Más de 20 minutos ha estado el ministro de Transportes y Movilidad sostenible, Óscar Puente, a pleno sol, ajustando cuentas con el alcalde de Valladolid, el popular Jesús Julio Carnero, y también con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Lo ha hecho durante el acto simbólico de arranque de las obras de la nueva estación del ferrocarril de la capital vallisoletana -concretamente de lo que será el aparcamiento subterráneo- un proyecto de 260 millones de euros cuyo arranque simbólico se ha producido este viernes.«Hoy es un gran día para Valladolid, un día histórico», ha señalado al comenzar una alocución en la que ha cargado contra el alcalde, especialmente, y contra el jefe del Ejecutivo autonómico a los que ha acusado de «poner palos en la rueda» tras su oposición a las actuaciones de integración del ferrocarril, en el marco de la Sociedad Alta Velocidad, lo que ha provocado que el Ministerio de por resuelto el convenio y, con ello, el fin de la citada sociedad, de la que forman parte las tres administraciones. El Gobierno municipal (PP y Vox) justifican su negativa a esas obras, incluida la estación que también ha recurrido ante los tribunales, en que harían imposible el soterramiento de las vías, proyecto que siguen defendiendo a pesar del no rotundo del Ministerio.Así que Puente insistió en su ataque a las dos formaciones, momento que dio lugar a la anécdota del acto cuando anunció que iba a hacer una reflexión sobre la afirmación de «liberar a Castilla y León del sanchismo». Justo en ese momento se ha apagado el micrófono con el que se dirigía a los presentes al haberse producido un corte de energía. Tras unos minutos, ha podido continuar con el relato para enumerar la lista de obras que en este momento tiene en marcha su departamento en Castilla y León, algunas con bastante retraso con la Autovía del Duero entre Quintanilla y Tudela de Duero, o la autovía León-Valladolid que finalmente no se construirá en su tramo central. «De que quieren liberar a Valladolid, de los 1.219 millones licitados desde junio de 2018», ha apuntado Puente, para quien lo más llamativo es que «quienes dicen querer liberar a Castilla y León del sanchismo -en alusión a los socios del Gobierno autonómico- acaban de firmar un acuerdo reclamando actuaciones al Gobierno de España que superan los 35.000 millones sólo en el ámbito que dirijo». «Si todo es tan malo ¿por qué piden más? se ha preguntado.Así que les ha preguntado «¿qué van a hacer, qué proyectos e inversiones van a impulsar, piensan hacer algo o solo van a pedir y bloquear». «Esta ciudad y esta comunidad merecen algo, ya no digo algo mejor, sino al menos algo, porque lo que ha traido el sanchismo a Valladolid es tangible, se puede ver y se puede tocar. Lo que está por ver es lo que vaya a traer el mañuequismo y el carnerismo a la comunidad y a la ciudad», ha sentenciado«Primera división» Antes, visiblemente nervioso y emocionado«, como él mismo ha reconocido, algo muy poco habitual en él, Puente ha destacado la importancia de un acto -no había nadie del equipo de Gobierno porque no habían sido invitados, según ha dicho el propio Carnero-, como es el proyecto de la estación de Valladolid, »la que la ciudad necesita para jugar en la «primera división» de las ciudades españolas, con un nuevo nodo ferroviario a nivel nacional y un punto estratégico que vertebrará la red ferroviaria hacia el norte, noroeste, sur y este, manteniendo la estación en el centro y transformando el entorno urbano. «La mejor estación no es la que desaparece sino la que conecta, integra y genera ciudad a su alrededor. No la que alimente un debate sino la que lo resuelve y esta lo hace, ha vuelto a señalar en referencia al soterramiento.A partir de ahí, el ministro de Transportes, que durante ocho años (hasta 2019) fue alcalde de Valladolid, dirigió su mensaje a reprochar a su sucesor. Jesús Julio Carnero, el bloqueo de los proyectos de integración del ferrocarril a su paso por la ciudad. «Valladolid ya había tomado una decisión», ha insistido, porque «había un convenio, una planificación y una