La venta del Sevilla FC ha sufrido un revés que puede cambiar el desenlace de una historia que se está alargando en el tiempo más de lo que sus protagonistas, sobre todo los que venden, hubiesen deseado. A dos días para que llegase el último día para que el periodo de exclusividad del grupo de Sergio Ramos caducase , el propio aún futbolista se reunió con los máximos accionistas en un hotel céntrico de la capital andaluza para exponer las nuevas condiciones del contrato, situación que es del todo anómala cuando ya se habían pactado y firmado las condiciones justo antes de comenzar la auditoria de las cuentas, además de haber limado las contingencias cuando finalizaron, con un acuerdo sellado hace sólo 15 días . El camero ha propuesto ahora comprar un porcentaje mucho menor de los títulos del Sevilla FC -nada que ver con más del 80% que controlan los grandes accionistas-, para destinar el resto del dinero con el que puede llegar de primeras para la ampliación de capital que necesita la economía de la sociedad. Ha propuesto hacerse con las riendas del Sevilla por 100 millones. Comprar 32.000 acciones únicamente -tras la ampliación de capital sería un 18%-. Y con 120 millones de ampliación de capital previo coger otro 42%, lo que les llevaría al 60% . Estando dentro del Sevilla, con nuevas ampliaciones al tener mayoría accionarial, ahogarían a unos vendedores que ahora se ven con un negocio caído.Este cambio ha sido con enfado aunque ya barruntaban que no iban a llegar buenas noticias tras dilatar tanto en el tiempo las pruebas de que el dinero acordado podía llegar de una vez, variando sustancialmente las condiciones ya pactadas y complicando igualmente darle solución a una compraventa que entraba en una fase decisiva, pero que tras esta propuesta en el límite de romperse, ya que no se le venderá a Sergio Ramos con las nuevas condiciones que ha puesto encima de la mesa. Un abrazo del oso que ahoga la operación y al Sevilla.Porque el reloj sigue corriendo en contra de los intereses del propio Sevilla FC , con una ampliación de capital que debe habilitarse en el plazo de un mes, que pese a que el proceso sea algo más largo, permita al club acreditar ante la Liga su validez y que dé conformidad a unas inscripciones que peligrarán mientras no se inyecte dinero en las arcas del club. Por esto mismo, la propuesta de Sergio Ramos no ha sentado nada bien. Por el juego del ratón y el gato con los avales de la compra se podía sospechar que no iba como la seda la operación, que existían ciertos asuntos que solventar, más allá de la fórmula de pago o las entidades que prestaban el dinero para la compra de las acciones. Ampliación de capital claveHace ya semanas que José María del Nido Benavente tiene un acuerdo con Alberto Pérez-Solano , cabeza visible de los accionistas que conforman el consejo de administración en la venta, por lo que no existe solución viable posible si Ramos no les comprase a todos. Nadie va a vender sólo una parte de sus acciones, más aún sabiendo que la ampliación de capital les obligaría a comprar (invertir) para que su paquete no quedase diluido ante la fuerza del nuevo accionistas. O bien, el dinero por ese porcentaje de compra propuesto sirve para el resto de acciones a la venta, es decir, que se rebaja el importe por acción para comprar el club. 100 millones por cerca de 90.000 acciones. A 900 euros . Aparentemente, este movimiento deja a Sergio Ramos con las manos libres, tanto si sale la operación -no saldrá-, como si se queda estancada. Tiene su discurso preparado.Porque el camero podrá decir que ha hecho lo posible por comprar el club, pero que el precio que se solicita es demasiado alto. Además, que ha priorizado la ampliación de capital por encima de entregarle lo que ha podido conseguir para la compra de las acciones a los acaudalados accionistas mayoritarios. Porque en esa ampliación de capital es donde se han centrado los esfuerzos del grupo comprador, por mucho que ya estuviese establecido en el pacto de la compraventa, alcanzado y anunciado hace dos semanas, una inyección de 80 millones para solventar los problemas más acuciantes por los que atraviesa la entidad en cuanto al límite de gasto en plantilla, además de los primeros pagos a los acreedores por los créditos suscritos.Este movimiento