Las resacas de las derrotas ligueras son complejas. A nadie le gusta perder y menos que le terminen sometiendo en el marcador con una goleada . El Sevilla se volvió del Santiago Bernabéu con la mayor del curso tras caer 4-1 ante el equipo de Mourinho. El Betis también sufrió en sus carnes la imparable inercia del líder Barcelona , que alcanzó hasta la manita (2-5). Sin embargo, ambos encuentros estuvieron muy salpicados por la polémica. Tanta, que en la ciudad no se habló de otra cosa en el día posterior. Las tertulias en los bares y centros de trabajo estaba centrada en lo sucedido ante los grandes del fútbol español, que, encima, se medirán el próximo fin de semana. La llegada de un partido que reporta tanto beneficio al campeonato y la situación del estamento arbitral con uno de los contendientes, como es el Real Madrid, pudo provocar todo lo que sucedió en ambos campos. Es sólo una teoría, pero los clubes sevillanos han alzado la voz .Por seguir un orden cronológico, el primero en sufrir un arbitraje duro, a manos en este caso del vasco De Burgos Bengoetxea, fue el Betis. «La actuación arbitral fue lamentable y sin criterio futbolístico», definía Manuel Pellegrini en sala de prensa, bastante molesto por cómo había sido el partido. Siempre que los béticos se acercaban en el marcador o incluso lo igualaban, sucedía algo en su contra para que no pudiesen hacerle sombra al líder. Fue el entrenador quien hizo de portavoz de la frustración verdiblanca, aunque los jugadores en la hierba también se lo hicieron saber al colegiado. No entendía que sucedía.Que si el gol anulado a Lo Celso por una mano muy anterior al golpeo final, con el balón sin dueño tras un mal despeje de Adeyemi . También la expulsión de Facundo, en un rifirrafe con Lamine Yamal. Qué decir de ese juego peligroso de Fermín en el origen del 1-3 o el salto apoyando los brazos de Cubarsí en el gol de Rodri . Ningún escándalo incontestable, puesto que con el reglamento en la mano puede intentar defender el árbitro, aunque en cada duda se vio cuál era su tendencia. «Nos tocó que era la manera de arbitrar. Esas tres acciones fueron determinantes en los goles y en el resultado final. No hay desconfianza en los árbitros, pero sí hubo una falta muy grande de criterio futbolístico en el partido de hoy», sentenció.Peor lo tuvo incluso el Sevilla. Nada le salió a Busquets Ferrer a derechas. Tampoco le ayudaron. La jugada más polémica o que podía haber cambiado el partido fue el codazo de Güler a Peque con 0-0 en el marcador . Un día después, las cámaras de Movistar mostraban, aunque fuese en una toma aérea, mejor resolución de una jugada que la realización había dejado invisibilizada. Un codazo considerado a todas luces agresión, pero que desde el VAR no vieron con nitidez y eligieron no avisar al árbitro de campo, quien no tenía ese incidente de cara. Flaco favor de Cuadra Fernández a su compañero , puesto que fue una acción clave en el encuentro.Quejas arbitrales en SevillaDespués llegarían otras acciones polémicas, sin contar que fue el propio centrocampista turco quien abría el partido después del comentado codazo. El segundo gol del Real Madrid llegó tras clara falta sobre Roobie Ure cuando Konaté era el último defensor . Tampoco parecía el penalti sobre Mbappé. Un cúmulo de desaciertos que decantaron el encuentro y doblegaron a un Sevilla que no se ha callado. Pidió al CTA la grabación del VAR, petición que ya han formulado algunos clubes pero que suele tener poco recorrido. Un enfado mayúsculo por lo que entienden que es una doble vara de medir entre unos equipos y el resto. Porque ante el FC Barcelona también hubo quejas, aunque la superioridad azulgrana fue mayor en la hierba, sin que sus goles llegasen todos precedidos de alguna polémica.Porque el Sevilla, hasta la fecha, no ha tenido nada de suerte con los arbitrajes. Penalti a Kike Salas ante el Atlético, aunque el partido ya fuese 1-3; la roja a Sangante contra el Espanyol; o todo lo sucedido hace unos días contra el Levante, con expulsión a Isaac Romero por ponerse el dedo en la boca, celebración que hemos visto recientemente en varios partidos de Champions. Demasiadas circunstancias adversas en sólo nueve jornadas. « Quizás porque el Madrid iría con una distancia de nueve puntos al Clásico si ganamos . Es una jugada de VAR cien por cien. Se equivocan y ya está», reflexionó García Plaza. Los clubes sevillanos alzan la voz. No aguantan más. Las resacas de las derrotas