Una de las grandes propuestas, por lo menos una de las más sólidas en Android después de Samsung, es sin duda la de los Pixel de Google. Un teléfono con el que no te puedes equivocar. A nosotros nos encantan, aunque reciben muchas críticas porque hay algo que la mayoría no ve. La fortaleza de Google no está en el hardware sino en el software que es capaz de ejecutar en sus dispositivos. Sus ingenieros utilizan los Pixel como plataforma para demostrar de lo que Android es capaz. El problema es que estamos muy acostumbrados a pagar por «lo físico», más memoria, más cámara, más CPU, y cuando sólo vemos IA y funcionalidades más propias de las aplicaciones, nos cuesta ponerles un precio.A pesar de todo, Google tiene un problema con el Pixel en Europa. Bueno, no sólo Google, lo tienen prácticamente todos los fabricantes con las regulaciones de IA y protección de datos, que impiden que una de sus grandes funcionalidades, la asistencia proactiva de la que luego hablaremos, llegue a España. Todo esto llega, además, con una subida de 100 euros: el Pro XL parte de 1.399 euros y, paradójicamente, la versión de 256 GB baja de 16 a 12 GB de RAM.El Pixel 11 Pro XL que hemos probado, como el resto de la gama, se parece mucho al modelo del año pasado con un diseño muy continuista. Google mantiene la enorme barra de cámaras, que ya es su signo distintivo, cubierta por cristal de lado a lado y una trasera mate. La pantalla es una Super Actua de 6,8 pulgadas alcanza ahora los 3.600 nits, puedes verla incluso a plena luz del sol en agosto, y mantiene refresco variable de 1 a 120 Hz. Está cubierta por Gorilla Glass Victus 2 y Google asegura que un nuevo recubrimiento duplica la resistencia frente a los arañazos.Dentro está el nuevo procesador Tensor G6. Google asegura que la TPU, la encargada de la IA, es un 50% más potente, principalmente para fotografía computacional y para ejecutar modelos de Gemini en el propio teléfono en local. El Tensor nunca ha buscado ganar la batalla de la potencia bruta frente a los mejores Snapdragon, y el G6 mantiene esa filosofía. Google ha puesto el esfuerzo en la TPU, la fotografía computacional y la ejecución de Gemini, donde la integración entre hardware y software es su principal ventaja. Este procesador nos va a dar siempre la mejor experiencia en el uso de Gemini en un teléfono móvil, pero en el resto de aspectos pierde en potencia frente a un Qualcomm de gama alta , lo que no significa que no sea capaz de ejecutar cualquier aplicación o juego del 2026. Hemos probado los juegos más exigentes, y todos funcionan perfectamente de forma fluida.Hablemos del aspecto fotográfico. La principal novedad de la cámara está en el teleobjetivo de 48 megapíxeles y cinco aumentos, que en el Pixel 11 Pro XL llega ahora hasta los 120x. Lo hace obviamente usando zoom digital y a partir del 30x mucha inteligencia artificial generativa para reconstruir el detalle que la cámara no ha capturado. Lo genial es que el Pixel guarda tanto la imagen procesada como la original. Google utiliza un modelo de IA de 1 giga que hay que descargar en el teléfono, el responsable de «arreglar» la foto con zoom, y el resultado es espectacular: las fotos salen detalladas y con un color realista. Te dejan con la boca abierta. Es una clara demostración de lo que se puede hacer con fotografía computacional.El Pixel 11 incluye también Instant Night Sight, que reduce el tiempo necesario para capturar imágenes nocturnas, o Magic Capture, que graba vídeo y extrae automáticamente fotografías del mismo momento. Esta última está especialmente pensada para niños, mascotas o deportistas, precisamente para esas situaciones de escenas con mucho movimiento. Sobre papel es una gran idea que ya han tenido otros fabricantes, y el resultado a nosotros no nos ha convencido, sí extrae fotogramas del video, pero no elige las mejores, probablemente si lo hicieras a mano no serían las mismas que elige el Pixel por ti.Creator Suite añade teleprompter, control de niveles de audio, guías para redes sociales y un pequeño storyboard para organizar