financiación». En este sentido se ha referido al convenio con actuaciones por importe de 481 millones de euros, de los cuales 182 correspondían a Adif y 299 a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad. «Había un modelo acordado por las administraciones en 2017 que el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León han bloqueado cuando empezaba a dar sus mejores resultados, ya que había proyectos ya redactados para integrar el ferrocarril», ha denucniado.En este tanto, Óscar Puente ha enumerado las actuaciones que se han paralizado como la de San Isidro, la de Arco Ladrillo o los tres pasos de Ariza. Ha recordado, además, como Junta y Ayuntamiento han recurrido la resolución del convenio de integración sobre el que la Audiencia Nacional ha rechazado medidas cautelares, aunque aún no ha entrado en el fondo de la cuestión. «En definitiva, actúa como el perro del hortelano: ni come ni deja comer» porque los que tienen la llave han decidido echar el cerrojo a la ciudad«, ha advertido. Ha confesado, además, que »yo siempre quise una ciudad ambiciosa, que piense en grande y aspire a lo mejor, pero no quise nunca una ciudad condenada eternamente a esperar un soterramiento imposible de más de 2.700 millones de euros, 20 años de ejecución, que limite la capacidad ferroviaria y que es inviable técnicamente«. Más de 20 minutos ha estado el ministro de Transportes y Movilidad sostenible, Óscar Puente, a pleno sol, ajustando cuentas con el alcalde de Valladolid, el popular Jesús Julio Carnero, y también con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Lo ha hecho durante el acto simbólico de arranque de las obras de la nueva estación del ferrocarril de la capital vallisoletana -concretamente de lo que será el aparcamiento subterráneo- un proyecto de 260 millones de euros cuyo arranque simbólico se ha producido este viernes.«Hoy es un gran día para Valladolid, un día histórico», ha señalado al comenzar una alocución en la que ha cargado contra el alcalde, especialmente, y contra el jefe del Ejecutivo autonómico a los que ha acusado de «poner palos en la rueda» tras su oposición a las actuaciones de integración del ferrocarril, en el marco de la Sociedad Alta Velocidad, lo que ha provocado que el Ministerio de por resuelto el convenio y, con ello, el fin de la citada sociedad, de la que forman parte las tres administraciones. El Gobierno municipal (PP y Vox) justifican su negativa a esas obras, incluida la estación que también ha recurrido ante los tribunales, en que harían imposible el soterramiento de las vías, proyecto que siguen defendiendo a pesar del no rotundo del Ministerio.Así que Puente insistió en su ataque a las dos formaciones, momento que dio lugar a la anécdota del acto cuando anunció que iba a hacer una reflexión sobre la afirmación de «liberar a Castilla y León del sanchismo». Justo en ese momento se ha apagado el micrófono con el que se dirigía a los presentes al haberse producido un corte de energía. Tras unos minutos, ha podido continuar con el relato para enumerar la lista de obras que en este momento tiene en marcha su departamento en Castilla y León, algunas con bastante retraso con la Autovía del Duero entre Quintanilla y Tudela de Duero, o la autovía León-Valladolid que finalmente no se construirá en su tramo central. «De que quieren liberar a Valladolid, de los 1.219 millones licitados desde junio de 2018», ha apuntado Puente, para quien lo más llamativo es que «quienes dicen querer liberar a Castilla y León del sanchismo -en alusión a los socios del Gobierno autonómico- acaban de firmar un acuerdo reclamando actuaciones al Gobierno de España que superan los 35.000 millones sólo en el ámbito que dirijo». «Si todo es tan malo ¿por qué piden más? se ha preguntado.Así que les ha preguntado «¿qué van a hacer, qué proyectos e inversiones van a impulsar, piensan hacer algo o solo van a pedir y bloquear». «Esta ciudad y esta comunidad merecen algo, ya no digo algo mejor, sino al menos algo, porque lo que ha traido el sanchismo a Valladolid es tangible, se puede ver y se puede