Después de tirar del pelotón durante un buen trecho, de imponer un ritmo que desmigó al grupo y que seleccionó a los más fuertes y también a los más rápidos para el primer sprint de la Volta, Marc Soler (Vilanova i la Geltrú, Barcelona; 32 años) aparece por el bar del hotel Eden Roc de Sant Feliu de Guíxols con el chándal del equipo, ataviado con gafas y desprendiendo un olor similar al linimento, toda vez que ya ha pasado por la sesión recuperadora de masaje antes de cenar. “Nada, nada, no estoy cansado. Solo ha sido un ratito”, resuelve el ciclista del UAE con una amplia sonrisa que acompaña con un discurso pausado y razonado, lejos de esa imagen de persona arisca que se le ha atribuido.
El ciclista de UAE reflexiona sobre su carrera, su forma de correr y su compañero Pogacar
Después de tirar del pelotón durante un buen trecho, de imponer un ritmo que desmigó al grupo y que seleccionó a los más fuertes y también a los más rápidos para el primer sprint de la Volta, Marc Soler (Vilanova i la Geltrú, Barcelona; 32 años) aparece por el bar del hotel Eden Roc de Sant Feliu de Guíxols con el chándal del equipo, ataviado con gafas y desprendiendo un olor similar al linimento, toda vez que ya ha pasado por la sesión recuperadora de masaje antes de cenar. “Nada, nada, no estoy cansado. Solo ha sido un ratito”, resuelve el ciclista del UAE con una amplia sonrisa que acompaña con un discurso pausado y razonado, lejos de esa imagen de persona arisca que se le ha atribuido.
Feed MRSS-S Noticias
