El Betis tiene por delante un final de temporada con frentes abiertos en LaLiga y la Europa League, lo que provoca que los debates sobre la nota al equipo se posponga unas semanas. Eso sí, el CEO, Ramón Alarcón , sí defendió la planificación realizada en los dos últimos mercados, la que considera óptima para que el equipo verdiblanco alcance los objetivos marcados por los dirigentes.«En verano con Antony y Amrabat apuramos el límite salarial. Luego hay que buscar un delantero que mejore lo que tenemos. El cuerpo técnico y el director deportivo prefirieron un jugador con pie, por dentro y se trajo a Fidalgo. No teníamos más fichas y no se pudo traer al delantero. Hacemos todo para mejorar el equipo, pero creemos que el plantel que tenemos es suficiente para conseguir los logros y esperemos que así sea», aseguró Alarcón en Radio Sevilla.«Lo que ha venido era lo que necesitábamos, aunque el rendimiento de algún jugador ha podido no ser el adecuado, sí. Puede ser la adaptación, los contextos o que no elegimos la persona adecuada. Recuerdo el fichaje de Abner, que fue mi primer fichaje junto a Antonio Cordón. Fuimos a Brasil y me encontré a un niño, agarrado a su novia… El primer día falló un gol a puerta vacía, ante 50.000 personas… Manuel me decía que tenía potencial, salió del Betis y ha llegado a la selección brasileña. Vamos a esperar a final de año, pero en las decisiones hemos seguido la planificación ciega que hicimos. Algunos han funcionado más o menos, pero ningún suspenso», añadió el CEO sobre el rendimiento de los refuerzos.Además, Alarcón volvió a justificar la apuesta por Fidalgo en enero. «En ocasiones uno se tiene que adaptar a la situación. Para la aceleración de Fidalgo tuvo que ver la lesión de Gio, es evidente. Las decisiones no son del entrenador, se consensúan y fue de la comisión deportiva. Entendíamos que el Betis necesitaba un perfil más de Fidalgo, teníamos tres delanteros, solemos jugar con uno y teníamos 3+1. Bakambu, Chimy y el Cucho más Aitor», indicó el CEO, que aseguró que, aunque tienen vigilado el mercado, aún no han cerrado incorporaciones: «No hay ningún movimiento hecho para el año que viene, quedan seis semanas para acabar la temporada. Vamos a terminar el trabajo y ya tendremos un verano largo».Sí dejó claro Alarcón, que el Betis seguirá necesitando generar plusvalías con las ventas de futbolistas, aunque ese asunto también se tenga parado hasta que finalice la temporada. «Un club como el Betis debe tener beneficios por venta de jugadores. Nuestra idea es que ningún jugador está en venta, pero lógicamente, si a un jugador le supone una mejora se entiende, como fue lo de Johnny en verano. Lo Celso fue más ruido que otra cosa, no llegó nada ni planteó que quería marcharse. Se sentía con fuerzas de a través del Betis jugar el Mundial. Todos los años hay que generar plusvalías, salen activos, que suelen ser jugadores buenos y hay que reemplazarlos. Luego hay jugadores que por los motivos que sean no se adaptan al plantel y hay que reemplazarlos. Ésa es la dificultad del trabajo del área deportiva e intentaremos hacerlo de la mejor manera posible. Los clubes de fútbol tiene procesos de regeneración todos los años», comentó Alarcón, anticipando otro verano con movimientos de entradas y salidas en la planificación bética. El Betis tiene por delante un final de temporada con frentes abiertos en LaLiga y la Europa League, lo que provoca que los debates sobre la nota al equipo se posponga unas semanas. Eso sí, el CEO, Ramón Alarcón , sí defendió la planificación realizada en los dos últimos mercados, la que considera óptima para que el equipo verdiblanco alcance los objetivos marcados por los dirigentes.«En verano con Antony y Amrabat apuramos el límite salarial. Luego hay que buscar un delantero que mejore lo que tenemos. El cuerpo técnico y el director deportivo prefirieron un jugador con pie, por dentro y se trajo a Fidalgo. No teníamos más fichas y no se pudo traer al delantero. Hacemos todo para mejorar el equipo, pero creemos que el plantel que tenemos es suficiente para conseguir los logros y esperemos que así sea», aseguró Alarcón en Radio Sevilla.«Lo que ha venido era lo que necesitábamos, aunque el rendimiento de algún jugador ha podido no ser el adecuado, sí. Puede ser la adaptación, los contextos o que no elegimos la persona adecuada. Recuerdo el fichaje de Abner, que fue mi primer fichaje junto a Antonio Cordón. Fuimos a Brasil y me encontré a un niño, agarrado a su novia… El primer día falló un gol a puerta vacía, ante 50.000 personas… Manuel me decía que tenía potencial, salió del Betis y ha llegado a la selección brasileña. Vamos a esperar a final de año, pero en las decisiones hemos seguido la planificación ciega que hicimos. Algunos han funcionado más o menos, pero ningún suspenso», añadió el CEO sobre el rendimiento de los refuerzos.Además, Alarcón volvió a justificar la apuesta por Fidalgo en enero. «En ocasiones uno se tiene que adaptar a la situación. Para la