<p>Sucede con <strong>Torrente </strong>algo que no vivía desde el procés, cuando si considerabas que lo de unos era un esperpento; lo de los otros, una sobreactuación y que los nacionalismos (todos) son una gañanada, eras un equidistante y te miraban mal todos. En estos tiempos absurdos hay que tomar partido por supervivencia. Lo arriesgado no es posicionarte, es que algo te dé exactamente igual. Bueno, pues me da igual <strong>Torrente</strong>.</p>
No existe batalla cultural alguna fuera de la cabeza de cuatro gatos obsesionados con que todo va de lo mismo. Y Santiago Segura lo sabe mientras cuenta billetes
<p>Sucede con <strong>Torrente </strong>algo que no vivía desde el procés, cuando si considerabas que lo de unos era un esperpento; lo de los otros, una sobreactuación y que los nacionalismos (todos) son una gañanada, eras un equidistante y te miraban mal todos. En estos tiempos absurdos hay que tomar partido por supervivencia. Lo arriesgado no es posicionarte, es que algo te dé exactamente igual. Bueno, pues me da igual <strong>Torrente</strong>.</p>
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