Las Fuerzas Armadas llevan desplegadas desde el día 30 de julio en las calles de Ceuta como consecuencia de la entrada masiva de personas que traspasaron ilegalmente la frontera. Sin embargo, lo hacen en condiciones de «inseguridad» que les dejan expuestos ante agresiones como la sufrida por una patrulla del Ejército durante esta madrugada, según denuncian fuentes militares.El altercado se produjo cuando decenas de personas rodearon un vehículo militar no blindado en el que viajaban varios soldados y comenzaron a apedrearlo. Los efectivos tuvieron que huir a pie del lugar y al menos uno de ellos resultó herido leve, según el balance ofrecido por el Estado Mayor de la Defensa (Emad). Un total de doce atacantes fueron después detenidos en una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil; y otra patrulla militar acudió también en auxilio.Este suceso deja al descubierto una situación que los militares llevan alertando desde el inicio de su despliegue en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuando la Delegación del Gobierno solicitó su movilización para operaciones de «presencia, vigilancia y disuasión» en las calles de la ciudad autónoma.si«Este grave incidente evidencia la creciente presión en la ciudad autónoma y la vulnerabilidad operativa del personal militar desplegado», ha denunciado el presidente de ATME, Marco Antonio Gómez. «Los militares no pueden ser enviados a cumplir misiones de esta naturaleza sin los medios, la formación y la cobertura legal suficientes», ha ahondado Aume.Las reclamaciones de los militaresLos militares exigen así al Gobierno que garantice unas adecuadas condiciones a los miembros de las Fuerzas Armadas, con una revisión urgente de los protocolos del despliegue , los medios asignados y también la coordinación con Policía Nacional y Guardia Civil para evitar situaciones como la acaecida en la zona ceutí de Benzú. Las fuentes consultadas ponen el foco en los vehículos que usan los militares para patrullas en las calles de la ciudad autónoma y su equipamiento.«Los militares carecen de un marco claro que les permita ejercer el derecho a la legítima defensa cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente» AumeAume cree que todo tiene su origen en la inexistencia de un marco de actuación «claro». Los militares atacados esta madrugada iban desarmados, según los testimonios del suceso, y por ello la asociación profesional de las Fuerzas Armadas reclama que se permita a los miembros de las Fuerzas Armadas desplegados ejercer el derecho a la legítima defensa «con los medios adecuados y de forma proporcionada cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceros».Para tomar esta medida se agarra al artículo 20.4 del Código Penal y a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad. Reclama al Ministerio de Defensa que garantice que ninguna orden o instrucción impida el legítimo derecho a la defensa propia, o de terceros, cuando exista agresión.El Real Decreto 194/2010 es el que regula las circunstancias y condiciones de actuación de los miembros de las Fuerzas Armadas como agentes de la autoridad. En su disposición adicional primera establece que tienen ese carácter los policías militares y los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME); además de otros efectivos «en los supuestos de otras necesidades públicas en intervenciones en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en operaciones de vigilancia y protección o como consecuencia de atentados terroristas u otros actos ilícitos y violentos». «Estas intervenciones se producirán en los términos que determine el Gobierno», determina el texto. Por ejemplo en el año 2020, con motivo de las medidas extraordinarias adoptadas por la pandemia de Covid-19, el Ejecutivo otorgó a los militares la condición de agentes de la autoridad en una disposición adicional del decreto que declaró el estado de alarma.«Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas» UMTTodos los representantes de los militares se pronuncian en el mismo sentido, alarmados por la situación de sus compañeros en Ceuta. «Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas», ha continuado UMT, que ha insistido en la falta de un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad.El Ministerio de Defensa no se ha pronunciado sobre estas reivindicaciones y se ha limitado a publicar un mensaje en redes sociales enviando su «apoyo y cariño» a los agentes que han sufrido la emboscada. «Magnífico trabajo de todos los desplegados en Ceuta. Gracias por vuestra entrega y profesionalidad», ha expuesto el Departamento dirigido por Margarita Robles.La ministra de Defensa compareció en el Congreso de los Diputados el pasado martes en una sesión que tuvo el foco en el papel previo que tuvieron los servicios de inteligencia y su enfrentamiento con el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los militares denuncian que no hubo sin embargo, en más de cuatro horas de sesión, ni una palabra dedicada a la situación de los efectivos desplegados. Ni sus condiciones laborales, ni las reivindicaciones de seguridad, ni los protocolos sanitarios,… «Casi cuatro horas de comparecencia y cero respuestas a la tropa», denunció UMT. «La comparecencia fue todo un esperpento, se dedicaron a tirarse los trastos a la cabeza sin tener en cuenta la situación de los ciudadanos de Ceuta ni de los militares allí desplegados», lamentó Asfaspro. Las Fuerzas Armadas llevan desplegadas desde el día 30 de julio