— Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones — storiesDespués del pitido final que certificó con el 1-2 en Almería el ascenso del Málaga a Primera , la ciudad se inundó este sábado de aficionados que llenaron las calles con sus camisetas, banderas y cánticos. Miles de personas se echaron a la calle hasta altas horas de la madrugada, abarrotando puntos emblemáticos de la ciudad como el túnel de la Alcazaba, la Calle Larios o la Fuente de las Tres Gracias, epicentro de la celebración. Málaga se vistió de blanco y azul para celebrar el triunfo de un equipo de niños salidos de sus barrios. En estos últimos puntos se reunieron miles de malaguistas para celebrar este ascenso después de ocho años vagando entre Segunda y Primera Federación. Llegaron a estar fuera del fútbol profesional y ahora vuelven a la élite de la mano un grupo de canteranos que nunca dejó de soñar. Bajo los cánticos más reconocidos por la afición, con la ‘La vida loca’ como estrella y el himno agitando los «colores blanquiazules» fueron tomando las calles y festejando este hito del club encumbrado por sus ‘bichos’, como llama el entrador Juan Francisco Funes a sus jugadores. Muchos de ellos presentes en el ascenso a Segunda hace dos años, ascendiendo de los infiernos la Primera División desde los barrios donde aún se juega al fútbol en la plazas. «Por mis abuelos», dijo Izán Merino señalando al fuego en una de las entrevistas. Aficionados del Málaga celebrando el ascenso Francis SilvaUna celebración que se alargó durante la madrugada a la espera de la llegada del equipo, para poder así festejar con los jugadores el ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Con cánticos ampliamente reconocidos por la afición malaguista como el himno del equipo, «La vida loca, Rosaleda y Roca» o «La gitana loca» , que fue la estrella del último ascenso con aquel gol en Tarragona que los devolvió al fútbol profesional con Málaga encomendada a Jesús Cautivo y riéndose de la estrategia de tirar balones para para el juego.La noche dejó también imágenes que quedarán en la memoria del malaguismo, con una ciudad completamente entregada a un equipo que ha conseguido devolver la ilusión después de varios años de dificultades deportivas e institucionales. Un jeque ahora prófugo de la justicia, un lucha por la propiedad con BlueBay y un club administrado judicialmente mirando cada céntimo, que ha sacado una equipo de las calles, de los equipos de los barrios para formar una cantera llena de talento donde Málaga se ve reflejados. «Mañana los niños soñarán con ser del Málaga», dijo Ramón Rodríguez antes del partido en el vestuario.Y tras el final la locura por jugadores como Larrubia, al que aclama Málaga desde el barrio de La Luz. Por eso, las calles del centro se convirtieron en un auténtico escenario de celebración con familias, jóvenes y niños, que ahora saben que el chupe no es solo para irse a dormir, sino el apodo de un jugador que marca los goles que los saca a celebrar. El ascenso supone además el regreso del Málaga a la élite del fútbol español, un objetivo que parecía lejano hace apenas unos años cuando el equipo llegó a competir en Primera Federación. Y hace tan solo unos meses. Este año, antes de llegar Funes, el Málaga estaba en descenso. La visión de un profesor que pedía destino para dar clases antes de hacerse cargo del equipo cambió la historio. La imperativa apuesta por la cantera ha sido una de las claves del éxito, con jugadores formados en La Academia, teniendo un papel protagonista en un camino que comenzó con el ascenso a Segunda y que ahora culmina con la vuelta a Primera División. Malaguistas tomando las calles de la ciudad Francis SilvaTras horas de espera de la afición, el club emitía un mensaje a través de sus redes sociales en el que anunciaban que el equipo anoche no iba a pasar por La Rosaleda , animando así a los aficionados a disfrutar de esta noche histórica con sus seres queridos. Casi una hora después volvían a aclarar que el motivo único de esta decisión era por cuestiones de seguridad, ya que el autobús tenía varias lunas rotas y constituía un peligro, tanto para la afición como para los propios jugadores. El ataque de los ultras del Almería antes del partido dejó cristales rotos y ánimos de comerse el campo para subir a Primera. El autobús llegó a estar parado en la autovía por seguridad, escoltado por la Policía, antes el descontrol de seguridad en las inmediaciones del estadio de Almería. «Lo peor han sido los 40 minutos parados en la autovía», recordó Funes después del partido, que se acordó de jugadores como Juanito para decir que sabía que no iban a perder porque había «muchos ángeles con la camiseta en el cielo». Y tras un partido que empezó 30 minutos