Eric Pujante, de 68 años, y su mujer Brigitte Alcón, de 67, estaban dando clases de español en Nimes en 2024 cuando su profesora les comentó que tenían la posibilidad de obtener la nacionalidad española gracias a la ley de nietos. Para ambos, esta opción se convirtió en la oportunidad de poder cerrar un círculo familiar y personal y cicatrizar para siempre unas heridas que abrió la Guerra Civil y que, para ellos, ambos nietos de exiliados murcianos, seguían abiertas en el silencio de sus abuelos, que jamás hablaron ni del conflicto ni de España, y en la pena de sus padres, que también obviaron cualquier referencia al país de origen de sus antepasados, porque les recordaba el dolor que ellos sentían al aludir a él. “Para nosotros obtener la nacionalidad española es un acto simbólico, es una forma de dedicarles nuestra nacionalidad a ellos, que tuvieron que ir al destierro y perdieron el contacto con sus raíces, bueno, lo perdieron todo”, explica Pujante, muy emocionado.
El matrimonio, que pasa varias temporadas en Sevilla, se pregunta por qué no se cuestionó su voto en las elecciones andaluzas y seis meses después se le priva de él en las generales
Eric Pujante, de 68 años, y su mujer Brigitte Alcón, de 67, estaban dando clases de español en Nimes en 2024 cuando su profesora les comentó que tenían la posibilidad de obtener la nacionalidad española gracias a la ley de nietos. Para ambos, esta opción se convirtió en la oportunidad de poder cerrar un círculo familiar y personal y cicatrizar para siempre unas heridas que abrió la Guerra Civil y que, para ellos, ambos nietos de exiliados murcianos, seguían abiertas en el silencio de sus abuelos, que jamás hablaron ni del conflicto ni de España, y en la pena de sus padres, que también obviaron cualquier referencia al país de origen de sus antepasados, porque les recordaba el dolor que ellos sentían al aludir a él. “Para nosotros obtener la nacionalidad española es un acto simbólico, es una forma de dedicarles nuestra nacionalidad a ellos, que tuvieron que ir al destierro y perdieron el contacto con sus raíces, bueno, lo perdieron todo”, explica Pujante, muy emocionado.
Feed MRSS-S Noticias
