Atlético y Real Sociedad narraron una bella disputa antes de volver a enfrentarse el 18 de abril en La Cartuja sevillana, esperada batalla que arrojará al nuevo campeón de Copa . En el Metropolitano, resultaron los rojiblancos los más dominantes, sólido su partido en la primera parte y audaz su fútbol en la segunda. Por ello, fueron premiados con una victoria, héroe por antonomasia Nico González , autor de un doblete pese a ser suplente y a disputar sus primeros minutos por lesión desde el 15 de febrero. No tardó en despertar el Atleti, astuto Sorloth como cada vez que salta al campo en este 2026. El noruego solo necesitó dos remates para abrir el marcador, potente su disparo en el minuto cinco tras un saque de banda muy mal defendido por la Real. Cada vez que levanta su martillo, el rival sale escaldado, y ya son 11 dianas las conseguidas desde el inicio de año. El problema fue que el equipo de Matarazzo ni sintió ni padeció y, un par de jugadas después, consiguió el empate con uno de los clásicos latigazos de Soler desde la frontal, muy liberado el canterano valencianista. La tarde acababa de comenzar y el combate, sin duda, era de lo más prometedor. Atlético de Madrid: 3 Oblak; Nahuel Molina, Giménez, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Julián Álvarez, m.55), Mendoza (Llorente, m.46), Koke (Cardoso, m.61), Almada (Nico González, m.55); Lookman (Griezmann, m.55), Sorloth. Real Sociedad: 2 Remiro; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez; Pablo Marín (Guedes, m.55), Yangel Herrera, Soler (Turrientes, m.74), Barrenetxea (Zakharyan, m.65); Sucic (Brais Méndez, m.74), Oskarsson (Oyarzabal, m.55). Goles: 1-0: Sorloth, m.5; 1-1: Soler, m.9; 2-1: Nico González, m.67; 2-2: Oyarzabal, m.68; 3-2: Nico González, m.81. El árbitro: Adrián Cordero. Amonestó a Hancko y Oskarsson. La justa inicial motivó a los vascos para hacerse con el control del esférico, mientras que los colchoneros optaban por un plan más sorpresivo, agazapados entre la hierba y listos para dar un salto hacia su presa a base de contrataques y al uso de las bandas. Almada aparecía por todas partes aunque, como de costumbre, no conseguía tener un impacto profundo con sus filigranas. La peor parte se la llevó una paloma al recibir un balonazo de Ruggeri , lesionada el ave y espectadora de lujo de cómo el Atleti crecía en el choque hasta que Giménez la evacuó, lo que provocó una fuerte ovación en las gradas para el uruguayo. Otro que recibió muchos piropos fue Giuliano , imponentes sus cabalgadas por la derecha, motor de un conjunto que buscaba con ahínco llegar al descanso por delante en el marcador. Gozó Sorloth de varios cabezazos para amarrar el objetivo y Lookman , desde posiciones francas, no lograba calibrar su bota, empeñado el nigeriano en firmar una obra de arte al palo largo en vez de abrazar la efectividad. Así, el empate sobrevivió hasta la segunda parte. Mendoza , lesionado en la disputa de un balón dividido, provocó la entrada de Llorente, más vigoroso si cabe cuando juega en la medular y no en la defensa. Sin embargo, la presencia del internacional español no fue suficiente para colapsar a una Real al alza, envalentonada y contundente a la hora de minimizar por la vía física a su rival. Por eso, Simeone hizo su clásica revolución cuando rota y sacó a Griezmann, Julián y Nico para poner orden en una velada que amenazaba con descontrolarse. Fue Álvarez el más entonado, fino en la conducción y con malas intenciones cuando se asociaba en la frontal. Sorloth protagonizó la ocasión más clara del segundo acto, desbaratado su disparo por la recia pierna del croata Caleta-Car . Fue ese chispazo el que destapó al Atlético más ambicioso, empeñado en coronar su buen hacer con una merecida victoria, pues la Real hacía tiempo que había optado por guarecerse y mantener el empate. Nico mandó el balón a la grada cuando tenía toda la portería a su disposición, fallo garrafal que el argentino solventó poco después al aprovechar un legendario taconazo de Griezmann para, ahora sí, batir a Remiro y hacer efectivos los buenos presagios. Pese a todo, como en el intercambio de golpes de la primera parte, Oyarzabal no dejó ni respirar a los rojiblancos y, con un zapatazo glorioso, inalcanzable para el hacedor de milagros Oblak, escribió el empate de nuevo en el electrónico del Metropolitano. Y, como el espectáculo había sido de lo más estimulante, Nico decidió poner la guinda con un gran cabezazo a pase de Ruggeri, argumento contra el que esta vez, los visitantes no tuvieron respuesta. Atlético y Real