«En España tenemos un talento brutal, pero somos unos acomplejados». Quien habla es María Luisa Gutiérrez , la ganadora del Goya que llevó al cine a más de un millón y medio de españoles con su película ‘La infiltrada’. «El thriller estaba un poco denostado, no estaba funcionando en la taquilla; ‘La infiltrada’ fue la excepción que volvió a poner en el mapa un género que los productores no nos estábamos arriesgando a producir», cuenta a ABC desde sus oficinas de Bowfinger International Pictures. Estamos aquí precisamente para eso, para hablar del thriller español.Al lado de María Luisa Gutiérrez está Álvaro Ariza , de la productora Esto también pasará. Son socios y son, sobre todo, los reyes del thriller español. Este viernes han presentado en la Seminci ‘ El confidente’ , liderada por Gutiérrez con Daniel Calparsoro en la dirección, y acaban de estrenar en cines ‘ Leones en invierno ‘, con Ariza al frente de la producción y con Luis Zahera liderando el reparto. También están en fase de rodaje de ‘El hijo de todos’ , un largometraje sobre el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA contado desde la perspectiva de la familia de la víctima. Antes habían rodado otros títulos de acción como ‘ Lobo feroz ‘.«Creo que los thrillers españoles pueden competir con cualquier americano a nivel de talento, aunque la realidad es que con el presupuesto que ellos tienen para catering nosotros tenemos que hacer las escenas de acción», dice María Luisa Gutiérrez. «El nivel español es brutal porque somos capaces de optimizar desde la producción y sobre todo desde el talento», remata Álvaro Ariza. La verdadera batalla se libra en los despachos antes de llegar al set. Por ejemplo, en ‘Leones en invierno’, que ahora está en cines y se convirtió en la tercera más vista el día del ‘Cine Sénior’, tienen una secuencia espectacular en la Gran Vía de Madrid con un coche de lujo y, en la Plaza Mayor, una pelea de Ultras con docenas de extras. En otra de las producciones de Ariza, ‘Tierra de nadie’, filmaron en el Puente de la Pepa de Cádiz una persecución con decenas de vehículos. ‘La infiltrada’ se rodó, entre otras muchas localizaciones, en el Casco Viejo de San Sebastián. Y para ‘El hijo de todos’ lo están haciendo en la casa familiar de Miguel Ángel Blanco en Ermua. «Lo fácil es ir a rodar a un sitio más sencillo, pero entonces el público lo nota. Queremos que lo que pone en el guion se vea en pantalla. Así, luego el público sale de ver la película y te dice eso de ‘no parece que sea española’», explica la productora, que remata: «Yo siempre les digo que cómo que no parece española. Los españoles podemos hacer eso y mucho más». Ariza cuenta algunas de las complejidades a las que se enfrentan para rodar en sitios tan icónicos: «Hay que hablar con muchas instituciones públicas y luego, como en el caso de ‘Leones en invierno’, para rodar en Plaza Mayor tienes que negociar también con bares, locales y otros negocios que se verán afectados durante el rodaje. Hay muchísima gente implicada». Un largo caminoDetrás del brillo de la pantalla hay muchísimo esfuerzo previo. Y durante muchos meses. Para llegar a estrenar una película como ‘El confidente’ hacen falta años de trabajo. María Luisa Gutiérrez cuenta que la idea de esta película –un policía veterano y su joven confidente en plena lucha contra ETA en los años duros del terrorismo– se empezó a gestar durante el rodaje de ‘La infiltrada’, allá por febrero de 2024. Muchas horas de documentación, de investigar con fuentes, de preparar el guion, buscar localizaciones, encontrar los técnicos adecuados, cuadrar las agendas del elenco, rodar, montar, promocionar… y tantos y tantos pasos más.Porque sus historias están pegadas a la realidad de nuestras calles. Algunas, como ‘La infiltrada’, ‘El confidente’ o ‘El hijo de todos’, con un componente muy duro para la sociedad española que padeció el terrorismo. Eso también les obliga a una responsabilidad extra para ser especialmente cuidadosos con el material tan sensible con el que trabajan, por mucho que en pantalla todo se espectacularice. «Nosotros, y es una decisión personal y empresarial, no vamos a blanquear la violencia ni vamos a romantizar el terrorismo