El nombre de Mariano Barbacid ha estado en todos los medios nacionales e internacionales en las últimas semanas por su investigación sobre el cáncer de páncreas. Sin embargo, desde el CNIO, la institución que él mismo fundó hace prácticamente tres décadas, han tratado de manchar ese hito científico histórico con acusaciones de corrupción que le afectan a él y al exgerente del centro y amigo personal de Barbacid, Juan Arroyo, al que acusan de haber desviado 25 millones de euros. Para el investigador, detrás de toda esta campaña se encuentra la mujer que le relevó en 2011 al frente del organismo, María Blasco.— Usted insiste mucho en que no hay corrupción en el CNIO. ¿Cómo llamamos entonces a lo que ha sucedido últimamente?— Pues se trata de un ataque personal. O más bien de dos ataques personales. Uno que ya está ejecutado, que ha sido echar a Juan Arroyo y a su equipo, que incluye a José Ignacio Fernández Vera, que era el adjunto a gerencia y a Laura Muñoz, la persona objeto del acoso. Los han echado a los tres, ya están en la calle. Y ahora, en el segundo ataque, ¿a por quién van?— ¿A por usted?— Sí, no era muy difícil, ¿no? Van a por mí por envidia.Noticia relacionada general No No Morant fue informada del caso y le exigieron la destitución de Bernabé Joan Guirado— Precisamente en los últimos meses se han producido denuncias concretas que apuntan directamente a su persona. Se le acusa, entre otras cosas, de haberse beneficiado y participado en una red clientelar de empresas relacionadas con el antiguo gerente. ¿Qué tiene que decir?— Que son acusaciones grotescas. Cuando fallece mi padre heredo ocho apartamentos del edificio de la calle Don Quijote 11 que construyó mi tía abuela hace más de un siglo. Yo heredo esto, pero yo no me quiero ocupar, así que decido que se encargue otro y me recomiendan que monte una empresa. Me voy a un banco, abro una empresa, pongo 3.000 euros en una cuenta y la llamo Gherdon, con el domicilio social en Don Quijote 11. En ese momento le pregunto a Juan Arroyo si conoce alguna empresa para realizar la rehabilitación y me dice que su hermano trabaja en hacer reformas. Entonces le encargo a esa empresa que haga esa reforma y a otra que se dedica a la explotación que se encargue de los alquileres. Mi empresa, Gherdon, nunca ha tenido actividad.María Blasco me tiene una envidia que no puede con ella y esto afecta a los pacientes del cáncer de páncreasBarbacid respondiendo a las preguntas de ABC BELEN DIAZ— ¿A qué se deben esas acusaciones?— Porque yo soy el siguiente para María Blasco. Esta señora me tiene una envidia que no puede con ella y eso entronca con el tema del proyecto de llevar la triple terapia a pacientes. María Blasco no puede aguantar el hecho de que yo ahora salga en todos los periódicos y que todo el mundo hable de esta triple terapia que dobla la supervivencia de los pacientes. Todo el mundo sabemos que el cáncer en ratones se ha curado ya muchas veces, por lo tanto no lancemos las campanas al vuelo, pero ahora existe una combinación de tres inhibidores, no fármacos, inhibidores, que veremos si además de funcionar en ratones, funcionan también en pacientes. Y eso es lo que María Blasco no soporta, afectando estos ataques directamente a los pacientes de cáncer de páncreas.— Si usted tuviera que decirle a la Justicia dónde tiene que mirar respecto a lo que ha pasado en el CNIO y qué tendría que investigarse, ¿qué sería lo más importante según usted?— Yo no tengo ninguna evidencia de corrupción sobre Juan Arroyo y he trabajado codo con codo con él durante ocho años. Soy su amigo. No obstante, si Anticorrupción demuestra algo, entonces me lo tendré que creer y tendré que hablar con Juan para decirle que si ha robado 25 millones entonces ya no seré su amigo, porque no quiero ser amigo de un ladrón.A esta gente hay que pararla. Hay que pararles porque son unos terroristas. Terroristas científicos, sí, pero no dejan de ser terroristas.— Respecto a las acusaciones contra usted, ¿qué va a hacer al respecto? ¿Va a tomar iniciativas legales? ¿Va a ir a los tribunales?