Ni los correspondientes a 2026 cuando ya el año ha entrado en el tercer trimestre y ni siquiera los de 2025. Los fondos estatales destinados a compensar los daños del lobo ibérico en la ganadería extensiva así como a financiar las medidas preventivas para evitar los perjuicios de la especie protegida siguen sin llegar a las arcas autonómicas. Y así se lo vuelve a advertir el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco , en una nueva carta remitida a la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Una misiva en la que el jefe del Ejecutivo autonómico reitera «nuestra más firme reclamación ante la falta de transferencia» de esas partidas que debían salir del Gobierno central.« Resulta inaceptable que esta falta de financiación siga trasladando una carga económica desproporcionada a la Administración autonómica y comprometiendo la capacidad de respuesta necesaria para atender al sector ganadero y al medio rural», censura Mañueco. Y reclama la aprobación de los repartos pendientes así como el ingreso efectivo, «sin más dilaciones» de los fondos correspondiente a 2025 y 2026.Dos ejercicios para los que «a fecha de hoy siguen sin formalizarse» esas transferencias y que se unen, recuerda el jefe del Ejecutivo castellano y leonés, a los «graves retrasos» registrados en las partidas correspondientes a 2023 y 2024. «Todo ello, pese a las reiteradas reclamaciones formuladas y al escrito remitido en noviembre de 2025 por doce comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, en el que se solicitaba la convocatoria urgente de una Conferencia Sectorial para abordar esta cuestión, entre otras», subraya Mañueco.En la carta, apunta que mientras, «Castilla y León ha seguido atendiendo sus responsabilidades y justificando puntualmente los gastos realizados». Y recuerda que información comunicada el 9 de marzo de este año al Ministerio que encabeza la también vicepresidenta, durante el año 2025 la Junta «tuvo que asumir íntegramente, con recursos propios, el pago de las indemnizaciones por los daños ocasionados por el lobo, ante la ausencia de la financiación estatal prevista en los Presupuestos Generales del Estado».«Por todo ello, reclamamos la aprobación de los repartos pendientes y el ingreso efectivo, sin más dilaciones, de los fondos correspondientes a 2025 y 2026», incide Mañueco en la carta, en la que también reclama «una respuesta formal que concrete el calendario previsto para la aprobación de los repartos y las fechas en las que se harán efectivas las transferencias».Desde septiembre de 2021, con el voto el voto en contra de las comunidades loberas -entre las que Castilla y León es por donde más campea el canis lupus-, el lobo tampoco ese cazable ni al norte del río Duero , la frontera natural que hasta entonces había marcado la frontera para fijar cupos de control cinegético. Fue a raíz de la inclusión por parte del Gobierno en el Lespre (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección).En 2025, según los datos de la Junta, en Castilla y León se contabilizaron 4.474 incursiones letales, casi medio millar más que un año antes (3.973) y muy por encima de los 2.694 de 2021, cuando entro en vigor la inclusión del cánido en el Lespre. Víctimas de sus fauces, 6.294 cabezas de ganado (además de 585 heridas), cuando en 2021 fueron 4.314. Ni los correspondientes a 2026 cuando ya el año ha entrado en el tercer trimestre y ni siquiera los de 2025. Los fondos estatales destinados a compensar los daños del lobo ibérico en la ganadería extensiva así como a financiar las medidas preventivas para evitar los perjuicios de la especie protegida siguen sin llegar a las arcas autonómicas. Y así se lo vuelve a advertir el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco , en una nueva carta remitida a la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Una misiva en la que el jefe del Ejecutivo autonómico reitera «nuestra más firme reclamación ante la falta de transferencia» de esas partidas que debían salir del Gobierno central.« Resulta inaceptable que esta falta de financiación siga trasladando una carga económica desproporcionada a la Administración autonómica y comprometiendo la capacidad de respuesta necesaria para atender al sector ganadero y al medio rural», censura Mañueco. Y reclama la aprobación de los repartos pendientes así como el ingreso efectivo, «sin más dilaciones» de los fondos correspondiente a 2025 y 2026.Dos ejercicios para los que «a fecha de hoy siguen sin formalizarse» esas transferencias y que se unen, recuerda el jefe del Ejecutivo castellano y leonés, a los «graves retrasos» registrados en las partidas correspondientes a 2023 y 2024. «Todo ello, pese a las reiteradas reclamaciones formuladas y al escrito remitido en noviembre de 2025 por doce comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, en el que se solicitaba la convocatoria urgente de una Conferencia Sectorial para abordar esta cuestión, entre otras», subraya Mañueco.En la carta, apunta que mientras, «Castilla y León ha seguido atendiendo sus responsabilidades y justificando puntualmente los gastos realizados». Y recuerda que información comunicada el 9 de marzo de este año al Ministerio que encabeza la también vicepresidenta, durante el año 2025 la Junta «tuvo que asumir íntegramente, con recursos propios, el pago de las indemnizaciones por los daños ocasionados por el lobo, ante la ausencia de la financiación estatal prevista en los Presupuestos Generales del Estado».