o a cualquiera capaz de quitarle la vida a alguien. Nunca lo vamos a justificar en ningún caso. Y esa responsabilidad también la tiene el cine», explica María Luisa Gutiérrez. «La realidad es que con el presupuesto que los americanos tienen para catering nosotros hacemos las escenas de acción»Álvaro Ariza insiste: « Odio la violencia gratuita ». Eso no significa que no la muestren. En ‘Leones en invierno’ es explícita y muy visceral. También necesaria. «Es que desgraciadamente la realidad es esta, no la voy a blanquear –dice sobre una película donde unos veteranos de Ultra Sur se enfrentan a unos narcotraficantes–. Cuando tú le pegas un puñetazo a alguien, el ojo se le pone morado, si le pegas muchos le puedes reventar la cabeza. Y esto es así. Y no queremos que se blanquee la violencia, sino mostrar que la violencia tiene consecuencias». Nadie que vea sus películas puede romantizar a los salvajes, cosa que producciones americanas como ‘Narcos’ ignoran.Trabajo colaborativoLos reyes del thriller patrio no trabajan solos. Esos tiempos en los que un productor –o dos– tenía la capacidad de levantar una gran película se han terminado. Los costes se han disparado y hacen falta muchísimos recursos y varios socios. Por eso entran en juego las coproducciones. En el caso de ‘El confidente’, por ejemplo, han participado incluso productores franceses. «Pero siempre hay un productor que en cada película tira más del carro. ‘Leones en invierno’ es una película más de Álvaro en el sentido creativo, que es el que está peleándose más por ese guion; yo estoy más de apoyo logístico ahí», explica Gutiérrez. «Vas haciendo un poco de contrapeso para que a la otra persona no se le vaya la creatividad por encima de la parte económica, que es también muy importante. Con ‘El confidente’ es un poco al revés, soy la que se involucra más a nivel creativo trabajando con el director y el guionista, y ahí pierdes de alguna forma el contacto con la realidad y en este caso es Álvaro el que hace de contrapeso». Su socio remata: «Hacemos un tándem perfecto, porque debatimos y discutimos mucho, pero tenemos muy claro quién lidera cada proyecto» .Así, en las oficinas que comparten Bowfinger y Esto también pasará trabajan cerca de 50 personas. A ellos se les suman todos los equipos que participan en las producciones. Porque no solo hacen thriller. Desde Bowfinger, María Luisa Gutiérrez es productora de ‘Torrente, presidente’, ‘Padre no hay más que uno’ o ‘La familia Benetón’, entre otras, y Ariza ha estado en la producción de títulos como ‘Disco, Ibiza, Locomía’ o ‘Ya no quedan junglas’. Un ejemplo del potencial de la industria española. Todo para que el cine español mire a los ojos a los americanos. Y para que nuestras historias triunfen dentro y fuera de casa. «En España tenemos un talento brutal, pero somos unos acomplejados». Quien habla es María Luisa Gutiérrez , la ganadora del Goya que llevó al cine a más de un millón y medio de españoles con su película ‘La infiltrada’. «El thriller estaba un poco denostado, no estaba funcionando en la taquilla; ‘La infiltrada’ fue la excepción que volvió a poner en el mapa un género que los productores no nos estábamos arriesgando a producir», cuenta a ABC desde sus oficinas de Bowfinger International Pictures. Estamos aquí precisamente para eso, para hablar del thriller español.Al lado de María Luisa Gutiérrez está Álvaro Ariza , de la productora Esto también pasará. Son socios y son, sobre todo, los reyes del thriller español. Este viernes han presentado en la Seminci ‘ El confidente’ , liderada por Gutiérrez con Daniel Calparsoro en la dirección, y acaban de estrenar en cines ‘ Leones en invierno ‘, con Ariza al frente de la producción y con Luis Zahera liderando el reparto. También están en fase de rodaje de ‘El hijo de todos’ , un largometraje sobre el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA contado desde la perspectiva de la familia de la víctima. Antes habían rodado otros títulos de acción como ‘ Lobo feroz ‘.