No es la presente una semana cualquiera para el Insolac Caja 87 , que se juega este sábado el pase a la final del play off de ascenso a la Primera FEB. Lo hará en casa, San Pablo, con el abrigo de su gente. Todos los sentidos están puestos en ese importantísimo partido contra la Spanish Basketball Academy (20.00 horas), a la que habrá que remontarle los nueve puntos del choque de ida (89-80). Tienen muy claro en el club sevillano la trascendencia de este envite y así, con el deseo de que San Pablo sea una olla a presión, lo transmite su vicepresidente, Sergio Crespo : «Creo que estamos ante el partido más importante de la corta historia del Caja 87. No podemos mirar más allá ahora mismo. Quedamos cuatro equipos por este lado del cuadro y el campeón sube, con lo cual esto es una semifinal y para mí es el partido, la semana más importante del Caja», certifica. Para una cita tan especial, punto y seguido o punto final de la temporada, el arrope y el papel de la afición pueden ser vitales. Así lo entiende también Crespo: « Su papel es muy importante. Es el día D y la hora H . El día en el que San Pablo tiene que ejercer la presión que sabe ejercer en los momentos en los que lo ha hecho a lo largo de la historia del baloncesto de Sevilla, una plaza que históricamente ha sido ruidosa y ha sabido meter presión». Con ese factor añadido, que puede ser diferencial, quiere jugar también el Caja 87. « San Pablo tiene que rugir como en las grandes ocasiones y desde luego debe llevar en volandas al equipo . Por eso hago un llamamiento a la afición para que venga y vibre con el Caja, ayudando a los jugadores a que consigamos el objetivo». Viene el Caja 87 de disputar la ida en un pabellón con gradas habilitadas para un centenar de personas mientras que en San Pablo se encontrará el SBA un escenario históricamente de ACB. «Tiene que ser un factor importante, que nos sirva de apoyo para que nuestros jugadores se sientan arropados. Ellos reclaman y piden el apoyo de la afición y por eso estamos intentando que el pabellón registre la mejor entrada de la temporada», enfatiza el dirigente cajista, matizando que « el público no mete canastas, pero sí puede ayudar en esos momentos de duda ». Todo indica que en San Pablo habrá más público que en ningún partido del Caja 87. «Ojalá. La idea es que nadie que quiera venir a ver el baloncesto se quede fuera porque no pueda pagarlo. La entrada para los no socios son 10 euros y para los socios, 5. Además, a los socios fundadores les hemos dado la oportunidad de que puedan, aparte de activar su carnet, adquirir hasta cuatro entradas. Creo que los precios son muy populares». Crespo ve bien al vestuario, mentalizado para abordar la empresa que tiene entre manos con garantías y sabedor de los errores cometidos en Madrid. «El equipo está muy concienciado en poder sacar la eliminatoria adelante, sabe en qué nos equivocamos y está trabajando para revertirlo y hacer las cosas mejor. Están convencidos de que no va a ser fácil, pero no estamos ante una eliminatoria imposible. Son nueve puntos, no es una diferencia insalvable , ni muchísimo menos», explica el dirigente. «Hemos visto el partido de ida, las cosas que se hicieron bien y las que no se hicieron tan bien. Se ha hecho un diagnóstico muy claro de por dónde hay que atajar los problemas que tuvimos. Tienen que ver con la concentración, con no conceder canastas fáciles y con entender la dureza de la categoría, qué es la que es y eso no va a cambiar», asume el vicepresidente. «Con esos parámetros hay que enfrentar la eliminatoria. Están plenamente conscientes de lo que se juega el equipo y de la importancia para el futuro del club», asegura. Mejorar la defensaAl margen de los errores propios y la mala gestión de la ventaja por parte del Caja 87, único responsable de su derrota, no quedaron en el club muy satisfechos con el arbitraje de la ida. «Los árbitros están ahí y hacen su trabajo, saben e intentan hacerlo lo mejor posible. Hay veces que se equivocan más y hay veces que se