tocar. Lo que está por ver es lo que vaya a traer el mañuequismo y el carnerismo a la comunidad y a la ciudad», ha sentenciado«Primera división» Antes, visiblemente nervioso y emocionado«, como él mismo ha reconocido, algo muy poco habitual en él, Puente ha destacado la importancia de un acto -no había nadie del equipo de Gobierno porque no habían sido invitados, según ha dicho el propio Carnero-, como es el proyecto de la estación de Valladolid, »la que la ciudad necesita para jugar en la «primera división» de las ciudades españolas, con un nuevo nodo ferroviario a nivel nacional y un punto estratégico que vertebrará la red ferroviaria hacia el norte, noroeste, sur y este, manteniendo la estación en el centro y transformando el entorno urbano. «La mejor estación no es la que desaparece sino la que conecta, integra y genera ciudad a su alrededor. No la que alimente un debate sino la que lo resuelve y esta lo hace, ha vuelto a señalar en referencia al soterramiento.A partir de ahí, el ministro de Transportes, que durante ocho años (hasta 2019) fue alcalde de Valladolid, dirigió su mensaje a reprochar a su sucesor. Jesús Julio Carnero, el bloqueo de los proyectos de integración del ferrocarril a su paso por la ciudad. «Valladolid ya había tomado una decisión», ha insistido, porque «había un convenio, una planificación y una financiación». En este sentido se ha referido al convenio con actuaciones por importe de 481 millones de euros, de los cuales 182 correspondían a Adif y 299 a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad. «Había un modelo acordado por las administraciones en 2017 que el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León han bloqueado cuando empezaba a dar sus mejores resultados, ya que había proyectos ya redactados para integrar el ferrocarril», ha denucniado.En este tanto, Óscar Puente ha enumerado las actuaciones que se han paralizado como la de San Isidro, la de Arco Ladrillo o los tres pasos de Ariza. Ha recordado, además, como Junta y Ayuntamiento han recurrido la resolución del convenio de integración sobre el que la Audiencia Nacional ha rechazado medidas cautelares, aunque aún no ha entrado en el fondo de la cuestión. «En definitiva, actúa como el perro del hortelano: ni come ni deja comer» porque los que tienen la llave han decidido echar el cerrojo a la ciudad«, ha advertido. Ha confesado, además, que »yo siempre quise una ciudad ambiciosa, que piense en grande y aspire a lo mejor, pero no quise nunca una ciudad condenada eternamente a esperar un soterramiento imposible de más de 2.700 millones de euros, 20 años de ejecución, que limite la capacidad ferroviaria y que es inviable técnicamente«. Más de 20 minutos ha estado el ministro de Transportes y Movilidad sostenible, Óscar Puente, a pleno sol, ajustando cuentas con el alcalde de Valladolid, el popular Jesús Julio Carnero, y también con el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. Lo ha hecho durante el acto simbólico de arranque de las obras de la nueva estación del ferrocarril de la capital vallisoletana -concretamente de lo que será el aparcamiento subterráneo- un proyecto de 260 millones de euros cuyo arranque simbólico se ha producido este viernes.«Hoy es un gran día para Valladolid, un día histórico», ha señalado al comenzar una alocución en la que ha cargado contra el alcalde, especialmente, y contra el jefe del Ejecutivo autonómico a los que ha acusado de «poner palos en la rueda» tras su oposición a las actuaciones de integración del ferrocarril, en el marco de la Sociedad Alta Velocidad, lo que ha provocado que el Ministerio de por resuelto el convenio y, con ello, el fin de la citada sociedad, de la que forman parte las tres administraciones. El Gobierno municipal (PP y Vox) justifican su negativa a esas obras, incluida la estación que también ha recurrido ante los tribunales, en que harían imposible el soterramiento de las vías, proyecto que siguen defendiendo a pesar del no rotundo del Ministerio.Así que Puente insistió en su ataque a las dos formaciones, momento que dio lugar a la anécdota del