Millones de personas han salido este sábado a las calles de Estados Unidos para participar en la tercera convocatoria de ‘No Kings’ (‘Reyes No’), las movilizaciones de oposición a las políticas de Donald Trump. Con el combustible de la guerra de Irán y la resaca de las redadas migratorias masivas de comienzos de este año , los organizadores confiaban en batir el récord de la última convocatoria, el pasado octubre, cuando protestaron cerca de siete millones de personas.Las movilizaciones se empezaron a organizar el año pasado, casi desde el momento en el que Trump puso el pie de vuelta en la Casa Blanca y dejó claro que su segundo mandato sería agresivo y rupturista. Su uso expansivo de los poderes de la presidencia —confrontación con las decisiones judiciales, eliminación de supervisores independientes, asalto a la independencia de la Reserva Federal, presiones a los medios desde los reguladores, utilización de declaraciones de emergencia nacional para imponer sus políticas, como en el caso de los aranceles— han sido rechazados por la oposición, en un rango amplio de alarma: algunos ven un declive autoritario en Trump, otros proclaman que con él ha llegado ya el fascismo y que actúa como un dictador.Todo ese espectro de oposición a Trump es el que intentó convocar este sábado ‘No Kings’, en un momento que tiene, a la vez, simbolismo histórico e impacto político. Ocurre en plena celebración de los 250 años de la fundación de EE.UU., la democracia más vieja y estable del mundo, que muchos de sus ciudadanos ven ahora en peligro. Y también a pocos meses de que los votantes regresen a las urnas para renovar el Congreso en las elecciones legislativas de otoño, una cita en la que Trump y los republicanos se juegan sus mayorías escasas en ambas cámaras del Congreso.Noticia relacionada reportaje No No Así es como se globalizará el conflicto en Oriente Próximo Niall FergusonUna muchedumbre se concentró al mediodía en la Séptima Avenida de Nueva York, a la altura de Central Park, donde comenzaba la que se esperaba que fuera la marcha más multitudinaria del país. Emprendieron rumbo sur, pasaron por Times Square, para acabar en Herald Square, a la altura de la calle 34, donde estaba previsto que acabara la movilización.Como era de esperar, muchos carteles condenaban la guerra en Irán —algunos, también la intervención para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela —, exigían el ‘impeachment’ o juicio político de Trump —algo que fracasó en dos ocasiones en su primer mandato y volverá a hacerlo en este— y lanzaban improperios contra ICE, las siglas de la Policía de inmigración y fronteras.La crisis de comienzos de este año en Mineápolis, donde dos ciudadanos murieron a disparos de la policía, el episodio más importante de la política de mano dura migratoria de Trump, sigue muy presente para muchos. De hecho, la protesta con participantes de más fuste no fue la de Nueva York, sino la de la principal ciudad de Minnesota.Allí estuvieron, entre otros, Bruce Springsteen —que inicia ahora una gira-protesta por todo el país—, Joan Baez y Jane Fonda, quien en la víspera protagonizó otra movilización en Washington. Fue una entre las cerca de 3.000 protestas en los 50 estados del país, en ciudades y municipios de todo tamaño.’No Kings’ no es una organización en sí misma, sino una convocatoria descentralizada en la que participan decenas de organizaciones izquierdistas y a la que se pueden adscribir protestas. Los convocantes han insistido mucho en que las protestas deben ser pacíficas y transversales, con la intención de acoger a la mayor cantidad de oposición ‘anti Trump’ posible bajo una etiqueta en la que muchos estadounidenses están de acuerdo. Como ocurrió también el año pasado, la movilización tuvo eco internacional, con protestas organizadas en las grandes capitales europeas. Un puñado de manifestantes se manifestaron en Sol, en Madrid, como también lo hicieron en Londres, París, Berlín y Roma, en medio de descontento en muchas partes del mundo contra la guerra de Irán. Millones de personas