clips. Curiosamente, el desplazamiento automático del teleprompter solo funciona en inglés.La razón real para actualizar tu Pixel debería ser el «Proactive Assistance», lo mejor que tiene el Pixel 11. El móvil utiliza información de tu calendario, tus mensajes, contactos o ubicación para adelantarse a lo que estás haciendo. Si alguien menciona un restaurante en una conversación, por ejemplo, puede mostrarnos información de Google Maps o, si preguntan cuándo estamos libres, consultar nuestra agenda automáticamente. Incluso puede realizar determinadas tareas por nosotros. El problema es el que ya comentábamos, está disponible inicialmente en Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, India, Singapur y Malasia. No en España. Y las automatizaciones que permiten a Gemini reservar restaurantes con OpenTable o realizar compras con Instacart están limitadas directamente a Estados Unidos. Y aquí es donde el Pixel 11 «pincha».Otras funciones sí llegan, como Live Translate, que puede doblar en tiempo real vídeos y podcasts, lo cual es bastante llamativo, y Quick Share, que permite enviar archivos directamente a un iPhone utilizando AirDrop. También hemos estado probando Rambler, una evolución del dictado de Gboard capaz de ordenar lo que decimos, eliminar muletillas y aceptar instrucciones de edición. Lo que nos permite hablar de forma más natural, incluso divagar un poco, y aun así mandar un mensaje coherente. A nosotros nos ha parecido muy útil, pero queda escondida como un icono en el teclado.La otra novedad que ha generado bastante controversia ha sido HiLight , un pequeño anillo de luz alrededor del flash que avisa de llamadas o de que Gemini está trabajando cuando dejamos el móvil boca abajo. La verdad es que es muy poco útil, incluso el termómetro de los Pixel 8 y 9 nos pareció que tenía más sentido.Pixel Watch 5El Pixel Watch 5 cambia todavía menos por fuera que el Pixel 11. Te costará diferenciar entre el Watch 4 y el 5. La diferencia entre ambos modelos está en lo que Google hace con los sensores del reloj. Fitbit evoluciona hacia Google Health y Gemini pasa a actuar como entrenador , interpretando datos de actividad y generando recomendaciones y planes, como ya vimos con la Fitbit Air.Lo más interesante no estará disponible hasta septiembre, el «Blood Pressure Trends», que intenta detectar tendencias de tensión utilizando los sensores de pulso y movimiento, el «Insulin Resistance Trends», que busca patrones relacionados con la resistencia a la insulina, y el «Breathing Emergency Detection», donde, si el reloj detecta una caída persistente del oxígeno y el usuario no responde, puede intentar llamar a emergencias y avisar a sus contactos. Además, varias de estas novedades de salud llegarán también a generaciones anteriores, así que tampoco son por sí solas una razón para cambiar de reloj.En cuanto al seguimiento en el deporte, hay una gran mejora, Google combina el GPS de doble frecuencia con algo que sólo ellos pueden hacer, usar los modelos 3D de edificios procedentes de Google Maps y su red de estaciones de referencia para corregir errores de posicionamiento. Según Google, el resultado es el doble de preciso que el Pixel Watch 4. Y en nuestras pruebas, la diferencia se nota, sobre todo en ciudad. El GPS detecta señal mucho más rápido que el anterior Watch, y mantiene mucho mejor el trazado entre edificios y en zonas de recepción complicada, lo cual es una maravilla. Tampoco hemos encontrado fallos al registrar entrenamientos como sí tenía el Watch 4 cuando se presentó.Lo que sí volvemos a encontrar son las restricciones que ya vimos en el Pixel 11, las sugerencias dependen de Proactive Assistance y tampoco funcionan en España, así como Personal Intelligence no está disponible en la Unión Europea, y Gemini sin conexión solo funciona en inglés. Un punto a favor de la regulación Europea es que Google ha rediseñado su reloj para que la batería y la pantalla del Watch 5 sean sustituibles sin la necesidad de un equipo técnico, y habrá piezas disponibles a través de iFixit. Una de las