El récord de alcanzar los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social a las puertas de la Semana Santa esconde a la vez una realidad que condiciona buena parte del mercado laboral y la vida de muchos ciudadanos con varios puestos de trabajo a la vez. Porque hay más de un millón de ocupados que simultanean al menos dos actividades a lo largo de todo un año. Esa es la diferencia entre el número de afiliados, que difunde cada mes el Gobierno, y los cotizantes, el registro de personas dadas de alta en el sistema, independientemente de que combinen más de un puesto de trabajo. Un análisis en profundidad de los propios registros de la Seguridad Social confirma esta realidad, que es crónica para el mercado de trabajo en España. Los últimos datos disponibles del régimen general de trabajadores por cuenta ajena -los que tienen una relación laboral con una empresa- dejaba 18.219.536 afiliados al sistema. Y, al mismo tiempo, 17.396.783 cotizantes. Esto es, una diferencia de más de 822.000 registros duplicados: tenían más de un trabajo a la vez. Estas cifras hacen referencia a las más actualizadas, las del pasado mes de septiembre, debido al decalaje con el que la Seguridad Social va revisando el número de cotizantes de cada mes, frente a la publicación de datos de afiliados, a primeros de cada mes.En cualquier caso, los registros históricos de la base de datos de la Seguridad Social definen mes tras mes el mismo patrón, con una diferencia media de un millón de trabajadores con más de un desempeño en algún momento de cada año. Hay meses, como septiembre, en los que esa brecha se acorta, como consecuencia del fin de la temporada alta estival, en la que hay más posibilidad de encontrar empleos adicionales al principal. Y otras muchas épocas del año en las que la diferencia entre afiliados y cotizados supera ampliamente el millón de trabajadores. Los 22 millones de afiliados van diluyéndose al revelarse la necesidad de combinar varios puestos de trabajo, sobre todo en verano, para llegar a fin de mesTodas estas cifras rebajan la euforia que el Gobierno ha desplegado esta semana a cuenta de los datos de empleo de marzo: 22 millones de afiliados para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el matiz de «desestacionalizados», es decir, limpiados de efecto estacional; 21,8 millones de trabajadores en términos medios, como habitualmente se mide esta cifra; y de ellos, más de un millón con varios empleos. Ahí se entiende cómo una buena parte de la población sigue sin notar en su bolsillo el triunfalismo de los grandes datos laborales.La realidad social vinculada al pluriempleo tiene que ver con la propia precariedad económica en la que vive una parte de la población. Así lo explica Valentín Bote, director de Randstad Research, para quien esta dualidad de puestos de trabajo «puede tener dos orígenes muy distintos: la necesidad económica y la gente que lo hace por vocación». Este experto apunta su enfoque: «El pluriempleo vocacional es relativamente estable en el tiempo mientras que el de necesidad económica es más volátil». Y destaca las cifras de la última EPA en las que este tipo de pluriempleo había crecido un 9% en 2025, «que es muchísimo». Es un aumento que, a su juicio, se explica por necesidad económica, ya que las vocaciones se mantienen mucho más estables a lo largo del tiempo.9% El pluriempleo, al alza El número de trabajadores con varios puestos se ha incrementado de forma notable en el último año, según la EPA, como consecuencia de la necesidad de llegar mejor a fin de mes por parte de las familiasEsa precariedad se muestra también en el hecho de que los récords de empleo invisibilizan el hecho de que «la capacidad adquisitiva ha disminuido por persona», según apunta María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, quien aclara que «no se nota tanto porque hay más miembros trabajando en cada hogar». Esta experta recuerda que el PIB (Producto Interior Bruto) de España ha crecido un 10% entre 2019 y 2025, pero que al mismo tiempo, el PIB per cápita lo ha hecho la mitad, apenas un 5% en ese mismo periodo. «Esa brecha se explica porque tenemos un crecimiento muy extensivo, que se sustenta en la aportación de más mano de obra, pero muy poco en la aportación de la productividad» . Por ello, insiste en que el nivel de bienestar material «no viene determinado por el PIB, sino por el PIB per cápita», que sigue sin avanzar al mismo ritmo.La paradoja del autónomoA los trabajadores del régimen general, los analizados en esta brecha de afiliados/cotizantes, se suma la realidad por la que atraviesan los autónomos: hay más de 270.000 profesionales que realizan varias actividades al mismo tiempo, según las estimaciones de ATA. La organización presidida por Lorenzo Amor calcula que en los últimos cinco años, desde 2020, el número de autónomos que están en pluriactividad ha aumentado casi un 50%, concretamente un 46,9%, pasando de los 183.209 en pluriactividad de 2020 a los 270.000, el dato estimado más actualizado. Estos profesionales cotizan simultáneamente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en otro régimen de la Seguridad Social, como por ejemplo el Régimen General, por realizar dos o más actividades laborales diferentes. El récord de alcanzar