Desde que a Irene Perotti le diagnosticaron hace ya siete años un problema de salud mental no es que haya estado desenganchada del mercado laboral, sino que su problema con los trabajos que ha ido logrado y encadenando es que «no he podido mantenerlos mucho». Ahora, con la ilusión relumbrando en el juvenil rostro de sus 26 años, esta salmantina confía en que lo aprendido y adquirido durante tres meses a través de ‘PasaXT hacia el empleo’ le abra nuevas oportunidades. «Ahora sí he visto que este proyecto está hecho a medida para nosotros y nos ha podido ayudar realmente», valora encantada y confiada tras una experiencia que, dice, le ha «ayudado a reencauzar un poco mi vida y a orientarme en todo el tema de formación laboral». Y, muy importante, reconoce, «a retomar la rutina, la socialización, salir del bucle» a través de esta iniciativa que busca «posibilitar y dar las herramientas» para que las personas con problemas de salud mental «adquieran competencias y habilidades para ponerlas en práctica en su mundo laboral y personal».Una iniciativa puesta en marcha en marcha por la Federación de Salud Mental de Castilla y León, junto a la Fundación ONCE y la cofinanciación de la Unión Europea, que ya en su octava edición «se ha consolidado como un recurso clave para derribar las barreras laborales que afronta el colectivo de personas con discapacidad psicosocial», destacan.«A mí me ha aportado todo y hacerme sentir afortunado», asegura Enrique Santos, de 42 años, tras pasar por un proyecto «muy bonito, donde desde el primer momento el crecimiento ha sido mutuo». «Creo que ha sido muy experiencial y que los muchachos han disfrutado mucho y hemos conseguido grandes objetivos. Estamos muy contentos con ellos», resalta este zamorano, también con una discapacidad y que trabaja como asistente personal. Precisamente un perfil laboral en el que se han centrado en esta ocasión en ‘PasaXT hacia el empleo’, bajo la acreditación del Catálogo de Especialidades Formativas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe), «lo que garantiza su calidad y homologación oficial, dotando al alumnado de herramientas clave en un nicho laboral y especializado». Noticia relacionada general No No El ocio ‘cozy’ conquista Castilla y León Mónica S. Blanco«Un sector emergente con muchísimas posibilidades de acceso al empleo», destaca Noelia Cabrera, responsable del que es el «proyecto estrella» en la Federación de Salud Mental de Castilla y León. Pues, resalta, «contribuye a posibilitar uno de nuestros objetivos prioritarios, que personas con discapacidad psicosocial puedan acceder al empleo, a una vida plena y generar un proyecto de vida y vivir de una manera normalizada».En esta ocasión han ampliado el número de beneficiarios, contando con hasta 36 personas de entre 18 y 40 años. Entre ellas, Noelia, quien valora que a través de esta iniciativa también ha conseguido «retomar la rutina, la socialización». Y es que lo que ella misma se echaba en falta era que «la parte de atrás estuviera más fortalecida», señala en referencia a la relación con otras personas, las rutias… «Me ha ayudado mucho», incide, confiada en poder ahora conseguir una formación adecuada a su perfil y luego un trabajo «más a largo plazo». Experiencia tiene, «pero al final siempre lo he tenido que ir dejando». «Empoderamiento»«Ahora me gustaría hacerlo bien», apunta, con la confianza de que si en los tres meses que ha durado su paso por ‘PasaXT hacia el empleo’ «me ha demostrado que puedo mantener un compromiso de tres meses. Entonces, por qué no de seis o de un año». De hecho, «contribuir al empoderamiento de personas con problemas de salud mental» es el objetivo básico de la iniciativa. «¿Y qué mejor manera que facilitar herramientas para acceder al mundo laboral, potenciar las competencias personales y profesionales que puedan dar pie a poder acceder a esas empresas y conseguir un empleo pleno y un proyecto de vida y mejorar de la calidad de vida», destaca Cabrera.A lo largo de sus ocho ediciones, han participado 173 personas, de las que el 67% han logrado mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto o retomar sus estudiosY es que la entrega de diplomas con la que concluía la formación «no es un fin. Es un principio, un camino» para marcar una guía «también para la vida real y el empleo ordinario», resalta Elena Briongos, presidenta de la Federación, quien ensalza «la valentía y