El estruendo, la música, los bailes, la pólvora y la emoción de las Hogueras de San Juan de Alicante han transformado este sábado el paisaje de la ciudad de Toledo. Cientos de toledanos y turistas, sorprendidos, han sido testigos de una impresionante mascletá de 50 kilos de pólvora a los pies del Casco Histórico, en la explanada de la estación de autobuses, junto a la glorieta de Azarquiel. No era la playa del Postiguet ni la noche de San Juan, pero el escenario, con la ciudad al fondo, ha ofrecido una estampa igualmente sobrecogedora.Pasadas las dos de la tarde, el estruendo ha roto el silencio habitual de la ciudad. Un sonido seco, creciente, que ha puesto «los pelos de punta» a los asistentes y que, según vecinos, se ha dejado sentir incluso en barrios como La Legua. Fuego, ruido y una emoción inédita en Toledo han acompañado un espectáculo que ha culminado con una traca final tan intensa como memorable.El alcalde, Carlos Velázquez, ha inaugurado el disparo junto a la Bellea del Foc, Adriana Vico, acompañada por sus damas de honor. Ambos han compartido la emoción de trasladar una de las señas de identidad de Alicante al corazón de Castilla-La Mancha. Los primeros zumbidos, con destellos de humo azul y blanco, han dado paso a una secuencia de truenos perfectamente sincronizados que han ido creciendo en intensidad hasta el estallido final.Este espectáculo ha sido uno de los momentos centrales de las jornadas de hermanamiento entre Toledo y Alicante, que se celebran desde el jueves. Durante estos días, la ciudad se ha llenado de la luz, el color y la alegría de las tradicionales Hogueras de San Juan, en un intercambio cultural que ha traído a más de 2.000 visitantes alicantinos.El Paseo de Recaredo se ha convertido en un pequeño rincón del Levante. Allí, una hoguera de entre ocho y diez metros de altura ha irrumpido en el paisaje habitual, despertando la curiosidad de los viandantes. No es frecuente en Toledo contemplar un monumento destinado a desaparecer entre llamas, y precisamente esa condición efímera ha multiplicado su atractivo.Durante toda la jornada del viernes, vecinos y visitantes se han acercado para fotografiarla, observarla y comprender el significado de una tradición que muchos solo conocían de oídas. La llegada de las candidatas a Bellea del Foc 2026 ha añadido un componente simbólico y festivo a una experiencia que ha mezclado asombro, aprendizaje y admiración.La programación arrancó el jueves con la plantà de la hoguera y continuó el viernes con una degustación de paella alicantina. Este sábado ha concentrado los actos principales: un pasacalles desde Zocodover hasta el Ayuntamiento, un concierto de la Unión Musical Benquerencia y la histórica mascletá. El broche final llegará con la cremà de la hoguera, prevista para las 20:30 horas en el Paseo de Recaredo.En el ámbito institucional, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, se ha sumado esta tarde a la celebración, mientras que el presidente de la Federación de Hogueras, David Olivares, ha subrayado que este viaje supone llevar a Toledo «no solo una foguera, sino una parte de nuestra identidad».Por su parte, Adriana Vico ha expresado su emoción por compartir esta tradición: «Queremos transmitir lo que sentimos por les Fogueres y que lo disfrutéis junto a nosotros».Toledo, por unos días, ha dejado de mirar solo a su historia para abrirse a una tradición ajena que ya siente un poco como propia gracias a un intercambio que estrecha lazos institucionales y también de sentimientos. Próxima parada, en Alicante. El estruendo, la música, los bailes, la pólvora y la emoción de las Hogueras de San Juan de Alicante han transformado este sábado el paisaje de la ciudad de Toledo. Cientos de toledanos y turistas, sorprendidos, han sido testigos de una impresionante mascletá de 50 kilos de pólvora a los pies del Casco Histórico, en la explanada de la estación de autobuses, junto a la glorieta de Azarquiel. No era la playa del Postiguet ni la noche de San Juan, pero el escenario, con la ciudad al fondo, ha ofrecido una estampa igualmente sobrecogedora.Pasadas las dos de la tarde, el estruendo ha roto el silencio habitual de la ciudad. Un sonido seco, creciente, que ha puesto «los pelos de punta» a los asistentes y que, según vecinos, se ha dejado sentir incluso en barrios como La Legua. Fuego, ruido y una emoción inédita en Toledo han acompañado un espectáculo que ha culminado con una traca final tan intensa como memorable.El alcalde, Carlos Velázquez, ha inaugurado el disparo junto a la Bellea del Foc, Adriana Vico, acompañada por sus damas de honor. Ambos han compartido la emoción de trasladar una de las señas de identidad de Alicante al corazón de Castilla-La Mancha. Los primeros zumbidos, con destellos de humo azul y blanco, han dado paso a una secuencia de truenos perfectamente sincronizados que han ido creciendo en intensidad hasta el estallido final.Este espectáculo ha sido uno de los momentos centrales de las jornadas de hermanamiento entre Toledo y Alicante, que se celebran desde el jueves. Durante estos días, la ciudad se ha llenado de la luz, el color y la alegría de las tradicionales Hogueras de San Juan, en un intercambio cultural que ha traído a más de 2.000 visitantes alicantinos.El Paseo de Recaredo se ha convertido en un pequeño rincón del Levante. Allí, una hoguera