equivocan menos. Y con eso tenemos que vivir. Sí es cierto que la categoría permite una serie de contactos y de dureza. Y quizá en Sevilla no estamos tan acostumbrados porque hemos vivido en otras categorías, pero entiendo que los árbitros no fueron los causantes de que nosotros no ganáramos el otro día », señala Crespo. Uno de los elementos a corregir es la defensa. Al descanso, el Caja 87 había recibido 50 puntos, que fueron 89 al final. Demasiados como para pensar en la victoria. «Si hubiéramos defendido razonablemente bien, el partido lo habríamos sacado adelante. Al final ellos nos metieron 89 puntos. Y con 89 puntos en contra es muy difícil ganar un partido », conviene el dirigente. Desde el 23-41, con 18 puntos a favor de los verdirrojos, cambió completamente el partido. «Ellos empiezan a subir su intensidad defensiva y nosotros no lo entendemos. Y eso provoca que entremos en ese bucle que hace que nos enjuguen la diferencia en cinco o seis minutos. A partir de ahí el partido cambia. Es verdad que eso pasa porque nosotros estamos más pendientes de que hemos perdido la ventaja y nos están defendiendo al límite. Y no sabemos entenderlo», analiza. Con ese bagaje del partido de ida ya no hay que explicarles mucho a los jugadores. Saben qué tipo de rival tienen delante y a qué peligros se enfrentan. « Estamos trabajando para no sobreexcitarlos , para que tengan el grado justo de activación para que cuando lleguen al partido estén motivados, pero no extra motivados, que tampoco es bueno. La psicóloga está haciendo un trabajo fantástico de saber calibrarlo. Hay que explicarles la importancia del partido, lo que nos jugamos. Ellos ya lo saben, son conscientes y saben a lo que se enfrentan», indica el dirigente. Como no bastará con ganar el partido para pasar sino que, además, hay que hacerlo por al menos 10 puntos, la paciencia cobra una importancia inusitada. Porque el encuentro durará 40 minutos al menos y habrá momentos difíciles. «Es importante porque el partido no va a ser fácil -vaticina Crespo-. Ya tenemos la experiencia de ir ganando de 18 y luego perder. Esto no va a estar decidido, ni muchísimo menos, hasta el final, seguro. La diferencia habrá que sacarla cuando haya que sacarla, que es al final de los 40 minutos», considera el directivo sevillano, que resalta la trayectoria del equipo en los últimos meses. «Objetivamente pienso que somos mejores. De los últimos doce partidos hemos ganado diez y hemos perdido dos. Ese es el camino que llevamos en los últimos dos meses. Tenemos que volver a nuestra senda». Miso y la exigencia internaEn el banquillo rival estará Andrés Miso , que hace unos años era jugador del Cajasol y el sábado estará dirigiendo desde la banda a la Spanish Basketball Academy. «Lo recibiremos como hay que recibir a exjugadores que hayan estado en Sevilla, con toda la amabilidad del mundo. Evidentemente lo que queremos es ganarle. A él le gusta mucho la ciudad, lo ha dicho y ha elogiado el proyecto del Caja y nosotros se lo agradecemos. Pero todo eso lo hablamos después de ganarle y plantarnos en la final», señala el vicepresidente verdirrojo. Hay muchos ojos pendientes del Caja 87, sobre todo su afición, que ha visto mucho baloncesto de gran nivel en esta ciudad y aprieta para que nadie se relaje y los objetivos se cumplan. Una presión con la que convive bien el club porque emana desde dentro. Así lo valora Crespo: «Ni nos asusta ni nos quejamos de la exigencia porque la exigencia nos la ponemos nosotros. Cuando dijimos que queríamos fundar este club, sabíamos lo que estábamos haciendo. Que haya muchos ojos pendientes del Caja no sólo no es malo, sino que es buenísimo. Significa que el baloncesto en Sevilla interesa , con lo cual no puedo nada más que estar agradecido. Y la exigencia es la que nosotros pusimos el primer día. Sabemos que Sevilla merece tener baloncesto de élite, necesita tener baloncesto de élite y nosotros estamos trabajando para intentar devolvérselo a Sevilla lo antes posible». No es la presente una semana