El presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, proclamó en el Paraninfo de la Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca un decidido alegato por la paz. Lo hacía en su discurso de investidura como doctor ‘honoris causa’, en el que defendió que el «fundamento» de Europa se encuentra «en la dignidad humana, en la solidaridad» y en «unos valores» que actualmente, denunció el mandatario, se encuentran «en crisis» en el viejo continente. «Qué puede hacer Europa ante el declive del modelo entre los estados? ¿Aceptar que sea sustituido por una visión contractualista basada en la competición? A Europa le toca decir que no», señaló, insistiendo en la necesidad de que esta se oponga a «la ampliación de los conflictos, a una inestabilidad perpetua y a la multiplicación de sus frentes de crisis». Lo hizo tras recibir de manos del rector, Juan Manuel Corchado, los cuatro atributos que le permiten formar parte del Claustro de Doctores de la institución académica: la medalla, el anillo, el birrete y el libro, ante un abarrotado Paraninfo en una ceremonia presidida por el Rey Felipe VI. El monarca española compartió mesa junto al máximo representante de la Usal; el rector de la Univeristá Per Straneri di Perugia, Valerio Cesaris; su homólogo en la Upsa, Santiago García-Jalón de la Lama; y la vicerrectora de Ordenación académica y Profesorado, Rosario Arévalo.Jurista de profesión, Matarella subrayó también en su discurso de agradecimiento los límites de la legitimidad del poder político en las relaciones internacionales, descartando la pretensión de que la soberanía de los estados «pueda conllevar el derecho de emprender guerras». «Tal y como ha ocurrido en estos últimos años, en los que hemos asistido a progresivos actos de erosión de la prohibición de librar guerras en las disputas internacionales», añadió.El mandatario italiano citó, asimismo, el papel que juegan los organismos internacionales en la observancia de los derechos humanos y de las libertades fundamentales «para todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o exclusivamente de los estados, sino internacional». «En tiempos de fragilidad democrática y ruido constante, Mattarella representa una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia» Vicente González Martín Padrino de la ceremoniaEn su discurso de investidura, también echó la vista atrás para recordar el inicio de las relaciones entre los países de Italia y España, remontándose al Imperio romano, así como el protagonismo de ambos países en la confección de Europa, y dirigiéndose al Rey se mostró «seguro» de que «sin España e Italia» esta «no se puede comprender». Lo hizo antes de mencionar la relación histórica que han mantenido las universidades de Salamanca, Nápoles, Bolonia y Valladolid, los valores de la Escuela de Salamanca y la contribución de personajes como Francisco de Victoria -fundador de esta-, Nicolás Maquiavelo, Miguel de Cervantes, «quien, con Don Quijote, reivindica la libertad interior y la dignidad del ideal», o Miguel de Unamuno, cuyas palabras ‘Venceréis, pero no convenceréis’ «se convierten en un emblema contra las fuerzas autoritarias y en defensa de la razón y la conciencia libre».Tras la apertura del acto por parte de Su Majestad, el acto comenzó con el laudatio del catedrático emérito honorífico de Filología Italiana por la Usal, Vicente González Martín, padrino de la ceremonia, quien destacó de Mattarella su «inteligencia, fortaleza de carácter y capacidad de llevar cabo acciones eficaces y válidas para la humanidad», valores que, en palabras del profesor, «definen la esencialidad del hombre renacentista». El Rey y el presidente de la República de Italia durante su paseo por las calles de Salamanca. Debajo, en su investidura ICA. / ABCEl catedrático subrayó también que la relación de Mattarella con España «trasciende lo político», al representar un modelo de «entendimiento entre dos naciones mediterráneas que comparten profundas raíces históricas y valores humanistas comunes». Asimismo, subrayó que «en tiempos de fragilidad democrática y ruido constante», el presidente de la República de Italia representa «una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia», y recordó que con este Honoris Causa la Universidad de Salamanca quiere reconocer «no sólo los méritos de una biografía ejemplar, de un pensamiento abierto, humanista, sino también el valor de un estilo de liderazgo que dignifica la vida pública».Noticia relacionada general No No El Rey Felipe VI, ‘cicerone’ de Sergio Mattarella por las calles de Salamanca ABCLa clausura del acto correspondió al rector de la Universidad de Salamanca, José Manuel Corchado, quien recordó que el dirigente italiano ha demostrado siempre en todas sus facetas que la democracia necesita «equilibrio y prudencia»: «En tiempos marcados por tensiones internacionales y por la fragmentación política, usted ha recordado con serenidad que la cooperación entre naciones constituye una responsabilidad moral y que la fuerza derecho debe prevalecer siempre sobre el derecho de la fuerza».El solemne acto, que comenzó puntual en el Paraninfo, fue precedido un por el centro de la ciudad del Tormes, en el que el Rey ejerció de ‘cicerone’ Sergio Mattarella , a cuyo salieron al encuentro de decenas de salmantinos que se agolparon para contemplar el el cortejo de autoridades, entre las que también se encontraban el presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco; el presidente de las Cortes, Carlos Pollán; la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra Sara Aagasen y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo. El presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, proclamó en el Paraninfo de la Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca un decidido alegato por la paz. Lo hacía en su discurso de investidura como doctor ‘honoris causa’, en el que defendió que el «fundamento» de Europa se encuentra «en la dignidad humana, en la solidaridad» y en «unos valores» que actualmente, denunció el mandatario, se encuentran «en crisis» en el viejo continente. «Qué puede hacer Europa ante el declive del modelo entre los estados? ¿Aceptar que sea sustituido por una visión contractualista basada en la competición? A Europa le toca decir que no», señaló, insistiendo en la necesidad de que esta se oponga a «la ampliación de los conflictos, a una inestabilidad perpetua y a la multiplicación de sus frentes de crisis». Lo hizo tras recibir de manos del rector, Juan Manuel Corchado, los cuatro atributos que le permiten formar parte del Claustro de Doctores de la institución académica: la medalla, el anillo, el birrete y el libro, ante un abarrotado Paraninfo en una ceremonia presidida por el Rey Felipe VI. El monarca española compartió mesa junto al máximo representante de la Usal; el rector de la Univeristá Per Straneri di Perugia, Valerio Cesaris; su homólogo en la Upsa, Santiago García-Jalón de la Lama; y la vicerrectora de Ordenación académica y Profesorado, Rosario Arévalo.Jurista de profesión, Matarella subrayó también en su discurso de agradecimiento los límites de la legitimidad del poder político en las relaciones internacionales, descartando la pretensión de que la soberanía de los estados «pueda conllevar el derecho de emprender guerras». «Tal y como ha ocurrido en estos últimos años, en los que hemos asistido a progresivos actos de erosión de la prohibición de librar guerras en las disputas internacionales», añadió.El mandatario italiano citó, asimismo, el papel que juegan los organismos internacionales en la observancia de los derechos humanos y de las libertades fundamentales «para todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o exclusivamente de los estados, sino internacional». «En tiempos de fragilidad democrática y ruido constante, Mattarella representa una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia» Vicente González Martín Padrino de la ceremoniaEn su discurso de investidura, también echó la vista atrás para recordar el inicio de las relaciones entre los países de Italia y España, remontándose al Imperio romano, así como el protagonismo de ambos países en la confección de Europa, y dirigiéndose al Rey se mostró «seguro» de que «sin España e Italia» esta «no se puede comprender». Lo hizo antes de mencionar la relación histórica que han mantenido las universidades de Salamanca, Nápoles, Bolonia y Valladolid, los valores de la Escuela de Salamanca y la contribución de personajes como Francisco de Victoria -fundador de esta-, Nicolás Maquiavelo, Miguel de Cervantes, «quien, con Don Quijote, reivindica la libertad interior y la dignidad del ideal», o Miguel de Unamuno, cuyas palabras ‘Venceréis, pero no convenceréis’ «se convierten en un emblema contra las fuerzas autoritarias y en defensa de la razón y la conciencia libre».Tras la apertura del acto por parte de Su Majestad, el acto comenzó con el laudatio del catedrático emérito honorífico de Filología Italiana por la Usal, Vicente González Martín, padrino de la ceremonia, quien destacó de Mattarella su «inteligencia, fortaleza de carácter y capacidad de llevar cabo acciones eficaces y válidas para la humanidad», valores que, en palabras del profesor, «definen la esencialidad del hombre renacentista». El Rey y el presidente de la República de Italia durante su paseo por las calles de Salamanca. Debajo, en su investidura ICA. / ABCEl catedrático subrayó también que la relación de Mattarella con España «trasciende lo político», al representar un modelo de «entendimiento entre dos naciones mediterráneas que comparten profundas raíces históricas y valores humanistas comunes». Asimismo, subrayó que «en tiempos de fragilidad democrática y ruido constante», el presidente de la República de Italia representa «una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia», y recordó que con este Honoris Causa la Universidad de Salamanca quiere reconocer «no sólo los méritos de una biografía ejemplar, de un pensamiento abierto, humanista, sino también el valor de un estilo de liderazgo que dignifica la vida pública».Noticia relacionada general No No El Rey Felipe VI, ‘cicerone’ de Sergio Mattarella por las calles de Salamanca ABCLa clausura del acto correspondió al rector de la Universidad de Salamanca, José Manuel Corchado, quien recordó que el dirigente italiano ha demostrado siempre en todas sus facetas que la democracia necesita «equilibrio y prudencia»: «En tiempos marcados por tensiones internacionales y por la fragmentación política, usted ha recordado con serenidad que la cooperación entre naciones constituye una responsabilidad moral y que la fuerza derecho debe prevalecer siempre sobre el derecho de la fuerza».El solemne acto, que comenzó puntual en el Paraninfo, fue precedido un por el centro de la ciudad del Tormes, en el que el Rey ejerció de ‘cicerone’ Sergio Mattarella , a cuyo salieron al encuentro de decenas de salmantinos que se agolparon para contemplar el el cortejo de autoridades, entre las que también se encontraban el presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco; el presidente de las Cortes, Carlos Pollán; la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra Sara Aagasen y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo. El presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, proclamó en el Paraninfo de la Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca un decidido alegato por la paz. Lo hacía en su discurso de investidura como doctor ‘honoris causa’, en el que defendió que el «fundamento» de Europa se encuentra «en la dignidad humana, en la solidaridad» y en «unos valores» que actualmente, denunció el mandatario, se encuentran «en crisis» en el viejo continente. «Qué puede hacer Europa ante el declive del modelo entre los estados? ¿Aceptar que sea sustituido por una visión contractualista basada en la competición? A Europa le toca decir que no», señaló, insistiendo en la necesidad de que esta se oponga a «la ampliación de los conflictos, a una inestabilidad perpetua y a la multiplicación de sus frentes de crisis». Lo hizo tras recibir de manos del rector, Juan Manuel Corchado, los cuatro atributos que le permiten formar parte del Claustro de Doctores de la institución académica: la medalla, el anillo, el birrete y el libro, ante un abarrotado Paraninfo en una ceremonia presidida por el Rey Felipe VI. El monarca española compartió mesa junto al máximo representante de la Usal; el rector de la Univeristá Per Straneri di Perugia, Valerio Cesaris; su homólogo en la Upsa, Santiago García-Jalón de la Lama; y la vicerrectora de Ordenación académica y Profesorado, Rosario Arévalo.Jurista de profesión, Matarella subrayó también en su discurso de agradecimiento los límites de la legitimidad del poder político en las relaciones internacionales, descartando la pretensión de que la soberanía de los estados «pueda conllevar el derecho de emprender guerras». «Tal y como ha ocurrido en estos últimos años, en los que hemos asistido a progresivos actos de erosión de la prohibición de librar guerras en las disputas internacionales», añadió.El mandatario italiano citó, asimismo, el papel que juegan los organismos internacionales en la observancia de los derechos humanos y de las libertades fundamentales «para todos, sin distinción de raza, sexo, lengua o exclusivamente de los estados, sino internacional». «En tiempos de fragilidad democrática y ruido constante, Mattarella representa una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia» Vicente González Martín Padrino de la ceremoniaEn su discurso de investidura, también echó la vista atrás para recordar el inicio de las relaciones entre los países de Italia y España, remontándose al Imperio romano, así como el protagonismo de ambos países en la confección de Europa, y dirigiéndose al Rey se mostró «seguro» de que «sin España e Italia» esta «no se puede comprender». Lo hizo antes de mencionar la relación histórica que han mantenido las universidades de Salamanca, Nápoles, Bolonia y Valladolid, los valores de la Escuela de Salamanca y la contribución de personajes como Francisco de Victoria -fundador de esta-, Nicolás Maquiavelo, Miguel de Cervantes, «quien, con Don Quijote, reivindica la libertad interior y la dignidad del ideal», o Miguel de Unamuno, cuyas palabras ‘Venceréis, pero no convenceréis’ «se convierten en un emblema contra las fuerzas autoritarias y en defensa de la razón y la conciencia libre».Tras la apertura del acto por parte de Su Majestad, el acto comenzó con el laudatio del catedrático emérito honorífico de Filología Italiana por la Usal, Vicente González Martín, padrino de la ceremonia, quien destacó de Mattarella su «inteligencia, fortaleza de carácter y capacidad de llevar cabo acciones eficaces y válidas para la humanidad», valores que, en palabras del profesor, «definen la esencialidad del hombre renacentista». El Rey y el presidente de la República de Italia durante su paseo por las calles de Salamanca. Debajo, en su investidura ICA. / ABCEl catedrático subrayó también que la relación de Mattarella con España «trasciende lo político», al representar un modelo de «entendimiento entre dos naciones mediterráneas que comparten profundas raíces históricas y valores humanistas comunes». Asimismo, subrayó que «en tiempos de fragilidad democrática y ruido constante», el presidente de la República de Italia representa «una rara combinación de firmeza, serenidad y decencia», y recordó que con este Honoris Causa la Universidad de Salamanca quiere reconocer «no sólo los méritos de una biografía ejemplar, de un pensamiento abierto, humanista, sino también el valor de un estilo de liderazgo que dignifica la vida pública».Noticia relacionada general No No El Rey Felipe VI, ‘cicerone’ de Sergio Mattarella por las calles de Salamanca ABCLa clausura del acto correspondió al rector de la Universidad de Salamanca, José Manuel Corchado, quien recordó que el dirigente italiano ha demostrado siempre en todas sus facetas que la democracia necesita «equilibrio y prudencia»: «En tiempos marcados por tensiones internacionales y por la fragmentación política, usted ha recordado con serenidad que la cooperación entre naciones constituye una responsabilidad moral y que la fuerza derecho debe prevalecer siempre sobre el derecho de la fuerza».El solemne acto, que comenzó puntual en el Paraninfo, fue precedido un por el centro de la ciudad del Tormes, en el que el Rey ejerció de ‘cicerone’ Sergio Mattarella , a cuyo salieron al encuentro de decenas de salmantinos que se agolparon para contemplar el el cortejo de autoridades, entre las que también se encontraban el presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco; el presidente de las Cortes, Carlos Pollán; la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra Sara Aagasen y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo. 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