«Creo que los thrillers españoles pueden competir con cualquier americano a nivel de talento, aunque la realidad es que con el presupuesto que ellos tienen para catering nosotros tenemos que hacer las escenas de acción», dice María Luisa Gutiérrez. «El nivel español es brutal porque somos capaces de optimizar desde la producción y sobre todo desde el talento», remata Álvaro Ariza. La verdadera batalla se libra en los despachos antes de llegar al set. Por ejemplo, en ‘Leones en invierno’, que ahora está en cines y se convirtió en la tercera más vista el día del ‘Cine Sénior’, tienen una secuencia espectacular en la Gran Vía de Madrid con un coche de lujo y, en la Plaza Mayor, una pelea de Ultras con docenas de extras. En otra de las producciones de Ariza, ‘Tierra de nadie’, filmaron en el Puente de la Pepa de Cádiz una persecución con decenas de vehículos. ‘La infiltrada’ se rodó, entre otras muchas localizaciones, en el Casco Viejo de San Sebastián. Y para ‘El hijo de todos’ lo están haciendo en la casa familiar de Miguel Ángel Blanco en Ermua. «Lo fácil es ir a rodar a un sitio más sencillo, pero entonces el público lo nota. Queremos que lo que pone en el guion se vea en pantalla. Así, luego el público sale de ver la película y te dice eso de ‘no parece que sea española’», explica la productora, que remata: «Yo siempre les digo que cómo que no parece española. Los españoles podemos hacer eso y mucho más». Ariza cuenta algunas de las complejidades a las que se enfrentan para rodar en sitios tan icónicos: «Hay que hablar con muchas instituciones públicas y luego, como en el caso de ‘Leones en invierno’, para rodar en Plaza Mayor tienes que negociar también con bares, locales y otros negocios que se verán afectados durante el rodaje. Hay muchísima gente implicada». Un largo caminoDetrás del brillo de la pantalla hay muchísimo esfuerzo previo. Y durante muchos meses. Para llegar a estrenar una película como ‘El confidente’ hacen falta años de trabajo. María Luisa Gutiérrez cuenta que la idea de esta película –un policía veterano y su joven confidente en plena lucha contra ETA en los años duros del terrorismo– se empezó a gestar durante el rodaje de ‘La infiltrada’, allá por febrero de 2024. Muchas horas de documentación, de investigar con fuentes, de preparar el guion, buscar localizaciones, encontrar los técnicos adecuados, cuadrar las agendas del elenco, rodar, montar, promocionar… y tantos y tantos pasos más.Porque sus historias están pegadas a la realidad de nuestras calles. Algunas, como ‘La infiltrada’, ‘El confidente’ o ‘El hijo de todos’, con un componente muy duro para la sociedad española que padeció el terrorismo. Eso también les obliga a una responsabilidad extra para ser especialmente cuidadosos con el material tan sensible con el que trabajan, por mucho que en pantalla todo se espectacularice. «Nosotros, y es una decisión personal y empresarial, no vamos a blanquear la violencia ni vamos a romantizar el terrorismo o a cualquiera capaz de quitarle la vida a alguien. Nunca lo vamos a justificar en ningún caso. Y esa responsabilidad también la tiene el cine», explica María Luisa Gutiérrez. «La realidad es que con el presupuesto que los americanos tienen para catering nosotros hacemos las escenas de acción»Álvaro Ariza insiste: « Odio la violencia gratuita ». Eso no significa que no la muestren. En ‘Leones en invierno’ es explícita y muy visceral. También necesaria. «Es que desgraciadamente la realidad es esta, no la voy a blanquear –dice sobre una película donde unos veteranos de Ultra Sur se enfrentan a unos narcotraficantes–. Cuando tú le pegas un puñetazo a alguien, el ojo se le pone morado, si le pegas muchos le puedes reventar la cabeza. Y esto es así. Y no queremos que se blanquee la violencia, sino mostrar que la violencia tiene consecuencias». Nadie que vea sus películas puede romantizar a los salvajes, cosa que producciones americanas como ‘Narcos’ ignoran.Trabajo colaborativoLos reyes del thriller patrio no trabajan solos. Esos tiempos en los que un productor –o dos– tenía la capacidad de levantar una gran película se han terminado. Los costes se han disparado y hacen falta muchísimos recursos y varios socios. Por eso entran en juego las coproducciones. En el caso de ‘El confidente’, por ejemplo, han participado incluso productores franceses. «Pero siempre hay un productor que en cada película tira más