Apenas un día después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz dejara caer una bomba -otra más dentro de la crisis de corrupción que acecha al Gobierno- con la imputación de la presidenta de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda, junto a otras 24 personas por presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos dentro del llamado ‘caso Leire’, la empresa pública ha dado a conocer unos resultados de récord para 2025, con 7.384 millones de euros de facturación, un 16% más que en 2024 y la cifra más alta hasta ahora, y 130 millones de beneficio. Este buen desempeño se explica fundamentalmente por la buena evolución de las empresas mayoritarias dentro del grupo, tanto es así que un 35% de la cifra de facturación corresponde al Grupo Tragsa, el 28% a Correos y el 27% a Navantia. En el comunicado emitido, la empresa presidida por Gualda achaca el aumento de ingresos principalmente al aumento de volumen de negocio de Tragsa y Navantia, aunque la sociedad que verdaderamente merece un comentario aparte es Correos, que en 2025 regresó a los beneficios (14,4 millones de euros) tras un lustro dramático a nivel financiero, en el que el desplome del negocio tradicional de la paquetería y los excesos cometidos en la etapa de Juan Manuel Serrano se tradujeron en una deuda de más de 1.000 millones de euros.En 2024, en pleno plan de ajuste activado por Pedro Saura, Correos registró unas pérdidas de 95 millones de euros, unos números rojos que arrastraron a todo el grupo Sepi a pérdidas de más de 500 millones de euros asociadas al despliegue de planes estratégicos y provisiones. Sin embargo, con este viento de cola de un Correos ya saneado y una vez superado el gasto en partidas extraordinarias de 2024, el año pasado Sepi regresó a los beneficios y acometió unas inversiones enfocadas a «fortalecer las capacidades industriales de sus empresas participadas en sectores estratégicos como la energía, la defensa y las telecomunicaciones, una apuesta alineada con el objetivo de reforzar la autonomía estratégica de España y Europa», se lee en el comunicado publicado por la empresa. Concretamente, la sociedad ha realizado inversiones por importe de 529 millones de euros, un 63% más que en 2024. Las más significativas se produjeron en Navantia, con 306 millones, destacando la inversión en 2025 por la adquisición de los activos de las sociedades del grupo Harland and Wolff y las inversiones en la fábrica digital de bloques de Ferrol y la línea de paneles planos. También destaca la del Grupo -de nuevo-, el grupo Correos, con 132 millones. Apenas un día después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz dejara caer una bomba -otra más dentro de la crisis de corrupción que acecha al Gobierno- con la imputación de la presidenta de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda, junto a otras 24 personas por presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos dentro del llamado ‘caso Leire’, la empresa pública ha dado a conocer unos resultados de récord para 2025, con 7.384 millones de euros de facturación, un 16% más que en 2024 y la cifra más alta hasta ahora, y 130 millones de beneficio. Este buen desempeño se explica fundamentalmente por la buena evolución de las empresas mayoritarias dentro del grupo, tanto es así que un 35% de la cifra de facturación corresponde al Grupo Tragsa, el 28% a Correos y el 27% a Navantia. En el comunicado emitido, la empresa presidida por Gualda achaca el aumento de ingresos principalmente al aumento de volumen de negocio de Tragsa y Navantia, aunque la sociedad que verdaderamente merece un comentario aparte es Correos, que en 2025 regresó a los beneficios (14,4 millones de euros) tras un lustro dramático a nivel financiero, en el que el desplome del negocio tradicional de la paquetería y los excesos cometidos en la etapa de Juan Manuel Serrano se tradujeron en una deuda de más de 1.000 millones de euros.En 2024, en pleno plan de ajuste activado por Pedro Saura, Correos registró unas pérdidas de 95 millones de euros, unos números rojos que arrastraron a todo el grupo Sepi a pérdidas de más de 500 millones de euros asociadas al despliegue de planes estratégicos y provisiones. Sin embargo, con este viento de cola de un Correos ya saneado y una vez superado el gasto en partidas extraordinarias de 2024, el año pasado Sepi regresó a los beneficios y acometió unas inversiones enfocadas a «fortalecer las capacidades industriales de sus empresas participadas en sectores estratégicos como la energía, la defensa y las telecomunicaciones, una apuesta alineada con el objetivo de reforzar la autonomía estratégica de España y Europa», se lee en el comunicado publicado por la empresa. Concretamente, la sociedad ha realizado inversiones por importe de 529 millones de euros, un 63% más que en 2024. Las más significativas se produjeron en Navantia, con 306 millones, destacando la inversión en 2025 por la adquisición de los activos de las sociedades del grupo Harland and Wolff y las inversiones en la fábrica digital de bloques de Ferrol y la línea de paneles planos. También destaca la del Grupo -de nuevo-, el grupo Correos, con 132 millones. Apenas un día después de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz dejara caer una bomba -otra más dentro de la crisis de corrupción que acecha al Gobierno- con la imputación de la presidenta de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda, junto a otras 24 personas por presuntos amaños en la adjudicación de contratos públicos dentro del llamado ‘caso Leire’, la empresa pública ha dado a conocer unos resultados de récord para 2025, con 7.384 millones de euros de facturación, un 16% más que en 2024 y la cifra más alta hasta ahora, y 130 millones de beneficio. Este buen desempeño se explica fundamentalmente por la buena evolución de las empresas mayoritarias dentro del grupo, tanto es así que un 35% de la cifra de facturación corresponde al Grupo Tragsa, el 28% a Correos y el 27% a Navantia. En el comunicado emitido, la empresa presidida por Gualda achaca el aumento de ingresos principalmente al aumento de volumen de negocio de Tragsa y Navantia, aunque la sociedad que verdaderamente merece un comentario aparte es Correos, que en 2025 regresó a los beneficios (14,4 millones de euros) tras un lustro dramático a nivel financiero, en el que el desplome del negocio tradicional de la paquetería y los excesos cometidos en la etapa de Juan Manuel Serrano se tradujeron en una deuda de más de 1.000 millones de euros.En 2024, en pleno plan de ajuste activado por Pedro Saura, Correos registró unas pérdidas de 95 millones de euros, unos números rojos que arrastraron a todo el grupo Sepi a pérdidas de más de 500 millones de euros asociadas al despliegue de planes estratégicos y provisiones. Sin embargo, con este viento de cola de un Correos ya saneado y una vez superado el gasto en partidas extraordinarias de 2024, el año pasado Sepi regresó a los beneficios y acometió unas inversiones enfocadas a «fortalecer las capacidades industriales de sus empresas participadas en sectores estratégicos como la energía, la defensa y las telecomunicaciones, una apuesta alineada con el objetivo de reforzar la autonomía estratégica de España y Europa», se lee en el comunicado publicado por la empresa. Concretamente, la sociedad ha realizado inversiones por importe de 529 millones de euros, un 63% más que en 2024. Las más significativas se produjeron en Navantia, con 306 millones, destacando la inversión en 2025 por la adquisición de los activos de las sociedades del grupo Harland and Wolff y las inversiones en la fábrica digital de bloques de Ferrol y la línea de paneles planos. También destaca la del Grupo -de nuevo-, el grupo Correos, con 132 millones. RSS de noticias de economia
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