Christine Ruiz-Picasso, nuera de Pablo Picasso y principal impulsora del Museo Picasso Málaga, ha fallecido este lunes a los 97 años en su casa de la Provenza francesa. Con su muerte se marcha una figura decisiva para la vida cultural de Málaga, una mujer cuya generosidad y perseverancia permitieron culminar una aspiración histórica: que la ciudad natal del pintor contara por fin con un museo dedicado a su obra .Viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo de Pablo Picasso y de Olga Khokhlova, Christine Ruiz-Picasso asumió como propio el viejo deseo del artista malagueño de mantener una presencia estable en Málaga. Aquel proyecto había comenzado a esbozarse en 1953, a partir de los contactos entre Picasso y Juan Temboury Álvarez, entonces delegado provincial de Bellas Artes, pero nunca llegó a materializarse. Décadas después, Christine retomó esa idea y la convirtió en una realidad.Su papel fue determinante desde el principio. Ya en 1992 y 1994, con las exposiciones Picasso clásico y Picasso, primera mirada en el Palacio Episcopal, contribuyó a acercar por primera vez de manera decisiva la obra del artista a Andalucía. La respuesta de la ciudad confirmó que existía un vínculo pendiente de restaurar . En 1996, Christine Ruiz-Picasso reactivó de forma definitiva el proyecto del museo que su suegro había imaginado medio siglo antes.La operación cristalizó con la adquisición por parte de la Junta de Andalucía del Palacio de Buenavista en 1997 y, sobre todo, con la donación de 233 obras realizada por Christine Ruiz-Picasso y su hijo Bernard a la fundación creada expresamente para alumbrar el museo. Aquella aportación concedió al futuro centro no solo una colección de primer nivel internacional, sino también el aval familiar imprescindible para dotarlo de legitimidad y de sentido.El Museo Picasso Málaga abrió sus puertas el 27 de octubre de 2003. Desde entonces se ha consolidado como una de las grandes instituciones culturales de Andalucía y de España, con cerca de 800.000 visitantes al año . Su impacto ha sido además decisivo en la transformación de Málaga en referencia cultural y turística. Buena parte de ese cambio se explica por la convicción de Christine Ruiz-Picasso, que entendió que saldar la deuda entre Picasso y su ciudad natal era también una forma de preservar con fidelidad su legado.Su relación con el museo fue constante hasta el final. Era presidenta de honor de la institución, junto con quien ostenta la Presidencia de la Junta de Andalucía. En 2003 recibió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su aportación a la cultura española y también fue reconocida como Hija Predilecta de Andalucía . En 2023, con motivo del vigésimo aniversario del museo, el auditorio pasó a llevar su nombre como homenaje a su vínculo indeleble con la pinacoteca.Christine Ruiz-Picasso deja tras de sí una obra que trasciende la mera gestión cultural. Su legado está en las salas del museo, en la colección que hizo posible y en la reconciliación definitiva entre Málaga y el artista más universal nacido en la ciudad. Las exequias fúnebres se anunciarán oportunamente. Christine Ruiz-Picasso, nuera de Pablo Picasso y principal impulsora del Museo Picasso Málaga, ha fallecido este lunes a los 97 años en su casa de la Provenza francesa. Con su muerte se marcha una figura decisiva para la vida cultural de Málaga, una mujer cuya generosidad y perseverancia permitieron culminar una aspiración histórica: que la ciudad natal del pintor contara por fin con un museo dedicado a su obra .Viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo de Pablo Picasso y de Olga Khokhlova, Christine Ruiz-Picasso asumió como propio el viejo deseo del artista malagueño de mantener una presencia estable en Málaga. Aquel proyecto había comenzado a esbozarse en 1953, a partir de los contactos entre Picasso y Juan Temboury Álvarez, entonces delegado provincial de Bellas Artes, pero nunca llegó a materializarse. Décadas después, Christine retomó esa idea y la convirtió en una realidad.Su papel fue determinante desde el principio. Ya en 1992 y 1994, con las exposiciones Picasso clásico y Picasso, primera mirada en el Palacio Episcopal, contribuyó a acercar por primera vez de manera decisiva la obra del artista a Andalucía. La respuesta de la ciudad confirmó que existía un vínculo pendiente de restaurar . En 1996, Christine Ruiz-Picasso reactivó de forma definitiva el proyecto del museo que su suegro había imaginado medio siglo antes.La operación cristalizó con la adquisición por parte de la Junta de Andalucía del Palacio de Buenavista en 1997 y, sobre todo, con la donación de 233 obras realizada por Christine Ruiz-Picasso y su hijo Bernard a la fundación creada