Preysler Gerber (27), el hijo mayor de la modelo Cindy Crawford y del empresario Randy Gerber, pasó las últimas horas de su vida en una propiedad de tres plantas con vistas al océano, en pleno corazón de Santa Mónica. Disponía de sala de cine, gimnasio, comidas diarias preparadas por un chef y personal en la casa las 24 horas, un centro de rehabilitación de lujo a la altura de pocos bolsillos, entre 5.000 y 15.000 dólares al mes. Pero ni siquiera ese entorno privilegiado logró salvarle la vida a un joven que arrastró problemas de salud mental y adicciones durante años. Aún sin resolver, la pregunta de cómo pudo fallecer aún estando bajo supervisión y que pasó durante esos últimos compases de su vida.
El modelo murió apenas unas horas después de ingresar voluntariamente en un exclusivo centro de rehabilitación. Nadie sabe qué consumía y ni siquiera ahí pudieron salvarle.
Preysler Gerber (27), el hijo mayor de la modelo Cindy Crawford y del empresario Randy Gerber, pasó las últimas horas de su vida en una propiedad de tres plantas con vistas al océano, en pleno corazón de Santa Mónica. Disponía de sala de cine, gimnasio, comidas diarias preparadas por un chef y personal en la casa las 24 horas, un centro de rehabilitación de lujo a la altura de pocos bolsillos, entre 5.000 y 15.000 dólares al mes. Pero ni siquiera ese entorno privilegiado logró salvarle la vida a un joven que arrastró problemas de salud mental y adicciones durante años. Aún sin resolver, la pregunta de cómo pudo fallecer aún estando bajo supervisión y que pasó durante esos últimos compases de su vida.
LOC (La Otra Crónica). Noticias del corazón
