No hay que «normalizar» los tiroteos en Málaga, ni en el resto de la Costa del Sol, pese a la frecuencia, no deja de ser un hecho extraordinario que se debe combatir con todo el peso de la ley. Es lo que ponen de manifiesto todos los sindicatos policiales en su conjunto. En un comunicado único, todos los sindicatos de Policía ponen de manifiesto que es una realidad sobre la que llevan tiempo advirtiendo : la violencia vinculada a determinadas organizaciones criminales ha dejado de ser un fenómeno localizado en la Costa del Sol occidental y está alcanzando también a Málaga capital. Por eso piden más medios para combatir este fenómeno al Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska. En apenas unos días, la ciudad ha registrado dos graves sucesos con armas de fuego. El 18 de septiembre, un joven de 20 años fue tiroteado en Barcenillas. Falleció posteriormente. Las investigaciones determinaron que era ajeno al mundo criminal. Fue una víctima inocente. Días después, un líder ultra turco, ligado a la mafia, recibió varios disparos mientras cenaba en una terraza de Muelle Uno. La principal hipótesis es un posible ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga», señalan los sindicatos. No obvian una realidad negra, como es que durante años la Policía Nacional ha combatido en la Costa del Sol organizaciones criminales internacionales cada vez más complejas, profesionalizadas y violentas. «Los últimos acontecimientos evidencian que sus actividades y enfrentamientos pueden alcanzar ya espacios residenciales, comerciales y turísticos de la capital», añaden. Los sindicatos valoran de forma positiva la extensión a Málaga capital del Plan Costa del Sol y los refuerzos policiales acordados, «pero la respuesta no puede limitarse a dispositivos extraordinarios después de cada episodio grave». Por eso, las organizaciones sindicales representativas de la Policía Nacional reclaman al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía un incremento estructural de las plantillas de Policía Nacional en Málaga, así como el refuerzo de las unidades de investigación dedicadas al narcotráfico, crimen organizado, blanqueo de capitales e investigación patrimonial. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga»Las delegaciones sindicales piden más medios materiales, tecnológicos y operativos, adecuados a la peligrosidad y sofisticación de estas organizaciones. Al mismo tiempo que el fortalecimiento de las unidades de Seguridad Ciudadana, esenciales para la prevención y respuesta inmediata. A esto suman la necesidad de dependencias policiales modernas, suficientes y dignas, acordes con las necesidades de una provincia como Málaga. «El crimen organizado no es únicamente un problema policial. Cuando organizaciones criminales disponen de armas de fuego , recurren a la violencia y trasladan sus enfrentamientos a lugares frecuentados por ciudadanos ajenos a sus actividades, el problema afecta directamente al conjunto de la sociedad», señalan todos los sindicatos. Del mismo modo, explican que la seguridad constituye un elemento esencial de la convivencia democrática y una condición indispensable para ejercer nuestros derechos y libertades. «Combatir eficazmente el crimen organizado significa proteger nuestras calles, nuestras familias y nuestro modo de vida en libertad. Málaga debe seguir siendo una provincia segura. Para conseguirlo necesitamos planificación, inversión y una respuesta policial permanente», añaden. No hay que «normalizar» los tiroteos en Málaga, ni en el resto de la Costa del Sol, pese a la frecuencia, no deja de ser un hecho extraordinario que se debe combatir con todo el peso de la ley. Es lo que ponen de manifiesto todos los sindicatos policiales en su conjunto. En un comunicado único, todos los sindicatos de Policía ponen de manifiesto que es una realidad sobre la que llevan tiempo advirtiendo : la violencia vinculada a determinadas organizaciones criminales ha dejado de ser un fenómeno localizado en la Costa del Sol occidental y está alcanzando también a Málaga capital. Por eso piden más medios para combatir este fenómeno al Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska. En apenas unos días, la ciudad ha registrado dos graves sucesos con armas de fuego. El 18 de septiembre, un joven de 20 años fue tiroteado en Barcenillas. Falleció posteriormente. Las investigaciones determinaron que era ajeno al mundo criminal. Fue una víctima inocente. Días después, un líder ultra turco, ligado a la mafia, recibió varios disparos mientras cenaba en una terraza de Muelle Uno. La principal hipótesis es un posible ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga», señalan los sindicatos. No obvian una realidad negra, como es que durante años la Policía Nacional ha combatido en la Costa del Sol organizaciones criminales internacionales cada vez más complejas, profesionalizadas y violentas. «Los últimos acontecimientos evidencian que sus actividades y enfrentamientos pueden alcanzar ya espacios residenciales, comerciales y turísticos de la capital», añaden. Los sindicatos valoran de forma positiva la extensión a Málaga capital del Plan Costa del Sol y los refuerzos policiales acordados, «pero la respuesta no puede limitarse a dispositivos extraordinarios después de cada episodio grave». Por eso, las organizaciones sindicales representativas de la Policía Nacional reclaman al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía un incremento estructural de las plantillas de Policía Nacional en Málaga, así como el refuerzo de las unidades de investigación dedicadas al narcotráfico, crimen organizado, blanqueo de capitales e investigación patrimonial. