Mariano Barbacid (Madrid, 4 de octubre de 1949) es un bioquímico español, doctor en Ciencias Químicas. Tras quince años alejado de la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución que él mismo fundó en 1998, en la actualidad es jefe del Grupo de Oncología Experimental del organismo. Cargo desde el que ha liderado un hito científico clave para los pacientes de cáncer de páncreas. A partir de esto, que le ha generado reconocimientos en todo el mundo, ha sido objeto de acusaciones de corrupción sobre las que responde en esta entrevista y donde repasa la situación en el Centro. — El CNIO ha pasado de ser un centro de referencia en la investigación del cáncer a una institución marcada por la corrupción y el escándalo. Explíquele usted a una víctima de cáncer qué está pasando en el CNIO y quiénes son los responsables…— Todo empieza en junio del año 2011, cuando se contrata a una empresa y se hace una lista de diez personas para sustituirme. El número uno, por ejemplo, era un profesor de Harvard y el número dos, un profesor de Cambridge. Y así siguen hasta la número diez, que se llama María Blasco. Entonces, la exministra Cristina Garmendia va y dice: «A mí este proceso me sobra y yo nombro personalmente a María Blasco como directora». Ese proceso se anula por ilegal o inapropiado y se hace otro concurso donde ya solo se presenta María Blasco y es elegida por unanimidad. A partir de ahí el CNIO va cuesta abajo. Ahora está hecho un desastre.— ¿Qué ocurre con María Blasco?— Esta señora no se ha ocupado para nada del centro. Incluso a mí me contaron que, cuando le preguntaron que para qué quería ser directora del CNIO y cuál era su plan, ella dijo que para ser directora del CNIO. Lo que quería era el título, el cargo… Durante su mandato dejó que el Ministerio de Hacienda nos gestionase, y eso es lo que ha destruido el CNIO.Noticia relacionada general No No Morant recurre a una alto cargo de Hacienda como nueva gerente para poner orden en el CNIO Joan Guirado— ¿Y nadie le paró los pies?— El único que intentó pararle los pies fue el exgerente Juan Arroyo. María Blasco le dijo que vamos a contratar a dos personas para que lleven el CNIOarte, un galerista que además exige que se le contrate en plantilla, con un sueldo anual durante tres años de 100.000 euros de salario, y otra persona más. Entonces llega un momento en el que Juan le dice que esto no puede ser, que no lo va a aprobar la Abogacía del Estado. Acto seguido María Blasco va a hablar con Raquel Yotti (ex secretaria general de Investigación) y se lo aprueban. Estamos ante un caso, salvando las distancias, como lo que estamos oyendo ahora de Jesica en el Tribunal Supremo, que llega el ministro y dice contrata a esta señora y se la contrata. A raíz de ahí se han inventado una corrupción que supuestamente empieza en el año 2020 cuando Ana Isabel Hernández, que es una concejala de Vox en un pueblo de Guadalajara y el brazo ejecutor de María Blasco, pone una querella cuya sentencia, de marzo de 2024, dice que lo que han denunciado no es delito.En una entrevista concedida a ABC acusa a la exdirectora, María Blasco, de ser el origen de toda la situación— ¿Usted cree que la corrupción o las anomalías en el CNIO empiezan con la llegada de María Blasco?— Totalmente. Y María Blasco intenta implicar a Juan Arroyo.— ¿Se han desviado fondos del cáncer a materias que no tienen nada que ver con el cometido del centro?— Eso es una cosa que habrá que tratarla, pero esa corrupción no le corresponde a Juan Arroyo, le corresponde a María Blasco. Hay que separar ambas gestiones. María Blasco sigue malmetiendo.— ¿Cómo?— A través de Ana Isabel Hernández.2011 El año en el que según Barbacid empezó el declive del CNIO El fundador de la institución denuncia cómo se desarrolló el proceso para relevarle a él, priorizando el nombre de María Blasco frente al de otros expertos con mayor reputación— ¿Qué tiene que decir sobre la denuncia presentada en Anticorrupción?— Esa denuncia la lidera Jesús Hernández, que llevaba muchos años en el CNIO y cuando descabezan a Juan Arroyo dice que quiere ser el próximo gerente. Cuando le dicen que no, se agarra un cabreo, empieza a hacer cosas como no firmar contratos, le despiden por causa disciplinaria y se va a la Fiscalía Anticorrupción a poner una querella.