tardo, la fiesta y la regresar sí hubo recibimiento. No en La Rosaleda, pero sí en el lugar de la celebración privada con la familia. Abrazos, cánticos, palmadas y alegría. «No me lo creo», decía Carlos Puga. El ambiente vivido durante la madrugada reflejó la conexión entre este equipo y una afición, que no dejó de apoyar pese a los momentos más complicados. Desde las primeras horas tras el final del encuentro, los seguidores blanquiazules compartieron vídeos y fotografías de la celebración, mostrando una ciudad teñida de los colores del Málaga y recordando los grandes momentos de la historia reciente del club. «Estamos a un gol de Primera», recordaban los aficionados parafraseando a Funes tras el partido. EL carrusel de celebración del Ascenso a Primera tendrá lugar el lunes , según confirmó el alcalde la ciudad Francisco de la Torre. El regidor considera que la dificultad para reunir el dispositivo policial necesario para cubrir un evento de esta magnitud por las calles de Málaga, con una provincia que colapsará la ciudad para recibir a un grupo de chavales que lleva tatuado el Málaga en el piel. Ahora, con la celebración oficial prevista para los próximos días, Málaga se prepara para volver a salir a la calle y acompañar al equipo en una jornada que pondrá el broche definitivo a un ascenso histórico. La vuelta a Primera no solo supone un logro deportivo, sino también la recuperación de una identidad y una ilusión que la afición malaguista llevaba años soñando. Málaga es de Primera y lo es gracias a los niños de sus barrios. — Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones — storiesDespués del pitido final que certificó con el 1-2 en Almería el ascenso del Málaga a Primera , la ciudad se inundó este sábado de aficionados que llenaron las calles con sus camisetas, banderas y cánticos. Miles de personas se echaron a la calle hasta altas horas de la madrugada, abarrotando puntos emblemáticos de la ciudad como el túnel de la Alcazaba, la Calle Larios o la Fuente de las Tres Gracias, epicentro de la celebración. Málaga se vistió de blanco y azul para celebrar el triunfo de un equipo de niños salidos de sus barrios. En estos últimos puntos se reunieron miles de malaguistas para celebrar este ascenso después de ocho años vagando entre Segunda y Primera Federación. Llegaron a estar fuera del fútbol profesional y ahora vuelven a la élite de la mano un grupo de canteranos que nunca dejó de soñar. Bajo los cánticos más reconocidos por la afición, con la ‘La vida loca’ como estrella y el himno agitando los «colores blanquiazules» fueron tomando las calles y festejando este hito del club encumbrado por sus ‘bichos’, como llama el entrador Juan Francisco Funes a sus jugadores. Muchos de ellos presentes en el ascenso a Segunda hace dos años, ascendiendo de los infiernos la Primera División desde los barrios donde aún se juega al fútbol en la plazas. «Por mis abuelos», dijo Izán Merino señalando al fuego en una de las entrevistas. Aficionados del Málaga celebrando el ascenso Francis SilvaUna celebración que se alargó durante la madrugada a la espera de la llegada del equipo, para poder así festejar con los jugadores el ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Con cánticos ampliamente reconocidos por la afición malaguista como el himno del equipo, «La vida loca, Rosaleda y Roca» o «La gitana loca» , que fue la estrella del último ascenso con aquel gol en Tarragona que los devolvió al fútbol profesional con Málaga encomendada a Jesús Cautivo y riéndose de la estrategia de tirar balones para para el juego.La noche dejó también imágenes que quedarán en la memoria del malaguismo, con una ciudad completamente entregada a un equipo que ha conseguido devolver la ilusión después de varios años de dificultades deportivas e institucionales. Un jeque ahora prófugo de la justicia, un lucha por la propiedad con BlueBay y un club administrado judicialmente mirando cada céntimo, que ha sacado una equipo de las calles, de los equipos de los barrios para formar una cantera llena de talento donde Málaga se ve reflejados. «Mañana los niños soñarán con ser del Málaga», dijo Ramón Rodríguez antes del partido en el vestuario.Y tras el final la locura por jugadores como Larrubia, al que aclama Málaga desde el barrio de La Luz. Por eso, las calles del centro se convirtieron en un auténtico escenario de celebración con familias, jóvenes y niños, que ahora saben que el chupe no es solo para irse a dormir, sino el apodo de un jugador que marca los goles que los saca a celebrar. El ascenso supone además el regreso del Málaga a la élite del fútbol español, un objetivo que parecía lejano hace apenas unos años cuando el equipo llegó a competir en Primera Federación. Y hace tan