de piezas en el tablero de Sergio Ramos, o más bien un golpe a la propia mesa, derribando a su vez el tablero , ha dejado sin margen de reacción a los accionistas, quienes han visto como un negocio que colmaba sus expectativas de venta se puede ir al garete por confiar demasiado en la presencia de un sevillista de cuna como Ramos en el negocio. El movimiento del camero, en cuanto a rebajar las pretensiones cuando todo estaba encaminado a un precio, deja a los accionistas teniendo que reactivar otras opciones, aunque ya se vieran fuera del Sevilla. Deben seguir gestionando una temporada embrionaria, sin que haya todavía un entrenador que sepa que continúa, un director deportivo de circunstancias y un presidente de pega.La ansiada reconstrucción a la que aspira el Sevilla se verá nuevamente frenada si no se aceptan las duras condiciones de Sergio Ramos, o se articula una salida intermedia, introduciendo algún accionista en el entramado societario que esté dispuesto a acudir con fuerza a la ampliación de capital, sin tener que desembolsar lo que sería la compra mayoritaria de las acciones. Sergio va de la mano de un capital mexicano que quiere entrar con mando en plaza en el Sevilla sin gastarse una fortuna en acciones que puede adquirir mediante una ampliación de capital. Otra vez la compraventa en el aire. El tiempo de la LOI se agota y el futuro del Sevilla vuelve a ser negro . La venta del Sevilla FC ha sufrido un revés que puede cambiar el desenlace de una historia que se está alargando en el tiempo más de lo que sus protagonistas, sobre todo los que venden, hubiesen deseado. A dos días para que llegase el último día para que el periodo de exclusividad del grupo de Sergio Ramos caducase , el propio aún futbolista se reunió con los máximos accionistas en un hotel céntrico de la capital andaluza para exponer las nuevas condiciones del contrato, situación que es del todo anómala cuando ya se habían pactado y firmado las condiciones justo antes de comenzar la auditoria de las cuentas, además de haber limado las contingencias cuando finalizaron, con un acuerdo sellado hace sólo 15 días . El camero ha propuesto ahora comprar un porcentaje mucho menor de los títulos del Sevilla FC -nada que ver con más del 80% que controlan los grandes accionistas-, para destinar el resto del dinero con el que puede llegar de primeras para la ampliación de capital que necesita la economía de la sociedad. Ha propuesto hacerse con las riendas del Sevilla por 100 millones. Comprar 32.000 acciones únicamente -tras la ampliación de capital sería un 18%-. Y con 120 millones de ampliación de capital previo coger otro 42%, lo que les llevaría al 60% . Estando dentro del Sevilla, con nuevas ampliaciones al tener mayoría accionarial, ahogarían a unos vendedores que ahora se ven con un negocio caído.Este cambio ha sido con enfado aunque ya barruntaban que no iban a llegar buenas noticias tras dilatar tanto en el tiempo las pruebas de que el dinero acordado podía llegar de una vez, variando sustancialmente las condiciones ya pactadas y complicando igualmente darle solución a una compraventa que entraba en una fase decisiva, pero que tras esta propuesta en el límite de romperse, ya que no se le venderá a Sergio Ramos con las nuevas condiciones que ha puesto encima de la mesa. Un abrazo del oso que ahoga la operación y al Sevilla.Porque el reloj sigue corriendo en contra de los intereses del propio Sevilla FC , con una ampliación de capital que debe habilitarse en el plazo de un mes, que pese a que el proceso sea algo más largo, permita al club acreditar ante la Liga su validez y que dé conformidad a unas inscripciones que peligrarán mientras no se inyecte dinero en las arcas del club. Por esto mismo, la propuesta de Sergio Ramos no ha sentado nada bien. Por el juego del ratón y el gato con los avales de la compra se podía sospechar que no iba como la seda la operación, que existían ciertos asuntos que solventar, más allá de la fórmula de pago o las entidades que prestaban el dinero para la compra de las acciones. Ampliación de capital claveHace ya semanas que José María del Nido Benavente tiene un acuerdo con Alberto Pérez-Solano , cabeza visible de los accionistas que conforman el consejo de administración en la venta, por lo que no existe