Hacia el final del espectáculo, faltarían unos 15 minutos para que terminara, un espectador de la primera fila abandonó la sala. Para hacerlo, tuvo que caminar por el borde del escenario, donde se encontraban los dos artistas. Y cuando llegó a la puerta, le costó lo suyo abrirla y salir. Así que las miradas, de público e intérpretes, se desplazaron hasta ese rincón en el que ocurría la escapada.
Israel Galván y Marlene Monteiro Freitas se encuentran en una pieza, sofisticada y gamberra. Todo un hallazgo, aunque decaiga a veces
Hacia el final del espectáculo, faltarían unos 15 minutos para que terminara, un espectador de la primera fila abandonó la sala. Para hacerlo, tuvo que caminar por el borde del escenario, donde se encontraban los dos artistas. Y cuando llegó a la puerta, le costó lo suyo abrirla y salir. Así que las miradas, de público e intérpretes, se desplazaron hasta ese rincón en el que ocurría la escapada.
Feed MRSS-S Noticias
