Estreno con derrota para Luis García Plaza. El Sevilla FC acumula en Oviedo ya tres partidos sin puntuar y se acerca a los puestos de descenso, del que sólo los separan dos puntos. A la falta de recursos del conjunto hispalense se le sumó el nefasto arbitraje que recibió en el Carlos Tartiere, en el que tuvo que jugar más de 50 minutos con un jugador menos. Nianzou vio la roja en el minuto 38, mientras que Hernández Hernández perdonó la expulsión a Viñas, autor del único gol del encuentro, unos minutos antes tras una dura entrada sobre Sow.Al Sevilla se le pudo ver más ordenado, pero también más cobarde. Demasiado metidos atrás en la segunda mitad, apenas tuvieron presencia en campo contrario con un Real Oviedo mordiendo, tal y como las circunstancias se lo reclamaban. Mucho tiempo ha tenido el Sevilla FC para analizar todos los escenarios apocalípticos que podrían darse si se volvía a dar el batacazo en Oviedo. Han pasado dos semanas desde que aquella amarguísima derrota ante el Valencia le costara el puesto a Matías Almeyda. Los sevillistas no son ajenos a estas situaciones, están acostumbrados al baile de entrenadores, pero en esta ocasión ha sido algo más amarga por la precipitación de la decisión y por lo querido que era el Pelado dentro del vestuario. Luis García Plaza ha tenido que trabajar mucho a contrarreloj, tanto en lo táctico como en lo mental. En Nervión últimamente se necesita mucha psicología, pero lo más balsámico de todo es una victoria. Para llegar a ella, el técnico madrileño confeccionó su once con la vuelta de Mendy a la titularidad y la alineación de Oso por delante de Suazo. Vargas también partió como titular, mientras que Juanlu jugó más adelantado. Real Oviedo Aarón; Nacho Vidal, Dani Calvo, Bailly, Javi López; Sibo, Fonseca; Thiago, Ilyas; Fede Viñas y Alberto Reina. Sevilla FC Vlachodimos; Carmona (Castrín, m.46), Nianzou, Kike Salas, Oso (Suazo, m.72); Gudelj, Mendy (Isaac, m.72), Sow (Manu Bueno, m. 46); Juanlu, Vargas (Ejuke, m.79) y Akor. Goles 1-0. m.33: Viñas. Árbitro Hernández Hernández (Comité Canario)Ambos equipos se plantaron sobre el césped sabiendo de la importancia de los tres puntos para ambos. Será por eso que todos los implicados evitaban jugar por el centro del campo, sin querer enfangarse y buscando atacar por los lados. Mucho respeto por ambas partes, lo que se tradujo en poquitas opciones de cara a portería, al menos durante los primeros minutos del partido. En el primer cuarto, Hernández Hernández perdonó la expulsión a Fede Viñas tras un pisotón a Sow, una decisión que acarrearía consecuencias para los visitantes sólo un rato más tarde. No tuvo su mejor tarde el canario.Superado este trance. Se pudo ver la mano de Luis García Plaza, el equipo se dedicaba a dar pases sencillos, directos y sin complicaciones. Algunos detalles tácticos no muy bien ejecutados que, con más trabajo conjunto, puede que doten al equipo hispalense de más recursos de los que ha tenido hasta ahora. La ocasión más clara del partido se dio rozando la media hora y por parte de Nianzou. El central remató de cabeza y el balón se marchó por muy poco. No obstante el gol llegó a los tres minutos y por parte de Fede Viñas. Un saque de esquina, que supo aprovechar con la cabeza, gracias a la facilidad que le ofreció, precisamente, Nianzou. 