¿Qué lección saca del mundo, de la vida, alguien que estuvo en una mesa de negociación con un grupo paramilitar en Liberia; que acudió a bordo de un camión a ayudar a miles de desplazados a cruzar la frontera de Ruanda hacia Burundi; que también lideró la gestión de un campo de refugiados en Yemen? De primeras, la respuesta de Alfredo Fernández es desconcertante: “Procura no pedir perdón”. Luego matiza: “Claro que hay que hacerlo cuando te equivocas, pero en las situaciones en las que me he movido no puedes decir: ‘Perdón, no tengo botiquín para detener tu hemorragia’, o: ‘Perdón, no hablo tu idioma’. Uno no se puede lamentar. Hay que actuar, hacer todo lo que está en tus manos”.
De la Segunda Guerra Mundial a la invasión de Ucrania: Acnur acaba de cumplir 75 años al servicio de las personas forzadas a abandonar sus hogares con especial protagonismo de su comité español, el que tiene más socios y recauda más donaciones del mundo
¿Qué lección saca del mundo, de la vida, alguien que estuvo en una mesa de negociación con un grupo paramilitar en Liberia; que acudió a bordo de un camión a ayudar a miles de desplazados a cruzar la frontera de Ruanda hacia Burundi; que también lideró la gestión de un campo de refugiados en Yemen? De primeras, la respuesta de Alfredo Fernández es desconcertante: “Procura no pedir perdón”. Luego matiza: “Claro que hay que hacerlo cuando te equivocas, pero en las situaciones en las que me he movido no puedes decir: ‘Perdón, no tengo botiquín para detener tu hemorragia’, o: ‘Perdón, no hablo tu idioma’. Uno no se puede lamentar. Hay que actuar, hacer todo lo que está en tus manos”.
Feed MRSS-S Noticias