los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social a las puertas de la Semana Santa esconde a la vez una realidad que condiciona buena parte del mercado laboral y la vida de muchos ciudadanos con varios puestos de trabajo a la vez. Porque hay más de un millón de ocupados que simultanean al menos dos actividades a lo largo de todo un año. Esa es la diferencia entre el número de afiliados, que difunde cada mes el Gobierno, y los cotizantes, el registro de personas dadas de alta en el sistema, independientemente de que combinen más de un puesto de trabajo. Un análisis en profundidad de los propios registros de la Seguridad Social confirma esta realidad, que es crónica para el mercado de trabajo en España. Los últimos datos disponibles del régimen general de trabajadores por cuenta ajena -los que tienen una relación laboral con una empresa- dejaba 18.219.536 afiliados al sistema. Y, al mismo tiempo, 17.396.783 cotizantes. Esto es, una diferencia de más de 822.000 registros duplicados: tenían más de un trabajo a la vez. Estas cifras hacen referencia a las más actualizadas, las del pasado mes de septiembre, debido al decalaje con el que la Seguridad Social va revisando el número de cotizantes de cada mes, frente a la publicación de datos de afiliados, a primeros de cada mes.En cualquier caso, los registros históricos de la base de datos de la Seguridad Social definen mes tras mes el mismo patrón, con una diferencia media de un millón de trabajadores con más de un desempeño en algún momento de cada año. Hay meses, como septiembre, en los que esa brecha se acorta, como consecuencia del fin de la temporada alta estival, en la que hay más posibilidad de encontrar empleos adicionales al principal. Y otras muchas épocas del año en las que la diferencia entre afiliados y cotizados supera ampliamente el millón de trabajadores. Los 22 millones de afiliados van diluyéndose al revelarse la necesidad de combinar varios puestos de trabajo, sobre todo en verano, para llegar a fin de mesTodas estas cifras rebajan la euforia que el Gobierno ha desplegado esta semana a cuenta de los datos de empleo de marzo: 22 millones de afiliados para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el matiz de «desestacionalizados», es decir, limpiados de efecto estacional; 21,8 millones de trabajadores en términos medios, como habitualmente se mide esta cifra; y de ellos, más de un millón con varios empleos. Ahí se entiende cómo una buena parte de la población sigue sin notar en su bolsillo el triunfalismo de los grandes datos laborales.La realidad social vinculada al pluriempleo tiene que ver con la propia precariedad económica en la que vive una parte de la población. Así lo explica Valentín Bote, director de Randstad Research, para quien esta dualidad de puestos de trabajo «puede tener dos orígenes muy distintos: la necesidad económica y la gente que lo hace por vocación». Este experto apunta su enfoque: «El pluriempleo vocacional es relativamente estable en el tiempo mientras que el de necesidad económica es más volátil». Y destaca las cifras de la última EPA en las que este tipo de pluriempleo había crecido un 9% en 2025, «que es muchísimo». Es un aumento que, a su juicio, se explica por necesidad económica, ya que las vocaciones se mantienen mucho más estables a lo largo del tiempo.9% El pluriempleo, al alza El número de trabajadores con varios puestos se ha incrementado de forma notable en el último año, según la EPA, como consecuencia de la necesidad de llegar mejor a fin de mes por parte de las familiasEsa precariedad se muestra también en el hecho de que los récords de empleo invisibilizan el hecho de que «la capacidad adquisitiva ha disminuido por persona», según apunta María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, quien aclara que «no se nota tanto porque hay más miembros trabajando en cada hogar». Esta experta recuerda que el PIB (Producto Interior Bruto) de España ha crecido un 10% entre 2019 y 2025, pero que al mismo tiempo, el PIB per cápita lo ha hecho la mitad, apenas un 5% en ese mismo periodo. «Esa brecha se explica porque tenemos un crecimiento muy extensivo, que se sustenta en la aportación de más mano de obra, pero muy poco en la aportación de la productividad» . Por ello, insiste en que el nivel de bienestar material «no viene determinado por el PIB, sino por el PIB per cápita», que sigue sin avanzar al mismo ritmo.La paradoja del autónomoA los trabajadores del régimen general, los analizados en esta brecha de afiliados/cotizantes, se suma la realidad por la que atraviesan los autónomos: hay más de 270.000 profesionales que realizan varias actividades al mismo tiempo, según las estimaciones de ATA. La organización presidida por Lorenzo Amor calcula que en los últimos cinco años, desde 2020, el número de autónomos que están en pluriactividad ha aumentado casi un 50%, concretamente un 46,9%, pasando de los 183.209 en pluriactividad de 2020 a los 270.000, el dato estimado más actualizado. Estos profesionales cotizan simultáneamente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en otro régimen de la Seguridad Social, como por ejemplo el Régimen General, por realizar dos o más actividades laborales diferentes. El récord de alcanzar los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social