a las personas trabajadoras y cumpla estrictamente con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y vuelva la mesa de negociación para actualizarla con los nuevos retos laborales», demandaban, a la vez que exigían que «grandes beneficios empresariales deben traducirse en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos y, no en mayor precariedad». Además, «muchos» incluso teniendo un trabajo son «incapaces de llegar a fin de mes».También hueco para la reivindicación sobre la vivienda, que, según Fernández de los Muros, ha dejado de ser un derecho para convertirse «en un bien con el que se está especulando» «Rechazar firmemente que haya un acuerdo del Partido Popular y Vox en Castilla y León» . Es uno de los motivos con los que los sindicatos CCOO y UGT llamaban este miércoles a la «movilización» en las 14 manifestaciones que han convocado en la Comunidad con motivo del 1 de mayo. Bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, los dirigentes autonómicos de ambas centrales sindicales, Ana Fernández de los Muros y Óscar Lobo, apelaban a salir a la calle tras una pancarta en la que se acumularán las reivindicaciones laborales, pero también mucha carga política.Y en el caso de Castilla y León expresamente contra el futuro Gobierno que están negociando PP y Vox tras los resultados de las elecciones del pasado 15 de marzo, que sólo dejaban como opción para sumar una mayoría el entendimiento del popular Alfonso Fernández Mañueco (33 de los 82 escaños), con los 14 de los de Santiago Abascal. «Aquí ya lo hemos vivido, ya lo tuvimos y lo conocemos », argumentaba Fernández de los Muros para mostrar su rechazo a ese pacto, poniendo a la vez la vista sobre «lo firmado» en Aragón y Extremadura entre ambos partidos. «Volvemos a insistir en la necesidad de que se reflexione» sobre la entrada en el Gobierno de «quienes niegan la igualdad, los derechos de las mujeres y destruyen la democracia», arengaba la dirigente sindical, a la vez que tachaba de «bajeza ética y moral» que se plantee una reducción de la financiación a las entidades sociales que apoyan a las personas migrantes y los más vulnerables. Y ante esto, «nos van a volver a tener enfrente ante cualquier intento de segregación y de discriminación», advertía en referencia al concepto de ‘prioridad nacional’ defendido por Vox.Noticia relacionada general No No La ‘prioridad nacional’ copa los discursos ante el monolito Isabel Jimeno«El verdadero problema de Castilla y León es con la gente que se va , no con la gente que viene», añadía Óscar Lobo. «No tenemos ningún problema de inmigración . La inmigración no es un delito. Explotar, sí lo es», recalcaba el líder de UGT, quien advertía de que «no nos podemos permitir institucionalizar la desigualdad, el racismo y la xenofobia».Ambos dirigentes coincidían en hacer una defensa de la población inmigrante, que supone el 12 por ciento de la de Castilla y León, con una media de edad de 34 años y que «quiere quedarse», así como del proceso de regularización aprobado por el Gobierno y que, según sus cálculos, podría beneficiar a unas 33.000 personas en la Comunidad. «Cualquier intento de discriminación o recorte de derechos es una ataque al conjunto de la clase trabajadora», sostenía Lobo en su discurso para incluir estas reivindicaciones con motivo de las movilizaciones por el Día del Trabajo, en el que confían en una gran afluencia, ante el «momento decisivo, en el que están en juego no sólo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino la propia calidad de nuestras democracias», como reza el manifiesto conjunto.Frente a las «trincheras»«En Castilla y León, la amenaza cada vez es más cierta» y la democracia «se está tambaleando», aseveraba Fernández de lo Muros, quien defendía la llamada a la participación de la ciudadanía. «Frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, el movimiento sindical responde con más derechos , más cohesión social y más democracia », subrayan en el manifiesto, con mayor carga política que laboral, críticas a Vox sin decir su nombre, reproches expresos al PP y reclamaciones a la Junta e incluso a la Unión Europea, pero ni una directa al Gobierno central.Con mucho contexto internacional en el que los dos principales sindicatos vuelven a elevar la voz para que «esa un clamor alto y claro de ¡No a la guerra!» y exigir «parar los desmanes que se están produciendo desde la llegada de Trump a la Casa Blanca», avanzaban un 1 de mayo «muy reivindicativo». El conflicto bélico «nos empobrece», alertaba Lobo.En clave laboral, reclaman una subida de los salarios en España y también a Castilla y León. «Es necesario romper con un modelo de comunidad» donde se han «asentado unas condiciones laborales y salariales más precarias que el resto de los trabajadores de este país», pues según sus cálculos, «se trabajan dos días más» que la media, pero «se cobra menos». «Exigimos a la patronal a que deje de criminalizar a las personas trabajadoras y cumpla estrictamente con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y vuelva la mesa de negociación para actualizarla con los nuevos retos laborales», demandaban, a la vez que exigían que «grandes beneficios empresariales deben traducirse en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos y, no en mayor