El Sindicato de Inquilinas ha propuesto que la huelga general se celebre el próximo 11 de noviembre, una fecha que todavía tiene que ser ratificada por los distintos sindicatos. Esto supondría que se llevaría a cabo solo dos días antes del arranque de la campaña electoral.La fecha definitiva tendrá que ser ratificada en una reunión que se celebrará a las 19:00 horas de este miércoles . De confirmarse, sería la primera huelga general en 14 años, añadiéndole el picante de que se produciría justo poco antes de los comicios.Medios como El País y La Vanguardia apuntan ya a que la huelga general tendrá lugar en esa fecha, la del 11 de noviembre, pero fuentes de CCOO y UGT insisten en que hasta tarde no se conocerá el día elegido para la protesta.El portavoz de nacional del Partido Popular, Borja Sémper, acusó a los sindicatos de realizar una huelga general «política» y les señaló por «favorecer» la campaña electoral a Pedro Sánchez.Unas declaraciones que llegaron después de que la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, admitiese que era una huelga «contra la oposición» . Sémper señaló que «la utilización partidista del movimiento sindical hace un flaco favor a la credibilidad de los sindicatos», dado que se trata de una «huelga política».Las dos últimas huelgas generales en España se produjoeron en 2012, cuando gobernaba el Partido Popular comandado por Mariano Rajoy. Una de ellas se centró en la reforma laboral aprobada por el Gobierno y la segunda, en unión con Portugal, se dirigió hacia las políticas de austeridad que se aplicaban en los dos países.El CSIF se desmarcaEl presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra, afirmó que su sindicato no secundará la huelga general por la crisis de la vivienda convocada por varias organizaciones, entre ellas CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas.En unas declaraciones remitidas a la prensa, Borra marcó distancias con la protesta al definirse como una organización «profesional e independiente» que no sigue «indicaciones políticas».«Desde CSIF respetamos todas las posiciones, pero no vamos a secundar la huelga. Somos un sindicato profesional e independiente, defendemos cuestiones laborales y no seguimos indicaciones políticas, como es el caso de esta huelga antes de las elecciones», aseveró Borra. El Sindicato de Inquilinas ha propuesto que la huelga general se celebre el próximo 11 de noviembre, una fecha que todavía tiene que ser ratificada por los distintos sindicatos. Esto supondría que se llevaría a cabo solo dos días antes del arranque de la campaña electoral.La fecha definitiva tendrá que ser ratificada en una reunión que se celebrará a las 19:00 horas de este miércoles . De confirmarse, sería la primera huelga general en 14 años, añadiéndole el picante de que se produciría justo poco antes de los comicios.Medios como El País y La Vanguardia apuntan ya a que la huelga general tendrá lugar en esa fecha, la del 11 de noviembre, pero fuentes de CCOO y UGT insisten en que hasta tarde no se conocerá el día elegido para la protesta.El portavoz de nacional del Partido Popular, Borja Sémper, acusó a los sindicatos de realizar una huelga general «política» y les señaló por «favorecer» la campaña electoral a Pedro Sánchez.Unas declaraciones que llegaron después de que la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, admitiese que era una huelga «contra la oposición» . Sémper señaló que «la utilización partidista del movimiento sindical hace un flaco favor a la credibilidad de los sindicatos», dado que se trata de una «huelga política».Las dos últimas huelgas generales en España se produjoeron en 2012, cuando gobernaba el Partido Popular comandado por Mariano Rajoy. Una de ellas se centró en la reforma laboral aprobada por el Gobierno y la segunda, en unión con Portugal, se dirigió hacia las políticas de austeridad que se aplicaban en los dos países.El CSIF se desmarcaEl presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra, afirmó que su sindicato no secundará la huelga general por la crisis de la vivienda convocada por varias organizaciones, entre ellas CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas.En unas declaraciones remitidas a la prensa, Borra marcó distancias con la protesta al definirse como una organización «profesional e independiente» que no sigue «indicaciones políticas».«Desde CSIF respetamos todas las posiciones, pero no vamos a secundar la huelga. Somos un sindicato profesional e independiente, defendemos cuestiones laborales y no seguimos indicaciones políticas, como es el caso de esta huelga antes de las elecciones», aseveró Borra. El Sindicato de Inquilinas ha propuesto que la huelga general se celebre el próximo 11 de noviembre, una fecha que todavía tiene que ser ratificada por los distintos sindicatos. Esto supondría que se llevaría a cabo solo dos días antes del arranque de la campaña electoral.La fecha definitiva tendrá que ser ratificada en una reunión que se celebrará a las 19:00 horas de este miércoles . De confirmarse, sería la primera huelga general en 14 años, añadiéndole el picante de que se produciría justo poco antes de los comicios.Medios como El País y La Vanguardia apuntan ya a que la huelga general tendrá lugar en esa fecha, la del 11 de noviembre, pero fuentes de CCOO y UGT insisten en que hasta tarde no se conocerá el día elegido para la protesta.El portavoz de nacional del Partido Popular, Borja Sémper, acusó a los sindicatos de realizar una huelga general «política» y les señaló por «favorecer» la campaña electoral a Pedro Sánchez.Unas declaraciones que llegaron después de que la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, admitiese que era una huelga «contra la oposición» . Sémper señaló que «la utilización partidista del movimiento sindical hace un flaco favor a la credibilidad de los sindicatos», dado que se trata de una «huelga política».Las dos últimas huelgas generales en España se produjoeron en 2012, cuando gobernaba el Partido Popular comandado por Mariano Rajoy. Una de ellas se centró en la reforma laboral aprobada por el Gobierno y la segunda, en unión con Portugal, se dirigió hacia las políticas de austeridad que se aplicaban en los dos países.El CSIF se desmarcaEl presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), Miguel Borra, afirmó que su sindicato no secundará la huelga general por la crisis de la vivienda convocada por varias organizaciones, entre ellas CCOO, UGT y el Sindicato de Inquilinas.En unas declaraciones remitidas a la prensa, Borra marcó distancias con la protesta al definirse como una organización «profesional e independiente» que no sigue «indicaciones políticas».«Desde CSIF respetamos todas las posiciones, pero no vamos a secundar la huelga. Somos un sindicato profesional e independiente, defendemos cuestiones laborales y no seguimos indicaciones políticas, como es el caso de esta huelga antes de las elecciones», aseveró Borra. RSS de noticias de economia
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