de entre ocho y diez metros de altura ha irrumpido en el paisaje habitual, despertando la curiosidad de los viandantes. No es frecuente en Toledo contemplar un monumento destinado a desaparecer entre llamas, y precisamente esa condición efímera ha multiplicado su atractivo.Durante toda la jornada del viernes, vecinos y visitantes se han acercado para fotografiarla, observarla y comprender el significado de una tradición que muchos solo conocían de oídas. La llegada de las candidatas a Bellea del Foc 2026 ha añadido un componente simbólico y festivo a una experiencia que ha mezclado asombro, aprendizaje y admiración.La programación arrancó el jueves con la plantà de la hoguera y continuó el viernes con una degustación de paella alicantina. Este sábado ha concentrado los actos principales: un pasacalles desde Zocodover hasta el Ayuntamiento, un concierto de la Unión Musical Benquerencia y la histórica mascletá. El broche final llegará con la cremà de la hoguera, prevista para las 20:30 horas en el Paseo de Recaredo.En el ámbito institucional, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, se ha sumado esta tarde a la celebración, mientras que el presidente de la Federación de Hogueras, David Olivares, ha subrayado que este viaje supone llevar a Toledo «no solo una foguera, sino una parte de nuestra identidad».Por su parte, Adriana Vico ha expresado su emoción por compartir esta tradición: «Queremos transmitir lo que sentimos por les Fogueres y que lo disfrutéis junto a nosotros».Toledo, por unos días, ha dejado de mirar solo a su historia para abrirse a una tradición ajena que ya siente un poco como propia gracias a un intercambio que estrecha lazos institucionales y también de sentimientos. Próxima parada, en Alicante. El estruendo, la música, los bailes, la pólvora y la emoción de las Hogueras de San Juan de Alicante han transformado este sábado el paisaje de la ciudad de Toledo. Cientos de toledanos y turistas, sorprendidos, han sido testigos de una impresionante mascletá de 50 kilos de pólvora a los pies del Casco Histórico, en la explanada de la estación de autobuses, junto a la glorieta de Azarquiel. No era la playa del Postiguet ni la noche de San Juan, pero el escenario, con la ciudad al fondo, ha ofrecido una estampa igualmente sobrecogedora.Pasadas las dos de la tarde, el estruendo ha roto el silencio habitual de la ciudad. Un sonido seco, creciente, que ha puesto «los pelos de punta» a los asistentes y que, según vecinos, se ha dejado sentir incluso en barrios como La Legua. Fuego, ruido y una emoción inédita en Toledo han acompañado un espectáculo que ha culminado con una traca final tan intensa como memorable.El alcalde, Carlos Velázquez, ha inaugurado el disparo junto a la Bellea del Foc, Adriana Vico, acompañada por sus damas de honor. Ambos han compartido la emoción de trasladar una de las señas de identidad de Alicante al corazón de Castilla-La Mancha. Los primeros zumbidos, con destellos de humo azul y blanco, han dado paso a una secuencia de truenos perfectamente sincronizados que han ido creciendo en intensidad hasta el estallido final.Este espectáculo ha sido uno de los momentos centrales de las jornadas de hermanamiento entre Toledo y Alicante, que se celebran desde el jueves. Durante estos días, la ciudad se ha llenado de la luz, el color y la alegría de las tradicionales Hogueras de San Juan, en un intercambio cultural que ha traído a más de 2.000 visitantes alicantinos.El Paseo de Recaredo se ha convertido en un pequeño rincón del Levante. Allí, una hoguera de entre ocho y diez metros de altura ha irrumpido en el paisaje habitual, despertando la curiosidad de los viandantes. No es frecuente en Toledo contemplar un monumento destinado a desaparecer entre llamas, y precisamente esa condición efímera ha multiplicado su atractivo.Durante toda la jornada del viernes, vecinos y visitantes se han acercado para fotografiarla, observarla y comprender el significado de una tradición que muchos solo conocían de oídas. La llegada de las candidatas a Bellea del Foc 2026 ha añadido un componente simbólico y festivo a una experiencia que ha mezclado asombro, aprendizaje y admiración.La programación arrancó el jueves con la plantà de la hoguera y continuó el viernes con una degustación de paella alicantina. Este sábado ha concentrado los actos principales: un pasacalles desde Zocodover hasta el Ayuntamiento, un concierto de la Unión Musical Benquerencia y la histórica mascletá. El broche final llegará con la cremà de la hoguera, prevista para las 20:30 horas en el Paseo de Recaredo.En el ámbito institucional, el alcalde de Alicante, Luis Barcala, se ha sumado esta tarde a la celebración, mientras que el presidente de la Federación de Hogueras, David Olivares, ha subrayado que este viaje supone llevar a Toledo «no solo una foguera, sino una parte de nuestra identidad».Por su parte, Adriana Vico ha expresado su emoción por compartir esta tradición: «Queremos transmitir lo que sentimos por les Fogueres y que lo disfrutéis junto a nosotros».Toledo, por unos días, ha dejado de mirar solo a su historia para abrirse a una tradición ajena que ya siente un poco como propia gracias a un intercambio que estrecha lazos institucionales y también de sentimientos. Próxima parada, en Alicante. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