cualquiera para el Insolac Caja 87 , que se juega este sábado el pase a la final del play off de ascenso a la Primera FEB. Lo hará en casa, San Pablo, con el abrigo de su gente. Todos los sentidos están puestos en ese importantísimo partido contra la Spanish Basketball Academy (20.00 horas), a la que habrá que remontarle los nueve puntos del choque de ida (89-80). Tienen muy claro en el club sevillano la trascendencia de este envite y así, con el deseo de que San Pablo sea una olla a presión, lo transmite su vicepresidente, Sergio Crespo : «Creo que estamos ante el partido más importante de la corta historia del Caja 87. No podemos mirar más allá ahora mismo. Quedamos cuatro equipos por este lado del cuadro y el campeón sube, con lo cual esto es una semifinal y para mí es el partido, la semana más importante del Caja», certifica. Para una cita tan especial, punto y seguido o punto final de la temporada, el arrope y el papel de la afición pueden ser vitales. Así lo entiende también Crespo: « Su papel es muy importante. Es el día D y la hora H . El día en el que San Pablo tiene que ejercer la presión que sabe ejercer en los momentos en los que lo ha hecho a lo largo de la historia del baloncesto de Sevilla, una plaza que históricamente ha sido ruidosa y ha sabido meter presión». Con ese factor añadido, que puede ser diferencial, quiere jugar también el Caja 87. « San Pablo tiene que rugir como en las grandes ocasiones y desde luego debe llevar en volandas al equipo . Por eso hago un llamamiento a la afición para que venga y vibre con el Caja, ayudando a los jugadores a que consigamos el objetivo». Viene el Caja 87 de disputar la ida en un pabellón con gradas habilitadas para un centenar de personas mientras que en San Pablo se encontrará el SBA un escenario históricamente de ACB. «Tiene que ser un factor importante, que nos sirva de apoyo para que nuestros jugadores se sientan arropados. Ellos reclaman y piden el apoyo de la afición y por eso estamos intentando que el pabellón registre la mejor entrada de la temporada», enfatiza el dirigente cajista, matizando que « el público no mete canastas, pero sí puede ayudar en esos momentos de duda ». Todo indica que en San Pablo habrá más público que en ningún partido del Caja 87. «Ojalá. La idea es que nadie que quiera venir a ver el baloncesto se quede fuera porque no pueda pagarlo. La entrada para los no socios son 10 euros y para los socios, 5. Además, a los socios fundadores les hemos dado la oportunidad de que puedan, aparte de activar su carnet, adquirir hasta cuatro entradas. Creo que los precios son muy populares». Crespo ve bien al vestuario, mentalizado para abordar la empresa que tiene entre manos con garantías y sabedor de los errores cometidos en Madrid. «El equipo está muy concienciado en poder sacar la eliminatoria adelante, sabe en qué nos equivocamos y está trabajando para revertirlo y hacer las cosas mejor. Están convencidos de que no va a ser fácil, pero no estamos ante una eliminatoria imposible. Son nueve puntos, no es una diferencia insalvable , ni muchísimo menos», explica el dirigente. «Hemos visto el partido de ida, las cosas que se hicieron bien y las que no se hicieron tan bien. Se ha hecho un diagnóstico muy claro de por dónde hay que atajar los problemas que tuvimos. Tienen que ver con la concentración, con no conceder canastas fáciles y con entender la dureza de la categoría, qué es la que es y eso no va a cambiar», asume el vicepresidente. «Con esos parámetros hay que enfrentar la eliminatoria. Están plenamente conscientes de lo que se juega el equipo y de la importancia para el futuro del club», asegura. Mejorar la defensaAl margen de los errores propios y la mala gestión de la ventaja por parte del Caja 87, único responsable de su derrota, no quedaron en el club muy satisfechos con el arbitraje de la ida. «Los árbitros están ahí y hacen su trabajo, saben e intentan hacerlo lo mejor posible. Hay veces que se equivocan más y hay veces que se equivocan menos. Y con eso