Las fiestas patronales de San Roque en Serranillos del Valle han acabado con polémica, y otra vez el protagonista ha sido el alcalde, Rubén Fernández, de Transparencia Democracia Serranillos, que en los últimos meses ha copado titulares por imponer multas al portavoz del PP, Juan Quintana, con la excusa de que le interrumpe en los plenos. En una ocasión el alcalde recurrió incluso a la presencial policial para presionar a su adversario. Ahora, Rubén Fernández vuelve a estar en el foco por un vídeo en el que, según denuncia el PP, aparece «de madrugada en estado de embriaguez», y por mofarse de la oposición durante las fiestas. En Serranillos del Valle, un municipio al sur de la región que supera los 4.600 habitantes, la formación local de Rubén Fernández arrasó en las elecciones y gobierna con mayoría absoluta, al obtener 8 de los 11 concejales, mientras que el PP se quedó con dos y Vox, con uno. Rubén Fernández es alcalde desde 2025, momento en que le dio el relevo dentro de este partido independiente Iván Fernández, su cuñado. Desde el principio, el nuevo regidor destacó su buena sintonía con Vox y sus dificultades para entenderse con el PP. El portavoz del PP comenta que fueron los ‘cuñados’, como se conoce en el mundillo político municipal de Madrid a los Fernández de Serranillos, quienes aprobaron la posibilidad de imponer multas en los plenos de 200 o 500 euros por interrupciones o por algo que considerasen un insulto. El portavoz del PP ha acumulado así 1.600 euros en multas, y su compañera, otros 200. En julio, la Justicia tumbó una sanción de 500 euros, lo que le permite respirar con más tranquilidad, ya que ni él ni su compañera de partido cobran «ni un duro» por ser concejales. Según denuncia en un comunicado el portavoz del PP tras las fiestas de San Roque en el pueblo, «lo que debía ser una semana de celebración para los vecinos de Serranillos del Valle ha terminado convirtiéndose en una sucesión de polémicas que ponen el foco directamente sobre la actitud del alcalde y sobre la gestión realizada por su Gobierno durante las fiestas patronales». «Burlas públicas hacia concejales de la oposición, un vídeo difundido de madrugada en el que el alcalde aparece en una actitud que ha generado comentarios sobre un posible estado de embriaguez, menores en un recinto cerrado donde se vendía alcohol y dudas sobre la concesión de una barra y la contratación de determinadas actuaciones conforman el balance de unos festejos que dejan numerosos interrogantes pendientes de explicación», advierten los populares. El portavoz del PP lamenta que «lejos de rebajar la tensión institucional propia de los últimos meses, el alcalde volvió a utilizar sus redes sociales para cargar contra sus adversarios políticos en plena celebración de las fiestas». Así, denuncia que primero dejó fuera a la oposición del pregón y después se mofó de ella. El alcalde se ha referido al jefe de la oposición local con la expresión ‘Juan 200’, en alusión a las multas de 200 euros impuestas durante los plenos municipales.Respecto al vídeo «grabado de madrugada y difundido en redes sociales en estado de embriaguez», el concejal del PP señala que la publicación se etiquetó y vinculó al Ayuntamiento de Serranillos del valle. Las fiestas, sostiene, «dejan tocada la imagen institucional del municipio».Pero el alcalde y su cuñado tienen más problemas. El Juzgado de Primera Instancia número 6 de Navalcarnero abrió diligencias en marzo por un presunto delito de prevaricación administrativa contra Iván Fernández Heras y Rubén Fernández Díaz. Se les investiga por la contratación de las obras del carril ciclista y del paseo peatonal de la localidad. Las fiestas patronales de San Roque en Serranillos del Valle han acabado con polémica, y otra vez el protagonista ha sido el alcalde, Rubén Fernández, de Transparencia Democracia Serranillos, que en los últimos meses ha copado titulares por imponer multas al portavoz del PP, Juan Quintana, con la excusa de que le interrumpe en los plenos. En una ocasión el alcalde recurrió incluso a la presencial policial para presionar a su adversario. Ahora, Rubén Fernández vuelve a estar en el foco por un vídeo en el que, según denuncia el PP, aparece «de madrugada en estado de embriaguez», y por mofarse de la oposición durante las fiestas. En Serranillos del Valle, un municipio al sur de la región que supera los 4.600 habitantes, la formación local de Rubén Fernández arrasó en las elecciones y gobierna con mayoría absoluta, al obtener 8 de los 11 concejales, mientras que el PP se quedó con dos y Vox, con uno. Rubén Fernández es alcalde desde 2025, momento en que le dio el relevo dentro de este partido independiente Iván Fernández, su cuñado. Desde el principio, el nuevo regidor destacó su buena sintonía con Vox y sus dificultades para entenderse con el PP. El portavoz del PP comenta que fueron los ‘cuñados’, como se conoce en el mundillo político municipal de Madrid a los Fernández de Serranillos, quienes aprobaron la posibilidad de imponer multas en los plenos de 200 o 500 euros por interrupciones o por algo que considerasen un insulto. El portavoz del PP ha acumulado así 1.600 euros en multas, y su compañera, otros 200. En julio, la Justicia tumbó una sanción de 500 euros, lo que le permite respirar con más tranquilidad, ya que ni él ni su compañera de partido cobran «ni un duro» por ser concejales. Según denuncia en un comunicado el portavoz del PP tras las fiestas de San Roque en el pueblo, «lo que debía ser una semana de celebración para los vecinos