ABC ha hablado con algunos de los agricultores presentes esta mañana en la movilización en Madrid para recabar sus opiniones. «La UE y España nos están traicionando»Quico (47 años), un productor de tabaco y pimentón de Talayuela (Cáceres), ha venido a Madrid esta mañana porque «la Comunidad Europea y España nos están traicionando», se queja, antes de añadir que «de momento» su negocio es rentable, pero teme que pronto no lo sea por «la buricracia» y las medidas que está impulsando el Gobierno. «Aquí cada día sube la Seguridad Social, el gasoli, el abono… todo». Tiene dos hijos, y asegura que le gustaría que se dedicaran al campo porque es un agricultor «a mucha honra», uno que disfruta de su trabajo: «El campo es lo mejor que hay». Sin embargo, teme por el futuro de sus vástagos si se dedicaran al mismo oficio que él y por eso les ha dicho que «se alejen porque aquí no hay futuro». Le preguntamos si celebra la posición que ha tomado alggún partido, y responde de forma tajante: «Ninguno».«Las importaciones no pasan la mitad de los controles que nosotros»«El acuerdo con Mercosur desprotege a todas las explotaciones españolas, a las que nos exigen un montón de historias mientras las importaciones que llegan no pasan ni la mitad de los controles que pasamos nosotros». Este comentario de Julio (47 años) resume bien la opinión del sector agrícola para con el pacto con el bloque sudamericano. Este gallego, que produce patatas en la provincia de Orense, asegura que en la última campaña vendió su producto a pérididas. Por eso está en Madrid, aunque tiene poca fe en que los partidos políticos resuelvan su situación, de la que culpa en buena parte al exceso de burocracia: «Ellos (los políticos) saben bien lo que están haciendo. Que lo sigan haciendo y el día que desaparezamos todos, pues que busquen soluciones en China».«El PP se pone de perfil»Riacardo (53 años) se ha levantado a las seis de la mañana para venir a Madrid desde Santa Amalia (Badajoz), donde tiene varias explotaciones de almendro, olivo, arroz, tomate y maíz. Lo hace «con ánimo», dice, porque quiere protestar por un acuerdo comercial que les abre a unos productos contra los que «no podemos competir» -se queja-. Ricardo opina que en el sector primario, «que es de donde comemos», «no podemos fiarlo todo a exportaciones internacionales». Entre otras cosas, sigue, porque no es sostenible «transportar productos que están a 11.000 kilómetros de distancia». Le preguntamos por los políticos, y nos dice que aunque el PP «quiere» apoyarles, acostumbra a «ponerse de perfil» a la hora de la verdad. «La próxima PAC debería tener el mismo presupuesto, al menos»Carles Vicente (57 años) lleva dos días fuera de casa, cosa que es «dura» pero «hoy tocaba», zanja. Produce aceite y tiene algo de huerta y un pequeño negocio de agroturismo en La Bisbal de Montsant (Tarragona), y de cara a la continuidad de su modo de vida le procupa el acuerdo con Mercosur, «porque no tiene clausulas de salvaguardia», dice, y la reforma de la PAC. En lo que refiere a esto último, creee que «al menos» el próximo presupuesto europeo debería proporcionarles a los agricultores los mismos fondos que les llegaban hasta ahora. En el fondo, continúa, en el dinero para el campo el país se juega el estar «enraizado» en el territorio y su soberanía.«Mercosur no está sometido a la misma regulación»Sandra (35 años) ha venido de Burgos con su marido, con el que hace poco empezó una explotación agrícola de cereal. Nos dice que es «nueva agricultora», y que en este corto período de tiempo ya se ha dado de bruces con el torrente de burocracia ligado a la PAC. Reconoce que es un trabajo difícil, y con un futuro incierto por la entrada de competencia de terceros países que no está sometida «a la misma regulación que tenemos aquí». Viene con su hija, de la que dice que le gustaría que se dedicara al campo, pero no lo ve claro: «La desploblación es una realidad».«Veo el sacrificio de mi padre. Me duele»Ignacio GilPatricia (18 años) ha venido a Madrid para acompañar a su padre, que es un agricultor de 48 años que «no puede aguantar más». Cultiva almendras, pistacho, viña y olivar en un pueblo de Toledo, pero asegura que lo hace con «fastidio». No porque no le guste, sino porque «cada vez lo nuestro vale menos», se queja, mientras «tenemos todos estos tratados y estos acuerdos que se hacen a espaldas de los agricultores». Interviene su hija Patricia, para decirnos que ve «el sacrificio de su padre», que le hace «sufrir mucho» porque «van a por ellos». «No podemos dejar que vayan a por el sector primario, que jueguen con ellos y les engañen». ABC ha hablado con algunos