Sociedad narraron una bella disputa antes de volver a enfrentarse el 18 de abril en La Cartuja sevillana, esperada batalla que arrojará al nuevo campeón de Copa . En el Metropolitano, resultaron los rojiblancos los más dominantes, sólido su partido en la primera parte y audaz su fútbol en la segunda. Por ello, fueron premiados con una victoria, héroe por antonomasia Nico González , autor de un doblete pese a ser suplente y a disputar sus primeros minutos por lesión desde el 15 de febrero. No tardó en despertar el Atleti, astuto Sorloth como cada vez que salta al campo en este 2026. El noruego solo necesitó dos remates para abrir el marcador, potente su disparo en el minuto cinco tras un saque de banda muy mal defendido por la Real. Cada vez que levanta su martillo, el rival sale escaldado, y ya son 11 dianas las conseguidas desde el inicio de año. El problema fue que el equipo de Matarazzo ni sintió ni padeció y, un par de jugadas después, consiguió el empate con uno de los clásicos latigazos de Soler desde la frontal, muy liberado el canterano valencianista. La tarde acababa de comenzar y el combate, sin duda, era de lo más prometedor. Atlético de Madrid: 3 Oblak; Nahuel Molina, Giménez, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Julián Álvarez, m.55), Mendoza (Llorente, m.46), Koke (Cardoso, m.61), Almada (Nico González, m.55); Lookman (Griezmann, m.55), Sorloth. Real Sociedad: 2 Remiro; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez; Pablo Marín (Guedes, m.55), Yangel Herrera, Soler (Turrientes, m.74), Barrenetxea (Zakharyan, m.65); Sucic (Brais Méndez, m.74), Oskarsson (Oyarzabal, m.55). Goles: 1-0: Sorloth, m.5; 1-1: Soler, m.9; 2-1: Nico González, m.67; 2-2: Oyarzabal, m.68; 3-2: Nico González, m.81. El árbitro: Adrián Cordero. Amonestó a Hancko y Oskarsson. La justa inicial motivó a los vascos para hacerse con el control del esférico, mientras que los colchoneros optaban por un plan más sorpresivo, agazapados entre la hierba y listos para dar un salto hacia su presa a base de contrataques y al uso de las bandas. Almada aparecía por todas partes aunque, como de costumbre, no conseguía tener un impacto profundo con sus filigranas. La peor parte se la llevó una paloma al recibir un balonazo de Ruggeri , lesionada el ave y espectadora de lujo de cómo el Atleti crecía en el choque hasta que Giménez la evacuó, lo que provocó una fuerte ovación en las gradas para el uruguayo. Otro que recibió muchos piropos fue Giuliano , imponentes sus cabalgadas por la derecha, motor de un conjunto que buscaba con ahínco llegar al descanso por delante en el marcador. Gozó Sorloth de varios cabezazos para amarrar el objetivo y Lookman , desde posiciones francas, no lograba calibrar su bota, empeñado el nigeriano en firmar una obra de arte al palo largo en vez de abrazar la efectividad. Así, el empate sobrevivió hasta la segunda parte. Mendoza , lesionado en la disputa de un balón dividido, provocó la entrada de Llorente, más vigoroso si cabe cuando juega en la medular y no en la defensa. Sin embargo, la presencia del internacional español no fue suficiente para colapsar a una Real al alza, envalentonada y contundente a la hora de minimizar por la vía física a su rival. Por eso, Simeone hizo su clásica revolución cuando rota y sacó a Griezmann, Julián y Nico para poner orden en una velada que amenazaba con descontrolarse. Fue Álvarez el más entonado, fino en la conducción y con malas intenciones cuando se asociaba en la frontal. Sorloth protagonizó la ocasión más clara del segundo acto, desbaratado su disparo por la recia pierna del croata Caleta-Car . Fue ese chispazo el que destapó al Atlético más ambicioso, empeñado en coronar su buen hacer con una merecida victoria, pues la Real hacía tiempo que había optado por guarecerse y mantener el empate. Nico mandó el balón a la grada cuando tenía toda la portería a su disposición, fallo garrafal que el argentino solventó poco después al aprovechar un legendario taconazo de Griezmann para, ahora sí, batir a Remiro y hacer efectivos los buenos presagios. Pese a todo, como en el intercambio de golpes de la primera parte, Oyarzabal no dejó ni respirar a los rojiblancos y, con un zapatazo glorioso, inalcanzable para el hacedor de milagros Oblak, escribió el empate de nuevo en el electrónico del Metropolitano. Y, como el espectáculo había sido de lo más estimulante, Nico decidió poner la guinda con un gran cabezazo a pase de Ruggeri, argumento contra el que esta vez, los visitantes no tuvieron respuesta. Atlético y Real Sociedad narraron