acto cuando anunció que iba a hacer una reflexión sobre la afirmación de «liberar a Castilla y León del sanchismo». Justo en ese momento se ha apagado el micrófono con el que se dirigía a los presentes al haberse producido un corte de energía. Tras unos minutos, ha podido continuar con el relato para enumerar la lista de obras que en este momento tiene en marcha su departamento en Castilla y León, algunas con bastante retraso con la Autovía del Duero entre Quintanilla y Tudela de Duero, o la autovía León-Valladolid que finalmente no se construirá en su tramo central. «De que quieren liberar a Valladolid, de los 1.219 millones licitados desde junio de 2018», ha apuntado Puente, para quien lo más llamativo es que «quienes dicen querer liberar a Castilla y León del sanchismo -en alusión a los socios del Gobierno autonómico- acaban de firmar un acuerdo reclamando actuaciones al Gobierno de España que superan los 35.000 millones sólo en el ámbito que dirijo». «Si todo es tan malo ¿por qué piden más? se ha preguntado.Así que les ha preguntado «¿qué van a hacer, qué proyectos e inversiones van a impulsar, piensan hacer algo o solo van a pedir y bloquear». «Esta ciudad y esta comunidad merecen algo, ya no digo algo mejor, sino al menos algo, porque lo que ha traido el sanchismo a Valladolid es tangible, se puede ver y se puede tocar. Lo que está por ver es lo que vaya a traer el mañuequismo y el carnerismo a la comunidad y a la ciudad», ha sentenciado«Primera división» Antes, visiblemente nervioso y emocionado«, como él mismo ha reconocido, algo muy poco habitual en él, Puente ha destacado la importancia de un acto -no había nadie del equipo de Gobierno porque no habían sido invitados, según ha dicho el propio Carnero-, como es el proyecto de la estación de Valladolid, »la que la ciudad necesita para jugar en la «primera división» de las ciudades españolas, con un nuevo nodo ferroviario a nivel nacional y un punto estratégico que vertebrará la red ferroviaria hacia el norte, noroeste, sur y este, manteniendo la estación en el centro y transformando el entorno urbano. «La mejor estación no es la que desaparece sino la que conecta, integra y genera ciudad a su alrededor. No la que alimente un debate sino la que lo resuelve y esta lo hace, ha vuelto a señalar en referencia al soterramiento.A partir de ahí, el ministro de Transportes, que durante ocho años (hasta 2019) fue alcalde de Valladolid, dirigió su mensaje a reprochar a su sucesor. Jesús Julio Carnero, el bloqueo de los proyectos de integración del ferrocarril a su paso por la ciudad. «Valladolid ya había tomado una decisión», ha insistido, porque «había un convenio, una planificación y una financiación». En este sentido se ha referido al convenio con actuaciones por importe de 481 millones de euros, de los cuales 182 correspondían a Adif y 299 a la Sociedad Valladolid Alta Velocidad. «Había un modelo acordado por las administraciones en 2017 que el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León han bloqueado cuando empezaba a dar sus mejores resultados, ya que había proyectos ya redactados para integrar el ferrocarril», ha denucniado.En este tanto, Óscar Puente ha enumerado las actuaciones que se han paralizado como la de San Isidro, la de Arco Ladrillo o los tres pasos de Ariza. Ha recordado, además, como Junta y Ayuntamiento han recurrido la resolución del convenio de integración sobre el que la Audiencia Nacional ha rechazado medidas cautelares, aunque aún no ha entrado en el fondo de la cuestión. «En definitiva, actúa como el perro del hortelano: ni come ni deja comer» porque los que tienen la llave han decidido echar el cerrojo a la ciudad«, ha advertido. Ha confesado, además, que »yo siempre quise una ciudad ambiciosa, que piense en grande y aspire a lo mejor, pero no quise nunca una ciudad condenada eternamente a esperar un soterramiento imposible de más de 2.700 millones de euros, 20 años de ejecución, que limite la capacidad ferroviaria y que es inviable técnicamente«. RSS de noticias de espana
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