expresamente para alumbrar el museo. Aquella aportación concedió al futuro centro no solo una colección de primer nivel internacional, sino también el aval familiar imprescindible para dotarlo de legitimidad y de sentido.El Museo Picasso Málaga abrió sus puertas el 27 de octubre de 2003. Desde entonces se ha consolidado como una de las grandes instituciones culturales de Andalucía y de España, con cerca de 800.000 visitantes al año . Su impacto ha sido además decisivo en la transformación de Málaga en referencia cultural y turística. Buena parte de ese cambio se explica por la convicción de Christine Ruiz-Picasso, que entendió que saldar la deuda entre Picasso y su ciudad natal era también una forma de preservar con fidelidad su legado.Su relación con el museo fue constante hasta el final. Era presidenta de honor de la institución, junto con quien ostenta la Presidencia de la Junta de Andalucía. En 2003 recibió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su aportación a la cultura española y también fue reconocida como Hija Predilecta de Andalucía . En 2023, con motivo del vigésimo aniversario del museo, el auditorio pasó a llevar su nombre como homenaje a su vínculo indeleble con la pinacoteca.Christine Ruiz-Picasso deja tras de sí una obra que trasciende la mera gestión cultural. Su legado está en las salas del museo, en la colección que hizo posible y en la reconciliación definitiva entre Málaga y el artista más universal nacido en la ciudad. Las exequias fúnebres se anunciarán oportunamente. Christine Ruiz-Picasso, nuera de Pablo Picasso y principal impulsora del Museo Picasso Málaga, ha fallecido este lunes a los 97 años en su casa de la Provenza francesa. Con su muerte se marcha una figura decisiva para la vida cultural de Málaga, una mujer cuya generosidad y perseverancia permitieron culminar una aspiración histórica: que la ciudad natal del pintor contara por fin con un museo dedicado a su obra .Viuda de Paul Ruiz-Picasso, hijo de Pablo Picasso y de Olga Khokhlova, Christine Ruiz-Picasso asumió como propio el viejo deseo del artista malagueño de mantener una presencia estable en Málaga. Aquel proyecto había comenzado a esbozarse en 1953, a partir de los contactos entre Picasso y Juan Temboury Álvarez, entonces delegado provincial de Bellas Artes, pero nunca llegó a materializarse. Décadas después, Christine retomó esa idea y la convirtió en una realidad.Su papel fue determinante desde el principio. Ya en 1992 y 1994, con las exposiciones Picasso clásico y Picasso, primera mirada en el Palacio Episcopal, contribuyó a acercar por primera vez de manera decisiva la obra del artista a Andalucía. La respuesta de la ciudad confirmó que existía un vínculo pendiente de restaurar . En 1996, Christine Ruiz-Picasso reactivó de forma definitiva el proyecto del museo que su suegro había imaginado medio siglo antes.La operación cristalizó con la adquisición por parte de la Junta de Andalucía del Palacio de Buenavista en 1997 y, sobre todo, con la donación de 233 obras realizada por Christine Ruiz-Picasso y su hijo Bernard a la fundación creada expresamente para alumbrar el museo. Aquella aportación concedió al futuro centro no solo una colección de primer nivel internacional, sino también el aval familiar imprescindible para dotarlo de legitimidad y de sentido.El Museo Picasso Málaga abrió sus puertas el 27 de octubre de 2003. Desde entonces se ha consolidado como una de las grandes instituciones culturales de Andalucía y de España, con cerca de 800.000 visitantes al año . Su impacto ha sido además decisivo en la transformación de Málaga en referencia cultural y turística. Buena parte de ese cambio se explica por la convicción de Christine Ruiz-Picasso, que entendió que saldar la deuda entre Picasso y su ciudad natal era también una forma de preservar con fidelidad su legado.Su relación con el museo fue constante hasta el final. Era presidenta de honor de la institución, junto con quien ostenta la Presidencia de la Junta de Andalucía. En 2003 recibió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio por su aportación a la cultura española y también fue reconocida como Hija Predilecta de Andalucía . En 2023, con motivo del vigésimo aniversario del museo, el auditorio pasó a llevar su nombre como homenaje a su vínculo indeleble con la pinacoteca.Christine Ruiz-Picasso deja tras de sí una obra que trasciende la mera gestión cultural. Su legado está en las salas del museo, en la colección que hizo posible y en la reconciliación definitiva entre Málaga y el artista más universal nacido en la ciudad. Las exequias fúnebres se anunciarán oportunamente. RSS de noticias de espana/andalucia
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