a las puertas de la Semana Santa esconde a la vez una realidad que condiciona buena parte del mercado laboral y la vida de muchos ciudadanos con varios puestos de trabajo a la vez. Porque hay más de un millón de ocupados que simultanean al menos dos actividades a lo largo de todo un año. Esa es la diferencia entre el número de afiliados, que difunde cada mes el Gobierno, y los cotizantes, el registro de personas dadas de alta en el sistema, independientemente de que combinen más de un puesto de trabajo. Un análisis en profundidad de los propios registros de la Seguridad Social confirma esta realidad, que es crónica para el mercado de trabajo en España. Los últimos datos disponibles del régimen general de trabajadores por cuenta ajena -los que tienen una relación laboral con una empresa- dejaba 18.219.536 afiliados al sistema. Y, al mismo tiempo, 17.396.783 cotizantes. Esto es, una diferencia de más de 822.000 registros duplicados: tenían más de un trabajo a la vez. Estas cifras hacen referencia a las más actualizadas, las del pasado mes de septiembre, debido al decalaje con el que la Seguridad Social va revisando el número de cotizantes de cada mes, frente a la publicación de datos de afiliados, a primeros de cada mes.En cualquier caso, los registros históricos de la base de datos de la Seguridad Social definen mes tras mes el mismo patrón, con una diferencia media de un millón de trabajadores con más de un desempeño en algún momento de cada año. Hay meses, como septiembre, en los que esa brecha se acorta, como consecuencia del fin de la temporada alta estival, en la que hay más posibilidad de encontrar empleos adicionales al principal. Y otras muchas épocas del año en las que la diferencia entre afiliados y cotizados supera ampliamente el millón de trabajadores. Los 22 millones de afiliados van diluyéndose al revelarse la necesidad de combinar varios puestos de trabajo, sobre todo en verano, para llegar a fin de mesTodas estas cifras rebajan la euforia que el Gobierno ha desplegado esta semana a cuenta de los datos de empleo de marzo: 22 millones de afiliados para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el matiz de «desestacionalizados», es decir, limpiados de efecto estacional; 21,8 millones de trabajadores en términos medios, como habitualmente se mide esta cifra; y de ellos, más de un millón con varios empleos. Ahí se entiende cómo una buena parte de la población sigue sin notar en su bolsillo el triunfalismo de los grandes datos laborales.La realidad social vinculada al pluriempleo tiene que ver con la propia precariedad económica en la que vive una parte de la población. Así lo explica Valentín Bote, director de Randstad Research, para quien esta dualidad de puestos de trabajo «puede tener dos orígenes muy distintos: la necesidad económica y la gente que lo hace por vocación». Este experto apunta su enfoque: «El pluriempleo vocacional es relativamente estable en el tiempo mientras que el de necesidad económica es más volátil». Y destaca las cifras de la última EPA en las que este tipo de pluriempleo había crecido un 9% en 2025, «que es muchísimo». Es un aumento que, a su juicio, se explica por necesidad económica, ya que las vocaciones se mantienen mucho más estables a lo largo del tiempo.9% El pluriempleo, al alza El número de trabajadores con varios puestos se ha incrementado de forma notable en el último año, según la EPA, como consecuencia de la necesidad de llegar mejor a fin de mes por parte de las familiasEsa precariedad se muestra también en el hecho de que los récords de empleo invisibilizan el hecho de que «la capacidad adquisitiva ha disminuido por persona», según apunta María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, quien aclara que «no se nota tanto porque hay más miembros trabajando en cada hogar». Esta experta recuerda que el PIB (Producto Interior Bruto) de España ha crecido un 10% entre 2019 y 2025, pero que al mismo tiempo, el PIB per cápita lo ha hecho la mitad, apenas un 5% en ese mismo periodo. «Esa brecha se explica porque tenemos un crecimiento muy extensivo, que se sustenta en la aportación de más mano de obra, pero muy poco en la aportación de la productividad» . Por ello, insiste en que el nivel de bienestar material «no viene determinado por el PIB, sino por el PIB per cápita», que sigue sin avanzar al mismo ritmo.La paradoja del autónomoA los trabajadores del régimen general, los analizados en esta brecha de afiliados/cotizantes, se suma la realidad por la que atraviesan los autónomos: hay más de 270.000 profesionales que realizan varias actividades al mismo tiempo, según las estimaciones de ATA. La organización presidida por Lorenzo Amor calcula que en los últimos cinco años, desde 2020, el número de autónomos que están en pluriactividad ha aumentado casi un 50%, concretamente un 46,9%, pasando de los 183.209 en pluriactividad de 2020 a los 270.000, el dato estimado más actualizado. Estos profesionales cotizan simultáneamente en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en otro régimen de la Seguridad Social, como por ejemplo el Régimen General, por realizar dos o más actividades laborales diferentes. RSS de noticias de economia
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