— Pero Anticorrupción ha abierto diligencias y ha practicado registros…— Exacto. Estamos esperando a ver qué ha encontrado. Porque hasta ahora nadie ha dicho nada ni las personas acusadas han recibido información. — ¿Cómo valora la gestión que ha hecho el Ministerio de Ciencia y la ministra Diana Morant en todo este proceso que está sufriendo el CNIO?— No voy a meterme donde no me llaman. — ¿Cree que Morant comprende suficientemente las necesidades del sistema científico?— Mire, yo no he puesto a la ministra, eso pregúnteselo usted a un señor que se llama Pedro Sánchez. Yo no me meto con la ministra, apenas la he saludado dos veces, no tengo nada de que hablar ni tengo una opinión personal.Barbacid en los exteriores de la sede de este periódico BELEN DIAZ— ¿Cree que ha podido existir una posible dejación de funciones por parte del Ministerio?— Aquí la dejación de funciones obvia es la de María Blasco, porque ni tan siquiera pidió en quince años que aumentasen el IPC en la subvención nominativa que recibe el CNIO, lo cual es negligente desde mi punto de vista. Evidentemente yo no soy juez, pero para mí eso es negligencia. Defiende la gestión del exgerente Juan Arroyo y carga contra su sucesor, al que califica «acosador sexual y laboral»— A partir de la salida de Blasco y Arroyo, se producen una serie de cambios en el CNIO con la llegada de un nuevo gerente, José Manuel Bernabé. ¿Qué opinión tiene sobre su gestión?— Es desastrosa. Se ha dedicado durante cinco meses a buscar información que avalara este bulo de que hay corrupción en el CNIO. Si ha descubierto algo, todavía no nos lo ha dicho. Lo que sí sabemos es que este señor es un acosador sexual y laboral. Todavía no está juzgado, por consiguiente, hay que poner la palabra presunto, pero cuando usted ve, como he visto yo, los correos y las fotos que le mandó a Laura Muñoz, la palabra presunto sobra. Morant hizo una cosa muy buena que fue cesarle inmediatamente. Luego ha habido presiones y en lugar de cese, con lo que el señor Bernabé no podría cobrar ninguna indemnización, han llegado a un acuerdo para que se tome una baja y siga cobrando. El personal del CNIO ha salido en defensa del agresor sexual. Todos han salido en su defensa, todos menos prácticamente yo. — ¿Y por qué?— Yo qué sé, o están engañados o no sé… esto es una cosa para un psicólogo o para un psiquiatra, no para un investigador del cáncer. Aquí tenemos el caso de un señor que acosa sexualmente a su subordinada directa y el personal del CNIO apoya al acosador… no puedo interpretar cómo 400 personas apoyan a un acosador. Mariano Barbacid (Madrid, 4 de octubre de 1949) es un bioquímico español, doctor en Ciencias Químicas. Tras quince años alejado de la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución que él mismo fundó en 1998, en la actualidad es jefe del Grupo de Oncología Experimental del organismo. Cargo desde el que ha liderado un hito científico clave para los pacientes de cáncer de páncreas. A partir de esto, que le ha generado reconocimientos en todo el mundo, ha sido objeto de acusaciones de corrupción sobre las que responde en esta entrevista y donde repasa la situación en el Centro. — El CNIO ha pasado de ser un centro de referencia en la investigación del cáncer a una institución marcada por la corrupción y el escándalo. Explíquele usted a una víctima de cáncer qué está pasando en el CNIO y quiénes son los responsables…— Todo empieza en junio del año 2011, cuando se contrata a una empresa y se hace una lista de diez personas para sustituirme. El número uno, por ejemplo, era un profesor de Harvard y el número dos, un profesor de Cambridge. Y así siguen hasta la número diez, que se llama María Blasco. Entonces, la exministra Cristina Garmendia va y dice: «A mí este proceso me sobra y yo nombro personalmente a María Blasco como directora». Ese proceso se anula por ilegal o inapropiado y se hace otro concurso donde ya solo se presenta María Blasco y es elegida por unanimidad. A partir de ahí el CNIO va cuesta abajo. Ahora está hecho un desastre.