constancia» de quienes han logrado este pasaporte. «Creemos firmemente en el talento y potencial de las personas con problemas de salud mental. Cuando existen los apoyos adecuados y ganas de avanzar, los límites se hacen mucho más pequeños«, apunta. A lo largo de sus ochos años, 173 personas han pasado por ‘PasaXT hacia el empleo’. En este tiempo, la iniciativa «ha demostrado su impacto real», pues el 67 por ciento de los participantes han conseguido mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto de trabajo o retomar sus estudios. Una de las participantes en la última edición no pudo acudir a por su ‘título’ porque ya está trabajando. «Ése es el diploma, el pasaporte que queremos», ensalza Briongos.«Ha sido muy enriquecedor. Poder volver a volcar todo, sentirte útil, práctico», señala Enrique, con el deseo de «seguir trabajando». De los 36 participantes en la última edición, siete han logrado formalizar un contrato de trabajo tras completar un itinerario que ha incluido la visita a más de medio centenar de empresas y 58 recursos comunitarios que daban lugar a 17 entrevistas de trabajo. Fruto del trayecto a través de un proyecto diseñado por la federación y desarrollado por nueve entidades que arranca con una valoración individual para conocer sus objetivos y poder así diseñar un itinerario, y sigue con una valoración grupal en la que se trabajan las habilidades sociales, competencias, emocional, visitas a empresas… Desde que a Irene Perotti le diagnosticaron hace ya siete años un problema de salud mental no es que haya estado desenganchada del mercado laboral, sino que su problema con los trabajos que ha ido logrado y encadenando es que «no he podido mantenerlos mucho». Ahora, con la ilusión relumbrando en el juvenil rostro de sus 26 años, esta salmantina confía en que lo aprendido y adquirido durante tres meses a través de ‘PasaXT hacia el empleo’ le abra nuevas oportunidades. «Ahora sí he visto que este proyecto está hecho a medida para nosotros y nos ha podido ayudar realmente», valora encantada y confiada tras una experiencia que, dice, le ha «ayudado a reencauzar un poco mi vida y a orientarme en todo el tema de formación laboral». Y, muy importante, reconoce, «a retomar la rutina, la socialización, salir del bucle» a través de esta iniciativa que busca «posibilitar y dar las herramientas» para que las personas con problemas de salud mental «adquieran competencias y habilidades para ponerlas en práctica en su mundo laboral y personal».Una iniciativa puesta en marcha en marcha por la Federación de Salud Mental de Castilla y León, junto a la Fundación ONCE y la cofinanciación de la Unión Europea, que ya en su octava edición «se ha consolidado como un recurso clave para derribar las barreras laborales que afronta el colectivo de personas con discapacidad psicosocial», destacan.«A mí me ha aportado todo y hacerme sentir afortunado», asegura Enrique Santos, de 42 años, tras pasar por un proyecto «muy bonito, donde desde el primer momento el crecimiento ha sido mutuo». «Creo que ha sido muy experiencial y que los muchachos han disfrutado mucho y hemos conseguido grandes objetivos. Estamos muy contentos con ellos», resalta este zamorano, también con una discapacidad y que trabaja como asistente personal. Precisamente un perfil laboral en el que se han centrado en esta ocasión en ‘PasaXT hacia el empleo’, bajo la acreditación del Catálogo de Especialidades Formativas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe), «lo que garantiza su calidad y homologación oficial, dotando al alumnado de herramientas clave en un nicho laboral y especializado». Noticia relacionada general No No El ocio ‘cozy’ conquista Castilla y León Mónica S. Blanco«Un sector emergente con muchísimas posibilidades de acceso al empleo», destaca Noelia Cabrera, responsable del que es el «proyecto estrella» en la Federación de Salud Mental de Castilla y León. Pues, resalta, «contribuye a posibilitar uno de nuestros objetivos prioritarios, que personas con discapacidad psicosocial puedan acceder al empleo, a una vida plena y generar un proyecto de vida y vivir de una manera normalizada».En esta ocasión han ampliado el número de beneficiarios, contando con hasta 36 personas de entre 18 y 40 años. Entre ellas, Noelia, quien valora que a través de esta iniciativa también ha conseguido «retomar la rutina, la socialización». Y es que lo que ella misma se echaba