Por segundo año consecutivo, China ha decidido poner a prueba su hegemonía en el sector tecnológico al hacer competir a unos 200 humanoides en el medio maratón de Pekín, con un resultado que evidencia un progreso técnico sin precedentes. El vencedor de la prueba completó los 21 kilómetros en un tiempo de 50:26, situándose más de seis minutos por debajo del récord mundial establecido por el ugandés Jacob Kiplimo (57:31). Esta hazaña sobre el asfalto certifica que la evolución de las máquinas ha entrado en una fase de aceleración vertiginosa.La diferencia respecto a lo ocurrido hace tan solo doce meses es abismal. En la edición de 2025, el mejor de los autómatas tardó 2 horas y 40 minutos en cruzar la meta, mientras la mayoría de sus semejantes, con un trote errático, sufría constantes caídas y percances mecánicos. Si entonces los dispositivos funcionaban dirigidos casi por completo mediante control remoto, en esta ocasión su nivel de autonomía para completar el recorrido ha superado el 50%.La estampa proyectada en esta edición ha sido radicalmente distinta. El ganador, un modelo de la firma Honor, una escisión de Huawei, logró imponerse tras mantener casi de forma constante una velocidad de 25 km/h. Dos de sus ‘hermanos’ coparon el podio, logrando todos ellos rebajar la marca histórica de Kiplimo. Noticia relacionada general No No Atletismo Impresionante récord mundial del ‘hijo’ de Bolt Ignacio RomoEste rendimiento se apoya en un hardware biomecánico con extremidades inferiores de entre 90 y 95 centímetros, diseñadas específicamente para imitar la zancada de los atletas de élite, y un sistema de gestión térmica con tecnología de refrigeración líquida para procesar el calor generado por el esfuerzo.La competición se desarrolló en carriles paralelos para separar a las máquinas de los 12.000 corredores humanos con el fin de evitar colisiones, una logística que permitió, además, una comparación directa de sus capacidades motrices. Este éxito de la ingeniería asiática tiene más que ver con la ambición geopolítica que con el puro atletismo. El gigante oriental ha redoblado su apuesta por este flanco estratégico con una inversión en 2025 de 73.500 millones de yuanes, lo que equivale a unos 9.150 millones de euros.Los ingenieros que lideran el proyecto señalan que alcanzar estas velocidades no es el objetivo final, sino un medio para transferir esos avances a aplicaciones industriales. Según los expertos, el triunfo en el medio maratón demuestra que estos ingenios pueden gestionar tareas físicas de alta complejidad, lo que transformaría por completo el tejido manufacturero en un plazo de pocos años. No obstante, aún quedan desafíos pendientes, como perfeccionar la destreza manual de los dispositivos, incapaces todavía de realizar manipulaciones finas de forma independiente, y optimizar su navegación en escenarios no estructurados, como es el recorrido de una media maratón. Por segundo año consecutivo, China ha decidido poner a prueba su hegemonía en el sector tecnológico al hacer competir a unos 200 humanoides en el medio maratón de Pekín, con un resultado que evidencia un progreso técnico sin precedentes. El vencedor de la prueba completó los 21 kilómetros en un tiempo de 50:26, situándose más de seis minutos por debajo del récord mundial establecido por el ugandés Jacob Kiplimo (57:31). Esta hazaña sobre el asfalto certifica que la evolución de las máquinas ha entrado en una fase de aceleración vertiginosa.La diferencia respecto a lo ocurrido hace tan solo doce meses es abismal. En la edición de 2025, el mejor de los autómatas tardó 2 horas y 40 minutos en cruzar la meta, mientras la mayoría de sus semejantes, con un trote errático, sufría constantes caídas y percances mecánicos. Si entonces los dispositivos funcionaban dirigidos casi por completo mediante control remoto, en esta ocasión su nivel de autonomía para completar el recorrido ha superado el 50%.La estampa proyectada en esta edición ha sido radicalmente distinta. El ganador, un modelo de la firma Honor, una escisión de Huawei, logró imponerse tras mantener casi de forma constante una velocidad de 25 km/h. Dos de sus ‘hermanos’ coparon el podio, logrando todos ellos rebajar la marca histórica de Kiplimo. Noticia relacionada general No No Atletismo Impresionante récord mundial del ‘hijo’ de Bolt Ignacio RomoEste rendimiento se apoya en un hardware biomecánico con extremidades inferiores