ligueras son complejas. A nadie le gusta perder y menos que le terminen sometiendo en el marcador con una goleada . El Sevilla se volvió del Santiago Bernabéu con la mayor del curso tras caer 4-1 ante el equipo de Mourinho. El Betis también sufrió en sus carnes la imparable inercia del líder Barcelona , que alcanzó hasta la manita (2-5). Sin embargo, ambos encuentros estuvieron muy salpicados por la polémica. Tanta, que en la ciudad no se habló de otra cosa en el día posterior. Las tertulias en los bares y centros de trabajo estaba centrada en lo sucedido ante los grandes del fútbol español, que, encima, se medirán el próximo fin de semana. La llegada de un partido que reporta tanto beneficio al campeonato y la situación del estamento arbitral con uno de los contendientes, como es el Real Madrid, pudo provocar todo lo que sucedió en ambos campos. Es sólo una teoría, pero los clubes sevillanos han alzado la voz .Por seguir un orden cronológico, el primero en sufrir un arbitraje duro, a manos en este caso del vasco De Burgos Bengoetxea, fue el Betis. «La actuación arbitral fue lamentable y sin criterio futbolístico», definía Manuel Pellegrini en sala de prensa, bastante molesto por cómo había sido el partido. Siempre que los béticos se acercaban en el marcador o incluso lo igualaban, sucedía algo en su contra para que no pudiesen hacerle sombra al líder. Fue el entrenador quien hizo de portavoz de la frustración verdiblanca, aunque los jugadores en la hierba también se lo hicieron saber al colegiado. No entendía que sucedía.Que si el gol anulado a Lo Celso por una mano muy anterior al golpeo final, con el balón sin dueño tras un mal despeje de Adeyemi . También la expulsión de Facundo, en un rifirrafe con Lamine Yamal. Qué decir de ese juego peligroso de Fermín en el origen del 1-3 o el salto apoyando los brazos de Cubarsí en el gol de Rodri . Ningún escándalo incontestable, puesto que con el reglamento en la mano puede intentar defender el árbitro, aunque en cada duda se vio cuál era su tendencia. «Nos tocó que era la manera de arbitrar. Esas tres acciones fueron determinantes en los goles y en el resultado final. No hay desconfianza en los árbitros, pero sí hubo una falta muy grande de criterio futbolístico en el partido de hoy», sentenció.Peor lo tuvo incluso el Sevilla. Nada le salió a Busquets Ferrer a derechas. Tampoco le ayudaron. La jugada más polémica o que podía haber cambiado el partido fue el codazo de Güler a Peque con 0-0 en el marcador . Un día después, las cámaras de Movistar mostraban, aunque fuese en una toma aérea, mejor resolución de una jugada que la realización había dejado invisibilizada. Un codazo considerado a todas luces agresión, pero que desde el VAR no vieron con nitidez y eligieron no avisar al árbitro de campo, quien no tenía ese incidente de cara. Flaco favor de Cuadra Fernández a su compañero , puesto que fue una acción clave en el encuentro.Quejas arbitrales en SevillaDespués llegarían otras acciones polémicas, sin contar que fue el propio centrocampista turco quien abría el partido después del comentado codazo. El segundo gol del Real Madrid llegó tras clara falta sobre Roobie Ure cuando Konaté era el último defensor . Tampoco parecía el penalti sobre Mbappé. Un cúmulo de desaciertos que decantaron el encuentro y doblegaron a un Sevilla que no se ha callado. Pidió al CTA la grabación del VAR, petición que ya han formulado algunos clubes pero que suele tener poco recorrido. Un enfado mayúsculo por lo que entienden que es una doble vara de medir entre unos equipos y el resto. Porque ante el FC Barcelona también hubo quejas, aunque la superioridad azulgrana fue mayor en la hierba, sin que sus goles llegasen todos precedidos de alguna polémica.Porque el Sevilla, hasta la fecha, no ha tenido nada de suerte con los arbitrajes. Penalti a Kike Salas ante el Atlético, aunque el partido ya fuese 1-3; la roja a Sangante contra el Espanyol; o todo lo sucedido hace unos días contra el Levante, con expulsión a Isaac Romero por ponerse el dedo en la boca, celebración que hemos visto recientemente en varios partidos de Champions. Demasiadas circunstancias adversas en sólo nueve jornadas. « Quizás porque el Madrid iría con una distancia de nueve puntos al Clásico si ganamos . Es una jugada de VAR cien por cien. Se equivocan y ya está», reflexionó García Plaza. Los clubes sevillanos alzan la voz. No aguantan más. Las resacas de las derrotas ligueras son complejas. A