aceleración de Fidalgo tuvo que ver la lesión de Gio, es evidente. Las decisiones no son del entrenador, se consensúan y fue de la comisión deportiva. Entendíamos que el Betis necesitaba un perfil más de Fidalgo, teníamos tres delanteros, solemos jugar con uno y teníamos 3+1. Bakambu, Chimy y el Cucho más Aitor», indicó el CEO, que aseguró que, aunque tienen vigilado el mercado, aún no han cerrado incorporaciones: «No hay ningún movimiento hecho para el año que viene, quedan seis semanas para acabar la temporada. Vamos a terminar el trabajo y ya tendremos un verano largo».Sí dejó claro Alarcón, que el Betis seguirá necesitando generar plusvalías con las ventas de futbolistas, aunque ese asunto también se tenga parado hasta que finalice la temporada. «Un club como el Betis debe tener beneficios por venta de jugadores. Nuestra idea es que ningún jugador está en venta, pero lógicamente, si a un jugador le supone una mejora se entiende, como fue lo de Johnny en verano. Lo Celso fue más ruido que otra cosa, no llegó nada ni planteó que quería marcharse. Se sentía con fuerzas de a través del Betis jugar el Mundial. Todos los años hay que generar plusvalías, salen activos, que suelen ser jugadores buenos y hay que reemplazarlos. Luego hay jugadores que por los motivos que sean no se adaptan al plantel y hay que reemplazarlos. Ésa es la dificultad del trabajo del área deportiva e intentaremos hacerlo de la mejor manera posible. Los clubes de fútbol tiene procesos de regeneración todos los años», comentó Alarcón, anticipando otro verano con movimientos de entradas y salidas en la planificación bética. El Betis tiene por delante un final de temporada con frentes abiertos en LaLiga y la Europa League, lo que provoca que los debates sobre la nota al equipo se posponga unas semanas. Eso sí, el CEO, Ramón Alarcón , sí defendió la planificación realizada en los dos últimos mercados, la que considera óptima para que el equipo verdiblanco alcance los objetivos marcados por los dirigentes.«En verano con Antony y Amrabat apuramos el límite salarial. Luego hay que buscar un delantero que mejore lo que tenemos. El cuerpo técnico y el director deportivo prefirieron un jugador con pie, por dentro y se trajo a Fidalgo. No teníamos más fichas y no se pudo traer al delantero. Hacemos todo para mejorar el equipo, pero creemos que el plantel que tenemos es suficiente para conseguir los logros y esperemos que así sea», aseguró Alarcón en Radio Sevilla.«Lo que ha venido era lo que necesitábamos, aunque el rendimiento de algún jugador ha podido no ser el adecuado, sí. Puede ser la adaptación, los contextos o que no elegimos la persona adecuada. Recuerdo el fichaje de Abner, que fue mi primer fichaje junto a Antonio Cordón. Fuimos a Brasil y me encontré a un niño, agarrado a su novia… El primer día falló un gol a puerta vacía, ante 50.000 personas… Manuel me decía que tenía potencial, salió del Betis y ha llegado a la selección brasileña. Vamos a esperar a final de año, pero en las decisiones hemos seguido la planificación ciega que hicimos. Algunos han funcionado más o menos, pero ningún suspenso», añadió el CEO sobre el rendimiento de los refuerzos.Además, Alarcón volvió a justificar la apuesta por Fidalgo en enero. «En ocasiones uno se tiene que adaptar a la situación. Para la aceleración de Fidalgo tuvo que ver la lesión de Gio, es evidente. Las decisiones no son del entrenador, se consensúan y fue de la comisión deportiva. Entendíamos que el Betis necesitaba un perfil más de Fidalgo, teníamos tres delanteros, solemos jugar con uno y teníamos 3+1. Bakambu, Chimy y el Cucho más Aitor», indicó el CEO, que aseguró que, aunque tienen vigilado el mercado, aún no han cerrado incorporaciones: «No hay ningún movimiento hecho para el año que viene, quedan seis semanas para acabar la temporada. Vamos a terminar el trabajo y ya tendremos un verano largo».Sí dejó claro Alarcón, que el Betis seguirá necesitando generar plusvalías con las ventas de futbolistas, aunque ese asunto también se tenga parado hasta que finalice la temporada. «Un club como el Betis debe tener beneficios por venta de jugadores. Nuestra idea es que ningún jugador está en venta, pero lógicamente, si a un jugador le supone una mejora se entiende, como fue lo de Johnny en verano. Lo Celso fue más ruido que otra cosa, no llegó nada ni planteó que quería marcharse. Se sentía con fuerzas de a través del Betis jugar el Mundial. Todos los años hay que generar plusvalías, salen activos, que suelen ser jugadores buenos y hay que reemplazarlos. Luego hay jugadores que por los motivos que sean no se adaptan al plantel y hay que reemplazarlos. Ésa es la dificultad del trabajo del área deportiva e intentaremos hacerlo de la mejor manera posible. Los clubes de fútbol tiene procesos de regeneración todos los años», comentó Alarcón, anticipando otro verano con movimientos de entradas y salidas en la planificación bética. RSS de noticias de deportes
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