María Guardiola ha tomado posesión este viernes como presidenta de Extremadura con un llamamiento «a la moderación y a la conversación pausada» por el bien de una ciudadanía que está «muy cansada del ruido». Así, ha asegurado que los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas «van a ser la máxima prioridad» de su gobierno. «Eso no es negociable ni es matizable», ha alertado. El presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, ha arropado a la dirigente popular extremeña durante el acto celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida, ante 400 invitados.«Ha sido un verdadero placer acompañarte en tu toma de posesión», ha escrito Fernández Mañueco en sus redes sociales, junto a varias fotos en el acto solemne. Le ha prometido así todo su apoyo y la colaboración de la Junta, «en beneficio de extremeños y castellanos y leoneses», ha referido, para finalizar con un «¡Te deseo muchos éxitos!»Guardiola ha asegurado en su intervención que los derechos de los ciudadanos no estarán sometidos a ningún «vaivén político» y ha avanzado un equipo que pisará la calle para una Extremadura que sea escuchada «en Madrid y en Europa» y que no se achantará en la defensa de sus objetivos, recoge Ical.Tras jurar su cargo se ha definido a sí misma como una «mujer que no se detiene, que no renuncia y que no se resigna» porque ese es el ejemplo de su tierra, y ha expresado una defensa clara de la política desechando la idea de que «todos son iguales». «Hay bondad y escucha en todos los partidos y en todas las instituciones», ha aseverado, y desde ahí «tenemos que construir nuestra convivencia».Se ha declarado así defensora de la gestión pública para mejorar la vida de los ciudadanos a modo de «armadura» de lo colectivo frente «al egoísmo y al interés personal» y ha dejado claro que no cree «en los muros» porque «la división nos hace peores, más vulnerables, más erráticos», «nos lleva a las rocas y naufraga toda la sociedad».Después de unos «días exigentes» que permitieron cerrar el acuerdo con Vox, partido al que no ha nombrado expresamente, ha subrayado su convicción de que Extremadura está «por encima de cualquiera de nosotros, de cada sigla» y gobernará «por y para Extremadura». María Guardiola ha tomado posesión este viernes como presidenta de Extremadura con un llamamiento «a la moderación y a la conversación pausada» por el bien de una ciudadanía que está «muy cansada del ruido». Así, ha asegurado que los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas «van a ser la máxima prioridad» de su gobierno. «Eso no es negociable ni es matizable», ha alertado. El presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, ha arropado a la dirigente popular extremeña durante el acto celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida, ante 400 invitados.«Ha sido un verdadero placer acompañarte en tu toma de posesión», ha escrito Fernández Mañueco en sus redes sociales, junto a varias fotos en el acto solemne. Le ha prometido así todo su apoyo y la colaboración de la Junta, «en beneficio de extremeños y castellanos y leoneses», ha referido, para finalizar con un «¡Te deseo muchos éxitos!»Guardiola ha asegurado en su intervención que los derechos de los ciudadanos no estarán sometidos a ningún «vaivén político» y ha avanzado un equipo que pisará la calle para una Extremadura que sea escuchada «en Madrid y en Europa» y que no se achantará en la defensa de sus objetivos, recoge Ical.Tras jurar su cargo se ha definido a sí misma como una «mujer que no se detiene, que no renuncia y que no se resigna» porque ese es el ejemplo de su tierra, y ha expresado una defensa clara de la política desechando la idea de que «todos son iguales». «Hay bondad y escucha en todos los partidos y en todas las instituciones», ha aseverado, y desde ahí «tenemos que construir nuestra convivencia».Se ha declarado así defensora de la gestión pública para mejorar la vida de los ciudadanos a modo de «armadura» de lo colectivo frente «al egoísmo y al interés personal» y ha dejado claro que no cree «en los muros» porque «la división nos hace peores, más vulnerables, más erráticos», «nos lleva a las rocas y naufraga toda la sociedad».Después de unos «días exigentes» que permitieron cerrar el acuerdo con Vox, partido al que no ha nombrado expresamente, ha subrayado su convicción de que Extremadura está «por encima de cualquiera de nosotros, de cada sigla» y gobernará «por y para Extremadura». María Guardiola ha tomado posesión este viernes como presidenta de Extremadura con un llamamiento «a la moderación y a la conversación pausada» por el bien de una ciudadanía que está «muy cansada del ruido». Así, ha asegurado que los servicios públicos, el bienestar y la vida de las personas «van a ser la máxima prioridad» de su gobierno. «Eso no es negociable ni es matizable», ha alertado. El presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, ha arropado a la dirigente popular extremeña durante el acto celebrado en el Anfiteatro Romano de Mérida, ante 400 invitados.«Ha sido un verdadero placer acompañarte en tu toma de posesión», ha escrito Fernández Mañueco en sus redes sociales, junto a varias fotos en el acto solemne. Le ha prometido así todo su apoyo y la colaboración de la Junta, «en beneficio de extremeños y castellanos y leoneses», ha referido, para finalizar con un «¡Te deseo muchos éxitos!»Guardiola ha asegurado en su intervención que los derechos de los ciudadanos no estarán sometidos a ningún «vaivén político» y ha avanzado un equipo que pisará la calle para una Extremadura que sea escuchada «en Madrid y en Europa» y que no se achantará en la defensa de sus objetivos, recoge Ical.Tras jurar su cargo se ha definido a sí misma como una «mujer que no se detiene, que no renuncia y que no se resigna» porque ese es el ejemplo de su tierra, y ha expresado una defensa clara de la política desechando la idea de que «todos son iguales». «Hay bondad y escucha en todos los partidos y en todas las instituciones», ha aseverado, y desde ahí «tenemos que construir nuestra convivencia».Se ha declarado así defensora de la gestión pública para mejorar la vida de los ciudadanos a modo de «armadura» de lo colectivo frente «al egoísmo y al interés personal» y ha dejado claro que no cree «en los muros» porque «la división nos hace peores, más vulnerables, más erráticos», «nos lleva a las rocas y naufraga toda la sociedad».Después de unos «días exigentes» que permitieron cerrar el acuerdo con Vox, partido al que no ha nombrado expresamente, ha subrayado su convicción de que Extremadura está «por encima de cualquiera de nosotros, de cada sigla» y gobernará «por y para Extremadura». RSS de noticias de espana
Noticias Similares