de entre 90 y 95 centímetros, diseñadas específicamente para imitar la zancada de los atletas de élite, y un sistema de gestión térmica con tecnología de refrigeración líquida para procesar el calor generado por el esfuerzo.La competición se desarrolló en carriles paralelos para separar a las máquinas de los 12.000 corredores humanos con el fin de evitar colisiones, una logística que permitió, además, una comparación directa de sus capacidades motrices. Este éxito de la ingeniería asiática tiene más que ver con la ambición geopolítica que con el puro atletismo. El gigante oriental ha redoblado su apuesta por este flanco estratégico con una inversión en 2025 de 73.500 millones de yuanes, lo que equivale a unos 9.150 millones de euros.Los ingenieros que lideran el proyecto señalan que alcanzar estas velocidades no es el objetivo final, sino un medio para transferir esos avances a aplicaciones industriales. Según los expertos, el triunfo en el medio maratón demuestra que estos ingenios pueden gestionar tareas físicas de alta complejidad, lo que transformaría por completo el tejido manufacturero en un plazo de pocos años. No obstante, aún quedan desafíos pendientes, como perfeccionar la destreza manual de los dispositivos, incapaces todavía de realizar manipulaciones finas de forma independiente, y optimizar su navegación en escenarios no estructurados, como es el recorrido de una media maratón. Por segundo año consecutivo, China ha decidido poner a prueba su hegemonía en el sector tecnológico al hacer competir a unos 200 humanoides en el medio maratón de Pekín, con un resultado que evidencia un progreso técnico sin precedentes. El vencedor de la prueba completó los 21 kilómetros en un tiempo de 50:26, situándose más de seis minutos por debajo del récord mundial establecido por el ugandés Jacob Kiplimo (57:31). Esta hazaña sobre el asfalto certifica que la evolución de las máquinas ha entrado en una fase de aceleración vertiginosa.La diferencia respecto a lo ocurrido hace tan solo doce meses es abismal. En la edición de 2025, el mejor de los autómatas tardó 2 horas y 40 minutos en cruzar la meta, mientras la mayoría de sus semejantes, con un trote errático, sufría constantes caídas y percances mecánicos. Si entonces los dispositivos funcionaban dirigidos casi por completo mediante control remoto, en esta ocasión su nivel de autonomía para completar el recorrido ha superado el 50%.La estampa proyectada en esta edición ha sido radicalmente distinta. El ganador, un modelo de la firma Honor, una escisión de Huawei, logró imponerse tras mantener casi de forma constante una velocidad de 25 km/h. Dos de sus ‘hermanos’ coparon el podio, logrando todos ellos rebajar la marca histórica de Kiplimo. Noticia relacionada general No No Atletismo Impresionante récord mundial del ‘hijo’ de Bolt Ignacio RomoEste rendimiento se apoya en un hardware biomecánico con extremidades inferiores de entre 90 y 95 centímetros, diseñadas específicamente para imitar la zancada de los atletas de élite, y un sistema de gestión térmica con tecnología de refrigeración líquida para procesar el calor generado por el esfuerzo.La competición se desarrolló en carriles paralelos para separar a las máquinas de los 12.000 corredores humanos con el fin de evitar colisiones, una logística que permitió, además, una comparación directa de sus capacidades motrices. Este éxito de la ingeniería asiática tiene más que ver con la ambición geopolítica que con el puro atletismo. El gigante oriental ha redoblado su apuesta por este flanco estratégico con una inversión en 2025 de 73.500 millones de yuanes, lo que equivale a unos 9.150 millones de euros.Los ingenieros que lideran el proyecto señalan que alcanzar estas velocidades no es el objetivo final, sino un medio para transferir esos avances a aplicaciones industriales. Según los expertos, el triunfo en el medio maratón demuestra que estos ingenios pueden gestionar tareas físicas de alta complejidad, lo que transformaría por completo el tejido manufacturero en un plazo de pocos años. No obstante, aún quedan desafíos pendientes, como perfeccionar la destreza manual de los dispositivos, incapaces todavía de realizar manipulaciones finas de forma independiente, y optimizar su navegación en escenarios no estructurados, como es el recorrido de una media maratón. RSS de noticias de deportes
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