— Tengo una abogada y ya esta semana se ha puesto una denuncia. Se han negado a publicar el texto de rectificación y no se ha ejercido ese derecho solicitado. Ahora se les ha instado a un acto de conciliación. El nombre de Mariano Barbacid ha estado en todos los medios nacionales e internacionales en las últimas semanas por su investigación sobre el cáncer de páncreas. Sin embargo, desde el CNIO, la institución que él mismo fundó hace prácticamente tres décadas, han tratado de manchar ese hito científico histórico con acusaciones de corrupción que le afectan a él y al exgerente del centro y amigo personal de Barbacid, Juan Arroyo, al que acusan de haber desviado 25 millones de euros. Para el investigador, detrás de toda esta campaña se encuentra la mujer que le relevó en 2011 al frente del organismo, María Blasco.— Usted insiste mucho en que no hay corrupción en el CNIO. ¿Cómo llamamos entonces a lo que ha sucedido últimamente?— Pues se trata de un ataque personal. O más bien de dos ataques personales. Uno que ya está ejecutado, que ha sido echar a Juan Arroyo y a su equipo, que incluye a José Ignacio Fernández Vera, que era el adjunto a gerencia y a Laura Muñoz, la persona objeto del acoso. Los han echado a los tres, ya están en la calle. Y ahora, en el segundo ataque, ¿a por quién van?— ¿A por usted?— Sí, no era muy difícil, ¿no? Van a por mí por envidia.Noticia relacionada general No No Morant fue informada del caso y le exigieron la destitución de Bernabé Joan Guirado— Precisamente en los últimos meses se han producido denuncias concretas que apuntan directamente a su persona. Se le acusa, entre otras cosas, de haberse beneficiado y participado en una red clientelar de empresas relacionadas con el antiguo gerente. ¿Qué tiene que decir?— Que son acusaciones grotescas. Cuando fallece mi padre heredo ocho apartamentos del edificio de la calle Don Quijote 11 que construyó mi tía abuela hace más de un siglo. Yo heredo esto, pero yo no me quiero ocupar, así que decido que se encargue otro y me recomiendan que monte una empresa. Me voy a un banco, abro una empresa, pongo 3.000 euros en una cuenta y la llamo Gherdon, con el domicilio social en Don Quijote 11. En ese momento le pregunto a Juan Arroyo si conoce alguna empresa para realizar la rehabilitación y me dice que su hermano trabaja en hacer reformas. Entonces le encargo a esa empresa que haga esa reforma y a otra que se dedica a la explotación que se encargue de los alquileres. Mi empresa, Gherdon, nunca ha tenido actividad.María Blasco me tiene una envidia que no puede con ella y esto afecta a los pacientes del cáncer de páncreasBarbacid respondiendo a las preguntas de ABC BELEN DIAZ— ¿A qué se deben esas acusaciones?— Porque yo soy el siguiente para María Blasco. Esta señora me tiene una envidia que no puede con ella y eso entronca con el tema del proyecto de llevar la triple terapia a pacientes. María Blasco no puede aguantar el hecho de que yo ahora salga en todos los periódicos y que todo el mundo hable de esta triple terapia que dobla la supervivencia de los pacientes. Todo el mundo sabemos que el cáncer en ratones se ha curado ya muchas veces, por lo tanto no lancemos las campanas al vuelo, pero ahora existe una combinación de tres inhibidores, no fármacos, inhibidores, que veremos si además de funcionar en ratones, funcionan también en pacientes. Y eso es lo que María Blasco no soporta, afectando estos ataques directamente a los pacientes de cáncer de páncreas.— Si usted tuviera que decirle a la Justicia dónde tiene que mirar respecto a lo que ha pasado en el CNIO y qué tendría que investigarse, ¿qué sería lo más importante según usted?— Yo no tengo ninguna evidencia de corrupción sobre Juan Arroyo y he trabajado codo con codo con él durante ocho años. Soy su amigo. No obstante, si Anticorrupción demuestra algo, entonces me lo tendré que creer y tendré que hablar con Juan para decirle que si ha robado 25 millones entonces ya no seré su amigo, porque no quiero ser amigo de un ladrón.A esta gente hay que pararla. Hay que pararles porque son unos terroristas. Terroristas científicos, sí, pero no dejan de ser terroristas.— Respecto a las acusaciones contra usted, ¿qué va a hacer al respecto? ¿Va a tomar iniciativas legales? ¿Va a ir a los tribunales?