tenemos que vivir. Sí es cierto que la categoría permite una serie de contactos y de dureza. Y quizá en Sevilla no estamos tan acostumbrados porque hemos vivido en otras categorías, pero entiendo que los árbitros no fueron los causantes de que nosotros no ganáramos el otro día », señala Crespo. Uno de los elementos a corregir es la defensa. Al descanso, el Caja 87 había recibido 50 puntos, que fueron 89 al final. Demasiados como para pensar en la victoria. «Si hubiéramos defendido razonablemente bien, el partido lo habríamos sacado adelante. Al final ellos nos metieron 89 puntos. Y con 89 puntos en contra es muy difícil ganar un partido », conviene el dirigente. Desde el 23-41, con 18 puntos a favor de los verdirrojos, cambió completamente el partido. «Ellos empiezan a subir su intensidad defensiva y nosotros no lo entendemos. Y eso provoca que entremos en ese bucle que hace que nos enjuguen la diferencia en cinco o seis minutos. A partir de ahí el partido cambia. Es verdad que eso pasa porque nosotros estamos más pendientes de que hemos perdido la ventaja y nos están defendiendo al límite. Y no sabemos entenderlo», analiza. Con ese bagaje del partido de ida ya no hay que explicarles mucho a los jugadores. Saben qué tipo de rival tienen delante y a qué peligros se enfrentan. « Estamos trabajando para no sobreexcitarlos , para que tengan el grado justo de activación para que cuando lleguen al partido estén motivados, pero no extra motivados, que tampoco es bueno. La psicóloga está haciendo un trabajo fantástico de saber calibrarlo. Hay que explicarles la importancia del partido, lo que nos jugamos. Ellos ya lo saben, son conscientes y saben a lo que se enfrentan», indica el dirigente. Como no bastará con ganar el partido para pasar sino que, además, hay que hacerlo por al menos 10 puntos, la paciencia cobra una importancia inusitada. Porque el encuentro durará 40 minutos al menos y habrá momentos difíciles. «Es importante porque el partido no va a ser fácil -vaticina Crespo-. Ya tenemos la experiencia de ir ganando de 18 y luego perder. Esto no va a estar decidido, ni muchísimo menos, hasta el final, seguro. La diferencia habrá que sacarla cuando haya que sacarla, que es al final de los 40 minutos», considera el directivo sevillano, que resalta la trayectoria del equipo en los últimos meses. «Objetivamente pienso que somos mejores. De los últimos doce partidos hemos ganado diez y hemos perdido dos. Ese es el camino que llevamos en los últimos dos meses. Tenemos que volver a nuestra senda». Miso y la exigencia internaEn el banquillo rival estará Andrés Miso , que hace unos años era jugador del Cajasol y el sábado estará dirigiendo desde la banda a la Spanish Basketball Academy. «Lo recibiremos como hay que recibir a exjugadores que hayan estado en Sevilla, con toda la amabilidad del mundo. Evidentemente lo que queremos es ganarle. A él le gusta mucho la ciudad, lo ha dicho y ha elogiado el proyecto del Caja y nosotros se lo agradecemos. Pero todo eso lo hablamos después de ganarle y plantarnos en la final», señala el vicepresidente verdirrojo. Hay muchos ojos pendientes del Caja 87, sobre todo su afición, que ha visto mucho baloncesto de gran nivel en esta ciudad y aprieta para que nadie se relaje y los objetivos se cumplan. Una presión con la que convive bien el club porque emana desde dentro. Así lo valora Crespo: «Ni nos asusta ni nos quejamos de la exigencia porque la exigencia nos la ponemos nosotros. Cuando dijimos que queríamos fundar este club, sabíamos lo que estábamos haciendo. Que haya muchos ojos pendientes del Caja no sólo no es malo, sino que es buenísimo. Significa que el baloncesto en Sevilla interesa , con lo cual no puedo nada más que estar agradecido. Y la exigencia es la que nosotros pusimos el primer día. Sabemos que Sevilla merece tener baloncesto de élite, necesita tener baloncesto de élite y nosotros estamos trabajando para intentar devolvérselo a Sevilla lo antes posible». No es la presente una semana cualquiera para el Insolac