Como las avemarías que rezan las vísperas las hermanitas de la caridad, como los pastelitos de gloria y las yemas de santa Teresa. Así salió la corrida de la divisa sevillana de Ave María. Uno tras otro, seis torillos para rozar la gloria, para alcanzar el cielo. Terciaditos, y todos los itos que se quieran poner. Castañitos, coloraditos, negritos, con sus pitoncitos, su castita y hasta mansitos. Pero todos moviéndose, prestos a los engaños, manteniendo el interés de la tarde , manteniendo el interés de un público festivo que estuvo pendiente de lo que sucedía en el ruedo. Y todo por la tantas veces añorada movilidad.De todos, me quedo con el quinto, que embistió siempre queriendo coger capotes y muleta y que metió la cara por abajo con nobleza y buen ritmo. A su altura anduvo Borja Jiménez , firme a derechas ligando series de mano baja y con su aquel en algún que otro natural poderoso y rematado muy atrás. Una faena con el toro siempre a más, humillado y con temple, que mereció más que la fuerte ovación en el arrastre.El sevillano le cortó las dos orejas, a la que hay que sumar la que se llevó del segundo, poquita cosa, mansito, pero con su punto de casta, que dio valor a todo lo que hizo el torero, siempre asentado. Todo acabó en terrenos de chiqueros en un remate efectista y con media estocada, antes de que el astado, en un último arreón, se llevara por delante al puntillero Luis Blázquez, que pasó a la enfermería herido en la pantorrilla.Noticia relacionada general No No Primeros inquilinos de San Fermín: los toros de Roca Rey llegan a los Corrales del Gas Rosario PérezMarco Pérez se ganó la puerta grande a la primera, para qué esperar más si con el avemaría que salió en tercer lugar tenía bastante y le sobraba para lucir en todo su esplendor de torero joven y ambicioso. Vistoso y variado con el capote, ganándose al público paso a paso, siempre a más. De rodillas de lado a lado de la plaza citó para comenzar la faena de muleta y los derechazos fueron de los más templados y largos.Levantó pasionesTodo muy a favor de obra, y eso que el humillador coloradito se fue apagando, lo que no fue óbice para un final grácil metido entre los pitones. Levantó pasiones el chaval con el público entregado hasta el fin. El sexto resultó el más complicado de la tarde, se quedaba más corto, pero sin maldad, y Marco estuvo dispuesto, no se conformaba con la salida a hombros amarrada ya, y buscaba más. Así lo entendieron los tendidos que le alentaron hasta que un pinchazo y una fea estocada dejaron las cosas como estaban.Feria de Burgos Plaza de toros del Plantío Lunes, 29 de junio de 2026. Segundo festejo. Lleno. Toros de Ave María, terciados, de buen juego, con movilidad y nobleza. Sebastián Castella, de grana y oro. Pinchazo y media estocada (silencio). Pinchazo y estocada corta. Aviso (ovación). Borja Jiménez, de azul y oro. Estocada trasera (oreja). Estocada (dos orejas). Salió a hombros. Marco Pérez, de azul y oro. Estocada corta (dos orejas). Pinchazo, estocada baja y descabello. Aviso (ovación). Salió a hombros.Con el primero, Castella anduvo afanoso con un torete que embestía un tanto rebrincado. Por el pitón derecho llegaron los mejores momentos en un trasteo que fue mal rematado a espadas. Los aceros se llevaron también los trofeos del buen cuarto al que toreó siempre pausado en una faena derechista.La tarde del día del patrón tuvo el emocionado homenaje a la figura de Quino Monje, un referente para los aficionados burgaleses, un hombre entregado a la pasión por la Fiesta, un romántico del toreo, recientemente fallecido. Amén. Como las avemarías que rezan las vísperas las hermanitas de la caridad, como los pastelitos de gloria y las yemas de santa Teresa. Así salió la corrida de la divisa sevillana de Ave María. Uno tras otro, seis torillos para rozar la gloria, para alcanzar el cielo. Terciaditos, y todos los itos que se quieran poner. Castañitos, coloraditos, negritos, con sus pitoncitos, su castita y hasta mansitos. Pero todos moviéndose, prestos a los engaños, manteniendo el interés de la tarde , manteniendo el interés de un público festivo que estuvo pendiente de lo que sucedía en el ruedo. Y todo por la tantas veces añorada movilidad.De todos, me quedo con el quinto, que embistió siempre queriendo coger capotes y muleta y que metió la cara por abajo con nobleza y buen ritmo. A su altura anduvo Borja Jiménez , firme a derechas ligando series de mano baja y con su aquel en algún que otro natural poderoso y rematado muy atrás. Una faena con el toro siempre a más, humillado y con temple, que mereció más que la fuerte ovación en el arrastre.El sevillano le cortó las dos orejas, a la que hay que sumar la que se llevó del segundo, poquita cosa, mansito, pero con su punto de casta, que dio valor a todo lo que hizo el torero, siempre asentado. Todo acabó en terrenos de chiqueros en un remate efectista y con media estocada, antes de que el astado, en un último arreón, se llevara por delante al puntillero Luis Blázquez, que pasó a la enfermería herido en la pantorrilla.Noticia relacionada general No No Primeros inquilinos de San Fermín: los toros de Roca Rey llegan a los Corrales del Gas Rosario PérezMarco Pérez se ganó la puerta grande a la primera, para qué esperar más si con el avemaría que salió en tercer lugar tenía bastante y le sobraba para lucir en todo su esplendor de torero joven y ambicioso. Vistoso y variado con el capote, ganándose al público paso a paso, siempre a más. De rodillas de