50 goles en contra en 30 encuentros, un dato escalofriante para los sevillistas, que explica la situación que está atravesando. Se vino arriba el equipo local, que empezó a buscar la portería de Vlachodimos con más seriedad. El colegiado quiso ayudar y expulsó a Nianzou tras una entrada a Viñas, al considerar que el delantero era el último hombres, a pesar de no tener controlado el esférico. Del Cerro Grande desde el VAR validó la roja del colegiado y el Sevilla se veía con uno menos y con un gol en contra. Feo, muy feo. Los de Almada aprovecharon la coyuntura para soltarse más en ataque y empezaron a meter presión en el área sevillista. Gudelj retrasó su posición para ocupar el puesto de Nianzou, al menos hasta que en el descanso el técnico retocara el planteamiento. Cuando García Plaza hablaba de que dentro de un partido hay muchos minipartidos, no se podía imaginar la cantidad de situaciones en la que puede meterse, y no salir airoso, este Sevilla en apenas 45 minutos. Al borde del final de la primera mitad, Sow volvió a recibir otro pisotón en el tobillo, esta vez fue Sibo, que no fue ni apercibido por la acción. Minutos para Manu BuenoEn la segunda mitad, García Plaza insertó a Castrín por Carmona y a Manu Bueno por Sow, que acabó muy dolorido por los pisotones. El Real Oviedo salió al terreno de juego con la misma intensidad con la que se había marchado al descanso. El subidón de ir por delante, la ventaja numérica y el apoyo de su campo les dieron alas. El aviso más serio del cuadro asturiano salió de las botas de Nacho Vidal, que se adentró en el área sevillista para empujar un balón que se marchó por el larguero. Quiso meter piernas frescas García Plaza dando minutos a Suazo e Isaac por Oso y Mendy. El Sevilla no había generado absolutamente nada en la segunda mitad, el desgaste de estar con uno menos les lastraba y el equipo al completo se encerró atrás a verlas venir. García Plaza tiró la línea defensiva tan atrás, que a su equipo le costaba mucho llegar al área rival. Por el contrario, los de Almada sí campaban a sus anchas por delante de Vlachodimos y estuvieron muy cerca estuvo de ampliar la distancia en el 76. Cuando el guardameta sevillista tuvo que intervenir tras una gran volea de Cazorla dentro del área.Ni consiguiendo dos saques de esquina, los blanquirrojos lograron sacar una oportunidad clara en el área de Escandell. Tampoco consiguió empatar Gudelj con una falta al borde del área que mandó desviada por poco. Debe apuntar bien García Plaza la inoperancia del equipo ante este tipo de acciones a balón parado y ponerle deberes extra. El último cambio sevillista fue la entrada de Ejuke, que estuvo a punto de dar la jugada del empate. El nigeriano cabalgó por el lateral hasta plantarse en área rival, pero Akor no pudo llegar a tiempo para materializar el gol.Derrota muy condicionada por el arbitraje, pero derrota al fin y al cambo. Luis García Plaza tendrá otra oportunidad para convencer a los suyos la semana que viene ante, ni más ni menos el Atlético de Madrid. Estreno con derrota para Luis García Plaza. El Sevilla FC acumula en Oviedo ya tres partidos sin puntuar y se acerca a los puestos de descenso, del que sólo los separan dos puntos. A la falta de recursos del conjunto hispalense se le sumó el nefasto arbitraje que recibió en el Carlos Tartiere, en el que tuvo que jugar más de 50 minutos con un jugador menos. Nianzou vio la roja en el minuto 38, mientras que Hernández Hernández perdonó la expulsión a Viñas, autor del único gol del encuentro, unos minutos antes tras una dura entrada sobre Sow.Al Sevilla se le pudo ver más ordenado, pero también más cobarde. Demasiado metidos atrás en la segunda mitad, apenas tuvieron presencia en campo contrario con un Real Oviedo mordiendo, tal y como las circunstancias se lo reclamaban. Mucho tiempo ha tenido el Sevilla FC para analizar todos los escenarios apocalípticos que podrían darse si se volvía a dar el batacazo en Oviedo. Han pasado dos semanas desde que aquella amarguísima derrota ante el Valencia le costara el puesto a Matías Almeyda. Los sevillistas no son ajenos a estas situaciones, están acostumbrados al baile de entrenadores, pero en esta ocasión ha sido algo más amarga por la precipitación de la decisión y por lo querido que era el Pelado dentro del vestuario. Luis García Plaza ha