El operativo desplegado contra el incendio forestal de Niebla ha contenido durante la noche varias reactivaciones y saltos tras trabajar de forma simultánea en cuatro sectores. El fuego, que continúa activo, mantiene dos zonas con mayor actividad y por tanto, mayor capacidad de propagación: el sector este y sureste, en Pata del Caballo, y el noroeste, en las proximidades de El Pozuelo. Así se ha explicado desde el Gobierno andaluz y la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), que inciden en la envergadura y complejidad del fuego, que permanece «sin capacidad de extinción» por varios motivos. El primero, la propia energía emitida y el tamaño de las llamas, según especifican aludiendo a una «reacción química imparable». En este punto, ni siquiera los medios aéreos llegan a ser efectivos porque el agua que descargan se evapora antes incluso de tocar la tierra . Todo ello, y el altísimo nivel de riesgo para los efectivos, hace muy complejo atacar el incendio. El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz , ha explicado, de hecho, que se trata de «uno de los incendios de mayor complejidad de los últimos años, como señalan los propios analistas del operativo». Aunque los equipos han frenado varias reproducciones se continúa estrechando el perímetro, se ha advertido de que aún existen sectores con una actividad importante. «Tuvimos que enviar 15 retenes para evitar que esos saltos se consolidaran y avanzaran en dirección a El Pozuelo. No existía riesgo para la población, pero había que impedir que el incendio siguiera creciendo», ha destacado el consejero. «Hemos avanzado, se han contenido varias expansiones y el operativo continúa estrechando el perímetro, pero debemos mantener toda la cautela. Las condiciones previstas para esta tarde pueden volver a poner a prueba las líneas de defensa», ha recalcado el vicepresidente.Durante la jornada trabajan 695 profesionales y 257 medios materiales aportados por las distintas administraciones y organismos. El dispositivo podrá alcanzar un máximo de 26 medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y seguridad permitan operar, ha señalado el consejero de Emergencias.Dos sectores concentran la mayor actividadAntonio Sanz ha detallado los trabajos sector a sector. En el oeste y noroeste, los equipos han actuado sobre una reactivación que superó el cortafuegos establecido como línea de control. Los grupos de intervención, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), han contenido los saltos, aunque la zona continúa muy activa.Los trabajos se reforzarán durante el día con maquinaria pesada, personal terrestre, líneas de agua y medios aéreos. Cuando las condiciones de seguridad lo permitan, también se empleará fuego técnico para consolidar la línea de defensa.En el norte se mantiene la vigilancia de las zonas próximas a El Pozuelo, Marigenta y El Berrocal. El operativo trabaja para establecer una línea de control entre Marigenta y El Berrocal mediante fuego técnico apoyado en una línea mecanizada. Los equipos revisan de manera permanente los puntos calientes y las posibles reactivaciones para evitar nuevas expansiones hacia los núcleos de población.El frente de mayor actividad se concentra en el sector este y sureste. El incendio ha entrado con fuerza en Pata del Caballo, una zona con una orografía muy compleja y un elevado potencial forestal. Durante la noche se ha trabajado con maquinaria pesada y los analistas han evaluado de forma continua el comportamiento del fuego para localizar zonas de oportunidad y definir nuevas líneas de defensa.Un vuelo de reconocimiento con dron ha permitido identificar los puntos críticos. Los trabajos previstos se centran en avanzar con buldóceres y personal terrestre sobre la parte ya quemada del perímetro en dirección noreste, con apoyo aéreo cuando la visibilidad y la seguridad lo permitan.En la base de Madroñalejo se han situado preventivamente cinco aeronaves, una dotación de bomberos, un camión de la UME y un grupo especialista ante una posible caída de pavesas. Antonio Sanz ha aclarado que «el incendio no ha llegado a esta base» y que se trata de un despliegue preventivo para proteger las instalaciones y las tripulaciones». En el sector sur continúan las labores de vigilancia, remate y consolidación del perímetro, especialmente en el entorno de la planta de tratamiento de residuos de Villarrasa. El objetivo es evitar reproducciones en las zonas ya intervenidas y mantener asegurada la parte más estable del incendio.La franja más desfavorableLa meteorología volverá a condicionar la estrategia. La franja más desfavorable es la comprendida entre las 15.00 y las 20.00 horas , con viento de componente sur y rachas que pueden superar los 25 kilómetros por hora. La humedad relativa caerá por debajo del 