grandes propuestas, por lo menos una de las más sólidas en Android después de Samsung, es sin duda la de los Pixel de Google. Un teléfono con el que no te puedes equivocar. A nosotros nos encantan, aunque reciben muchas críticas porque hay algo que la mayoría no ve. La fortaleza de Google no está en el hardware sino en el software que es capaz de ejecutar en sus dispositivos. Sus ingenieros utilizan los Pixel como plataforma para demostrar de lo que Android es capaz. El problema es que estamos muy acostumbrados a pagar por «lo físico», más memoria, más cámara, más CPU, y cuando sólo vemos IA y funcionalidades más propias de las aplicaciones, nos cuesta ponerles un precio.A pesar de todo, Google tiene un problema con el Pixel en Europa. Bueno, no sólo Google, lo tienen prácticamente todos los fabricantes con las regulaciones de IA y protección de datos, que impiden que una de sus grandes funcionalidades, la asistencia proactiva de la que luego hablaremos, llegue a España. Todo esto llega, además, con una subida de 100 euros: el Pro XL parte de 1.399 euros y, paradójicamente, la versión de 256 GB baja de 16 a 12 GB de RAM.El Pixel 11 Pro XL que hemos probado, como el resto de la gama, se parece mucho al modelo del año pasado con un diseño muy continuista. Google mantiene la enorme barra de cámaras, que ya es su signo distintivo, cubierta por cristal de lado a lado y una trasera mate. La pantalla es una Super Actua de 6,8 pulgadas alcanza ahora los 3.600 nits, puedes verla incluso a plena luz del sol en agosto, y mantiene refresco variable de 1 a 120 Hz. Está cubierta por Gorilla Glass Victus 2 y Google asegura que un nuevo recubrimiento duplica la resistencia frente a los arañazos.Dentro está el nuevo procesador Tensor G6. Google asegura que la TPU, la encargada de la IA, es un 50% más potente, principalmente para fotografía computacional y para ejecutar modelos de Gemini en el propio teléfono en local. El Tensor nunca ha buscado ganar la batalla de la potencia bruta frente a los mejores Snapdragon, y el G6 mantiene esa filosofía. Google ha puesto el esfuerzo en la TPU, la fotografía computacional y la ejecución de Gemini, donde la integración entre hardware y software es su principal ventaja. Este procesador nos va a dar siempre la mejor experiencia en el uso de Gemini en un teléfono móvil, pero en el resto de aspectos pierde en potencia frente a un Qualcomm de gama alta , lo que no significa que no sea capaz de ejecutar cualquier aplicación o juego del 2026. Hemos probado los juegos más exigentes, y todos funcionan perfectamente de forma fluida.Hablemos del aspecto fotográfico. La principal novedad de la cámara está en el teleobjetivo de 48 megapíxeles y cinco aumentos, que en el Pixel 11 Pro XL llega ahora hasta los 120x. Lo hace obviamente usando zoom digital y a partir del 30x mucha inteligencia artificial generativa para reconstruir el detalle que la cámara no ha capturado. Lo genial es que el Pixel guarda tanto la imagen procesada como la original. Google utiliza un modelo de IA de 1 giga que hay que descargar en el teléfono, el responsable de «arreglar» la foto con zoom, y el resultado es espectacular: las fotos salen detalladas y con un color realista. Te dejan con la boca abierta. Es una clara demostración de lo que se puede hacer con fotografía computacional.El Pixel 11 incluye también Instant Night Sight, que reduce el tiempo necesario para capturar imágenes nocturnas, o Magic Capture, que graba vídeo y extrae automáticamente fotografías del mismo momento. Esta última está especialmente pensada para niños, mascotas o deportistas, precisamente para esas situaciones de escenas con mucho movimiento. Sobre papel es una gran idea que ya han tenido otros fabricantes, y el resultado a nosotros no nos ha convencido, sí extrae fotogramas del video, pero no elige las mejores, probablemente si lo hicieras a mano no serían las mismas que elige el Pixel por ti.Creator Suite añade teleprompter, control de niveles de audio, guías para redes sociales y un pequeño storyboard para organizar