tenido que trabajar mucho a contrarreloj, tanto en lo táctico como en lo mental. En Nervión últimamente se necesita mucha psicología, pero lo más balsámico de todo es una victoria. Para llegar a ella, el técnico madrileño confeccionó su once con la vuelta de Mendy a la titularidad y la alineación de Oso por delante de Suazo. Vargas también partió como titular, mientras que Juanlu jugó más adelantado. Real Oviedo Aarón; Nacho Vidal, Dani Calvo, Bailly, Javi López; Sibo, Fonseca; Thiago, Ilyas; Fede Viñas y Alberto Reina. Sevilla FC Vlachodimos; Carmona (Castrín, m.46), Nianzou, Kike Salas, Oso (Suazo, m.72); Gudelj, Mendy (Isaac, m.72), Sow (Manu Bueno, m. 46); Juanlu, Vargas (Ejuke, m.79) y Akor. Goles 1-0. m.33: Viñas. Árbitro Hernández Hernández (Comité Canario)Ambos equipos se plantaron sobre el césped sabiendo de la importancia de los tres puntos para ambos. Será por eso que todos los implicados evitaban jugar por el centro del campo, sin querer enfangarse y buscando atacar por los lados. Mucho respeto por ambas partes, lo que se tradujo en poquitas opciones de cara a portería, al menos durante los primeros minutos del partido. En el primer cuarto, Hernández Hernández perdonó la expulsión a Fede Viñas tras un pisotón a Sow, una decisión que acarrearía consecuencias para los visitantes sólo un rato más tarde. No tuvo su mejor tarde el canario.Superado este trance. Se pudo ver la mano de Luis García Plaza, el equipo se dedicaba a dar pases sencillos, directos y sin complicaciones. Algunos detalles tácticos no muy bien ejecutados que, con más trabajo conjunto, puede que doten al equipo hispalense de más recursos de los que ha tenido hasta ahora. La ocasión más clara del partido se dio rozando la media hora y por parte de Nianzou. El central remató de cabeza y el balón se marchó por muy poco. No obstante el gol llegó a los tres minutos y por parte de Fede Viñas. Un saque de esquina, que supo aprovechar con la cabeza, gracias a la facilidad que le ofreció, precisamente, Nianzou. 50 goles en contra en 30 encuentros, un dato escalofriante para los sevillistas, que explica la situación que está atravesando. Se vino arriba el equipo local, que empezó a buscar la portería de Vlachodimos con más seriedad. El colegiado quiso ayudar y expulsó a Nianzou tras una entrada a Viñas, al considerar que el delantero era el último hombres, a pesar de no tener controlado el esférico. Del Cerro Grande desde el VAR validó la roja del colegiado y el Sevilla se veía con uno menos y con un gol en contra. Feo, muy feo. Los de Almada aprovecharon la coyuntura para soltarse más en ataque y empezaron a meter presión en el área sevillista. Gudelj retrasó su posición para ocupar el puesto de Nianzou, al menos hasta que en el descanso el técnico retocara el planteamiento. Cuando García Plaza hablaba de que dentro de un partido hay muchos minipartidos, no se podía imaginar la cantidad de situaciones en la que puede meterse, y no salir airoso, este Sevilla en apenas 45 minutos. Al borde del final de la primera mitad, Sow volvió a recibir otro pisotón en el tobillo, esta vez fue Sibo, que no fue ni apercibido por la acción. Minutos para Manu BuenoEn la segunda mitad, García Plaza insertó a Castrín por Carmona y a Manu Bueno por Sow, que acabó muy dolorido por los pisotones. El Real Oviedo salió al terreno de juego con la misma intensidad con la que se había marchado al descanso. El subidón de ir por delante, la ventaja numérica y el apoyo de su campo les dieron alas. El aviso más serio del cuadro asturiano salió de las botas de Nacho Vidal, que se adentró en el área sevillista para empujar un balón que se marchó por el larguero. Quiso meter piernas frescas García Plaza dando minutos a Suazo e Isaac por Oso y Mendy. El Sevilla no había generado absolutamente nada en la segunda mitad, el