de Serranillos del Valle ha terminado convirtiéndose en una sucesión de polémicas que ponen el foco directamente sobre la actitud del alcalde y sobre la gestión realizada por su Gobierno durante las fiestas patronales». «Burlas públicas hacia concejales de la oposición, un vídeo difundido de madrugada en el que el alcalde aparece en una actitud que ha generado comentarios sobre un posible estado de embriaguez, menores en un recinto cerrado donde se vendía alcohol y dudas sobre la concesión de una barra y la contratación de determinadas actuaciones conforman el balance de unos festejos que dejan numerosos interrogantes pendientes de explicación», advierten los populares. El portavoz del PP lamenta que «lejos de rebajar la tensión institucional propia de los últimos meses, el alcalde volvió a utilizar sus redes sociales para cargar contra sus adversarios políticos en plena celebración de las fiestas». Así, denuncia que primero dejó fuera a la oposición del pregón y después se mofó de ella. El alcalde se ha referido al jefe de la oposición local con la expresión ‘Juan 200’, en alusión a las multas de 200 euros impuestas durante los plenos municipales.Respecto al vídeo «grabado de madrugada y difundido en redes sociales en estado de embriaguez», el concejal del PP señala que la publicación se etiquetó y vinculó al Ayuntamiento de Serranillos del valle. Las fiestas, sostiene, «dejan tocada la imagen institucional del municipio».Pero el alcalde y su cuñado tienen más problemas. El Juzgado de Primera Instancia número 6 de Navalcarnero abrió diligencias en marzo por un presunto delito de prevaricación administrativa contra Iván Fernández Heras y Rubén Fernández Díaz. Se les investiga por la contratación de las obras del carril ciclista y del paseo peatonal de la localidad. Las fiestas patronales de San Roque en Serranillos del Valle han acabado con polémica, y otra vez el protagonista ha sido el alcalde, Rubén Fernández, de Transparencia Democracia Serranillos, que en los últimos meses ha copado titulares por imponer multas al portavoz del PP, Juan Quintana, con la excusa de que le interrumpe en los plenos. En una ocasión el alcalde recurrió incluso a la presencial policial para presionar a su adversario. Ahora, Rubén Fernández vuelve a estar en el foco por un vídeo en el que, según denuncia el PP, aparece «de madrugada en estado de embriaguez», y por mofarse de la oposición durante las fiestas. En Serranillos del Valle, un municipio al sur de la región que supera los 4.600 habitantes, la formación local de Rubén Fernández arrasó en las elecciones y gobierna con mayoría absoluta, al obtener 8 de los 11 concejales, mientras que el PP se quedó con dos y Vox, con uno. Rubén Fernández es alcalde desde 2025, momento en que le dio el relevo dentro de este partido independiente Iván Fernández, su cuñado. Desde el principio, el nuevo regidor destacó su buena sintonía con Vox y sus dificultades para entenderse con el PP. El portavoz del PP comenta que fueron los ‘cuñados’, como se conoce en el mundillo político municipal de Madrid a los Fernández de Serranillos, quienes aprobaron la posibilidad de imponer multas en los plenos de 200 o 500 euros por interrupciones o por algo que considerasen un insulto. El portavoz del PP ha acumulado así 1.600 euros en multas, y su compañera, otros 200. En julio, la Justicia tumbó una sanción de 500 euros, lo que le permite respirar con más tranquilidad, ya que ni él ni su compañera de partido cobran «ni un duro» por ser concejales. Según denuncia en un comunicado el portavoz del PP tras las fiestas de San Roque en el pueblo, «lo que debía ser una semana de celebración para los vecinos de Serranillos del Valle ha terminado convirtiéndose en una sucesión de polémicas que ponen el foco directamente sobre la actitud del alcalde y sobre la gestión realizada por su Gobierno durante las fiestas patronales». «Burlas públicas hacia concejales de la oposición, un vídeo difundido de madrugada en el que el alcalde aparece en una actitud que ha generado comentarios sobre un posible estado de embriaguez, menores en un recinto cerrado donde se vendía alcohol y dudas sobre la concesión de una barra y la contratación de determinadas actuaciones conforman el balance de unos festejos que dejan numerosos interrogantes pendientes de explicación», advierten los populares. El portavoz del PP lamenta que «lejos de rebajar la tensión institucional propia de los últimos meses, el alcalde volvió a utilizar sus redes sociales para cargar contra sus adversarios políticos en plena celebración de las fiestas». Así, denuncia que primero dejó fuera a la oposición del pregón y después se mofó de ella. El alcalde se ha referido al jefe de la oposición local con la expresión ‘Juan 200’, en alusión a las multas de 200 euros impuestas durante los plenos municipales.Respecto al vídeo «grabado de madrugada y difundido en redes sociales en estado de embriaguez», el concejal del PP señala que la publicación se etiquetó y vinculó al Ayuntamiento de Serranillos del valle. Las fiestas, sostiene, «dejan tocada la imagen institucional del municipio».Pero el alcalde y su cuñado tienen más problemas. El Juzgado de Primera Instancia número 6 de Navalcarnero abrió diligencias en marzo por un presunto delito de prevaricación administrativa contra Iván Fernández Heras y Rubén Fernández Díaz. Se les investiga por la contratación de las obras del carril ciclista y del paseo peatonal de la localidad. RSS de noticias de espana
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