en las calles de Ceuta como consecuencia de la entrada masiva de personas que traspasaron ilegalmente la frontera. Sin embargo, lo hacen en condiciones de «inseguridad» que les dejan expuestos ante agresiones como la sufrida por una patrulla del Ejército durante esta madrugada, según denuncian fuentes militares.El altercado se produjo cuando decenas de personas rodearon un vehículo militar no blindado en el que viajaban varios soldados y comenzaron a apedrearlo. Los efectivos tuvieron que huir a pie del lugar y al menos uno de ellos resultó herido leve, según el balance ofrecido por el Estado Mayor de la Defensa (Emad). Un total de doce atacantes fueron después detenidos en una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil; y otra patrulla militar acudió también en auxilio.Este suceso deja al descubierto una situación que los militares llevan alertando desde el inicio de su despliegue en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuando la Delegación del Gobierno solicitó su movilización para operaciones de «presencia, vigilancia y disuasión» en las calles de la ciudad autónoma.si«Este grave incidente evidencia la creciente presión en la ciudad autónoma y la vulnerabilidad operativa del personal militar desplegado», ha denunciado el presidente de ATME, Marco Antonio Gómez. «Los militares no pueden ser enviados a cumplir misiones de esta naturaleza sin los medios, la formación y la cobertura legal suficientes», ha ahondado Aume.Las reclamaciones de los militaresLos militares exigen así al Gobierno que garantice unas adecuadas condiciones a los miembros de las Fuerzas Armadas, con una revisión urgente de los protocolos del despliegue , los medios asignados y también la coordinación con Policía Nacional y Guardia Civil para evitar situaciones como la acaecida en la zona ceutí de Benzú. Las fuentes consultadas ponen el foco en los vehículos que usan los militares para patrullas en las calles de la ciudad autónoma y su equipamiento.«Los militares carecen de un marco claro que les permita ejercer el derecho a la legítima defensa cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente» AumeAume cree que todo tiene su origen en la inexistencia de un marco de actuación «claro». Los militares atacados esta madrugada iban desarmados, según los testimonios del suceso, y por ello la asociación profesional de las Fuerzas Armadas reclama que se permita a los miembros de las Fuerzas Armadas desplegados ejercer el derecho a la legítima defensa «con los medios adecuados y de forma proporcionada cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceros».Para tomar esta medida se agarra al artículo 20.4 del Código Penal y a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad. Reclama al Ministerio de Defensa que garantice que ninguna orden o instrucción impida el legítimo derecho a la defensa propia, o de terceros, cuando exista agresión.El Real Decreto 194/2010 es el que regula las circunstancias y condiciones de actuación de los miembros de las Fuerzas Armadas como agentes de la autoridad. En su disposición adicional primera establece que tienen ese carácter los policías militares y los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME); además de otros efectivos «en los supuestos de otras necesidades públicas en intervenciones en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en operaciones de vigilancia y protección o como consecuencia de atentados terroristas u otros actos ilícitos y violentos». «Estas intervenciones se producirán en los términos que determine el Gobierno», determina el texto. Por ejemplo en el año 2020, con motivo de las medidas extraordinarias adoptadas por la pandemia de Covid-19, el Ejecutivo otorgó a los militares la condición de agentes de la autoridad en una disposición adicional del decreto que declaró el estado de alarma.«Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas» UMTTodos los representantes de los militares se pronuncian en el mismo sentido, alarmados por la situación de sus compañeros en Ceuta. «Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas», ha continuado UMT, que ha insistido en la falta de un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad.El Ministerio de Defensa no se ha pronunciado sobre estas reivindicaciones y se ha limitado a publicar un mensaje en redes sociales enviando su «apoyo y cariño» a los agentes que han sufrido la emboscada. «Magnífico trabajo de todos los desplegados en Ceuta. Gracias por vuestra entrega y profesionalidad», ha expuesto el Departamento dirigido por Margarita Robles.La ministra de Defensa compareció en el Congreso de los Diputados el pasado martes en una sesión que tuvo el foco en el papel previo que tuvieron los servicios de inteligencia y su enfrentamiento con el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los militares denuncian que no hubo sin embargo, en más de cuatro horas de sesión, ni una palabra dedicada a la situación de los efectivos desplegados. Ni sus condiciones laborales, ni las reivindicaciones de seguridad, ni los protocolos sanitarios,… «Casi cuatro horas de comparecencia y cero respuestas a la tropa», denunció UMT. «La comparecencia fue todo un esperpento, se dedicaron a tirarse los trastos a la cabeza sin tener en cuenta la situación de los ciudadanos de Ceuta ni de los militares allí desplegados», lamentó Asfaspro. Las Fuerzas Armadas llevan desplegadas desde el día 30 de julio en las calles de Ceuta como consecuencia de la entrada masiva