clips. Curiosamente, el desplazamiento automático del teleprompter solo funciona en inglés.La razón real para actualizar tu Pixel debería ser el «Proactive Assistance», lo mejor que tiene el Pixel 11. El móvil utiliza información de tu calendario, tus mensajes, contactos o ubicación para adelantarse a lo que estás haciendo. Si alguien menciona un restaurante en una conversación, por ejemplo, puede mostrarnos información de Google Maps o, si preguntan cuándo estamos libres, consultar nuestra agenda automáticamente. Incluso puede realizar determinadas tareas por nosotros. El problema es el que ya comentábamos, está disponible inicialmente en Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, India, Singapur y Malasia. No en España. Y las automatizaciones que permiten a Gemini reservar restaurantes con OpenTable o realizar compras con Instacart están limitadas directamente a Estados Unidos. Y aquí es donde el Pixel 11 «pincha».Otras funciones sí llegan, como Live Translate, que puede doblar en tiempo real vídeos y podcasts, lo cual es bastante llamativo, y Quick Share, que permite enviar archivos directamente a un iPhone utilizando AirDrop. También hemos estado probando Rambler, una evolución del dictado de Gboard capaz de ordenar lo que decimos, eliminar muletillas y aceptar instrucciones de edición. Lo que nos permite hablar de forma más natural, incluso divagar un poco, y aun así mandar un mensaje coherente. A nosotros nos ha parecido muy útil, pero queda escondida como un icono en el teclado.La otra novedad que ha generado bastante controversia ha sido HiLight , un pequeño anillo de luz alrededor del flash que avisa de llamadas o de que Gemini está trabajando cuando dejamos el móvil boca abajo. La verdad es que es muy poco útil, incluso el termómetro de los Pixel 8 y 9 nos pareció que tenía más sentido.Pixel Watch 5El Pixel Watch 5 cambia todavía menos por fuera que el Pixel 11. Te costará diferenciar entre el Watch 4 y el 5. La diferencia entre ambos modelos está en lo que Google hace con los sensores del reloj. Fitbit evoluciona hacia Google Health y Gemini pasa a actuar como entrenador , interpretando datos de actividad y generando recomendaciones y planes, como ya vimos con la Fitbit Air.Lo más interesante no estará disponible hasta septiembre, el «Blood Pressure Trends», que intenta detectar tendencias de tensión utilizando los sensores de pulso y movimiento, el «Insulin Resistance Trends», que busca patrones relacionados con la resistencia a la insulina, y el «Breathing Emergency Detection», donde, si el reloj detecta una caída persistente del oxígeno y el usuario no responde, puede intentar llamar a emergencias y avisar a sus contactos. Además, varias de estas novedades de salud llegarán también a generaciones anteriores, así que tampoco son por sí solas una razón para cambiar de reloj.En cuanto al seguimiento en el deporte, hay una gran mejora, Google combina el GPS de doble frecuencia con algo que sólo ellos pueden hacer, usar los modelos 3D de edificios procedentes de Google Maps y su red de estaciones de referencia para corregir errores de posicionamiento. Según Google, el resultado es el doble de preciso que el Pixel Watch 4. Y en nuestras pruebas, la diferencia se nota, sobre todo en ciudad. El GPS detecta señal mucho más rápido que el anterior Watch, y mantiene mucho mejor el trazado entre edificios y en zonas de recepción complicada, lo cual es una maravilla. Tampoco hemos encontrado fallos al registrar entrenamientos como sí tenía el Watch 4 cuando se presentó.Lo que sí volvemos a encontrar son las restricciones que ya vimos en el Pixel 11, las sugerencias dependen de Proactive Assistance y tampoco funcionan en España, así como Personal Intelligence no está disponible en la Unión Europea, y Gemini sin conexión solo funciona en inglés. Un punto a favor de la regulación Europea es que Google ha rediseñado su reloj para que la batería y la pantalla del Watch 5 sean sustituibles sin la necesidad de un equipo técnico, y habrá piezas disponibles a través de iFixit. Una de las grandes