de los agricultores presentes esta mañana en la movilización en Madrid para recabar sus opiniones. «La UE y España nos están traicionando»Quico (47 años), un productor de tabaco y pimentón de Talayuela (Cáceres), ha venido a Madrid esta mañana porque «la Comunidad Europea y España nos están traicionando», se queja, antes de añadir que «de momento» su negocio es rentable, pero teme que pronto no lo sea por «la buricracia» y las medidas que está impulsando el Gobierno. «Aquí cada día sube la Seguridad Social, el gasoli, el abono… todo». Tiene dos hijos, y asegura que le gustaría que se dedicaran al campo porque es un agricultor «a mucha honra», uno que disfruta de su trabajo: «El campo es lo mejor que hay». Sin embargo, teme por el futuro de sus vástagos si se dedicaran al mismo oficio que él y por eso les ha dicho que «se alejen porque aquí no hay futuro». Le preguntamos si celebra la posición que ha tomado alggún partido, y responde de forma tajante: «Ninguno».«Las importaciones no pasan la mitad de los controles que nosotros»«El acuerdo con Mercosur desprotege a todas las explotaciones españolas, a las que nos exigen un montón de historias mientras las importaciones que llegan no pasan ni la mitad de los controles que pasamos nosotros». Este comentario de Julio (47 años) resume bien la opinión del sector agrícola para con el pacto con el bloque sudamericano. Este gallego, que produce patatas en la provincia de Orense, asegura que en la última campaña vendió su producto a pérididas. Por eso está en Madrid, aunque tiene poca fe en que los partidos políticos resuelvan su situación, de la que culpa en buena parte al exceso de burocracia: «Ellos (los políticos) saben bien lo que están haciendo. Que lo sigan haciendo y el día que desaparezamos todos, pues que busquen soluciones en China».«El PP se pone de perfil»Riacardo (53 años) se ha levantado a las seis de la mañana para venir a Madrid desde Santa Amalia (Badajoz), donde tiene varias explotaciones de almendro, olivo, arroz, tomate y maíz. Lo hace «con ánimo», dice, porque quiere protestar por un acuerdo comercial que les abre a unos productos contra los que «no podemos competir» -se queja-. Ricardo opina que en el sector primario, «que es de donde comemos», «no podemos fiarlo todo a exportaciones internacionales». Entre otras cosas, sigue, porque no es sostenible «transportar productos que están a 11.000 kilómetros de distancia». Le preguntamos por los políticos, y nos dice que aunque el PP «quiere» apoyarles, acostumbra a «ponerse de perfil» a la hora de la verdad. «La próxima PAC debería tener el mismo presupuesto, al menos»Carles Vicente (57 años) lleva dos días fuera de casa, cosa que es «dura» pero «hoy tocaba», zanja. Produce aceite y tiene algo de huerta y un pequeño negocio de agroturismo en La Bisbal de Montsant (Tarragona), y de cara a la continuidad de su modo de vida le procupa el acuerdo con Mercosur, «porque no tiene clausulas de salvaguardia», dice, y la reforma de la PAC. En lo que refiere a esto último, creee que «al menos» el próximo presupuesto europeo debería proporcionarles a los agricultores los mismos fondos que les llegaban hasta ahora. En el fondo, continúa, en el dinero para el campo el país se juega el estar «enraizado» en el territorio y su soberanía.«Mercosur no está sometido a la misma regulación»Sandra (35 años) ha venido de Burgos con su marido, con el que hace poco empezó una explotación agrícola de cereal. Nos dice que es «nueva agricultora», y que en este corto período de tiempo ya se ha dado de bruces con el torrente de burocracia ligado a la PAC. Reconoce que es un trabajo difícil, y con un futuro incierto por la entrada de competencia de terceros países que no está sometida «a la misma regulación que tenemos aquí». Viene con su hija, de la que dice que le gustaría que se dedicara al campo, pero no lo ve claro: «La desploblación es una realidad».«Veo el sacrificio de mi padre. Me duele»Ignacio GilPatricia (18 años) ha venido a Madrid para acompañar a su padre, que es un agricultor de 48 años que «no puede aguantar más». Cultiva almendras, pistacho, viña y olivar en un pueblo de Toledo, pero asegura que lo hace con «fastidio». No porque no le guste, sino porque «cada vez lo nuestro vale menos», se queja, mientras «tenemos todos estos tratados y estos acuerdos que se hacen a espaldas de los agricultores». Interviene su hija Patricia, para decirnos que ve «el sacrificio de su padre», que le hace «sufrir mucho» porque «van a por ellos». «No podemos dejar que vayan a por el sector primario, que jueguen con ellos y les engañen». ABC ha hablado con algunos de los agricultores presentes