en falta era que «la parte de atrás estuviera más fortalecida», señala en referencia a la relación con otras personas, las rutias… «Me ha ayudado mucho», incide, confiada en poder ahora conseguir una formación adecuada a su perfil y luego un trabajo «más a largo plazo». Experiencia tiene, «pero al final siempre lo he tenido que ir dejando». «Empoderamiento»«Ahora me gustaría hacerlo bien», apunta, con la confianza de que si en los tres meses que ha durado su paso por ‘PasaXT hacia el empleo’ «me ha demostrado que puedo mantener un compromiso de tres meses. Entonces, por qué no de seis o de un año». De hecho, «contribuir al empoderamiento de personas con problemas de salud mental» es el objetivo básico de la iniciativa. «¿Y qué mejor manera que facilitar herramientas para acceder al mundo laboral, potenciar las competencias personales y profesionales que puedan dar pie a poder acceder a esas empresas y conseguir un empleo pleno y un proyecto de vida y mejorar de la calidad de vida», destaca Cabrera.A lo largo de sus ocho ediciones, han participado 173 personas, de las que el 67% han logrado mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto o retomar sus estudiosY es que la entrega de diplomas con la que concluía la formación «no es un fin. Es un principio, un camino» para marcar una guía «también para la vida real y el empleo ordinario», resalta Elena Briongos, presidenta de la Federación, quien ensalza «la valentía y constancia» de quienes han logrado este pasaporte. «Creemos firmemente en el talento y potencial de las personas con problemas de salud mental. Cuando existen los apoyos adecuados y ganas de avanzar, los límites se hacen mucho más pequeños«, apunta. A lo largo de sus ochos años, 173 personas han pasado por ‘PasaXT hacia el empleo’. En este tiempo, la iniciativa «ha demostrado su impacto real», pues el 67 por ciento de los participantes han conseguido mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto de trabajo o retomar sus estudios. Una de las participantes en la última edición no pudo acudir a por su ‘título’ porque ya está trabajando. «Ése es el diploma, el pasaporte que queremos», ensalza Briongos.«Ha sido muy enriquecedor. Poder volver a volcar todo, sentirte útil, práctico», señala Enrique, con el deseo de «seguir trabajando». De los 36 participantes en la última edición, siete han logrado formalizar un contrato de trabajo tras completar un itinerario que ha incluido la visita a más de medio centenar de empresas y 58 recursos comunitarios que daban lugar a 17 entrevistas de trabajo. Fruto del trayecto a través de un proyecto diseñado por la federación y desarrollado por nueve entidades que arranca con una valoración individual para conocer sus objetivos y poder así diseñar un itinerario, y sigue con una valoración grupal en la que se trabajan las habilidades sociales, competencias, emocional, visitas a empresas… Desde que a Irene Perotti le diagnosticaron hace ya siete años un problema de salud mental no es que haya estado desenganchada del mercado laboral, sino que su problema con los trabajos que ha ido logrado y encadenando es que «no he podido mantenerlos mucho». Ahora, con la ilusión relumbrando en el juvenil rostro de sus 26 años, esta salmantina confía en que lo aprendido y adquirido durante tres meses a través de ‘PasaXT hacia el empleo’ le abra nuevas oportunidades. «Ahora sí he visto que este proyecto está hecho a medida para nosotros y nos ha podido ayudar realmente», valora encantada y confiada tras una experiencia que, dice, le ha «ayudado a reencauzar un poco mi vida y a orientarme en todo el tema de formación laboral». Y, muy importante, reconoce, «a retomar la rutina, la socialización, salir del bucle» a través de esta iniciativa que busca «posibilitar y dar las herramientas» para que las personas con problemas de salud mental «adquieran competencias y habilidades para ponerlas en práctica en su mundo laboral y personal».Una iniciativa puesta en marcha en marcha por la Federación de Salud Mental de Castilla y León, junto a la Fundación ONCE y la cofinanciación de la Unión Europea, que ya en su octava edición «se ha consolidado como un recurso clave para derribar las barreras laborales que afronta el colectivo de personas con discapacidad psicosocial», destacan.