<p>Desde hace semanas, los inversores centran su atención en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el suministro de gas y petróleo. Pero, con el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo y la entrada de los hutíes yemeníes en la guerra, otro punto estratégico corre el riesgo de quedar bloqueado durante mucho tiempo: el estrecho de <strong>Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén</strong> y, por tanto, con el océano Índico.</p>
Desde que comenzó la guerra, los costes de transporte marítimo y terrestre han aumentado al menos diez veces. Además, existe el riesgo de que la mercancía quede retenida durante días o semanas en los puertos de tránsito
<p>Desde hace semanas, los inversores centran su atención en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el suministro de gas y petróleo. Pero, con el recrudecimiento del conflicto en Oriente Próximo y la entrada de los hutíes yemeníes en la guerra, otro punto estratégico corre el riesgo de quedar bloqueado durante mucho tiempo: el estrecho de <strong>Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén</strong> y, por tanto, con el océano Índico.</p>
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