de personas que traspasaron ilegalmente la frontera. Sin embargo, lo hacen en condiciones de «inseguridad» que les dejan expuestos ante agresiones como la sufrida por una patrulla del Ejército durante esta madrugada, según denuncian fuentes militares.El altercado se produjo cuando decenas de personas rodearon un vehículo militar no blindado en el que viajaban varios soldados y comenzaron a apedrearlo. Los efectivos tuvieron que huir a pie del lugar y al menos uno de ellos resultó herido leve, según el balance ofrecido por el Estado Mayor de la Defensa (Emad). Un total de doce atacantes fueron después detenidos en una operación conjunta de Policía Nacional y Guardia Civil; y otra patrulla militar acudió también en auxilio.Este suceso deja al descubierto una situación que los militares llevan alertando desde el inicio de su despliegue en apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuando la Delegación del Gobierno solicitó su movilización para operaciones de «presencia, vigilancia y disuasión» en las calles de la ciudad autónoma.si«Este grave incidente evidencia la creciente presión en la ciudad autónoma y la vulnerabilidad operativa del personal militar desplegado», ha denunciado el presidente de ATME, Marco Antonio Gómez. «Los militares no pueden ser enviados a cumplir misiones de esta naturaleza sin los medios, la formación y la cobertura legal suficientes», ha ahondado Aume.Las reclamaciones de los militaresLos militares exigen así al Gobierno que garantice unas adecuadas condiciones a los miembros de las Fuerzas Armadas, con una revisión urgente de los protocolos del despliegue , los medios asignados y también la coordinación con Policía Nacional y Guardia Civil para evitar situaciones como la acaecida en la zona ceutí de Benzú. Las fuentes consultadas ponen el foco en los vehículos que usan los militares para patrullas en las calles de la ciudad autónoma y su equipamiento.«Los militares carecen de un marco claro que les permita ejercer el derecho a la legítima defensa cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente» AumeAume cree que todo tiene su origen en la inexistencia de un marco de actuación «claro». Los militares atacados esta madrugada iban desarmados, según los testimonios del suceso, y por ello la asociación profesional de las Fuerzas Armadas reclama que se permita a los miembros de las Fuerzas Armadas desplegados ejercer el derecho a la legítima defensa «con los medios adecuados y de forma proporcionada cuando se produzcan agresiones o situaciones de riesgo inminente para su integridad física o la de terceros».Para tomar esta medida se agarra al artículo 20.4 del Código Penal y a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad. Reclama al Ministerio de Defensa que garantice que ninguna orden o instrucción impida el legítimo derecho a la defensa propia, o de terceros, cuando exista agresión.El Real Decreto 194/2010 es el que regula las circunstancias y condiciones de actuación de los miembros de las Fuerzas Armadas como agentes de la autoridad. En su disposición adicional primera establece que tienen ese carácter los policías militares y los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME); además de otros efectivos «en los supuestos de otras necesidades públicas en intervenciones en apoyo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en operaciones de vigilancia y protección o como consecuencia de atentados terroristas u otros actos ilícitos y violentos». «Estas intervenciones se producirán en los términos que determine el Gobierno», determina el texto. Por ejemplo en el año 2020, con motivo de las medidas extraordinarias adoptadas por la pandemia de Covid-19, el Ejecutivo otorgó a los militares la condición de agentes de la autoridad en una disposición adicional del decreto que declaró el estado de alarma.«Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas» UMTTodos los representantes de los militares se pronuncian en el mismo sentido, alarmados por la situación de sus compañeros en Ceuta. «Resulta inadmisible la situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas», ha continuado UMT, que ha insistido en la falta de un marco normativo claro y de reglas de enfrentamiento que garanticen su seguridad.El Ministerio de Defensa no se ha pronunciado sobre estas reivindicaciones y se ha limitado a publicar un mensaje en redes sociales enviando su «apoyo y cariño» a los agentes que han sufrido la emboscada. «Magnífico trabajo de todos los desplegados en Ceuta. Gracias por vuestra entrega y profesionalidad», ha expuesto el Departamento dirigido por Margarita Robles.La ministra de Defensa compareció en el Congreso de los Diputados el pasado martes en una sesión que tuvo el foco en el papel previo que tuvieron los servicios de inteligencia y su enfrentamiento con el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los militares denuncian que no hubo sin embargo, en más de cuatro horas de sesión, ni una palabra dedicada a la situación de los efectivos desplegados. Ni sus condiciones laborales, ni las reivindicaciones de seguridad, ni los protocolos sanitarios,… «Casi cuatro horas de comparecencia y cero respuestas a la tropa», denunció UMT. «La comparecencia fue todo un esperpento, se dedicaron a tirarse los trastos a la cabeza sin tener en cuenta la situación de los ciudadanos de Ceuta ni de los militares allí desplegados», lamentó Asfaspro. RSS de noticias de espana
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