han salido este sábado a las calles de Estados Unidos para participar en la tercera convocatoria de ‘No Kings’ (‘Reyes No’), las movilizaciones de oposición a las políticas de Donald Trump. Con el combustible de la guerra de Irán y la resaca de las redadas migratorias masivas de comienzos de este año , los organizadores confiaban en batir el récord de la última convocatoria, el pasado octubre, cuando protestaron cerca de siete millones de personas.Las movilizaciones se empezaron a organizar el año pasado, casi desde el momento en el que Trump puso el pie de vuelta en la Casa Blanca y dejó claro que su segundo mandato sería agresivo y rupturista. Su uso expansivo de los poderes de la presidencia —confrontación con las decisiones judiciales, eliminación de supervisores independientes, asalto a la independencia de la Reserva Federal, presiones a los medios desde los reguladores, utilización de declaraciones de emergencia nacional para imponer sus políticas, como en el caso de los aranceles— han sido rechazados por la oposición, en un rango amplio de alarma: algunos ven un declive autoritario en Trump, otros proclaman que con él ha llegado ya el fascismo y que actúa como un dictador.Todo ese espectro de oposición a Trump es el que intentó convocar este sábado ‘No Kings’, en un momento que tiene, a la vez, simbolismo histórico e impacto político. Ocurre en plena celebración de los 250 años de la fundación de EE.UU., la democracia más vieja y estable del mundo, que muchos de sus ciudadanos ven ahora en peligro. Y también a pocos meses de que los votantes regresen a las urnas para renovar el Congreso en las elecciones legislativas de otoño, una cita en la que Trump y los republicanos se juegan sus mayorías escasas en ambas cámaras del Congreso.Noticia relacionada reportaje No No Así es como se globalizará el conflicto en Oriente Próximo Niall FergusonUna muchedumbre se concentró al mediodía en la Séptima Avenida de Nueva York, a la altura de Central Park, donde comenzaba la que se esperaba que fuera la marcha más multitudinaria del país. Emprendieron rumbo sur, pasaron por Times Square, para acabar en Herald Square, a la altura de la calle 34, donde estaba previsto que acabara la movilización.Como era de esperar, muchos carteles condenaban la guerra en Irán —algunos, también la intervención para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela —, exigían el ‘impeachment’ o juicio político de Trump —algo que fracasó en dos ocasiones en su primer mandato y volverá a hacerlo en este— y lanzaban improperios contra ICE, las siglas de la Policía de inmigración y fronteras.La crisis de comienzos de este año en Mineápolis, donde dos ciudadanos murieron a disparos de la policía, el episodio más importante de la política de mano dura migratoria de Trump, sigue muy presente para muchos. De hecho, la protesta con participantes de más fuste no fue la de Nueva York, sino la de la principal ciudad de Minnesota.Allí estuvieron, entre otros, Bruce Springsteen —que inicia ahora una gira-protesta por todo el país—, Joan Baez y Jane Fonda, quien en la víspera protagonizó otra movilización en Washington. Fue una entre las cerca de 3.000 protestas en los 50 estados del país, en ciudades y municipios de todo tamaño.’No Kings’ no es una organización en sí misma, sino una convocatoria descentralizada en la que participan decenas de organizaciones izquierdistas y a la que se pueden adscribir protestas. Los convocantes han insistido mucho en que las protestas deben ser pacíficas y transversales, con la intención de acoger a la mayor cantidad de oposición ‘anti Trump’ posible bajo una etiqueta en la que muchos estadounidenses están de acuerdo. Como ocurrió también el año pasado, la movilización tuvo eco internacional, con protestas organizadas en las grandes capitales europeas. Un puñado de manifestantes se manifestaron en Sol, en Madrid, como también lo hicieron en Londres, París, Berlín y Roma, en medio de descontento en muchas partes del mundo contra la guerra de Irán. Millones de personas han salido este sábado a