desgaste de estar con uno menos les lastraba y el equipo al completo se encerró atrás a verlas venir. García Plaza tiró la línea defensiva tan atrás, que a su equipo le costaba mucho llegar al área rival. Por el contrario, los de Almada sí campaban a sus anchas por delante de Vlachodimos y estuvieron muy cerca estuvo de ampliar la distancia en el 76. Cuando el guardameta sevillista tuvo que intervenir tras una gran volea de Cazorla dentro del área.Ni consiguiendo dos saques de esquina, los blanquirrojos lograron sacar una oportunidad clara en el área de Escandell. Tampoco consiguió empatar Gudelj con una falta al borde del área que mandó desviada por poco. Debe apuntar bien García Plaza la inoperancia del equipo ante este tipo de acciones a balón parado y ponerle deberes extra. El último cambio sevillista fue la entrada de Ejuke, que estuvo a punto de dar la jugada del empate. El nigeriano cabalgó por el lateral hasta plantarse en área rival, pero Akor no pudo llegar a tiempo para materializar el gol.Derrota muy condicionada por el arbitraje, pero derrota al fin y al cambo. Luis García Plaza tendrá otra oportunidad para convencer a los suyos la semana que viene ante, ni más ni menos el Atlético de Madrid. Estreno con derrota para Luis García Plaza. El Sevilla FC acumula en Oviedo ya tres partidos sin puntuar y se acerca a los puestos de descenso, del que sólo los separan dos puntos. A la falta de recursos del conjunto hispalense se le sumó el nefasto arbitraje que recibió en el Carlos Tartiere, en el que tuvo que jugar más de 50 minutos con un jugador menos. Nianzou vio la roja en el minuto 38, mientras que Hernández Hernández perdonó la expulsión a Viñas, autor del único gol del encuentro, unos minutos antes tras una dura entrada sobre Sow.Al Sevilla se le pudo ver más ordenado, pero también más cobarde. Demasiado metidos atrás en la segunda mitad, apenas tuvieron presencia en campo contrario con un Real Oviedo mordiendo, tal y como las circunstancias se lo reclamaban. Mucho tiempo ha tenido el Sevilla FC para analizar todos los escenarios apocalípticos que podrían darse si se volvía a dar el batacazo en Oviedo. Han pasado dos semanas desde que aquella amarguísima derrota ante el Valencia le costara el puesto a Matías Almeyda. Los sevillistas no son ajenos a estas situaciones, están acostumbrados al baile de entrenadores, pero en esta ocasión ha sido algo más amarga por la precipitación de la decisión y por lo querido que era el Pelado dentro del vestuario. Luis García Plaza ha tenido que trabajar mucho a contrarreloj, tanto en lo táctico como en lo mental. En Nervión últimamente se necesita mucha psicología, pero lo más balsámico de todo es una victoria. Para llegar a ella, el técnico madrileño confeccionó su once con la vuelta de Mendy a la titularidad y la alineación de Oso por delante de Suazo. Vargas también partió como titular, mientras que Juanlu jugó más adelantado. Real Oviedo Aarón; Nacho Vidal, Dani Calvo, Bailly, Javi López; Sibo, Fonseca; Thiago, Ilyas; Fede Viñas y Alberto Reina. Sevilla FC Vlachodimos; Carmona (Castrín, m.46), Nianzou, Kike Salas, Oso (Suazo, m.72); Gudelj, Mendy (Isaac, m.72), Sow (Manu Bueno, m. 46); Juanlu, Vargas (Ejuke, m.79) y Akor. Goles 1-0. m.33: Viñas. Árbitro Hernández Hernández (Comité Canario)Ambos equipos se plantaron sobre el césped sabiendo de la importancia de los tres puntos para ambos. Será por eso que todos los implicados evitaban jugar por el centro del campo, sin querer enfangarse y buscando atacar por los lados. Mucho respeto por ambas partes, lo que se tradujo en poquitas opciones de cara a portería, al menos durante los primeros minutos del partido. En el primer cuarto, Hernández Hernández perdonó la expulsión a Fede Viñas tras un pisotón a Sow, una decisión que acarrearía consecuencias para los visitantes