propuestas, por lo menos una de las más sólidas en Android después de Samsung, es sin duda la de los Pixel de Google. Un teléfono con el que no te puedes equivocar. A nosotros nos encantan, aunque reciben muchas críticas porque hay algo que la mayoría no ve. La fortaleza de Google no está en el hardware sino en el software que es capaz de ejecutar en sus dispositivos. Sus ingenieros utilizan los Pixel como plataforma para demostrar de lo que Android es capaz. El problema es que estamos muy acostumbrados a pagar por «lo físico», más memoria, más cámara, más CPU, y cuando sólo vemos IA y funcionalidades más propias de las aplicaciones, nos cuesta ponerles un precio.A pesar de todo, Google tiene un problema con el Pixel en Europa. Bueno, no sólo Google, lo tienen prácticamente todos los fabricantes con las regulaciones de IA y protección de datos, que impiden que una de sus grandes funcionalidades, la asistencia proactiva de la que luego hablaremos, llegue a España. Todo esto llega, además, con una subida de 100 euros: el Pro XL parte de 1.399 euros y, paradójicamente, la versión de 256 GB baja de 16 a 12 GB de RAM.El Pixel 11 Pro XL que hemos probado, como el resto de la gama, se parece mucho al modelo del año pasado con un diseño muy continuista. Google mantiene la enorme barra de cámaras, que ya es su signo distintivo, cubierta por cristal de lado a lado y una trasera mate. La pantalla es una Super Actua de 6,8 pulgadas alcanza ahora los 3.600 nits, puedes verla incluso a plena luz del sol en agosto, y mantiene refresco variable de 1 a 120 Hz. Está cubierta por Gorilla Glass Victus 2 y Google asegura que un nuevo recubrimiento duplica la resistencia frente a los arañazos.Dentro está el nuevo procesador Tensor G6. Google asegura que la TPU, la encargada de la IA, es un 50% más potente, principalmente para fotografía computacional y para ejecutar modelos de Gemini en el propio teléfono en local. El Tensor nunca ha buscado ganar la batalla de la potencia bruta frente a los mejores Snapdragon, y el G6 mantiene esa filosofía. Google ha puesto el esfuerzo en la TPU, la fotografía computacional y la ejecución de Gemini, donde la integración entre hardware y software es su principal ventaja. Este procesador nos va a dar siempre la mejor experiencia en el uso de Gemini en un teléfono móvil, pero en el resto de aspectos pierde en potencia frente a un Qualcomm de gama alta , lo que no significa que no sea capaz de ejecutar cualquier aplicación o juego del 2026. Hemos probado los juegos más exigentes, y todos funcionan perfectamente de forma fluida.Hablemos del aspecto fotográfico. La principal novedad de la cámara está en el teleobjetivo de 48 megapíxeles y cinco aumentos, que en el Pixel 11 Pro XL llega ahora hasta los 120x. Lo hace obviamente usando zoom digital y a partir del 30x mucha inteligencia artificial generativa para reconstruir el detalle que la cámara no ha capturado. Lo genial es que el Pixel guarda tanto la imagen procesada como la original. Google utiliza un modelo de IA de 1 giga que hay que descargar en el teléfono, el responsable de «arreglar» la foto con zoom, y el resultado es espectacular: las fotos salen detalladas y con un color realista. Te dejan con la boca abierta. Es una clara demostración de lo que se puede hacer con fotografía computacional.El Pixel 11 incluye también Instant Night Sight, que reduce el tiempo necesario para capturar imágenes nocturnas, o Magic Capture, que graba vídeo y extrae automáticamente fotografías del mismo momento. Esta última está especialmente pensada para niños, mascotas o deportistas, precisamente para esas situaciones de escenas con mucho movimiento. Sobre papel es una gran idea que ya han tenido otros fabricantes, y el resultado a nosotros no nos ha convencido, sí extrae fotogramas del video, pero no elige las mejores, probablemente si lo hicieras a mano no serían las mismas que elige el Pixel por ti.Creator Suite añade teleprompter, control de niveles de audio, guías para redes sociales y un pequeño storyboard para organizar clips. Curiosamente, el