— ¿Qué ocurre con María Blasco?— Esta señora no se ha ocupado para nada del centro. Incluso a mí me contaron que, cuando le preguntaron que para qué quería ser directora del CNIO y cuál era su plan, ella dijo que para ser directora del CNIO. Lo que quería era el título, el cargo… Durante su mandato dejó que el Ministerio de Hacienda nos gestionase, y eso es lo que ha destruido el CNIO.Noticia relacionada general No No Morant recurre a una alto cargo de Hacienda como nueva gerente para poner orden en el CNIO Joan Guirado— ¿Y nadie le paró los pies?— El único que intentó pararle los pies fue el exgerente Juan Arroyo. María Blasco le dijo que vamos a contratar a dos personas para que lleven el CNIOarte, un galerista que además exige que se le contrate en plantilla, con un sueldo anual durante tres años de 100.000 euros de salario, y otra persona más. Entonces llega un momento en el que Juan le dice que esto no puede ser, que no lo va a aprobar la Abogacía del Estado. Acto seguido María Blasco va a hablar con Raquel Yotti (ex secretaria general de Investigación) y se lo aprueban. Estamos ante un caso, salvando las distancias, como lo que estamos oyendo ahora de Jesica en el Tribunal Supremo, que llega el ministro y dice contrata a esta señora y se la contrata. A raíz de ahí se han inventado una corrupción que supuestamente empieza en el año 2020 cuando Ana Isabel Hernández, que es una concejala de Vox en un pueblo de Guadalajara y el brazo ejecutor de María Blasco, pone una querella cuya sentencia, de marzo de 2024, dice que lo que han denunciado no es delito.En una entrevista concedida a ABC acusa a la exdirectora, María Blasco, de ser el origen de toda la situación— ¿Usted cree que la corrupción o las anomalías en el CNIO empiezan con la llegada de María Blasco?— Totalmente. Y María Blasco intenta implicar a Juan Arroyo.— ¿Se han desviado fondos del cáncer a materias que no tienen nada que ver con el cometido del centro?— Eso es una cosa que habrá que tratarla, pero esa corrupción no le corresponde a Juan Arroyo, le corresponde a María Blasco. Hay que separar ambas gestiones. María Blasco sigue malmetiendo.— ¿Cómo?— A través de Ana Isabel Hernández.2011 El año en el que según Barbacid empezó el declive del CNIO El fundador de la institución denuncia cómo se desarrolló el proceso para relevarle a él, priorizando el nombre de María Blasco frente al de otros expertos con mayor reputación— ¿Qué tiene que decir sobre la denuncia presentada en Anticorrupción?— Esa denuncia la lidera Jesús Hernández, que llevaba muchos años en el CNIO y cuando descabezan a Juan Arroyo dice que quiere ser el próximo gerente. Cuando le dicen que no, se agarra un cabreo, empieza a hacer cosas como no firmar contratos, le despiden por causa disciplinaria y se va a la Fiscalía Anticorrupción a poner una querella.— Pero Anticorrupción ha abierto diligencias y ha practicado registros…— Exacto. Estamos esperando a ver qué ha encontrado. Porque hasta ahora nadie ha dicho nada ni las personas acusadas han recibido información. — ¿Cómo valora la gestión que ha hecho el Ministerio de Ciencia y la ministra Diana Morant en todo este proceso que está sufriendo el CNIO?— No voy a meterme donde no me llaman. — ¿Cree que Morant comprende suficientemente las necesidades del sistema científico?— Mire, yo no he puesto a la ministra, eso pregúnteselo usted a un señor que se llama Pedro Sánchez. Yo no me meto con la ministra, apenas la he saludado dos veces, no tengo nada de que hablar ni tengo una opinión personal.Barbacid en los exteriores de la sede de este periódico BELEN DIAZ— ¿Cree que ha podido existir una posible dejación de funciones por parte del Ministerio?— Aquí la dejación de funciones obvia es la de María Blasco, porque ni tan siquiera pidió en quince años que aumentasen el IPC en la subvención nominativa que recibe el CNIO, lo cual es negligente desde mi punto de vista. Evidentemente yo no soy juez, pero para mí eso es negligencia. Defiende la gestión del exgerente Juan Arroyo y carga contra su sucesor, al que califica «acosador sexual y laboral»— A partir de la salida de Blasco y Arroyo, se producen una serie de cambios en el CNIO con la llegada de un nuevo gerente, José Manuel Bernabé. ¿Qué opinión tiene sobre su gestión?