20% durante las horas centrales y la humedad del combustible fino será inferior al 5%. Estas condiciones pueden favorecer nuevas reactivaciones y aumentar la intensidad del fuego. A primera hora operaban dos helicópteros semipesados y dos aviones anfibios ligeros, mientras que el avión de coordinación tenía prevista su incorporación a las 10.00 horas, actualmente están trabajando en el incendio hasta 19 aeronaves y se sumarán progresivamente hasta alcanzar un máximo de 26 aeronaves.El dispositivo terrestre incluye once autobombas, diez unidades de maquinaria pesada de INFOCA, 23 grupos de bomberos forestales especialistas y una Brica. Participan también doce técnicos de operaciones, dos técnicos analistas, siete encargados de logística, tres agentes de Medio Ambiente, cuatro técnicos de extinción y los responsables de Dirección y Subdirección del Centro Operativo Provincial. Permanecen desplegadas una Unidad Médica de Incendios Forestales y una unidad móvil de mando y observación. La UME continúa trabajando con 250 efectivos y tres buldóceres. A estos recursos se suman 24 militares del Ejército de Tierra y otras cuatro maquinarias pesadas.El operativo ha adaptado su planificación al eclipse solar previsto para la tarde de este miércoles, ya que reducirá el tiempo de luz disponible para los trabajos. Sanz ha pedido «la más absoluta prudencia» a quienes tengan previsto desplazarse al campo para observarlo y seguir las indicaciones de seguridad. Nada de hacer fuego, fumar o arrojar colillas, ni dejar basura para evitar al máximo el riesgo de incendio. El operativo desplegado contra el incendio forestal de Niebla ha contenido durante la noche varias reactivaciones y saltos tras trabajar de forma simultánea en cuatro sectores. El fuego, que continúa activo, mantiene dos zonas con mayor actividad y por tanto, mayor capacidad de propagación: el sector este y sureste, en Pata del Caballo, y el noroeste, en las proximidades de El Pozuelo. Así se ha explicado desde el Gobierno andaluz y la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), que inciden en la envergadura y complejidad del fuego, que permanece «sin capacidad de extinción» por varios motivos. El primero, la propia energía emitida y el tamaño de las llamas, según especifican aludiendo a una «reacción química imparable». En este punto, ni siquiera los medios aéreos llegan a ser efectivos porque el agua que descargan se evapora antes incluso de tocar la tierra . Todo ello, y el altísimo nivel de riesgo para los efectivos, hace muy complejo atacar el incendio. El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz , ha explicado, de hecho, que se trata de «uno de los incendios de mayor complejidad de los últimos años, como señalan los propios analistas del operativo». Aunque los equipos han frenado varias reproducciones se continúa estrechando el perímetro, se ha advertido de que aún existen sectores con una actividad importante. «Tuvimos que enviar 15 retenes para evitar que esos saltos se consolidaran y avanzaran en dirección a El Pozuelo. No existía riesgo para la población, pero había que impedir que el incendio siguiera creciendo», ha destacado el consejero. «Hemos avanzado, se han contenido varias expansiones y el operativo continúa estrechando el perímetro, pero debemos mantener toda la cautela. Las condiciones previstas para esta tarde pueden volver a poner a prueba las líneas de defensa», ha recalcado el vicepresidente.Durante la jornada trabajan 695 profesionales y 257 medios materiales aportados por las distintas administraciones y organismos. El dispositivo podrá alcanzar un máximo de 26 medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y seguridad permitan operar, ha señalado el consejero de Emergencias.Dos sectores concentran la mayor actividadAntonio Sanz ha detallado los trabajos sector a sector. En el oeste y noroeste, los equipos han actuado sobre una reactivación que superó el cortafuegos establecido como línea de control. Los grupos de intervención, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), han contenido los saltos, aunque la zona continúa muy activa.Los trabajos se reforzarán durante el día con maquinaria pesada, personal terrestre, líneas de agua y medios aéreos. Cuando las condiciones de seguridad lo permitan, también se empleará fuego técnico para consolidar la línea de defensa.En el norte se mantiene la vigilancia de las zonas próximas a El Pozuelo, Marigenta y El Berrocal. El operativo trabaja para establecer una línea de control entre Marigenta y El Berrocal mediante fuego técnico apoyado en una línea mecanizada. Los equipos revisan de manera permanente los puntos calientes y las posibles reactivaciones para evitar nuevas expansiones hacia los núcleos de población.El frente de mayor actividad se concentra en el