del carro. ‘Leones en invierno’ es una película más de Álvaro en el sentido creativo, que es el que está peleándose más por ese guion; yo estoy más de apoyo logístico ahí», explica Gutiérrez. «Vas haciendo un poco de contrapeso para que a la otra persona no se le vaya la creatividad por encima de la parte económica, que es también muy importante. Con ‘El confidente’ es un poco al revés, soy la que se involucra más a nivel creativo trabajando con el director y el guionista, y ahí pierdes de alguna forma el contacto con la realidad y en este caso es Álvaro el que hace de contrapeso». Su socio remata: «Hacemos un tándem perfecto, porque debatimos y discutimos mucho, pero tenemos muy claro quién lidera cada proyecto» .Así, en las oficinas que comparten Bowfinger y Esto también pasará trabajan cerca de 50 personas. A ellos se les suman todos los equipos que participan en las producciones. Porque no solo hacen thriller. Desde Bowfinger, María Luisa Gutiérrez es productora de ‘Torrente, presidente’, ‘Padre no hay más que uno’ o ‘La familia Benetón’, entre otras, y Ariza ha estado en la producción de títulos como ‘Disco, Ibiza, Locomía’ o ‘Ya no quedan junglas’. Un ejemplo del potencial de la industria española. Todo para que el cine español mire a los ojos a los americanos. Y para que nuestras historias triunfen dentro y fuera de casa. «En España tenemos un talento brutal, pero somos unos acomplejados». Quien habla es María Luisa Gutiérrez , la ganadora del Goya que llevó al cine a más de un millón y medio de españoles con su película ‘La infiltrada’. «El thriller estaba un poco denostado, no estaba funcionando en la taquilla; ‘La infiltrada’ fue la excepción que volvió a poner en el mapa un género que los productores no nos estábamos arriesgando a producir», cuenta a ABC desde sus oficinas de Bowfinger International Pictures. Estamos aquí precisamente para eso, para hablar del thriller español.Al lado de María Luisa Gutiérrez está Álvaro Ariza , de la productora Esto también pasará. Son socios y son, sobre todo, los reyes del thriller español. Este viernes han presentado en la Seminci ‘ El confidente’ , liderada por Gutiérrez con Daniel Calparsoro en la dirección, y acaban de estrenar en cines ‘ Leones en invierno ‘, con Ariza al frente de la producción y con Luis Zahera liderando el reparto. También están en fase de rodaje de ‘El hijo de todos’ , un largometraje sobre el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA contado desde la perspectiva de la familia de la víctima. Antes habían rodado otros títulos de acción como ‘ Lobo feroz ‘.«Creo que los thrillers españoles pueden competir con cualquier americano a nivel de talento, aunque la realidad es que con el presupuesto que ellos tienen para catering nosotros tenemos que hacer las escenas de acción», dice María Luisa Gutiérrez. «El nivel español es brutal porque somos capaces de optimizar desde la producción y sobre todo desde el talento», remata Álvaro Ariza. La verdadera batalla se libra en los despachos antes de llegar al set. Por ejemplo, en ‘Leones en invierno’, que ahora está en cines y se convirtió en la tercera más vista el día del ‘Cine Sénior’, tienen una secuencia espectacular en la Gran Vía de Madrid con un coche de lujo y, en la Plaza Mayor, una pelea de Ultras con docenas de extras. En otra de las producciones de Ariza, ‘Tierra de nadie’, filmaron en el Puente de la Pepa de Cádiz una persecución con decenas de vehículos. ‘La infiltrada’ se rodó, entre otras muchas localizaciones, en el Casco Viejo de San Sebastián. Y para ‘El hijo de todos’ lo están haciendo en la casa familiar de Miguel Ángel Blanco en Ermua. «Lo fácil es ir a rodar a un sitio más sencillo, pero entonces el público lo nota. Queremos que lo que pone en el guion se vea en pantalla. Así, luego el público sale de ver la película y te dice eso de ‘no parece que sea española’», explica la productora, que remata: «Yo siempre les digo que cómo que no parece española. Los españoles podemos hacer eso y mucho más». Ariza cuenta algunas de las complejidades a las que se enfrentan para rodar en sitios tan icónicos: «Hay que hablar con muchas instituciones públicas y luego, como en el caso de ‘Leones en