— Es desastrosa. Se ha dedicado durante cinco meses a buscar información que avalara este bulo de que hay corrupción en el CNIO. Si ha descubierto algo, todavía no nos lo ha dicho. Lo que sí sabemos es que este señor es un acosador sexual y laboral. Todavía no está juzgado, por consiguiente, hay que poner la palabra presunto, pero cuando usted ve, como he visto yo, los correos y las fotos que le mandó a Laura Muñoz, la palabra presunto sobra. Morant hizo una cosa muy buena que fue cesarle inmediatamente. Luego ha habido presiones y en lugar de cese, con lo que el señor Bernabé no podría cobrar ninguna indemnización, han llegado a un acuerdo para que se tome una baja y siga cobrando. El personal del CNIO ha salido en defensa del agresor sexual. Todos han salido en su defensa, todos menos prácticamente yo. — ¿Y por qué?— Yo qué sé, o están engañados o no sé… esto es una cosa para un psicólogo o para un psiquiatra, no para un investigador del cáncer. Aquí tenemos el caso de un señor que acosa sexualmente a su subordinada directa y el personal del CNIO apoya al acosador… no puedo interpretar cómo 400 personas apoyan a un acosador. Mariano Barbacid (Madrid, 4 de octubre de 1949) es un bioquímico español, doctor en Ciencias Químicas. Tras quince años alejado de la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), institución que él mismo fundó en 1998, en la actualidad es jefe del Grupo de Oncología Experimental del organismo. Cargo desde el que ha liderado un hito científico clave para los pacientes de cáncer de páncreas. A partir de esto, que le ha generado reconocimientos en todo el mundo, ha sido objeto de acusaciones de corrupción sobre las que responde en esta entrevista y donde repasa la situación en el Centro. — El CNIO ha pasado de ser un centro de referencia en la investigación del cáncer a una institución marcada por la corrupción y el escándalo. Explíquele usted a una víctima de cáncer qué está pasando en el CNIO y quiénes son los responsables…— Todo empieza en junio del año 2011, cuando se contrata a una empresa y se hace una lista de diez personas para sustituirme. El número uno, por ejemplo, era un profesor de Harvard y el número dos, un profesor de Cambridge. Y así siguen hasta la número diez, que se llama María Blasco. Entonces, la exministra Cristina Garmendia va y dice: «A mí este proceso me sobra y yo nombro personalmente a María Blasco como directora». Ese proceso se anula por ilegal o inapropiado y se hace otro concurso donde ya solo se presenta María Blasco y es elegida por unanimidad. A partir de ahí el CNIO va cuesta abajo. Ahora está hecho un desastre.— ¿Qué ocurre con María Blasco?— Esta señora no se ha ocupado para nada del centro. Incluso a mí me contaron que, cuando le preguntaron que para qué quería ser directora del CNIO y cuál era su plan, ella dijo que para ser directora del CNIO. Lo que quería era el título, el cargo… Durante su mandato dejó que el Ministerio de Hacienda nos gestionase, y eso es lo que ha destruido el CNIO.Noticia relacionada general No No Morant recurre a una alto cargo de Hacienda como nueva gerente para poner orden en el CNIO Joan Guirado— ¿Y nadie le paró los pies?— El único que intentó pararle los pies fue el exgerente Juan Arroyo. María Blasco le dijo que vamos a contratar a dos personas para que lleven el CNIOarte, un galerista que además exige que se le contrate en plantilla, con un sueldo anual durante tres años de 100.000 euros de salario, y otra persona más. Entonces llega un momento en el que Juan le dice que esto no puede ser, que no lo va a aprobar la Abogacía del Estado. Acto seguido María Blasco va a hablar con Raquel Yotti (ex secretaria general de Investigación) y se lo aprueban. Estamos ante un caso, salvando las distancias, como lo que estamos oyendo ahora de Jesica en el Tribunal Supremo, que llega el ministro y dice contrata a esta señora y se la contrata. A raíz de ahí se han inventado una corrupción que supuestamente empieza en el año 2020 cuando Ana Isabel Hernández, que es una concejala de Vox en un pueblo de Guadalajara y el brazo ejecutor de María Blasco, pone una querella cuya sentencia, de marzo de 2024, dice que lo que han denunciado no es delito.En una entrevista concedida a ABC acusa a la exdirectora, María Blasco, de ser el origen de toda la situación— ¿Usted cree que la corrupción o las anomalías en el CNIO empiezan con la llegada de María Blasco?