Para pagar la elevada factura del combustible, para abonar las noches de hotel o para la comida del restaurante en la que han disfrutado la Semana Santa. Ahí es donde los consumidores han vuelto a tirar de tarjeta. Pero también lo han hecho para comprar una botella de agua, la barra de pan o adquirir un café en un bar. El uso de los medios de pago bancarios aumenta, sí, pero lo hace al mismo tiempo que el importe de las compras que se realizan con esas herramientas es cada vez menor. El consumo derivado de los pagos con tarjeta dentro de España y durante los tres principales días de la Semana Santa de 2026 -desde el viernes 3 al domingo 6 de abril incluidos- registró una evolución positiva respecto al mismo periodo del año anterior, a pesar de la incertidumbre geopolítica. Según los datos recopilados por Sipay entre sus clientes, el volumen total de pagos transaccionados aumentó un 12,8% interanual, mientras que el número de operaciones creció un 16%. Al mismo tiempo, el importe del ticket medio general descendió un 2,8%, lo que refleja «un mayor dinamismo en el gasto, aunque con importes más reducidos por cada compra».Turismo y restauraciónEl sector turismo, que engloba hoteles y alquileres de coches volvió a situarse como uno de los principales motores del consumo vacacional. El volumen de pagos creció un 12% y las transacciones un 18,5%, aunque el ticket medio cayó un 5,5%. Los datos apuntan a que los consumidores mantuvieron su intención de viajar y desplazarse durante la Semana Santa, pero optimizaron el gasto en cada operación.Especialmente destacable fue el comportamiento de las tarjetas nacionales dentro del turismo: su volumen aumentó un 24,4% y las transacciones un 22,1%, a lo que se sumó también el crecimiento de las operaciones con tarjetas europeas e internacionales. Sin embargo, la caída del ticket medio del 5,5% refleja una tendencia clara: durante esta Semana Santa se viajó y se gastó más, pero con un desembolso más moderado en cada pago.Los supermercados también registraron un comportamiento sólido: el volumen aumentó un 13,3%, las transacciones un 16,2% y el ticket medio avanzó un 2,4%, lo que refleja un aumento tanto en la frecuencia de compra como en el importe destinado a cada operación. El comercio, fue la excepción en un panorama general positivo. El volumen descendió un 14% y las transacciones retrocedieron un 14,8%, aunque el ticket medio repuntó ligeramente un 0,9%. Esto refleja una menor intensidad de compra en el sector, pese a que las operaciones realizadas fueron más elevadas en lo relativo al importe. Para pagar la elevada factura del combustible, para abonar las noches de hotel o para la comida del restaurante en la que han disfrutado la Semana Santa. Ahí es donde los consumidores han vuelto a tirar de tarjeta. Pero también lo han hecho para comprar una botella de agua, la barra de pan o adquirir un café en un bar. El uso de los medios de pago bancarios aumenta, sí, pero lo hace al mismo tiempo que el importe de las compras que se realizan con esas herramientas es cada vez menor. El consumo derivado de los pagos con tarjeta dentro de España y durante los tres principales días de la Semana Santa de 2026 -desde el viernes 3 al domingo 6 de abril incluidos- registró una evolución positiva respecto al mismo periodo del año anterior, a pesar de la incertidumbre geopolítica. Según los datos recopilados por Sipay entre sus clientes, el volumen total de pagos transaccionados aumentó un 12,8% interanual, mientras que el número de operaciones creció un 16%. Al mismo tiempo, el importe del ticket medio general descendió un 2,8%, lo que refleja «un mayor dinamismo en el gasto, aunque con importes más reducidos por cada compra».Turismo y restauraciónEl sector turismo, que engloba hoteles y alquileres de coches volvió a situarse como uno de los principales motores del consumo vacacional. El volumen de pagos creció un 12% y las transacciones un 18,5%, aunque el ticket medio cayó un 5,5%. Los datos apuntan a que los consumidores mantuvieron su intención de viajar y desplazarse durante la Semana Santa, pero optimizaron el gasto en cada operación.Especialmente destacable fue el comportamiento de las tarjetas nacionales dentro del turismo: su volumen aumentó un 24,4% y las transacciones un 22,1%, a lo que se sumó también el crecimiento de las operaciones con tarjetas europeas e internacionales. Sin embargo, la caída del ticket medio del 5,5% refleja una tendencia clara: durante esta Semana Santa se viajó y se gastó más, pero con un desembolso más moderado en cada pago.Los supermercados también registraron un comportamiento sólido: el volumen aumentó un 13,3%, las transacciones un 16,2% y el ticket medio avanzó un 2,4%, lo que refleja un aumento tanto en la frecuencia de compra como en el importe destinado a cada operación. El comercio, fue la excepción en un panorama general positivo. El volumen descendió un 14% y las transacciones retrocedieron un 14,8%, aunque el ticket medio repuntó ligeramente un 0,9%. Esto refleja una menor intensidad de compra en el sector, pese a que las operaciones realizadas fueron más elevadas en lo relativo al importe. Para pagar la elevada factura del combustible, para abonar las noches de hotel o para la comida del restaurante en la que han disfrutado la Semana Santa. Ahí es donde los consumidores han vuelto a tirar de tarjeta. Pero también lo han hecho para comprar una botella de agua, la barra de pan o adquirir un café en un bar. El uso de los medios de pago bancarios aumenta, sí, pero lo hace al mismo tiempo que el importe de las compras que se realizan con esas herramientas es cada vez menor. El consumo derivado de los pagos con tarjeta dentro de España y durante los tres principales días de la Semana Santa de 2026 -desde el viernes 3 al domingo 6 de abril incluidos- registró una evolución positiva respecto al mismo periodo del año anterior, a pesar de la incertidumbre geopolítica. Según los datos recopilados por Sipay entre sus clientes, el volumen total de pagos transaccionados aumentó un 12,8% interanual, mientras que el número de operaciones creció un 16%. Al mismo tiempo, el importe del ticket medio general descendió un 2,8%, lo que refleja «un mayor dinamismo en el gasto, aunque con importes más reducidos por cada compra».Turismo y restauraciónEl sector turismo, que engloba hoteles y alquileres de coches volvió a situarse como uno de los principales motores del consumo vacacional. El volumen de pagos creció un 12% y las transacciones un 18,5%, aunque el ticket medio cayó un 5,5%. Los datos apuntan a que los consumidores mantuvieron su intención de viajar y desplazarse durante la Semana Santa, pero optimizaron el gasto en cada operación.Especialmente destacable fue el comportamiento de las tarjetas nacionales dentro del turismo: su volumen aumentó un 24,4% y las transacciones un 22,1%, a lo que se sumó también el crecimiento de las operaciones con tarjetas europeas e internacionales. Sin embargo, la caída del ticket medio del 5,5% refleja una tendencia clara: durante esta Semana Santa se viajó y se gastó más, pero con un desembolso más moderado en cada pago.Los supermercados también registraron un comportamiento sólido: el volumen aumentó un 13,3%, las transacciones un 16,2% y el ticket medio avanzó un 2,4%, lo que refleja un aumento tanto en la frecuencia de compra como en el importe destinado a cada operación. El comercio, fue la excepción en un panorama general positivo. El volumen descendió un 14% y las transacciones retrocedieron un 14,8%, aunque el ticket medio repuntó ligeramente un 0,9%. Esto refleja una menor intensidad de compra en el sector, pese a que las operaciones realizadas fueron más elevadas en lo relativo al importe. RSS de noticias de economia
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