Caja 87 , que se juega este sábado el pase a la final del play off de ascenso a la Primera FEB. Lo hará en casa, San Pablo, con el abrigo de su gente. Todos los sentidos están puestos en ese importantísimo partido contra la Spanish Basketball Academy (20.00 horas), a la que habrá que remontarle los nueve puntos del choque de ida (89-80). Tienen muy claro en el club sevillano la trascendencia de este envite y así, con el deseo de que San Pablo sea una olla a presión, lo transmite su vicepresidente, Sergio Crespo : «Creo que estamos ante el partido más importante de la corta historia del Caja 87. No podemos mirar más allá ahora mismo. Quedamos cuatro equipos por este lado del cuadro y el campeón sube, con lo cual esto es una semifinal y para mí es el partido, la semana más importante del Caja», certifica. Para una cita tan especial, punto y seguido o punto final de la temporada, el arrope y el papel de la afición pueden ser vitales. Así lo entiende también Crespo: « Su papel es muy importante. Es el día D y la hora H . El día en el que San Pablo tiene que ejercer la presión que sabe ejercer en los momentos en los que lo ha hecho a lo largo de la historia del baloncesto de Sevilla, una plaza que históricamente ha sido ruidosa y ha sabido meter presión». Con ese factor añadido, que puede ser diferencial, quiere jugar también el Caja 87. « San Pablo tiene que rugir como en las grandes ocasiones y desde luego debe llevar en volandas al equipo . Por eso hago un llamamiento a la afición para que venga y vibre con el Caja, ayudando a los jugadores a que consigamos el objetivo». Viene el Caja 87 de disputar la ida en un pabellón con gradas habilitadas para un centenar de personas mientras que en San Pablo se encontrará el SBA un escenario históricamente de ACB. «Tiene que ser un factor importante, que nos sirva de apoyo para que nuestros jugadores se sientan arropados. Ellos reclaman y piden el apoyo de la afición y por eso estamos intentando que el pabellón registre la mejor entrada de la temporada», enfatiza el dirigente cajista, matizando que « el público no mete canastas, pero sí puede ayudar en esos momentos de duda ». Todo indica que en San Pablo habrá más público que en ningún partido del Caja 87. «Ojalá. La idea es que nadie que quiera venir a ver el baloncesto se quede fuera porque no pueda pagarlo. La entrada para los no socios son 10 euros y para los socios, 5. Además, a los socios fundadores les hemos dado la oportunidad de que puedan, aparte de activar su carnet, adquirir hasta cuatro entradas. Creo que los precios son muy populares». Crespo ve bien al vestuario, mentalizado para abordar la empresa que tiene entre manos con garantías y sabedor de los errores cometidos en Madrid. «El equipo está muy concienciado en poder sacar la eliminatoria adelante, sabe en qué nos equivocamos y está trabajando para revertirlo y hacer las cosas mejor. Están convencidos de que no va a ser fácil, pero no estamos ante una eliminatoria imposible. Son nueve puntos, no es una diferencia insalvable , ni muchísimo menos», explica el dirigente. «Hemos visto el partido de ida, las cosas que se hicieron bien y las que no se hicieron tan bien. Se ha hecho un diagnóstico muy claro de por dónde hay que atajar los problemas que tuvimos. Tienen que ver con la concentración, con no conceder canastas fáciles y con entender la dureza de la categoría, qué es la que es y eso no va a cambiar», asume el vicepresidente. «Con esos parámetros hay que enfrentar la eliminatoria. Están plenamente conscientes de lo que se juega el equipo y de la importancia para el futuro del club», asegura. Mejorar la defensaAl margen de los errores propios y la mala gestión de la ventaja por parte del Caja 87, único responsable de su derrota, no quedaron en el club muy satisfechos con el arbitraje de la ida. «Los árbitros están ahí y hacen su trabajo, saben e intentan hacerlo lo mejor posible. Hay veces que se equivocan más y hay veces que se equivocan menos. Y con eso tenemos que vivir. Sí es cierto