Del mal, el menos. El empate no gusta. El Betis quiere ser quinto al final de la temporada. Pero tal y como se puso el partido, tras el garrafal fallo de Álvaro Valles en el tempranero 0-1 de Jutglà, puede valer. Es verdad que el Celta, sobre todo después de ponerse por delante en el marcador, tuvo ocasiones para haber aumentado la diferencia y ahí el meta Valles apareció para enmendar de alguna manera su error inicial. Pero el segundo tiempo, en líneas generales, fue bético. Con más corazón, orgullo y coraje alentado por la Cartuja que fútbol, pero tuvo ocasiones suficientes para haberle dado la vuelta al marcador y haber aumentado la distancia con la sexta plaza a los seis puntos más el goalaverage . Tuvo más empuje el cuadro heliopolitano en esos segundos cuarenta y cinco minutos y se vio en la jugada del gol del empate. Aitor, extremo ayer para dar descanso de inicio a Antony, puso un gran balón interior a la llegada desde atrás al hueco de Bellerín y el lateral, que no tenía minutos desde la visita al Oviedo y no era titular desde el Betis-Girona, escorado ante la salida de Radu, le cruzó la pelota para algarabía de todo el estadio.A partir de ahí el Betis empezó a tener algo más de fútbol del que pudo desarrollar durante el primer tiempo. Acogotó con posesiones largas al conjunto de Giráldez, que también se la juega en Europa el jueves en Lyon, Pellegrini refrescó en cierta manera el centro del campo —quizás debió hacerlo antes— y en cuanto la grada vio que su equipo iba para arriba e intentaba darle la vuelta al marcador también se metió en el partido y fue un futbolista más. Al final, estuvo a punto de conseguirlo con la última ocasión de Bakambu de cabeza que salvó Radu in extremis con toda la Cartuja gritando el que bien podía haber sido el 2 a 1 definitivo.Fornals, fundidoUno de los problemas que está teniendo el equipo de Manuel Pellegrini es la generación de fútbol. Y se puede coincidir aquí que se debe a que el conjunto verdiblanco está acusando en demasía el bajo momento que está pasando Pablo Fornals. No hace mucho el centrocampista castellonense era el faro y guía del Betis en el terreno de juego y ponía esa magía de la que adolecía el grupo con las bajas de Isco y Lo Celso.Isco y Lo Celso.Pero el exjugador del West Ham lo ha jugado prácticamente todo, sin rotar porque no había otros jugadores en esa zona del campo que le dieran al equipo el plus creativo —y por momentos goleador— que él le estaba imprimiendo y ahora le está pasando factura. Está falto de frescura física y también mental, aspectos que debe recuperar en la medida de lo posible cuanto antes en favor del conjunto.Ahora, tras el primer partido clave de la semana, toca pensar en la remontada europea el jueves en la Cartuja frente al Panathinaikos. Los griegos ya plantaron defensa de tres centrales en la ida y el Celta lo propuso también de salida ayer, así que ya hay dos pruebas de cara al partido decisivo. Con un poco más de fútbol y del orgullo y el coraje sacados en el segundo tiempo ante los vigueses, el Betis podrá primero igualar la eliminatoria. Eso sí, sin caer en desesperación. Del mal, el menos. El empate no gusta. El Betis quiere ser quinto al final de la temporada. Pero tal y como se puso el partido, tras el garrafal fallo de Álvaro Valles en el tempranero 0-1 de Jutglà, puede valer. Es verdad que el Celta, sobre todo después de ponerse por delante en el marcador, tuvo ocasiones para haber aumentado la diferencia y ahí el meta Valles apareció para enmendar de alguna manera su error inicial. Pero el segundo tiempo, en líneas generales, fue bético. Con más corazón, orgullo y coraje alentado por la Cartuja que fútbol, pero tuvo ocasiones suficientes para haberle dado la vuelta al marcador y haber aumentado la distancia con la sexta plaza a los seis puntos más el goalaverage . Tuvo más empuje el cuadro heliopolitano en esos segundos cuarenta y cinco minutos y se vio en la jugada del gol del empate. Aitor, extremo ayer para dar descanso de inicio a Antony, puso un gran balón interior a la llegada desde atrás al hueco de Bellerín y el lateral, que no tenía minutos desde la visita al Oviedo y no era titular desde el Betis-Girona, escorado ante la salida de Radu, le cruzó la pelota para algarabía de todo el estadio.A partir de ahí el Betis empezó a tener algo más de fútbol del que pudo desarrollar durante el primer tiempo. Acogotó con posesiones largas al conjunto de Giráldez, que también se la juega en Europa el jueves en Lyon, Pellegrini refrescó en cierta manera el centro del campo —quizás debió hacerlo antes— y en cuanto la grada vio que su equipo iba para arriba e intentaba darle la vuelta al marcador también se metió en el partido y fue un futbolista