desplazamiento automático del teleprompter solo funciona en inglés.La razón real para actualizar tu Pixel debería ser el «Proactive Assistance», lo mejor que tiene el Pixel 11. El móvil utiliza información de tu calendario, tus mensajes, contactos o ubicación para adelantarse a lo que estás haciendo. Si alguien menciona un restaurante en una conversación, por ejemplo, puede mostrarnos información de Google Maps o, si preguntan cuándo estamos libres, consultar nuestra agenda automáticamente. Incluso puede realizar determinadas tareas por nosotros. El problema es el que ya comentábamos, está disponible inicialmente en Estados Unidos, Canadá, Australia, Japón, India, Singapur y Malasia. No en España. Y las automatizaciones que permiten a Gemini reservar restaurantes con OpenTable o realizar compras con Instacart están limitadas directamente a Estados Unidos. Y aquí es donde el Pixel 11 «pincha».Otras funciones sí llegan, como Live Translate, que puede doblar en tiempo real vídeos y podcasts, lo cual es bastante llamativo, y Quick Share, que permite enviar archivos directamente a un iPhone utilizando AirDrop. También hemos estado probando Rambler, una evolución del dictado de Gboard capaz de ordenar lo que decimos, eliminar muletillas y aceptar instrucciones de edición. Lo que nos permite hablar de forma más natural, incluso divagar un poco, y aun así mandar un mensaje coherente. A nosotros nos ha parecido muy útil, pero queda escondida como un icono en el teclado.La otra novedad que ha generado bastante controversia ha sido HiLight , un pequeño anillo de luz alrededor del flash que avisa de llamadas o de que Gemini está trabajando cuando dejamos el móvil boca abajo. La verdad es que es muy poco útil, incluso el termómetro de los Pixel 8 y 9 nos pareció que tenía más sentido.Pixel Watch 5El Pixel Watch 5 cambia todavía menos por fuera que el Pixel 11. Te costará diferenciar entre el Watch 4 y el 5. La diferencia entre ambos modelos está en lo que Google hace con los sensores del reloj. Fitbit evoluciona hacia Google Health y Gemini pasa a actuar como entrenador , interpretando datos de actividad y generando recomendaciones y planes, como ya vimos con la Fitbit Air.Lo más interesante no estará disponible hasta septiembre, el «Blood Pressure Trends», que intenta detectar tendencias de tensión utilizando los sensores de pulso y movimiento, el «Insulin Resistance Trends», que busca patrones relacionados con la resistencia a la insulina, y el «Breathing Emergency Detection», donde, si el reloj detecta una caída persistente del oxígeno y el usuario no responde, puede intentar llamar a emergencias y avisar a sus contactos. Además, varias de estas novedades de salud llegarán también a generaciones anteriores, así que tampoco son por sí solas una razón para cambiar de reloj.En cuanto al seguimiento en el deporte, hay una gran mejora, Google combina el GPS de doble frecuencia con algo que sólo ellos pueden hacer, usar los modelos 3D de edificios procedentes de Google Maps y su red de estaciones de referencia para corregir errores de posicionamiento. Según Google, el resultado es el doble de preciso que el Pixel Watch 4. Y en nuestras pruebas, la diferencia se nota, sobre todo en ciudad. El GPS detecta señal mucho más rápido que el anterior Watch, y mantiene mucho mejor el trazado entre edificios y en zonas de recepción complicada, lo cual es una maravilla. Tampoco hemos encontrado fallos al registrar entrenamientos como sí tenía el Watch 4 cuando se presentó.Lo que sí volvemos a encontrar son las restricciones que ya vimos en el Pixel 11, las sugerencias dependen de Proactive Assistance y tampoco funcionan en España, así como Personal Intelligence no está disponible en la Unión Europea, y Gemini sin conexión solo funciona en inglés. Un punto a favor de la regulación Europea es que Google ha rediseñado su reloj para que la batería y la pantalla del Watch 5 sean sustituibles sin la necesidad de un equipo técnico, y habrá piezas disponibles a través de iFixit. RSS de noticias de tecnologia
Noticias Similares