una bella disputa antes de volver a enfrentarse el 18 de abril en La Cartuja sevillana, esperada batalla que arrojará al nuevo campeón de Copa . En el Metropolitano, resultaron los rojiblancos los más dominantes, sólido su partido en la primera parte y audaz su fútbol en la segunda. Por ello, fueron premiados con una victoria, héroe por antonomasia Nico González , autor de un doblete pese a ser suplente y a disputar sus primeros minutos por lesión desde el 15 de febrero. No tardó en despertar el Atleti, astuto Sorloth como cada vez que salta al campo en este 2026. El noruego solo necesitó dos remates para abrir el marcador, potente su disparo en el minuto cinco tras un saque de banda muy mal defendido por la Real. Cada vez que levanta su martillo, el rival sale escaldado, y ya son 11 dianas las conseguidas desde el inicio de año. El problema fue que el equipo de Matarazzo ni sintió ni padeció y, un par de jugadas después, consiguió el empate con uno de los clásicos latigazos de Soler desde la frontal, muy liberado el canterano valencianista. La tarde acababa de comenzar y el combate, sin duda, era de lo más prometedor. Atlético de Madrid: 3 Oblak; Nahuel Molina, Giménez, Hancko, Ruggeri; Giuliano (Julián Álvarez, m.55), Mendoza (Llorente, m.46), Koke (Cardoso, m.61), Almada (Nico González, m.55); Lookman (Griezmann, m.55), Sorloth. Real Sociedad: 2 Remiro; Aramburu, Jon Martín, Caleta-Car, Sergio Gómez; Pablo Marín (Guedes, m.55), Yangel Herrera, Soler (Turrientes, m.74), Barrenetxea (Zakharyan, m.65); Sucic (Brais Méndez, m.74), Oskarsson (Oyarzabal, m.55). Goles: 1-0: Sorloth, m.5; 1-1: Soler, m.9; 2-1: Nico González, m.67; 2-2: Oyarzabal, m.68; 3-2: Nico González, m.81. El árbitro: Adrián Cordero. Amonestó a Hancko y Oskarsson. La justa inicial motivó a los vascos para hacerse con el control del esférico, mientras que los colchoneros optaban por un plan más sorpresivo, agazapados entre la hierba y listos para dar un salto hacia su presa a base de contrataques y al uso de las bandas. Almada aparecía por todas partes aunque, como de costumbre, no conseguía tener un impacto profundo con sus filigranas. La peor parte se la llevó una paloma al recibir un balonazo de Ruggeri , lesionada el ave y espectadora de lujo de cómo el Atleti crecía en el choque hasta que Giménez la evacuó, lo que provocó una fuerte ovación en las gradas para el uruguayo. Otro que recibió muchos piropos fue Giuliano , imponentes sus cabalgadas por la derecha, motor de un conjunto que buscaba con ahínco llegar al descanso por delante en el marcador. Gozó Sorloth de varios cabezazos para amarrar el objetivo y Lookman , desde posiciones francas, no lograba calibrar su bota, empeñado el nigeriano en firmar una obra de arte al palo largo en vez de abrazar la efectividad. Así, el empate sobrevivió hasta la segunda parte. Mendoza , lesionado en la disputa de un balón dividido, provocó la entrada de Llorente, más vigoroso si cabe cuando juega en la medular y no en la defensa. Sin embargo, la presencia del internacional español no fue suficiente para colapsar a una Real al alza, envalentonada y contundente a la hora de minimizar por la vía física a su rival. Por eso, Simeone hizo su clásica revolución cuando rota y sacó a Griezmann, Julián y Nico para poner orden en una velada que amenazaba con descontrolarse. Fue Álvarez el más entonado, fino en la conducción y con malas intenciones cuando se asociaba en la frontal. Sorloth protagonizó la ocasión más clara del segundo acto, desbaratado su disparo por la recia pierna del croata Caleta-Car . Fue ese chispazo el que destapó al Atlético más ambicioso, empeñado en coronar su buen hacer con una merecida victoria, pues la Real hacía tiempo que había optado por guarecerse y mantener el empate. Nico mandó el balón a la grada cuando tenía toda la portería a su disposición, fallo garrafal que el argentino solventó poco después al aprovechar un legendario taconazo de Griezmann para, ahora sí, batir a Remiro y hacer efectivos los buenos presagios. Pese a todo, como en el intercambio de golpes de la primera parte, Oyarzabal no dejó ni respirar a los rojiblancos y, con un zapatazo glorioso, inalcanzable para el hacedor de milagros Oblak, escribió el empate de nuevo en el electrónico del Metropolitano. Y, como el espectáculo había sido de lo más estimulante, Nico decidió poner la guinda con un gran cabezazo a pase de Ruggeri, argumento contra el que esta vez, los visitantes no tuvieron respuesta. RSS de noticias de deportes
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