las calles de Estados Unidos para participar en la tercera convocatoria de ‘No Kings’ (‘Reyes No’), las movilizaciones de oposición a las políticas de Donald Trump. Con el combustible de la guerra de Irán y la resaca de las redadas migratorias masivas de comienzos de este año , los organizadores confiaban en batir el récord de la última convocatoria, el pasado octubre, cuando protestaron cerca de siete millones de personas.Las movilizaciones se empezaron a organizar el año pasado, casi desde el momento en el que Trump puso el pie de vuelta en la Casa Blanca y dejó claro que su segundo mandato sería agresivo y rupturista. Su uso expansivo de los poderes de la presidencia —confrontación con las decisiones judiciales, eliminación de supervisores independientes, asalto a la independencia de la Reserva Federal, presiones a los medios desde los reguladores, utilización de declaraciones de emergencia nacional para imponer sus políticas, como en el caso de los aranceles— han sido rechazados por la oposición, en un rango amplio de alarma: algunos ven un declive autoritario en Trump, otros proclaman que con él ha llegado ya el fascismo y que actúa como un dictador.Todo ese espectro de oposición a Trump es el que intentó convocar este sábado ‘No Kings’, en un momento que tiene, a la vez, simbolismo histórico e impacto político. Ocurre en plena celebración de los 250 años de la fundación de EE.UU., la democracia más vieja y estable del mundo, que muchos de sus ciudadanos ven ahora en peligro. Y también a pocos meses de que los votantes regresen a las urnas para renovar el Congreso en las elecciones legislativas de otoño, una cita en la que Trump y los republicanos se juegan sus mayorías escasas en ambas cámaras del Congreso.Noticia relacionada reportaje No No Así es como se globalizará el conflicto en Oriente Próximo Niall FergusonUna muchedumbre se concentró al mediodía en la Séptima Avenida de Nueva York, a la altura de Central Park, donde comenzaba la que se esperaba que fuera la marcha más multitudinaria del país. Emprendieron rumbo sur, pasaron por Times Square, para acabar en Herald Square, a la altura de la calle 34, donde estaba previsto que acabara la movilización.Como era de esperar, muchos carteles condenaban la guerra en Irán —algunos, también la intervención para capturar a Nicolás Maduro en Venezuela —, exigían el ‘impeachment’ o juicio político de Trump —algo que fracasó en dos ocasiones en su primer mandato y volverá a hacerlo en este— y lanzaban improperios contra ICE, las siglas de la Policía de inmigración y fronteras.La crisis de comienzos de este año en Mineápolis, donde dos ciudadanos murieron a disparos de la policía, el episodio más importante de la política de mano dura migratoria de Trump, sigue muy presente para muchos. De hecho, la protesta con participantes de más fuste no fue la de Nueva York, sino la de la principal ciudad de Minnesota.Allí estuvieron, entre otros, Bruce Springsteen —que inicia ahora una gira-protesta por todo el país—, Joan Baez y Jane Fonda, quien en la víspera protagonizó otra movilización en Washington. Fue una entre las cerca de 3.000 protestas en los 50 estados del país, en ciudades y municipios de todo tamaño.’No Kings’ no es una organización en sí misma, sino una convocatoria descentralizada en la que participan decenas de organizaciones izquierdistas y a la que se pueden adscribir protestas. Los convocantes han insistido mucho en que las protestas deben ser pacíficas y transversales, con la intención de acoger a la mayor cantidad de oposición ‘anti Trump’ posible bajo una etiqueta en la que muchos estadounidenses están de acuerdo. Como ocurrió también el año pasado, la movilización tuvo eco internacional, con protestas organizadas en las grandes capitales europeas. Un puñado de manifestantes se manifestaron en Sol, en Madrid, como también lo hicieron en Londres, París, Berlín y Roma, en medio de descontento en muchas partes del mundo contra la guerra de Irán. RSS de noticias de internacional
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