Suelo recelar de las listas de superventas, cuyos escritores escriben por lo general correctamente, que es lo contrario de escribir bien, según el maestro Paul Morand. Una de las excepciones es Santiago Díaz Cortés (Madrid, 1971) que ha construido una trayectoria literaria sólida marcada por el suspense y los dilemas morales. Antes de publicar novelas, desarrolló una extensa carrera en televisión en calidad de guionista, experiencia que permite entender su interés por el ritmo cinematográfico. Su debut narrativo llegó en 2018 con ‘ Talión ‘, una novela protagonizada por Marta Aguilera, periodista que, tras recibir un diagnóstico terminal, decide tomarse la justicia por su mano. La premisa sitúa al lector ante una pregunta incómoda: hasta dónde puede justificarse la violencia cuando las instituciones parecen insuficientes, lo que hace un buen libro. El reconocimiento se afianzó con ‘El buen padre’ (2021), inicio de la trilogía de la inspectora Indira Ramos. ‘Las otras niñas’ (2022) e ‘Indira’ (2023) completaron el ciclo. La protagonista, una investigadora con trastorno obsesivo compulsivo, combina capacidad profesional y dificultades personales. Su singularidad no funciona únicamente como rasgo pintoresco: también introduce tensiones en sus relaciones y en su manera de afrontar el trabajo policial, lo que es un plus de diferencia con la novela negra tradicional. Hay otro par de novelas hasta las dos que me han tocado especialmente. En ‘Jotadé’ (2025), Díaz regresó al género negro y dio protagonismo a Juan de Dios Cortés, un policía gitano surgido del universo de Indira. Irreverente y poco respetuoso con las normas, el personaje vive entre las exigencias de su profesión y sus lealtades personales, hacia su pueblo las primeras. Ese desajuste ofrece un contrapunto a la metódica inspectora. La serie continuó en 2026 con ‘El amo’, nueva entrega de sus investigaciones. Uno de mis mejores amigos es un patriarca gitano, así que conozco ese mundo lo suficiente y lo necesario. Al leer la primera de las novelas gitanas me pregunte si el autor era gitano por lo bien que describía este universo. No lo es, pero como si lo fuera. Un par de amigos gitanos lo han leído y les ha encantado. La escritura de Díaz busca mantener al lector en tensión, lo que logra. La acción acelerada, los giros inesperados y las situaciones extremas forman parte de una propuesta que privilegia el entretenimiento, añadida la magnífica ambientación. Léanlo, lo disfrutarán. Suelo recelar de las listas de superventas, cuyos escritores escriben por lo general correctamente, que es lo contrario de escribir bien, según el maestro Paul Morand. Una de las excepciones es Santiago Díaz Cortés (Madrid, 1971) que ha construido una trayectoria literaria sólida marcada por el suspense y los dilemas morales. Antes de publicar novelas, desarrolló una extensa carrera en televisión en calidad de guionista, experiencia que permite entender su interés por el ritmo cinematográfico. Su debut narrativo llegó en 2018 con ‘ Talión ‘, una novela protagonizada por Marta Aguilera, periodista que, tras recibir un diagnóstico terminal, decide tomarse la justicia por su mano. La premisa sitúa al lector ante una pregunta incómoda: hasta dónde puede justificarse la violencia cuando las instituciones parecen insuficientes, lo que hace un buen libro. El reconocimiento se afianzó con ‘El buen padre’ (2021), inicio de la trilogía de la inspectora Indira Ramos. ‘Las otras niñas’ (2022) e ‘Indira’ (2023) completaron el ciclo. La protagonista, una investigadora con trastorno obsesivo compulsivo, combina capacidad profesional y dificultades personales. Su singularidad no funciona únicamente como rasgo pintoresco: también introduce tensiones en sus relaciones y en su manera de afrontar el trabajo policial, lo que es un plus de diferencia con la novela negra tradicional. Hay otro par de novelas hasta las dos que me han tocado especialmente. En ‘Jotadé’ (2025), Díaz regresó al género negro y dio protagonismo a Juan de Dios Cortés, un policía gitano surgido del universo de Indira. Irreverente y poco respetuoso con las normas, el personaje vive entre las exigencias de su profesión y sus lealtades personales, hacia su pueblo las primeras. Ese desajuste ofrece un contrapunto a la metódica inspectora. La serie continuó en 2026 con ‘El amo’, nueva entrega de sus investigaciones. Uno de mis mejores amigos es un patriarca gitano, así que conozco ese mundo lo suficiente y lo necesario. Al leer la primera de las novelas gitanas me pregunte si el autor era gitano por lo bien que describía este universo. No lo es, pero como si lo fuera. Un par de amigos gitanos lo han leído y les ha encantado. La escritura de Díaz busca mantener al lector en tensión, lo que logra. La acción acelerada, los giros inesperados y las situaciones extremas forman parte de una propuesta que privilegia el entretenimiento, añadida la magnífica ambientación. Léanlo, lo disfrutarán. Suelo recelar de las listas de superventas, cuyos escritores escriben por lo general correctamente, que es lo contrario de escribir bien, según el maestro Paul Morand. Una de las excepciones es Santiago Díaz Cortés (Madrid, 1971) que ha construido una trayectoria literaria sólida marcada por el suspense y los dilemas morales. Antes de publicar novelas, desarrolló una extensa carrera en televisión en calidad de guionista, experiencia que permite entender su interés por el ritmo cinematográfico. Su debut narrativo llegó en 2018 con ‘ Talión ‘, una novela protagonizada por Marta Aguilera, periodista que, tras recibir un diagnóstico terminal, decide tomarse la justicia por su mano. La premisa sitúa al lector ante una pregunta incómoda: hasta dónde puede justificarse la violencia cuando las instituciones parecen insuficientes, lo que hace un buen libro. El reconocimiento se afianzó con ‘El buen padre’ (2021), inicio de la trilogía de la inspectora Indira Ramos. ‘Las otras niñas’ (2022) e ‘Indira’ (2023) completaron el ciclo. La protagonista, una investigadora con trastorno obsesivo compulsivo, combina capacidad profesional y dificultades personales. Su singularidad no funciona únicamente como rasgo pintoresco: también introduce tensiones en sus relaciones y en su manera de afrontar el trabajo policial, lo que es un plus de diferencia con la novela negra tradicional. Hay otro par de novelas hasta las dos que me han tocado especialmente. En ‘Jotadé’ (2025), Díaz regresó al género negro y dio protagonismo a Juan de Dios Cortés, un policía gitano surgido del universo de Indira. Irreverente y poco respetuoso con las normas, el personaje vive entre las exigencias de su profesión y sus lealtades personales, hacia su pueblo las primeras. Ese desajuste ofrece un contrapunto a la metódica inspectora. La serie continuó en 2026 con ‘El amo’, nueva entrega de sus investigaciones. Uno de mis mejores amigos es un patriarca gitano, así que conozco ese mundo lo suficiente y lo necesario. Al leer la primera de las novelas gitanas me pregunte si el autor era gitano por lo bien que describía este universo. No lo es, pero como si lo fuera. Un par de amigos gitanos lo han leído y les ha encantado. La escritura de Díaz busca mantener al lector en tensión, lo que logra. La acción acelerada, los giros inesperados y las situaciones extremas forman parte de una propuesta que privilegia el entretenimiento, añadida la magnífica ambientación. Léanlo, lo disfrutarán. RSS de noticias de cultura
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