invierno’, para rodar en Plaza Mayor tienes que negociar también con bares, locales y otros negocios que se verán afectados durante el rodaje. Hay muchísima gente implicada». Un largo caminoDetrás del brillo de la pantalla hay muchísimo esfuerzo previo. Y durante muchos meses. Para llegar a estrenar una película como ‘El confidente’ hacen falta años de trabajo. María Luisa Gutiérrez cuenta que la idea de esta película –un policía veterano y su joven confidente en plena lucha contra ETA en los años duros del terrorismo– se empezó a gestar durante el rodaje de ‘La infiltrada’, allá por febrero de 2024. Muchas horas de documentación, de investigar con fuentes, de preparar el guion, buscar localizaciones, encontrar los técnicos adecuados, cuadrar las agendas del elenco, rodar, montar, promocionar… y tantos y tantos pasos más.Porque sus historias están pegadas a la realidad de nuestras calles. Algunas, como ‘La infiltrada’, ‘El confidente’ o ‘El hijo de todos’, con un componente muy duro para la sociedad española que padeció el terrorismo. Eso también les obliga a una responsabilidad extra para ser especialmente cuidadosos con el material tan sensible con el que trabajan, por mucho que en pantalla todo se espectacularice. «Nosotros, y es una decisión personal y empresarial, no vamos a blanquear la violencia ni vamos a romantizar el terrorismo o a cualquiera capaz de quitarle la vida a alguien. Nunca lo vamos a justificar en ningún caso. Y esa responsabilidad también la tiene el cine», explica María Luisa Gutiérrez. «La realidad es que con el presupuesto que los americanos tienen para catering nosotros hacemos las escenas de acción»Álvaro Ariza insiste: « Odio la violencia gratuita ». Eso no significa que no la muestren. En ‘Leones en invierno’ es explícita y muy visceral. También necesaria. «Es que desgraciadamente la realidad es esta, no la voy a blanquear –dice sobre una película donde unos veteranos de Ultra Sur se enfrentan a unos narcotraficantes–. Cuando tú le pegas un puñetazo a alguien, el ojo se le pone morado, si le pegas muchos le puedes reventar la cabeza. Y esto es así. Y no queremos que se blanquee la violencia, sino mostrar que la violencia tiene consecuencias». Nadie que vea sus películas puede romantizar a los salvajes, cosa que producciones americanas como ‘Narcos’ ignoran.Trabajo colaborativoLos reyes del thriller patrio no trabajan solos. Esos tiempos en los que un productor –o dos– tenía la capacidad de levantar una gran película se han terminado. Los costes se han disparado y hacen falta muchísimos recursos y varios socios. Por eso entran en juego las coproducciones. En el caso de ‘El confidente’, por ejemplo, han participado incluso productores franceses. «Pero siempre hay un productor que en cada película tira más del carro. ‘Leones en invierno’ es una película más de Álvaro en el sentido creativo, que es el que está peleándose más por ese guion; yo estoy más de apoyo logístico ahí», explica Gutiérrez. «Vas haciendo un poco de contrapeso para que a la otra persona no se le vaya la creatividad por encima de la parte económica, que es también muy importante. Con ‘El confidente’ es un poco al revés, soy la que se involucra más a nivel creativo trabajando con el director y el guionista, y ahí pierdes de alguna forma el contacto con la realidad y en este caso es Álvaro el que hace de contrapeso». Su socio remata: «Hacemos un tándem perfecto, porque debatimos y discutimos mucho, pero tenemos muy claro quién lidera cada proyecto» .Así, en las oficinas que comparten Bowfinger y Esto también pasará trabajan cerca de 50 personas. A ellos se les suman todos los equipos que participan en las producciones. Porque no solo hacen thriller. Desde Bowfinger, María Luisa Gutiérrez es productora de ‘Torrente, presidente’, ‘Padre no hay más que uno’ o ‘La familia Benetón’, entre otras, y Ariza ha estado en la producción de títulos como ‘Disco, Ibiza, Locomía’ o ‘Ya no quedan junglas’. Un ejemplo del potencial de la industria española. Todo para que el cine español mire a los ojos a los americanos. Y para que nuestras historias triunfen dentro y fuera de casa. RSS de noticias de cultura
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