precariedad». Además, «muchos» incluso teniendo un trabajo son «incapaces de llegar a fin de mes».También hueco para la reivindicación sobre la vivienda, que, según Fernández de los Muros, ha dejado de ser un derecho para convertirse «en un bien con el que se está especulando» «Rechazar firmemente que haya un acuerdo del Partido Popular y Vox en Castilla y León» . Es uno de los motivos con los que los sindicatos CCOO y UGT llamaban este miércoles a la «movilización» en las 14 manifestaciones que han convocado en la Comunidad con motivo del 1 de mayo. Bajo el lema ‘Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia’, los dirigentes autonómicos de ambas centrales sindicales, Ana Fernández de los Muros y Óscar Lobo, apelaban a salir a la calle tras una pancarta en la que se acumularán las reivindicaciones laborales, pero también mucha carga política.Y en el caso de Castilla y León expresamente contra el futuro Gobierno que están negociando PP y Vox tras los resultados de las elecciones del pasado 15 de marzo, que sólo dejaban como opción para sumar una mayoría el entendimiento del popular Alfonso Fernández Mañueco (33 de los 82 escaños), con los 14 de los de Santiago Abascal. «Aquí ya lo hemos vivido, ya lo tuvimos y lo conocemos », argumentaba Fernández de los Muros para mostrar su rechazo a ese pacto, poniendo a la vez la vista sobre «lo firmado» en Aragón y Extremadura entre ambos partidos. «Volvemos a insistir en la necesidad de que se reflexione» sobre la entrada en el Gobierno de «quienes niegan la igualdad, los derechos de las mujeres y destruyen la democracia», arengaba la dirigente sindical, a la vez que tachaba de «bajeza ética y moral» que se plantee una reducción de la financiación a las entidades sociales que apoyan a las personas migrantes y los más vulnerables. Y ante esto, «nos van a volver a tener enfrente ante cualquier intento de segregación y de discriminación», advertía en referencia al concepto de ‘prioridad nacional’ defendido por Vox.Noticia relacionada general No No La ‘prioridad nacional’ copa los discursos ante el monolito Isabel Jimeno«El verdadero problema de Castilla y León es con la gente que se va , no con la gente que viene», añadía Óscar Lobo. «No tenemos ningún problema de inmigración . La inmigración no es un delito. Explotar, sí lo es», recalcaba el líder de UGT, quien advertía de que «no nos podemos permitir institucionalizar la desigualdad, el racismo y la xenofobia».Ambos dirigentes coincidían en hacer una defensa de la población inmigrante, que supone el 12 por ciento de la de Castilla y León, con una media de edad de 34 años y que «quiere quedarse», así como del proceso de regularización aprobado por el Gobierno y que, según sus cálculos, podría beneficiar a unas 33.000 personas en la Comunidad. «Cualquier intento de discriminación o recorte de derechos es una ataque al conjunto de la clase trabajadora», sostenía Lobo en su discurso para incluir estas reivindicaciones con motivo de las movilizaciones por el Día del Trabajo, en el que confían en una gran afluencia, ante el «momento decisivo, en el que están en juego no sólo las condiciones de vida de la clase trabajadora, sino la propia calidad de nuestras democracias», como reza el manifiesto conjunto.Frente a las «trincheras»«En Castilla y León, la amenaza cada vez es más cierta» y la democracia «se está tambaleando», aseveraba Fernández de lo Muros, quien defendía la llamada a la participación de la ciudadanía. «Frente a quienes pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, el movimiento sindical responde con más derechos , más cohesión social y más democracia », subrayan en el manifiesto, con mayor carga política que laboral, críticas a Vox sin decir su nombre, reproches expresos al PP y reclamaciones a la Junta e incluso a la Unión Europea, pero ni una directa al Gobierno central.Con mucho contexto internacional en el que los dos principales sindicatos vuelven a elevar la voz para que «esa un clamor alto y claro de ¡No a la guerra!» y exigir «parar los desmanes que se están produciendo desde la llegada de Trump a la Casa Blanca», avanzaban un 1 de mayo «muy reivindicativo». El conflicto bélico «nos empobrece», alertaba Lobo.En clave laboral, reclaman una subida de los salarios en España y también a Castilla y León. «Es necesario romper con un modelo de comunidad» donde se han «asentado unas condiciones laborales y salariales más precarias que el resto de los trabajadores de este país», pues según sus cálculos, «se trabajan dos días más» que la media, pero «se cobra menos». «Exigimos a la patronal a que deje de criminalizar a las personas trabajadoras y cumpla estrictamente con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y vuelva la mesa de negociación para actualizarla con los nuevos retos laborales», demandaban, a la vez que exigían que «grandes beneficios empresariales deben traducirse en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos y, no en mayor precariedad». Además, «muchos» incluso teniendo un trabajo son «incapaces de llegar a fin de mes».También hueco para la reivindicación sobre la vivienda, que, según Fernández de los Muros, ha dejado de ser un derecho para convertirse «en un bien con el que se está especulando» RSS de noticias de espana
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