lado a lado de la plaza citó para comenzar la faena de muleta y los derechazos fueron de los más templados y largos.Levantó pasionesTodo muy a favor de obra, y eso que el humillador coloradito se fue apagando, lo que no fue óbice para un final grácil metido entre los pitones. Levantó pasiones el chaval con el público entregado hasta el fin. El sexto resultó el más complicado de la tarde, se quedaba más corto, pero sin maldad, y Marco estuvo dispuesto, no se conformaba con la salida a hombros amarrada ya, y buscaba más. Así lo entendieron los tendidos que le alentaron hasta que un pinchazo y una fea estocada dejaron las cosas como estaban.Feria de Burgos Plaza de toros del Plantío Lunes, 29 de junio de 2026. Segundo festejo. Lleno. Toros de Ave María, terciados, de buen juego, con movilidad y nobleza. Sebastián Castella, de grana y oro. Pinchazo y media estocada (silencio). Pinchazo y estocada corta. Aviso (ovación). Borja Jiménez, de azul y oro. Estocada trasera (oreja). Estocada (dos orejas). Salió a hombros. Marco Pérez, de azul y oro. Estocada corta (dos orejas). Pinchazo, estocada baja y descabello. Aviso (ovación). Salió a hombros.Con el primero, Castella anduvo afanoso con un torete que embestía un tanto rebrincado. Por el pitón derecho llegaron los mejores momentos en un trasteo que fue mal rematado a espadas. Los aceros se llevaron también los trofeos del buen cuarto al que toreó siempre pausado en una faena derechista.La tarde del día del patrón tuvo el emocionado homenaje a la figura de Quino Monje, un referente para los aficionados burgaleses, un hombre entregado a la pasión por la Fiesta, un romántico del toreo, recientemente fallecido. Amén. Como las avemarías que rezan las vísperas las hermanitas de la caridad, como los pastelitos de gloria y las yemas de santa Teresa. Así salió la corrida de la divisa sevillana de Ave María. Uno tras otro, seis torillos para rozar la gloria, para alcanzar el cielo. Terciaditos, y todos los itos que se quieran poner. Castañitos, coloraditos, negritos, con sus pitoncitos, su castita y hasta mansitos. Pero todos moviéndose, prestos a los engaños, manteniendo el interés de la tarde , manteniendo el interés de un público festivo que estuvo pendiente de lo que sucedía en el ruedo. Y todo por la tantas veces añorada movilidad.De todos, me quedo con el quinto, que embistió siempre queriendo coger capotes y muleta y que metió la cara por abajo con nobleza y buen ritmo. A su altura anduvo Borja Jiménez , firme a derechas ligando series de mano baja y con su aquel en algún que otro natural poderoso y rematado muy atrás. Una faena con el toro siempre a más, humillado y con temple, que mereció más que la fuerte ovación en el arrastre.El sevillano le cortó las dos orejas, a la que hay que sumar la que se llevó del segundo, poquita cosa, mansito, pero con su punto de casta, que dio valor a todo lo que hizo el torero, siempre asentado. Todo acabó en terrenos de chiqueros en un remate efectista y con media estocada, antes de que el astado, en un último arreón, se llevara por delante al puntillero Luis Blázquez, que pasó a la enfermería herido en la pantorrilla.Noticia relacionada general No No Primeros inquilinos de San Fermín: los toros de Roca Rey llegan a los Corrales del Gas Rosario PérezMarco Pérez se ganó la puerta grande a la primera, para qué esperar más si con el avemaría que salió en tercer lugar tenía bastante y le sobraba para lucir en todo su esplendor de torero joven y ambicioso. Vistoso y variado con el capote, ganándose al público paso a paso, siempre a más. De rodillas de lado a lado de la plaza citó para comenzar la faena de muleta y los derechazos fueron de los más templados y largos.Levantó pasionesTodo muy a favor de obra, y eso que el humillador coloradito se fue apagando, lo que no fue óbice para un final grácil metido entre los pitones. Levantó pasiones el chaval con el público entregado hasta el fin. El sexto resultó el más complicado de la tarde, se quedaba más corto, pero sin maldad, y Marco estuvo dispuesto, no se conformaba con la salida a hombros amarrada ya, y buscaba más. Así lo entendieron los tendidos que le alentaron hasta que un pinchazo y una fea estocada dejaron las cosas como estaban.Feria de Burgos Plaza de toros del Plantío Lunes, 29 de junio de 2026. Segundo festejo. Lleno. Toros de Ave María, terciados, de buen juego, con movilidad y nobleza. Sebastián Castella, de grana y oro. Pinchazo y media estocada (silencio). Pinchazo y estocada corta. Aviso (ovación). Borja Jiménez, de azul y oro. Estocada trasera (oreja). Estocada (dos orejas). Salió a hombros. Marco Pérez, de azul y oro. Estocada corta (dos orejas). Pinchazo, estocada baja y descabello. Aviso (ovación). Salió a hombros.Con el primero, Castella anduvo afanoso con un torete que embestía un tanto rebrincado. Por el pitón derecho llegaron los mejores momentos en un trasteo que fue mal rematado a espadas. Los aceros se llevaron también los trofeos del buen cuarto al que toreó siempre pausado en una faena derechista.La tarde del día del patrón tuvo el emocionado homenaje a la figura de Quino Monje, un referente para los aficionados burgaleses, un hombre entregado a la pasión por la Fiesta, un romántico del toreo, recientemente fallecido. Amén. RSS de noticias de cultura
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Seis avemarías para rozar la gloria: Borja Jiménez y Marco Pérez, a hombros
junio 29, 2026
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