sector este y sureste. El incendio ha entrado con fuerza en Pata del Caballo, una zona con una orografía muy compleja y un elevado potencial forestal. Durante la noche se ha trabajado con maquinaria pesada y los analistas han evaluado de forma continua el comportamiento del fuego para localizar zonas de oportunidad y definir nuevas líneas de defensa.Un vuelo de reconocimiento con dron ha permitido identificar los puntos críticos. Los trabajos previstos se centran en avanzar con buldóceres y personal terrestre sobre la parte ya quemada del perímetro en dirección noreste, con apoyo aéreo cuando la visibilidad y la seguridad lo permitan.En la base de Madroñalejo se han situado preventivamente cinco aeronaves, una dotación de bomberos, un camión de la UME y un grupo especialista ante una posible caída de pavesas. Antonio Sanz ha aclarado que «el incendio no ha llegado a esta base» y que se trata de un despliegue preventivo para proteger las instalaciones y las tripulaciones». En el sector sur continúan las labores de vigilancia, remate y consolidación del perímetro, especialmente en el entorno de la planta de tratamiento de residuos de Villarrasa. El objetivo es evitar reproducciones en las zonas ya intervenidas y mantener asegurada la parte más estable del incendio.La franja más desfavorableLa meteorología volverá a condicionar la estrategia. La franja más desfavorable es la comprendida entre las 15.00 y las 20.00 horas , con viento de componente sur y rachas que pueden superar los 25 kilómetros por hora. La humedad relativa caerá por debajo del 20% durante las horas centrales y la humedad del combustible fino será inferior al 5%. Estas condiciones pueden favorecer nuevas reactivaciones y aumentar la intensidad del fuego. A primera hora operaban dos helicópteros semipesados y dos aviones anfibios ligeros, mientras que el avión de coordinación tenía prevista su incorporación a las 10.00 horas, actualmente están trabajando en el incendio hasta 19 aeronaves y se sumarán progresivamente hasta alcanzar un máximo de 26 aeronaves.El dispositivo terrestre incluye once autobombas, diez unidades de maquinaria pesada de INFOCA, 23 grupos de bomberos forestales especialistas y una Brica. Participan también doce técnicos de operaciones, dos técnicos analistas, siete encargados de logística, tres agentes de Medio Ambiente, cuatro técnicos de extinción y los responsables de Dirección y Subdirección del Centro Operativo Provincial. Permanecen desplegadas una Unidad Médica de Incendios Forestales y una unidad móvil de mando y observación. La UME continúa trabajando con 250 efectivos y tres buldóceres. A estos recursos se suman 24 militares del Ejército de Tierra y otras cuatro maquinarias pesadas.El operativo ha adaptado su planificación al eclipse solar previsto para la tarde de este miércoles, ya que reducirá el tiempo de luz disponible para los trabajos. Sanz ha pedido «la más absoluta prudencia» a quienes tengan previsto desplazarse al campo para observarlo y seguir las indicaciones de seguridad. Nada de hacer fuego, fumar o arrojar colillas, ni dejar basura para evitar al máximo el riesgo de incendio. El operativo desplegado contra el incendio forestal de Niebla ha contenido durante la noche varias reactivaciones y saltos tras trabajar de forma simultánea en cuatro sectores. El fuego, que continúa activo, mantiene dos zonas con mayor actividad y por tanto, mayor capacidad de propagación: el sector este y sureste, en Pata del Caballo, y el noroeste, en las proximidades de El Pozuelo. Así se ha explicado desde el Gobierno andaluz y la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), que inciden en la envergadura y complejidad del fuego, que permanece «sin capacidad de extinción» por varios motivos. El primero, la propia energía emitida y el tamaño de las llamas, según especifican aludiendo a una «reacción química imparable». En este punto, ni siquiera los medios aéreos llegan a ser efectivos porque el agua que descargan se evapora antes incluso de tocar la tierra . Todo ello, y el altísimo nivel de riesgo para los efectivos, hace muy complejo atacar el incendio. El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz , ha explicado, de hecho, que se trata de «uno de los incendios de mayor complejidad de los últimos años, como señalan los propios analistas del operativo». Aunque los equipos han frenado varias reproducciones se continúa estrechando el perímetro, se ha advertido de que aún existen sectores con una actividad importante. «Tuvimos que enviar 15 retenes para evitar que esos saltos se consolidaran y avanzaran en dirección a El Pozuelo. No existía riesgo para la población, pero había que impedir que el incendio siguiera creciendo», ha destacado el consejero. «Hemos avanzado, se han contenido varias expansiones y el