solo unos meses. Este año, antes de llegar Funes, el Málaga estaba en descenso. La visión de un profesor que pedía destino para dar clases antes de hacerse cargo del equipo cambió la historio. La imperativa apuesta por la cantera ha sido una de las claves del éxito, con jugadores formados en La Academia, teniendo un papel protagonista en un camino que comenzó con el ascenso a Segunda y que ahora culmina con la vuelta a Primera División. Malaguistas tomando las calles de la ciudad Francis SilvaTras horas de espera de la afición, el club emitía un mensaje a través de sus redes sociales en el que anunciaban que el equipo anoche no iba a pasar por La Rosaleda , animando así a los aficionados a disfrutar de esta noche histórica con sus seres queridos. Casi una hora después volvían a aclarar que el motivo único de esta decisión era por cuestiones de seguridad, ya que el autobús tenía varias lunas rotas y constituía un peligro, tanto para la afición como para los propios jugadores. El ataque de los ultras del Almería antes del partido dejó cristales rotos y ánimos de comerse el campo para subir a Primera. El autobús llegó a estar parado en la autovía por seguridad, escoltado por la Policía, antes el descontrol de seguridad en las inmediaciones del estadio de Almería. «Lo peor han sido los 40 minutos parados en la autovía», recordó Funes después del partido, que se acordó de jugadores como Juanito para decir que sabía que no iban a perder porque había «muchos ángeles con la camiseta en el cielo». Y tras un partido que empezó 30 minutos tardo, la fiesta y la regresar sí hubo recibimiento. No en La Rosaleda, pero sí en el lugar de la celebración privada con la familia. Abrazos, cánticos, palmadas y alegría. «No me lo creo», decía Carlos Puga. El ambiente vivido durante la madrugada reflejó la conexión entre este equipo y una afición, que no dejó de apoyar pese a los momentos más complicados. Desde las primeras horas tras el final del encuentro, los seguidores blanquiazules compartieron vídeos y fotografías de la celebración, mostrando una ciudad teñida de los colores del Málaga y recordando los grandes momentos de la historia reciente del club. «Estamos a un gol de Primera», recordaban los aficionados parafraseando a Funes tras el partido. EL carrusel de celebración del Ascenso a Primera tendrá lugar el lunes , según confirmó el alcalde la ciudad Francisco de la Torre. El regidor considera que la dificultad para reunir el dispositivo policial necesario para cubrir un evento de esta magnitud por las calles de Málaga, con una provincia que colapsará la ciudad para recibir a un grupo de chavales que lleva tatuado el Málaga en el piel. Ahora, con la celebración oficial prevista para los próximos días, Málaga se prepara para volver a salir a la calle y acompañar al equipo en una jornada que pondrá el broche definitivo a un ascenso histórico. La vuelta a Primera no solo supone un logro deportivo, sino también la recuperación de una identidad y una ilusión que la afición malaguista llevaba años soñando. Málaga es de Primera y lo es gracias a los niños de sus barrios. — Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones — storiesDespués del pitido final que certificó con el 1-2 en Almería el ascenso del Málaga a Primera , la ciudad se inundó este sábado de aficionados que llenaron las calles con sus camisetas, banderas y cánticos. Miles de personas se echaron a la calle hasta altas horas de la madrugada, abarrotando puntos emblemáticos de la ciudad como el túnel de la Alcazaba, la Calle Larios o la Fuente de las Tres Gracias, epicentro de la celebración. Málaga se vistió de blanco y azul para celebrar el triunfo de un equipo de niños salidos de sus barrios. En estos últimos puntos se reunieron miles de malaguistas para celebrar este ascenso después de ocho años vagando entre Segunda y Primera Federación. Llegaron a estar fuera del fútbol profesional y ahora vuelven a la élite de la mano un grupo de canteranos que nunca dejó de soñar. Bajo los cánticos más reconocidos por la afición, con la ‘La vida loca’ como estrella y el himno agitando los «colores blanquiazules» fueron tomando las calles y festejando este hito del club encumbrado por sus ‘bichos’, como llama el entrador Juan Francisco Funes a sus jugadores. Muchos de ellos presentes en el ascenso a Segunda hace dos años, ascendiendo de los infiernos la Primera División desde los barrios donde aún se juega al fútbol en la plazas. «Por mis abuelos», dijo Izán Merino señalando al fuego en una de las entrevistas. Aficionados del Málaga celebrando el ascenso Francis SilvaUna celebración que se alargó durante la madrugada a la espera de la llegada del equipo, para poder así festejar con los jugadores el ascenso a la máxima