más. Al final, estuvo a punto de conseguirlo con la última ocasión de Bakambu de cabeza que salvó Radu in extremis con toda la Cartuja gritando el que bien podía haber sido el 2 a 1 definitivo.Fornals, fundidoUno de los problemas que está teniendo el equipo de Manuel Pellegrini es la generación de fútbol. Y se puede coincidir aquí que se debe a que el conjunto verdiblanco está acusando en demasía el bajo momento que está pasando Pablo Fornals. No hace mucho el centrocampista castellonense era el faro y guía del Betis en el terreno de juego y ponía esa magía de la que adolecía el grupo con las bajas de Isco y Lo Celso.Isco y Lo Celso.Pero el exjugador del West Ham lo ha jugado prácticamente todo, sin rotar porque no había otros jugadores en esa zona del campo que le dieran al equipo el plus creativo —y por momentos goleador— que él le estaba imprimiendo y ahora le está pasando factura. Está falto de frescura física y también mental, aspectos que debe recuperar en la medida de lo posible cuanto antes en favor del conjunto.Ahora, tras el primer partido clave de la semana, toca pensar en la remontada europea el jueves en la Cartuja frente al Panathinaikos. Los griegos ya plantaron defensa de tres centrales en la ida y el Celta lo propuso también de salida ayer, así que ya hay dos pruebas de cara al partido decisivo. Con un poco más de fútbol y del orgullo y el coraje sacados en el segundo tiempo ante los vigueses, el Betis podrá primero igualar la eliminatoria. Eso sí, sin caer en desesperación. Del mal, el menos. El empate no gusta. El Betis quiere ser quinto al final de la temporada. Pero tal y como se puso el partido, tras el garrafal fallo de Álvaro Valles en el tempranero 0-1 de Jutglà, puede valer. Es verdad que el Celta, sobre todo después de ponerse por delante en el marcador, tuvo ocasiones para haber aumentado la diferencia y ahí el meta Valles apareció para enmendar de alguna manera su error inicial. Pero el segundo tiempo, en líneas generales, fue bético. Con más corazón, orgullo y coraje alentado por la Cartuja que fútbol, pero tuvo ocasiones suficientes para haberle dado la vuelta al marcador y haber aumentado la distancia con la sexta plaza a los seis puntos más el goalaverage . Tuvo más empuje el cuadro heliopolitano en esos segundos cuarenta y cinco minutos y se vio en la jugada del gol del empate. Aitor, extremo ayer para dar descanso de inicio a Antony, puso un gran balón interior a la llegada desde atrás al hueco de Bellerín y el lateral, que no tenía minutos desde la visita al Oviedo y no era titular desde el Betis-Girona, escorado ante la salida de Radu, le cruzó la pelota para algarabía de todo el estadio.A partir de ahí el Betis empezó a tener algo más de fútbol del que pudo desarrollar durante el primer tiempo. Acogotó con posesiones largas al conjunto de Giráldez, que también se la juega en Europa el jueves en Lyon, Pellegrini refrescó en cierta manera el centro del campo —quizás debió hacerlo antes— y en cuanto la grada vio que su equipo iba para arriba e intentaba darle la vuelta al marcador también se metió en el partido y fue un futbolista más. Al final, estuvo a punto de conseguirlo con la última ocasión de Bakambu de cabeza que salvó Radu in extremis con toda la Cartuja gritando el que bien podía haber sido el 2 a 1 definitivo.Fornals, fundidoUno de los problemas que está teniendo el equipo de Manuel Pellegrini es la generación de fútbol. Y se puede coincidir aquí que se debe a que el conjunto verdiblanco está acusando en demasía el bajo momento que está pasando Pablo Fornals. No hace mucho el centrocampista castellonense era el faro y guía del Betis en el terreno de juego y ponía esa magía de la que adolecía el grupo con las bajas de Isco y Lo Celso.Isco y Lo Celso.Pero el exjugador del West Ham lo ha jugado prácticamente todo, sin rotar porque no había otros jugadores en esa zona del campo que le dieran al equipo el plus creativo —y por momentos goleador— que él le estaba imprimiendo y ahora le está pasando factura. Está falto de frescura física y también mental, aspectos que debe recuperar en la medida de lo posible cuanto antes en favor del conjunto.Ahora, tras el primer partido clave de la semana, toca pensar en la remontada europea el jueves en la Cartuja frente al Panathinaikos. Los griegos ya plantaron defensa de tres centrales en la ida y el Celta lo propuso también de salida ayer, así que ya hay dos pruebas de cara al partido decisivo. Con un poco más de fútbol y del orgullo y el coraje sacados en el segundo tiempo ante los vigueses, el Betis podrá primero igualar la eliminatoria. Eso sí, sin caer en desesperación. RSS de noticias de deportes
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