«A mí me ha aportado todo y hacerme sentir afortunado», asegura Enrique Santos, de 42 años, tras pasar por un proyecto «muy bonito, donde desde el primer momento el crecimiento ha sido mutuo». «Creo que ha sido muy experiencial y que los muchachos han disfrutado mucho y hemos conseguido grandes objetivos. Estamos muy contentos con ellos», resalta este zamorano, también con una discapacidad y que trabaja como asistente personal. Precisamente un perfil laboral en el que se han centrado en esta ocasión en ‘PasaXT hacia el empleo’, bajo la acreditación del Catálogo de Especialidades Formativas del Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe), «lo que garantiza su calidad y homologación oficial, dotando al alumnado de herramientas clave en un nicho laboral y especializado». Noticia relacionada general No No El ocio ‘cozy’ conquista Castilla y León Mónica S. Blanco«Un sector emergente con muchísimas posibilidades de acceso al empleo», destaca Noelia Cabrera, responsable del que es el «proyecto estrella» en la Federación de Salud Mental de Castilla y León. Pues, resalta, «contribuye a posibilitar uno de nuestros objetivos prioritarios, que personas con discapacidad psicosocial puedan acceder al empleo, a una vida plena y generar un proyecto de vida y vivir de una manera normalizada».En esta ocasión han ampliado el número de beneficiarios, contando con hasta 36 personas de entre 18 y 40 años. Entre ellas, Noelia, quien valora que a través de esta iniciativa también ha conseguido «retomar la rutina, la socialización». Y es que lo que ella misma se echaba en falta era que «la parte de atrás estuviera más fortalecida», señala en referencia a la relación con otras personas, las rutias… «Me ha ayudado mucho», incide, confiada en poder ahora conseguir una formación adecuada a su perfil y luego un trabajo «más a largo plazo». Experiencia tiene, «pero al final siempre lo he tenido que ir dejando». «Empoderamiento»«Ahora me gustaría hacerlo bien», apunta, con la confianza de que si en los tres meses que ha durado su paso por ‘PasaXT hacia el empleo’ «me ha demostrado que puedo mantener un compromiso de tres meses. Entonces, por qué no de seis o de un año». De hecho, «contribuir al empoderamiento de personas con problemas de salud mental» es el objetivo básico de la iniciativa. «¿Y qué mejor manera que facilitar herramientas para acceder al mundo laboral, potenciar las competencias personales y profesionales que puedan dar pie a poder acceder a esas empresas y conseguir un empleo pleno y un proyecto de vida y mejorar de la calidad de vida», destaca Cabrera.A lo largo de sus ocho ediciones, han participado 173 personas, de las que el 67% han logrado mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto o retomar sus estudiosY es que la entrega de diplomas con la que concluía la formación «no es un fin. Es un principio, un camino» para marcar una guía «también para la vida real y el empleo ordinario», resalta Elena Briongos, presidenta de la Federación, quien ensalza «la valentía y constancia» de quienes han logrado este pasaporte. «Creemos firmemente en el talento y potencial de las personas con problemas de salud mental. Cuando existen los apoyos adecuados y ganas de avanzar, los límites se hacen mucho más pequeños«, apunta. A lo largo de sus ochos años, 173 personas han pasado por ‘PasaXT hacia el empleo’. En este tiempo, la iniciativa «ha demostrado su impacto real», pues el 67 por ciento de los participantes han conseguido mejorar su empleabilidad, acceder a un puesto de trabajo o retomar sus estudios. Una de las participantes en la última edición no pudo acudir a por su ‘título’ porque ya está trabajando. «Ése es el diploma, el pasaporte que queremos», ensalza Briongos.«Ha sido muy enriquecedor. Poder volver a volcar todo, sentirte útil, práctico», señala Enrique, con el deseo de «seguir trabajando». De los 36 participantes en la última edición, siete han logrado formalizar un contrato de trabajo tras completar un itinerario que ha incluido la visita a más de medio centenar de empresas y 58 recursos comunitarios que daban lugar a 17 entrevistas de trabajo. Fruto del trayecto a través de un proyecto diseñado por la federación y desarrollado por nueve entidades que arranca con una valoración individual para conocer sus objetivos y poder así diseñar un itinerario, y sigue con una valoración grupal en la que se trabajan las habilidades sociales, competencias, emocional, visitas a empresas… RSS de noticias de espana
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