Tiene todo el sentido profundo y profético que la llamaran Virgen de Acá , con ese adverbio que los españoles de la Península Ibérica enseñamos a los que en América aprendían la misma lengua y al cabo de los signos vemos casi como una rareza exótica sólo porque en la orilla oriental del Atlántico se empezó a hablar de otra forma. La Virgen de Acá , de este lugar, del sitio en el que se nace, se crece, se ama, se trabaja y se muere. En la ciudad desierta y extraña que no sabe si se cierra para expulsar a los suyos o se ha vuelto huraña al ver que sus hijos se marchan con los primeros calores y la declaran inútil todo el verano , la Virgen del Tránsito vuelve para resucitar a su alrededor una época en la que el pueblo vivía los días más duros sin los consejos paternalistas de una administración que ahora cree que la gente no es capaz de distinguir entre sol y sombra.Lo que pasa esta tarde y esta noche entre el Alcázar Viejo y la Catedral es una procesión y mucho más. «La Virgen dormida en un agosto de bengalas», decía aquel Antiguo Muchacho cuando evocaba en el verso la niñez de fiebre, balcones y piñonate, y en torno a la imagen que encarna en la madera el dogma cierto de que Dios no quiso que su Madre conociera la corrupción del sepulcro acompaña ese aire que sólo tienen las fiestas puras y que llega cuando el corazón y la cabeza coinciden en que hay cosas que sólo se viven en un día y en un lugar preciso. En cualquier sitio se puede asistir a la misa, pero sólo allí está la llave para abrir habitaciones cerradas que nunca se llenan de polvo.Eso, y no un paso moviéndose, costaleros ni marchas de moda es lo que buscan los que hoy resisten en Córdoba y salen en busca de la Virgen de Acá y allí encuentran la voz de aquellos que se marcharon casi sin avisar después de dejar palabras que nunca olvidarán. También un eco de ellos mismos y de cómo la vida les ha dejado muescas en cada curva del camino y le rezan al encontrar en Nuestra Señora del Tránsito la promesa de que, cuando tenga que llegar, su adiós será tan dulce como su sueño. Tiene todo el sentido profundo y profético que la llamaran Virgen de Acá , con ese adverbio que los españoles de la Península Ibérica enseñamos a los que en América aprendían la misma lengua y al cabo de los signos vemos casi como una rareza exótica sólo porque en la orilla oriental del Atlántico se empezó a hablar de otra forma. La Virgen de Acá , de este lugar, del sitio en el que se nace, se crece, se ama, se trabaja y se muere. En la ciudad desierta y extraña que no sabe si se cierra para expulsar a los suyos o se ha vuelto huraña al ver que sus hijos se marchan con los primeros calores y la declaran inútil todo el verano , la Virgen del Tránsito vuelve para resucitar a su alrededor una época en la que el pueblo vivía los días más duros sin los consejos paternalistas de una administración que ahora cree que la gente no es capaz de distinguir entre sol y sombra.Lo que pasa esta tarde y esta noche entre el Alcázar Viejo y la Catedral es una procesión y mucho más. «La Virgen dormida en un agosto de bengalas», decía aquel Antiguo Muchacho cuando evocaba en el verso la niñez de fiebre, balcones y piñonate, y en torno a la imagen que encarna en la madera el dogma cierto de que Dios no quiso que su Madre conociera la corrupción del sepulcro acompaña ese aire que sólo tienen las fiestas puras y que llega cuando el corazón y la cabeza coinciden en que hay cosas que sólo se viven en un día y en un lugar preciso. En cualquier sitio se puede asistir a la misa, pero sólo allí está la llave para abrir habitaciones cerradas que nunca se llenan de polvo.Eso, y no un paso moviéndose, costaleros ni marchas de moda es lo que buscan los que hoy resisten en Córdoba y salen en busca de la Virgen de Acá y allí encuentran la voz de aquellos que se marcharon casi sin avisar después de dejar palabras que nunca olvidarán. También un eco de ellos mismos y de cómo la vida les ha dejado muescas en cada curva del camino y le rezan al encontrar en Nuestra Señora del Tránsito la promesa de que, cuando tenga que llegar, su adiós será tan dulce como su sueño. Tiene todo el sentido profundo y profético que la llamaran Virgen de Acá , con ese adverbio que los españoles de la Península Ibérica enseñamos a los que en América aprendían la misma lengua y al cabo de los signos vemos casi como una rareza exótica sólo porque en la orilla oriental del Atlántico se empezó a hablar de otra forma. La Virgen de Acá , de este lugar, del sitio en el que se nace, se crece, se ama, se trabaja y se muere. En la ciudad desierta y extraña que no sabe si se cierra para expulsar a los suyos o se ha vuelto huraña al ver que sus hijos se marchan con los primeros calores y la declaran inútil todo el verano , la Virgen del Tránsito vuelve para resucitar a su alrededor una época en la que el pueblo vivía los días más duros sin los consejos paternalistas de una administración que ahora cree que la gente no es capaz de distinguir entre sol y sombra.Lo que pasa esta tarde y esta noche entre el Alcázar Viejo y la Catedral es una procesión y mucho más. «La Virgen dormida en un agosto de bengalas», decía aquel Antiguo Muchacho cuando evocaba en el verso la niñez de fiebre, balcones y piñonate, y en torno a la imagen que encarna en la madera el dogma cierto de que Dios no quiso que su Madre conociera la corrupción del sepulcro acompaña ese aire que sólo tienen las fiestas puras y que llega cuando el corazón y la cabeza coinciden en que hay cosas que sólo se viven en un día y en un lugar preciso. En cualquier sitio se puede asistir a la misa, pero sólo allí está la llave para abrir habitaciones cerradas que nunca se llenan de polvo.Eso, y no un paso moviéndose, costaleros ni marchas de moda es lo que buscan los que hoy resisten en Córdoba y salen en busca de la Virgen de Acá y allí encuentran la voz de aquellos que se marcharon casi sin avisar después de dejar palabras que nunca olvidarán. También un eco de ellos mismos y de cómo la vida les ha dejado muescas en cada curva del camino y le rezan al encontrar en Nuestra Señora del Tránsito la promesa de que, cuando tenga que llegar, su adiós será tan dulce como su sueño. RSS de noticias de espana/andalucia
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