— Totalmente. Y María Blasco intenta implicar a Juan Arroyo.— ¿Se han desviado fondos del cáncer a materias que no tienen nada que ver con el cometido del centro?— Eso es una cosa que habrá que tratarla, pero esa corrupción no le corresponde a Juan Arroyo, le corresponde a María Blasco. Hay que separar ambas gestiones. María Blasco sigue malmetiendo.— ¿Cómo?— A través de Ana Isabel Hernández.2011 El año en el que según Barbacid empezó el declive del CNIO El fundador de la institución denuncia cómo se desarrolló el proceso para relevarle a él, priorizando el nombre de María Blasco frente al de otros expertos con mayor reputación— ¿Qué tiene que decir sobre la denuncia presentada en Anticorrupción?— Esa denuncia la lidera Jesús Hernández, que llevaba muchos años en el CNIO y cuando descabezan a Juan Arroyo dice que quiere ser el próximo gerente. Cuando le dicen que no, se agarra un cabreo, empieza a hacer cosas como no firmar contratos, le despiden por causa disciplinaria y se va a la Fiscalía Anticorrupción a poner una querella.— Pero Anticorrupción ha abierto diligencias y ha practicado registros…— Exacto. Estamos esperando a ver qué ha encontrado. Porque hasta ahora nadie ha dicho nada ni las personas acusadas han recibido información. — ¿Cómo valora la gestión que ha hecho el Ministerio de Ciencia y la ministra Diana Morant en todo este proceso que está sufriendo el CNIO?— No voy a meterme donde no me llaman. — ¿Cree que Morant comprende suficientemente las necesidades del sistema científico?— Mire, yo no he puesto a la ministra, eso pregúnteselo usted a un señor que se llama Pedro Sánchez. Yo no me meto con la ministra, apenas la he saludado dos veces, no tengo nada de que hablar ni tengo una opinión personal.Barbacid en los exteriores de la sede de este periódico BELEN DIAZ— ¿Cree que ha podido existir una posible dejación de funciones por parte del Ministerio?— Aquí la dejación de funciones obvia es la de María Blasco, porque ni tan siquiera pidió en quince años que aumentasen el IPC en la subvención nominativa que recibe el CNIO, lo cual es negligente desde mi punto de vista. Evidentemente yo no soy juez, pero para mí eso es negligencia. Defiende la gestión del exgerente Juan Arroyo y carga contra su sucesor, al que califica «acosador sexual y laboral»— A partir de la salida de Blasco y Arroyo, se producen una serie de cambios en el CNIO con la llegada de un nuevo gerente, José Manuel Bernabé. ¿Qué opinión tiene sobre su gestión?— Es desastrosa. Se ha dedicado durante cinco meses a buscar información que avalara este bulo de que hay corrupción en el CNIO. Si ha descubierto algo, todavía no nos lo ha dicho. Lo que sí sabemos es que este señor es un acosador sexual y laboral. Todavía no está juzgado, por consiguiente, hay que poner la palabra presunto, pero cuando usted ve, como he visto yo, los correos y las fotos que le mandó a Laura Muñoz, la palabra presunto sobra. Morant hizo una cosa muy buena que fue cesarle inmediatamente. Luego ha habido presiones y en lugar de cese, con lo que el señor Bernabé no podría cobrar ninguna indemnización, han llegado a un acuerdo para que se tome una baja y siga cobrando. El personal del CNIO ha salido en defensa del agresor sexual. Todos han salido en su defensa, todos menos prácticamente yo. — ¿Y por qué?— Yo qué sé, o están engañados o no sé… esto es una cosa para un psicólogo o para un psiquiatra, no para un investigador del cáncer. Aquí tenemos el caso de un señor que acosa sexualmente a su subordinada directa y el personal del CNIO apoya al acosador… no puedo interpretar cómo 400 personas apoyan a un acosador. RSS de noticias de espana
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