nadie le gusta perder y menos que le terminen sometiendo en el marcador con una goleada . El Sevilla se volvió del Santiago Bernabéu con la mayor del curso tras caer 4-1 ante el equipo de Mourinho. El Betis también sufrió en sus carnes la imparable inercia del líder Barcelona , que alcanzó hasta la manita (2-5). Sin embargo, ambos encuentros estuvieron muy salpicados por la polémica. Tanta, que en la ciudad no se habló de otra cosa en el día posterior. Las tertulias en los bares y centros de trabajo estaba centrada en lo sucedido ante los grandes del fútbol español, que, encima, se medirán el próximo fin de semana. La llegada de un partido que reporta tanto beneficio al campeonato y la situación del estamento arbitral con uno de los contendientes, como es el Real Madrid, pudo provocar todo lo que sucedió en ambos campos. Es sólo una teoría, pero los clubes sevillanos han alzado la voz .Por seguir un orden cronológico, el primero en sufrir un arbitraje duro, a manos en este caso del vasco De Burgos Bengoetxea, fue el Betis. «La actuación arbitral fue lamentable y sin criterio futbolístico», definía Manuel Pellegrini en sala de prensa, bastante molesto por cómo había sido el partido. Siempre que los béticos se acercaban en el marcador o incluso lo igualaban, sucedía algo en su contra para que no pudiesen hacerle sombra al líder. Fue el entrenador quien hizo de portavoz de la frustración verdiblanca, aunque los jugadores en la hierba también se lo hicieron saber al colegiado. No entendía que sucedía.Que si el gol anulado a Lo Celso por una mano muy anterior al golpeo final, con el balón sin dueño tras un mal despeje de Adeyemi . También la expulsión de Facundo, en un rifirrafe con Lamine Yamal. Qué decir de ese juego peligroso de Fermín en el origen del 1-3 o el salto apoyando los brazos de Cubarsí en el gol de Rodri . Ningún escándalo incontestable, puesto que con el reglamento en la mano puede intentar defender el árbitro, aunque en cada duda se vio cuál era su tendencia. «Nos tocó que era la manera de arbitrar. Esas tres acciones fueron determinantes en los goles y en el resultado final. No hay desconfianza en los árbitros, pero sí hubo una falta muy grande de criterio futbolístico en el partido de hoy», sentenció.Peor lo tuvo incluso el Sevilla. Nada le salió a Busquets Ferrer a derechas. Tampoco le ayudaron. La jugada más polémica o que podía haber cambiado el partido fue el codazo de Güler a Peque con 0-0 en el marcador . Un día después, las cámaras de Movistar mostraban, aunque fuese en una toma aérea, mejor resolución de una jugada que la realización había dejado invisibilizada. Un codazo considerado a todas luces agresión, pero que desde el VAR no vieron con nitidez y eligieron no avisar al árbitro de campo, quien no tenía ese incidente de cara. Flaco favor de Cuadra Fernández a su compañero , puesto que fue una acción clave en el encuentro.Quejas arbitrales en SevillaDespués llegarían otras acciones polémicas, sin contar que fue el propio centrocampista turco quien abría el partido después del comentado codazo. El segundo gol del Real Madrid llegó tras clara falta sobre Roobie Ure cuando Konaté era el último defensor . Tampoco parecía el penalti sobre Mbappé. Un cúmulo de desaciertos que decantaron el encuentro y doblegaron a un Sevilla que no se ha callado. Pidió al CTA la grabación del VAR, petición que ya han formulado algunos clubes pero que suele tener poco recorrido. Un enfado mayúsculo por lo que entienden que es una doble vara de medir entre unos equipos y el resto. Porque ante el FC Barcelona también hubo quejas, aunque la superioridad azulgrana fue mayor en la hierba, sin que sus goles llegasen todos precedidos de alguna polémica.Porque el Sevilla, hasta la fecha, no ha tenido nada de suerte con los arbitrajes. Penalti a Kike Salas ante el Atlético, aunque el partido ya fuese 1-3; la roja a Sangante contra el Espanyol; o todo lo sucedido hace unos días contra el Levante, con expulsión a Isaac Romero por ponerse el dedo en la boca, celebración que hemos visto recientemente en varios partidos de Champions. Demasiadas circunstancias adversas en sólo nueve jornadas. « Quizás porque el Madrid iría con una distancia de nueve puntos al Clásico si ganamos . Es una jugada de VAR cien por cien. Se equivocan y ya está», reflexionó García Plaza. Los clubes sevillanos alzan la voz. No aguantan más. RSS de noticias de deportes
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