«Por todo ello, reclamamos la aprobación de los repartos pendientes y el ingreso efectivo, sin más dilaciones, de los fondos correspondientes a 2025 y 2026», incide Mañueco en la carta, en la que también reclama «una respuesta formal que concrete el calendario previsto para la aprobación de los repartos y las fechas en las que se harán efectivas las transferencias».Desde septiembre de 2021, con el voto el voto en contra de las comunidades loberas -entre las que Castilla y León es por donde más campea el canis lupus-, el lobo tampoco ese cazable ni al norte del río Duero , la frontera natural que hasta entonces había marcado la frontera para fijar cupos de control cinegético. Fue a raíz de la inclusión por parte del Gobierno en el Lespre (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección).En 2025, según los datos de la Junta, en Castilla y León se contabilizaron 4.474 incursiones letales, casi medio millar más que un año antes (3.973) y muy por encima de los 2.694 de 2021, cuando entro en vigor la inclusión del cánido en el Lespre. Víctimas de sus fauces, 6.294 cabezas de ganado (además de 585 heridas), cuando en 2021 fueron 4.314. Ni los correspondientes a 2026 cuando ya el año ha entrado en el tercer trimestre y ni siquiera los de 2025. Los fondos estatales destinados a compensar los daños del lobo ibérico en la ganadería extensiva así como a financiar las medidas preventivas para evitar los perjuicios de la especie protegida siguen sin llegar a las arcas autonómicas. Y así se lo vuelve a advertir el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco , en una nueva carta remitida a la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Una misiva en la que el jefe del Ejecutivo autonómico reitera «nuestra más firme reclamación ante la falta de transferencia» de esas partidas que debían salir del Gobierno central.« Resulta inaceptable que esta falta de financiación siga trasladando una carga económica desproporcionada a la Administración autonómica y comprometiendo la capacidad de respuesta necesaria para atender al sector ganadero y al medio rural», censura Mañueco. Y reclama la aprobación de los repartos pendientes así como el ingreso efectivo, «sin más dilaciones» de los fondos correspondiente a 2025 y 2026.Dos ejercicios para los que «a fecha de hoy siguen sin formalizarse» esas transferencias y que se unen, recuerda el jefe del Ejecutivo castellano y leonés, a los «graves retrasos» registrados en las partidas correspondientes a 2023 y 2024. «Todo ello, pese a las reiteradas reclamaciones formuladas y al escrito remitido en noviembre de 2025 por doce comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas, en el que se solicitaba la convocatoria urgente de una Conferencia Sectorial para abordar esta cuestión, entre otras», subraya Mañueco.En la carta, apunta que mientras, «Castilla y León ha seguido atendiendo sus responsabilidades y justificando puntualmente los gastos realizados». Y recuerda que información comunicada el 9 de marzo de este año al Ministerio que encabeza la también vicepresidenta, durante el año 2025 la Junta «tuvo que asumir íntegramente, con recursos propios, el pago de las indemnizaciones por los daños ocasionados por el lobo, ante la ausencia de la financiación estatal prevista en los Presupuestos Generales del Estado».«Por todo ello, reclamamos la aprobación de los repartos pendientes y el ingreso efectivo, sin más dilaciones, de los fondos correspondientes a 2025 y 2026», incide Mañueco en la carta, en la que también reclama «una respuesta formal que concrete el calendario previsto para la aprobación de los repartos y las fechas en las que se harán efectivas las transferencias».Desde septiembre de 2021, con el voto el voto en contra de las comunidades loberas -entre las que Castilla y León es por donde más campea el canis lupus-, el lobo tampoco ese cazable ni al norte del río Duero , la frontera natural que hasta entonces había marcado la frontera para fijar cupos de control cinegético. Fue a raíz de la inclusión por parte del Gobierno en el Lespre (Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección).En 2025, según los datos de la Junta, en Castilla y León se contabilizaron 4.474 incursiones letales, casi medio millar más que un año antes (3.973) y muy por encima de los 2.694 de 2021, cuando entro en vigor la inclusión del cánido en el Lespre. Víctimas de sus fauces, 6.294 cabezas de ganado (además de 585 heridas), cuando en 2021 fueron 4.314. RSS de noticias de espana
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