categoría del fútbol español. Con cánticos ampliamente reconocidos por la afición malaguista como el himno del equipo, «La vida loca, Rosaleda y Roca» o «La gitana loca» , que fue la estrella del último ascenso con aquel gol en Tarragona que los devolvió al fútbol profesional con Málaga encomendada a Jesús Cautivo y riéndose de la estrategia de tirar balones para para el juego.La noche dejó también imágenes que quedarán en la memoria del malaguismo, con una ciudad completamente entregada a un equipo que ha conseguido devolver la ilusión después de varios años de dificultades deportivas e institucionales. Un jeque ahora prófugo de la justicia, un lucha por la propiedad con BlueBay y un club administrado judicialmente mirando cada céntimo, que ha sacado una equipo de las calles, de los equipos de los barrios para formar una cantera llena de talento donde Málaga se ve reflejados. «Mañana los niños soñarán con ser del Málaga», dijo Ramón Rodríguez antes del partido en el vestuario.Y tras el final la locura por jugadores como Larrubia, al que aclama Málaga desde el barrio de La Luz. Por eso, las calles del centro se convirtieron en un auténtico escenario de celebración con familias, jóvenes y niños, que ahora saben que el chupe no es solo para irse a dormir, sino el apodo de un jugador que marca los goles que los saca a celebrar. El ascenso supone además el regreso del Málaga a la élite del fútbol español, un objetivo que parecía lejano hace apenas unos años cuando el equipo llegó a competir en Primera Federación. Y hace tan solo unos meses. Este año, antes de llegar Funes, el Málaga estaba en descenso. La visión de un profesor que pedía destino para dar clases antes de hacerse cargo del equipo cambió la historio. La imperativa apuesta por la cantera ha sido una de las claves del éxito, con jugadores formados en La Academia, teniendo un papel protagonista en un camino que comenzó con el ascenso a Segunda y que ahora culmina con la vuelta a Primera División. Malaguistas tomando las calles de la ciudad Francis SilvaTras horas de espera de la afición, el club emitía un mensaje a través de sus redes sociales en el que anunciaban que el equipo anoche no iba a pasar por La Rosaleda , animando así a los aficionados a disfrutar de esta noche histórica con sus seres queridos. Casi una hora después volvían a aclarar que el motivo único de esta decisión era por cuestiones de seguridad, ya que el autobús tenía varias lunas rotas y constituía un peligro, tanto para la afición como para los propios jugadores. El ataque de los ultras del Almería antes del partido dejó cristales rotos y ánimos de comerse el campo para subir a Primera. El autobús llegó a estar parado en la autovía por seguridad, escoltado por la Policía, antes el descontrol de seguridad en las inmediaciones del estadio de Almería. «Lo peor han sido los 40 minutos parados en la autovía», recordó Funes después del partido, que se acordó de jugadores como Juanito para decir que sabía que no iban a perder porque había «muchos ángeles con la camiseta en el cielo». Y tras un partido que empezó 30 minutos tardo, la fiesta y la regresar sí hubo recibimiento. No en La Rosaleda, pero sí en el lugar de la celebración privada con la familia. Abrazos, cánticos, palmadas y alegría. «No me lo creo», decía Carlos Puga. El ambiente vivido durante la madrugada reflejó la conexión entre este equipo y una afición, que no dejó de apoyar pese a los momentos más complicados. Desde las primeras horas tras el final del encuentro, los seguidores blanquiazules compartieron vídeos y fotografías de la celebración, mostrando una ciudad teñida de los colores del Málaga y recordando los grandes momentos de la historia reciente del club. «Estamos a un gol de Primera», recordaban los aficionados parafraseando a Funes tras el partido. EL carrusel de celebración del Ascenso a Primera tendrá lugar el lunes , según confirmó el alcalde la ciudad Francisco de la Torre. El regidor considera que la dificultad para reunir el dispositivo policial necesario para cubrir un evento de esta magnitud por las calles de Málaga, con una provincia que colapsará la ciudad para recibir a un grupo de chavales que lleva tatuado el Málaga en el piel. Ahora, con la celebración oficial prevista para los próximos días, Málaga se prepara para volver a salir a la calle y acompañar al equipo en una jornada que pondrá el broche definitivo a un ascenso histórico. La vuelta a Primera no solo supone un logro deportivo, sino también la recuperación de una identidad y una ilusión que la afición malaguista llevaba años soñando. Málaga es de Primera y lo es gracias a los niños de sus barrios. RSS de noticias de espana/andalucia
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