— Tengo una abogada y ya esta semana se ha puesto una denuncia. Se han negado a publicar el texto de rectificación y no se ha ejercido ese derecho solicitado. Ahora se les ha instado a un acto de conciliación. El nombre de Mariano Barbacid ha estado en todos los medios nacionales e internacionales en las últimas semanas por su investigación sobre el cáncer de páncreas. Sin embargo, desde el CNIO, la institución que él mismo fundó hace prácticamente tres décadas, han tratado de manchar ese hito científico histórico con acusaciones de corrupción que le afectan a él y al exgerente del centro y amigo personal de Barbacid, Juan Arroyo, al que acusan de haber desviado 25 millones de euros. Para el investigador, detrás de toda esta campaña se encuentra la mujer que le relevó en 2011 al frente del organismo, María Blasco.— Usted insiste mucho en que no hay corrupción en el CNIO. ¿Cómo llamamos entonces a lo que ha sucedido últimamente?— Pues se trata de un ataque personal. O más bien de dos ataques personales. Uno que ya está ejecutado, que ha sido echar a Juan Arroyo y a su equipo, que incluye a José Ignacio Fernández Vera, que era el adjunto a gerencia y a Laura Muñoz, la persona objeto del acoso. Los han echado a los tres, ya están en la calle. Y ahora, en el segundo ataque, ¿a por quién van?— ¿A por usted?— Sí, no era muy difícil, ¿no? Van a por mí por envidia.Noticia relacionada general No No Morant fue informada del caso y le exigieron la destitución de Bernabé Joan Guirado— Precisamente en los últimos meses se han producido denuncias concretas que apuntan directamente a su persona. Se le acusa, entre otras cosas, de haberse beneficiado y participado en una red clientelar de empresas relacionadas con el antiguo gerente. ¿Qué tiene que decir?— Que son acusaciones grotescas. Cuando fallece mi padre heredo ocho apartamentos del edificio de la calle Don Quijote 11 que construyó mi tía abuela hace más de un siglo. Yo heredo esto, pero yo no me quiero ocupar, así que decido que se encargue otro y me recomiendan que monte una empresa. Me voy a un banco, abro una empresa, pongo 3.000 euros en una cuenta y la llamo Gherdon, con el domicilio social en Don Quijote 11. En ese momento le pregunto a Juan Arroyo si conoce alguna empresa para realizar la rehabilitación y me dice que su hermano trabaja en hacer reformas. Entonces le encargo a esa empresa que haga esa reforma y a otra que se dedica a la explotación que se encargue de los alquileres. Mi empresa, Gherdon, nunca ha tenido actividad.María Blasco me tiene una envidia que no puede con ella y esto afecta a los pacientes del cáncer de páncreasBarbacid respondiendo a las preguntas de ABC BELEN DIAZ— ¿A qué se deben esas acusaciones?— Porque yo soy el siguiente para María Blasco. Esta señora me tiene una envidia que no puede con ella y eso entronca con el tema del proyecto de llevar la triple terapia a pacientes. María Blasco no puede aguantar el hecho de que yo ahora salga en todos los periódicos y que todo el mundo hable de esta triple terapia que dobla la supervivencia de los pacientes. Todo el mundo sabemos que el cáncer en ratones se ha curado ya muchas veces, por lo tanto no lancemos las campanas al vuelo, pero ahora existe una combinación de tres inhibidores, no fármacos, inhibidores, que veremos si además de funcionar en ratones, funcionan también en pacientes. Y eso es lo que María Blasco no soporta, afectando estos ataques directamente a los pacientes de cáncer de páncreas.— Si usted tuviera que decirle a la Justicia dónde tiene que mirar respecto a lo que ha pasado en el CNIO y qué tendría que investigarse, ¿qué sería lo más importante según usted?— Yo no tengo ninguna evidencia de corrupción sobre Juan Arroyo y he trabajado codo con codo con él durante ocho años. Soy su amigo. No obstante, si Anticorrupción demuestra algo, entonces me lo tendré que creer y tendré que hablar con Juan para decirle que si ha robado 25 millones entonces ya no seré su amigo, porque no quiero ser amigo de un ladrón.A esta gente hay que pararla. Hay que pararles porque son unos terroristas. Terroristas científicos, sí, pero no dejan de ser terroristas.— Respecto a las acusaciones contra usted, ¿qué va a hacer al respecto? ¿Va a tomar iniciativas legales? ¿Va a ir a los tribunales?— Tengo una abogada y ya esta semana se ha puesto una denuncia. Se han negado a publicar el texto de rectificación y no se ha ejercido ese derecho solicitado. Ahora se les ha instado a un acto de conciliación. RSS de noticias de espana
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