esta mañana en la movilización en Madrid para recabar sus opiniones. «La UE y España nos están traicionando»Quico (47 años), un productor de tabaco y pimentón de Talayuela (Cáceres), ha venido a Madrid esta mañana porque «la Comunidad Europea y España nos están traicionando», se queja, antes de añadir que «de momento» su negocio es rentable, pero teme que pronto no lo sea por «la buricracia» y las medidas que está impulsando el Gobierno. «Aquí cada día sube la Seguridad Social, el gasoli, el abono… todo». Tiene dos hijos, y asegura que le gustaría que se dedicaran al campo porque es un agricultor «a mucha honra», uno que disfruta de su trabajo: «El campo es lo mejor que hay». Sin embargo, teme por el futuro de sus vástagos si se dedicaran al mismo oficio que él y por eso les ha dicho que «se alejen porque aquí no hay futuro». Le preguntamos si celebra la posición que ha tomado alggún partido, y responde de forma tajante: «Ninguno».«Las importaciones no pasan la mitad de los controles que nosotros»«El acuerdo con Mercosur desprotege a todas las explotaciones españolas, a las que nos exigen un montón de historias mientras las importaciones que llegan no pasan ni la mitad de los controles que pasamos nosotros». Este comentario de Julio (47 años) resume bien la opinión del sector agrícola para con el pacto con el bloque sudamericano. Este gallego, que produce patatas en la provincia de Orense, asegura que en la última campaña vendió su producto a pérididas. Por eso está en Madrid, aunque tiene poca fe en que los partidos políticos resuelvan su situación, de la que culpa en buena parte al exceso de burocracia: «Ellos (los políticos) saben bien lo que están haciendo. Que lo sigan haciendo y el día que desaparezamos todos, pues que busquen soluciones en China».«El PP se pone de perfil»Riacardo (53 años) se ha levantado a las seis de la mañana para venir a Madrid desde Santa Amalia (Badajoz), donde tiene varias explotaciones de almendro, olivo, arroz, tomate y maíz. Lo hace «con ánimo», dice, porque quiere protestar por un acuerdo comercial que les abre a unos productos contra los que «no podemos competir» -se queja-. Ricardo opina que en el sector primario, «que es de donde comemos», «no podemos fiarlo todo a exportaciones internacionales». Entre otras cosas, sigue, porque no es sostenible «transportar productos que están a 11.000 kilómetros de distancia». Le preguntamos por los políticos, y nos dice que aunque el PP «quiere» apoyarles, acostumbra a «ponerse de perfil» a la hora de la verdad. «La próxima PAC debería tener el mismo presupuesto, al menos»Carles Vicente (57 años) lleva dos días fuera de casa, cosa que es «dura» pero «hoy tocaba», zanja. Produce aceite y tiene algo de huerta y un pequeño negocio de agroturismo en La Bisbal de Montsant (Tarragona), y de cara a la continuidad de su modo de vida le procupa el acuerdo con Mercosur, «porque no tiene clausulas de salvaguardia», dice, y la reforma de la PAC. En lo que refiere a esto último, creee que «al menos» el próximo presupuesto europeo debería proporcionarles a los agricultores los mismos fondos que les llegaban hasta ahora. En el fondo, continúa, en el dinero para el campo el país se juega el estar «enraizado» en el territorio y su soberanía.«Mercosur no está sometido a la misma regulación»Sandra (35 años) ha venido de Burgos con su marido, con el que hace poco empezó una explotación agrícola de cereal. Nos dice que es «nueva agricultora», y que en este corto período de tiempo ya se ha dado de bruces con el torrente de burocracia ligado a la PAC. Reconoce que es un trabajo difícil, y con un futuro incierto por la entrada de competencia de terceros países que no está sometida «a la misma regulación que tenemos aquí». Viene con su hija, de la que dice que le gustaría que se dedicara al campo, pero no lo ve claro: «La desploblación es una realidad».«Veo el sacrificio de mi padre. Me duele»Ignacio GilPatricia (18 años) ha venido a Madrid para acompañar a su padre, que es un agricultor de 48 años que «no puede aguantar más». Cultiva almendras, pistacho, viña y olivar en un pueblo de Toledo, pero asegura que lo hace con «fastidio». No porque no le guste, sino porque «cada vez lo nuestro vale menos», se queja, mientras «tenemos todos estos tratados y estos acuerdos que se hacen a espaldas de los agricultores». Interviene su hija Patricia, para decirnos que ve «el sacrificio de su padre», que le hace «sufrir mucho» porque «van a por ellos». «No podemos dejar que vayan a por el sector primario, que jueguen con ellos y les engañen». RSS de noticias de economia
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