sólo un rato más tarde. No tuvo su mejor tarde el canario.Superado este trance. Se pudo ver la mano de Luis García Plaza, el equipo se dedicaba a dar pases sencillos, directos y sin complicaciones. Algunos detalles tácticos no muy bien ejecutados que, con más trabajo conjunto, puede que doten al equipo hispalense de más recursos de los que ha tenido hasta ahora. La ocasión más clara del partido se dio rozando la media hora y por parte de Nianzou. El central remató de cabeza y el balón se marchó por muy poco. No obstante el gol llegó a los tres minutos y por parte de Fede Viñas. Un saque de esquina, que supo aprovechar con la cabeza, gracias a la facilidad que le ofreció, precisamente, Nianzou. 50 goles en contra en 30 encuentros, un dato escalofriante para los sevillistas, que explica la situación que está atravesando. Se vino arriba el equipo local, que empezó a buscar la portería de Vlachodimos con más seriedad. El colegiado quiso ayudar y expulsó a Nianzou tras una entrada a Viñas, al considerar que el delantero era el último hombres, a pesar de no tener controlado el esférico. Del Cerro Grande desde el VAR validó la roja del colegiado y el Sevilla se veía con uno menos y con un gol en contra. Feo, muy feo. Los de Almada aprovecharon la coyuntura para soltarse más en ataque y empezaron a meter presión en el área sevillista. Gudelj retrasó su posición para ocupar el puesto de Nianzou, al menos hasta que en el descanso el técnico retocara el planteamiento. Cuando García Plaza hablaba de que dentro de un partido hay muchos minipartidos, no se podía imaginar la cantidad de situaciones en la que puede meterse, y no salir airoso, este Sevilla en apenas 45 minutos. Al borde del final de la primera mitad, Sow volvió a recibir otro pisotón en el tobillo, esta vez fue Sibo, que no fue ni apercibido por la acción. Minutos para Manu BuenoEn la segunda mitad, García Plaza insertó a Castrín por Carmona y a Manu Bueno por Sow, que acabó muy dolorido por los pisotones. El Real Oviedo salió al terreno de juego con la misma intensidad con la que se había marchado al descanso. El subidón de ir por delante, la ventaja numérica y el apoyo de su campo les dieron alas. El aviso más serio del cuadro asturiano salió de las botas de Nacho Vidal, que se adentró en el área sevillista para empujar un balón que se marchó por el larguero. Quiso meter piernas frescas García Plaza dando minutos a Suazo e Isaac por Oso y Mendy. El Sevilla no había generado absolutamente nada en la segunda mitad, el desgaste de estar con uno menos les lastraba y el equipo al completo se encerró atrás a verlas venir. García Plaza tiró la línea defensiva tan atrás, que a su equipo le costaba mucho llegar al área rival. Por el contrario, los de Almada sí campaban a sus anchas por delante de Vlachodimos y estuvieron muy cerca estuvo de ampliar la distancia en el 76. Cuando el guardameta sevillista tuvo que intervenir tras una gran volea de Cazorla dentro del área.Ni consiguiendo dos saques de esquina, los blanquirrojos lograron sacar una oportunidad clara en el área de Escandell. Tampoco consiguió empatar Gudelj con una falta al borde del área que mandó desviada por poco. Debe apuntar bien García Plaza la inoperancia del equipo ante este tipo de acciones a balón parado y ponerle deberes extra. El último cambio sevillista fue la entrada de Ejuke, que estuvo a punto de dar la jugada del empate. El nigeriano cabalgó por el lateral hasta plantarse en área rival, pero Akor no pudo llegar a tiempo para materializar el gol.Derrota muy condicionada por el arbitraje, pero derrota al fin y al cambo. Luis García Plaza tendrá otra oportunidad para convencer a los suyos la semana que viene ante, ni más ni menos el Atlético de Madrid. RSS de noticias de deportes
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