que la categoría permite una serie de contactos y de dureza. Y quizá en Sevilla no estamos tan acostumbrados porque hemos vivido en otras categorías, pero entiendo que los árbitros no fueron los causantes de que nosotros no ganáramos el otro día », señala Crespo. Uno de los elementos a corregir es la defensa. Al descanso, el Caja 87 había recibido 50 puntos, que fueron 89 al final. Demasiados como para pensar en la victoria. «Si hubiéramos defendido razonablemente bien, el partido lo habríamos sacado adelante. Al final ellos nos metieron 89 puntos. Y con 89 puntos en contra es muy difícil ganar un partido », conviene el dirigente. Desde el 23-41, con 18 puntos a favor de los verdirrojos, cambió completamente el partido. «Ellos empiezan a subir su intensidad defensiva y nosotros no lo entendemos. Y eso provoca que entremos en ese bucle que hace que nos enjuguen la diferencia en cinco o seis minutos. A partir de ahí el partido cambia. Es verdad que eso pasa porque nosotros estamos más pendientes de que hemos perdido la ventaja y nos están defendiendo al límite. Y no sabemos entenderlo», analiza. Con ese bagaje del partido de ida ya no hay que explicarles mucho a los jugadores. Saben qué tipo de rival tienen delante y a qué peligros se enfrentan. « Estamos trabajando para no sobreexcitarlos , para que tengan el grado justo de activación para que cuando lleguen al partido estén motivados, pero no extra motivados, que tampoco es bueno. La psicóloga está haciendo un trabajo fantástico de saber calibrarlo. Hay que explicarles la importancia del partido, lo que nos jugamos. Ellos ya lo saben, son conscientes y saben a lo que se enfrentan», indica el dirigente. Como no bastará con ganar el partido para pasar sino que, además, hay que hacerlo por al menos 10 puntos, la paciencia cobra una importancia inusitada. Porque el encuentro durará 40 minutos al menos y habrá momentos difíciles. «Es importante porque el partido no va a ser fácil -vaticina Crespo-. Ya tenemos la experiencia de ir ganando de 18 y luego perder. Esto no va a estar decidido, ni muchísimo menos, hasta el final, seguro. La diferencia habrá que sacarla cuando haya que sacarla, que es al final de los 40 minutos», considera el directivo sevillano, que resalta la trayectoria del equipo en los últimos meses. «Objetivamente pienso que somos mejores. De los últimos doce partidos hemos ganado diez y hemos perdido dos. Ese es el camino que llevamos en los últimos dos meses. Tenemos que volver a nuestra senda». Miso y la exigencia internaEn el banquillo rival estará Andrés Miso , que hace unos años era jugador del Cajasol y el sábado estará dirigiendo desde la banda a la Spanish Basketball Academy. «Lo recibiremos como hay que recibir a exjugadores que hayan estado en Sevilla, con toda la amabilidad del mundo. Evidentemente lo que queremos es ganarle. A él le gusta mucho la ciudad, lo ha dicho y ha elogiado el proyecto del Caja y nosotros se lo agradecemos. Pero todo eso lo hablamos después de ganarle y plantarnos en la final», señala el vicepresidente verdirrojo. Hay muchos ojos pendientes del Caja 87, sobre todo su afición, que ha visto mucho baloncesto de gran nivel en esta ciudad y aprieta para que nadie se relaje y los objetivos se cumplan. Una presión con la que convive bien el club porque emana desde dentro. Así lo valora Crespo: «Ni nos asusta ni nos quejamos de la exigencia porque la exigencia nos la ponemos nosotros. Cuando dijimos que queríamos fundar este club, sabíamos lo que estábamos haciendo. Que haya muchos ojos pendientes del Caja no sólo no es malo, sino que es buenísimo. Significa que el baloncesto en Sevilla interesa , con lo cual no puedo nada más que estar agradecido. Y la exigencia es la que nosotros pusimos el primer día. Sabemos que Sevilla merece tener baloncesto de élite, necesita tener baloncesto de élite y nosotros estamos trabajando para intentar devolvérselo a Sevilla lo antes posible». RSS de noticias de deportes
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