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga»Las delegaciones sindicales piden más medios materiales, tecnológicos y operativos, adecuados a la peligrosidad y sofisticación de estas organizaciones. Al mismo tiempo que el fortalecimiento de las unidades de Seguridad Ciudadana, esenciales para la prevención y respuesta inmediata. A esto suman la necesidad de dependencias policiales modernas, suficientes y dignas, acordes con las necesidades de una provincia como Málaga. «El crimen organizado no es únicamente un problema policial. Cuando organizaciones criminales disponen de armas de fuego , recurren a la violencia y trasladan sus enfrentamientos a lugares frecuentados por ciudadanos ajenos a sus actividades, el problema afecta directamente al conjunto de la sociedad», señalan todos los sindicatos. Del mismo modo, explican que la seguridad constituye un elemento esencial de la convivencia democrática y una condición indispensable para ejercer nuestros derechos y libertades. «Combatir eficazmente el crimen organizado significa proteger nuestras calles, nuestras familias y nuestro modo de vida en libertad. Málaga debe seguir siendo una provincia segura. Para conseguirlo necesitamos planificación, inversión y una respuesta policial permanente», añaden. No hay que «normalizar» los tiroteos en Málaga, ni en el resto de la Costa del Sol, pese a la frecuencia, no deja de ser un hecho extraordinario que se debe combatir con todo el peso de la ley. Es lo que ponen de manifiesto todos los sindicatos policiales en su conjunto. En un comunicado único, todos los sindicatos de Policía ponen de manifiesto que es una realidad sobre la que llevan tiempo advirtiendo : la violencia vinculada a determinadas organizaciones criminales ha dejado de ser un fenómeno localizado en la Costa del Sol occidental y está alcanzando también a Málaga capital. Por eso piden más medios para combatir este fenómeno al Ministerio de Interior de Fernando Grande-Marlaska. En apenas unos días, la ciudad ha registrado dos graves sucesos con armas de fuego. El 18 de septiembre, un joven de 20 años fue tiroteado en Barcenillas. Falleció posteriormente. Las investigaciones determinaron que era ajeno al mundo criminal. Fue una víctima inocente. Días después, un líder ultra turco, ligado a la mafia, recibió varios disparos mientras cenaba en una terraza de Muelle Uno. La principal hipótesis es un posible ajuste de cuentas relacionado con el narcotráfico. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga», señalan los sindicatos. No obvian una realidad negra, como es que durante años la Policía Nacional ha combatido en la Costa del Sol organizaciones criminales internacionales cada vez más complejas, profesionalizadas y violentas. «Los últimos acontecimientos evidencian que sus actividades y enfrentamientos pueden alcanzar ya espacios residenciales, comerciales y turísticos de la capital», añaden. Los sindicatos valoran de forma positiva la extensión a Málaga capital del Plan Costa del Sol y los refuerzos policiales acordados, «pero la respuesta no puede limitarse a dispositivos extraordinarios después de cada episodio grave». Por eso, las organizaciones sindicales representativas de la Policía Nacional reclaman al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía un incremento estructural de las plantillas de Policía Nacional en Málaga, así como el refuerzo de las unidades de investigación dedicadas al narcotráfico, crimen organizado, blanqueo de capitales e investigación patrimonial. «No podemos permitir que los tiroteos terminen formando parte del paisaje cotidiano de Málaga»Las delegaciones sindicales piden más medios materiales, tecnológicos y operativos, adecuados a la peligrosidad y sofisticación de estas organizaciones. Al mismo tiempo que el fortalecimiento de las unidades de Seguridad Ciudadana, esenciales para la prevención y respuesta inmediata. A esto suman la necesidad de dependencias policiales modernas, suficientes y dignas, acordes con las necesidades de una provincia como Málaga. «El crimen organizado no es únicamente un problema policial. Cuando organizaciones criminales disponen de armas de fuego , recurren a la violencia y trasladan sus enfrentamientos a lugares frecuentados por ciudadanos ajenos a sus actividades, el problema afecta directamente al conjunto de la sociedad», señalan todos los sindicatos. Del mismo modo, explican que la seguridad constituye un elemento esencial de la convivencia democrática y una condición indispensable para ejercer nuestros derechos y libertades. «Combatir eficazmente el crimen organizado significa proteger nuestras calles, nuestras familias y nuestro modo de vida en libertad. Málaga debe seguir siendo una provincia segura. Para conseguirlo necesitamos planificación, inversión y una respuesta policial permanente», añaden. RSS de noticias de espana/andalucia
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