operativo continúa estrechando el perímetro, pero debemos mantener toda la cautela. Las condiciones previstas para esta tarde pueden volver a poner a prueba las líneas de defensa», ha recalcado el vicepresidente.Durante la jornada trabajan 695 profesionales y 257 medios materiales aportados por las distintas administraciones y organismos. El dispositivo podrá alcanzar un máximo de 26 medios aéreos, siempre que las condiciones de visibilidad y seguridad permitan operar, ha señalado el consejero de Emergencias.Dos sectores concentran la mayor actividadAntonio Sanz ha detallado los trabajos sector a sector. En el oeste y noroeste, los equipos han actuado sobre una reactivación que superó el cortafuegos establecido como línea de control. Los grupos de intervención, con el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), han contenido los saltos, aunque la zona continúa muy activa.Los trabajos se reforzarán durante el día con maquinaria pesada, personal terrestre, líneas de agua y medios aéreos. Cuando las condiciones de seguridad lo permitan, también se empleará fuego técnico para consolidar la línea de defensa.En el norte se mantiene la vigilancia de las zonas próximas a El Pozuelo, Marigenta y El Berrocal. El operativo trabaja para establecer una línea de control entre Marigenta y El Berrocal mediante fuego técnico apoyado en una línea mecanizada. Los equipos revisan de manera permanente los puntos calientes y las posibles reactivaciones para evitar nuevas expansiones hacia los núcleos de población.El frente de mayor actividad se concentra en el sector este y sureste. El incendio ha entrado con fuerza en Pata del Caballo, una zona con una orografía muy compleja y un elevado potencial forestal. Durante la noche se ha trabajado con maquinaria pesada y los analistas han evaluado de forma continua el comportamiento del fuego para localizar zonas de oportunidad y definir nuevas líneas de defensa.Un vuelo de reconocimiento con dron ha permitido identificar los puntos críticos. Los trabajos previstos se centran en avanzar con buldóceres y personal terrestre sobre la parte ya quemada del perímetro en dirección noreste, con apoyo aéreo cuando la visibilidad y la seguridad lo permitan.En la base de Madroñalejo se han situado preventivamente cinco aeronaves, una dotación de bomberos, un camión de la UME y un grupo especialista ante una posible caída de pavesas. Antonio Sanz ha aclarado que «el incendio no ha llegado a esta base» y que se trata de un despliegue preventivo para proteger las instalaciones y las tripulaciones». En el sector sur continúan las labores de vigilancia, remate y consolidación del perímetro, especialmente en el entorno de la planta de tratamiento de residuos de Villarrasa. El objetivo es evitar reproducciones en las zonas ya intervenidas y mantener asegurada la parte más estable del incendio.La franja más desfavorableLa meteorología volverá a condicionar la estrategia. La franja más desfavorable es la comprendida entre las 15.00 y las 20.00 horas , con viento de componente sur y rachas que pueden superar los 25 kilómetros por hora. La humedad relativa caerá por debajo del 20% durante las horas centrales y la humedad del combustible fino será inferior al 5%. Estas condiciones pueden favorecer nuevas reactivaciones y aumentar la intensidad del fuego. A primera hora operaban dos helicópteros semipesados y dos aviones anfibios ligeros, mientras que el avión de coordinación tenía prevista su incorporación a las 10.00 horas, actualmente están trabajando en el incendio hasta 19 aeronaves y se sumarán progresivamente hasta alcanzar un máximo de 26 aeronaves.El dispositivo terrestre incluye once autobombas, diez unidades de maquinaria pesada de INFOCA, 23 grupos de bomberos forestales especialistas y una Brica. Participan también doce técnicos de operaciones, dos técnicos analistas, siete encargados de logística, tres agentes de Medio Ambiente, cuatro técnicos de extinción y los responsables de Dirección y Subdirección del Centro Operativo Provincial. Permanecen desplegadas una Unidad Médica de Incendios Forestales y una unidad móvil de mando y observación. La UME continúa trabajando con 250 efectivos y tres buldóceres. A estos recursos se suman 24 militares del Ejército de Tierra y otras cuatro maquinarias pesadas.El operativo ha adaptado su planificación al eclipse solar previsto para la tarde de este miércoles, ya que reducirá el tiempo de luz disponible para los trabajos. Sanz ha pedido «la más absoluta prudencia» a quienes tengan previsto desplazarse al campo para observarlo y seguir las indicaciones de seguridad. Nada de hacer fuego, fumar o arrojar colillas, ni dejar basura para evitar al máximo el riesgo de incendio. RSS de noticias de espana
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