solución viable posible si Ramos no les comprase a todos. Nadie va a vender sólo una parte de sus acciones, más aún sabiendo que la ampliación de capital les obligaría a comprar (invertir) para que su paquete no quedase diluido ante la fuerza del nuevo accionistas. O bien, el dinero por ese porcentaje de compra propuesto sirve para el resto de acciones a la venta, es decir, que se rebaja el importe por acción para comprar el club. 100 millones por cerca de 90.000 acciones. A 900 euros . Aparentemente, este movimiento deja a Sergio Ramos con las manos libres, tanto si sale la operación -no saldrá-, como si se queda estancada. Tiene su discurso preparado.Porque el camero podrá decir que ha hecho lo posible por comprar el club, pero que el precio que se solicita es demasiado alto. Además, que ha priorizado la ampliación de capital por encima de entregarle lo que ha podido conseguir para la compra de las acciones a los acaudalados accionistas mayoritarios. Porque en esa ampliación de capital es donde se han centrado los esfuerzos del grupo comprador, por mucho que ya estuviese establecido en el pacto de la compraventa, alcanzado y anunciado hace dos semanas, una inyección de 80 millones para solventar los problemas más acuciantes por los que atraviesa la entidad en cuanto al límite de gasto en plantilla, además de los primeros pagos a los acreedores por los créditos suscritos.Este movimiento de piezas en el tablero de Sergio Ramos, o más bien un golpe a la propia mesa, derribando a su vez el tablero , ha dejado sin margen de reacción a los accionistas, quienes han visto como un negocio que colmaba sus expectativas de venta se puede ir al garete por confiar demasiado en la presencia de un sevillista de cuna como Ramos en el negocio. El movimiento del camero, en cuanto a rebajar las pretensiones cuando todo estaba encaminado a un precio, deja a los accionistas teniendo que reactivar otras opciones, aunque ya se vieran fuera del Sevilla. Deben seguir gestionando una temporada embrionaria, sin que haya todavía un entrenador que sepa que continúa, un director deportivo de circunstancias y un presidente de pega.La ansiada reconstrucción a la que aspira el Sevilla se verá nuevamente frenada si no se aceptan las duras condiciones de Sergio Ramos, o se articula una salida intermedia, introduciendo algún accionista en el entramado societario que esté dispuesto a acudir con fuerza a la ampliación de capital, sin tener que desembolsar lo que sería la compra mayoritaria de las acciones. Sergio va de la mano de un capital mexicano que quiere entrar con mando en plaza en el Sevilla sin gastarse una fortuna en acciones que puede adquirir mediante una ampliación de capital. Otra vez la compraventa en el aire. El tiempo de la LOI se agota y el futuro del Sevilla vuelve a ser negro . La venta del Sevilla FC ha sufrido un revés que puede cambiar el desenlace de una historia que se está alargando en el tiempo más de lo que sus protagonistas, sobre todo los que venden, hubiesen deseado. A dos días para que llegase el último día para que el periodo de exclusividad del grupo de Sergio Ramos caducase , el propio aún futbolista se reunió con los máximos accionistas en un hotel céntrico de la capital andaluza para exponer las nuevas condiciones del contrato, situación que es del todo anómala cuando ya se habían pactado y firmado las condiciones justo antes de comenzar la auditoria de las cuentas, además de haber limado las contingencias cuando finalizaron, con un acuerdo sellado hace sólo 15 días . El camero ha propuesto ahora comprar un porcentaje mucho menor de los títulos del Sevilla FC -nada que ver con más del 80% que controlan los grandes accionistas-, para destinar el resto del dinero con el que puede llegar de primeras para la ampliación de capital que necesita la economía de la sociedad. Ha propuesto hacerse con las riendas del Sevilla por 100 millones. Comprar 32.000 acciones únicamente -tras la ampliación de capital sería un 18%-. Y con 120 millones de ampliación de capital previo coger otro 42%, lo que les llevaría al 60% . Estando dentro del Sevilla, con nuevas ampliaciones al tener mayoría accionarial, ahogarían a unos vendedores que ahora se ven con un negocio caído.Este cambio ha sido con enfado aunque ya barruntaban que no iban a llegar buenas noticias tras dilatar tanto en el tiempo las pruebas de que el dinero acordado podía llegar de una vez, variando sustancialmente las condiciones ya pactadas y complicando igualmente darle solución a una compraventa que entraba en una fase decisiva, pero que tras esta propuesta en el límite de romperse, ya que no se le venderá a Sergio Ramos con las nuevas condiciones que ha puesto encima de la mesa. Un abrazo del oso que ahoga la operación y al Sevilla.Porque el reloj sigue corriendo en contra de los intereses del propio Sevilla FC , con una ampliación de capital que debe habilitarse en el plazo de un mes, que pese a que el proceso sea algo más largo, permita al club acreditar ante la Liga su validez y que dé conformidad a unas inscripciones que peligrarán mientras no se inyecte dinero en las arcas del club. Por esto mismo, la propuesta de Sergio Ramos no ha sentado nada bien. Por el juego del ratón y el gato con los avales de la compra se podía sospechar que no iba como la seda la operación, que existían ciertos asuntos que solventar, más allá de la fórmula de pago o las entidades que prestaban el dinero para la compra de las acciones. Ampliación de capital claveHace ya semanas que José María del Nido Benavente tiene un acuerdo con Alberto Pérez-Solano , cabeza visible de los accionistas que conforman el consejo de administración en la venta, por lo que no existe solución viable posible si Ramos no les comprase a todos. Nadie va a vender sólo una parte de sus acciones, más aún sabiendo que la ampliación de capital les obligaría a comprar (invertir) para que su paquete no quedase diluido ante la fuerza del nuevo accionistas. O bien, el dinero por ese porcentaje de compra propuesto sirve para el resto de acciones a la venta, es decir, que se rebaja el importe por acción para comprar el club. 100 millones por cerca de 90.000 acciones. A 900 euros . Aparentemente, este movimiento deja a Sergio Ramos con las manos libres, tanto si sale la operación -no saldrá-, como si se queda estancada. Tiene su discurso preparado.Porque el camero podrá decir que ha hecho lo posible por comprar el club, pero que el precio que se solicita es demasiado alto. Además, que ha priorizado la ampliación de capital por encima de entregarle lo que ha podido conseguir para la compra de las acciones a los acaudalados accionistas mayoritarios. Porque en esa ampliación de capital es donde se han centrado los esfuerzos del grupo comprador, por mucho que ya estuviese establecido en el pacto de la compraventa, alcanzado y anunciado hace dos semanas, una inyección de 80 millones para solventar los problemas más acuciantes por los que atraviesa la entidad en cuanto al límite de gasto en plantilla, además de los primeros pagos a los acreedores por los créditos suscritos.Este movimiento de piezas en el tablero de Sergio Ramos, o más bien un golpe a la propia mesa, derribando a su vez el tablero , ha dejado sin margen de reacción a los accionistas, quienes han visto como un negocio que colmaba sus expectativas de venta se puede ir al garete por confiar demasiado en la presencia de un sevillista de cuna como Ramos en el negocio. El movimiento del camero, en cuanto a rebajar las pretensiones cuando todo estaba encaminado a un precio, deja a los accionistas teniendo que reactivar otras opciones, aunque ya se vieran fuera del Sevilla. Deben seguir gestionando una temporada embrionaria, sin que haya todavía un entrenador que sepa que continúa, un director deportivo de circunstancias y un presidente de pega.La ansiada reconstrucción a la que aspira el Sevilla se verá nuevamente frenada si no se aceptan las duras condiciones de Sergio Ramos, o se articula una salida intermedia, introduciendo algún accionista en el entramado societario que esté dispuesto a acudir con fuerza a la ampliación de capital, sin tener que desembolsar lo que sería la compra mayoritaria de las acciones. Sergio va de la mano de un capital mexicano que quiere entrar con mando en plaza en el Sevilla sin gastarse una fortuna en acciones que puede adquirir mediante una ampliación de capital. Otra vez la compraventa en el aire. El tiempo de la LOI se agota y el futuro del Sevilla vuelve a ser negro . RSS de noticias de deportes
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