La histórica noche del voleibol nazareno en la Champions League de voleibol acabó con ese regusto amargo que deja una derrota amplia en el marcador. Ni un solo set cayó del lado del anfitrión para que prendiera la mecha de la remontada. Lo intentó con ahínco el Fundación Cajasol Andalucía, que había perdido el primer partido de la eliminatoria (3-1) y encaraba este encuentro de vuelta en el Complejo Deportivo de Montequinto con aires renovados y el plus de confianza extra generado por la victoria sobre el Fedes Ascensores La Laguna el pasado fin de semana en Los Montecillos (3-1). A la hora de la verdad, sin embargo, se estampó contra un equipo portugués físicamente superior al que ahora mismo le sale todo, vuela, así en su competición doméstica como en la Champions.Con esa contundencia que viene exhibiendo en la liga portuguesa también se mostró en el pabellón de Montequinto, que se adaptó con un gran esfuerzo del CAV Esquimo, las instituciones, los patrocinadores y la Fundación Cajasol para acoger este partido europeo una vez descartada la posibilidad de jugarlo en Los Montecillos por la altura del techo. Con el apoyo de más de 600 personas contó en las gradas el Fundación Cajasol, que prácticamente no tuvo opciones en el primer set. En 30 minutos lo cerraron las jugadores entrenadas por Miguel Coelho, que ya dejaron claras sus intenciones de salida mediante un parcial de 3-8. Hasta el 7-16 y el 13-21 se disparó el Oporto por más soluciones que trató de buscar Torronteras para darle un giro a una manga que se escapó irremediablemente por 18-25. La eliminatoria, muy cuesta arribaCon 0-1 en contra y el partido cuesta arriba, estaba obligado a reaccionar el Fundación Cajasol. Sus opciones de seguir en la CEV Champions League pasaban por ganar el encuentro, con independencia del resultado, y luego apuntarse el set de oro a 15 puntos a modo de desempate. Con el Oporto mandando en el marcador, esa hazaña adquirió ya la dificultad de la subida a un ‘ochomil’. Y el partido, lejos de cambiar, continuó en la misma línea, con las portuguesas imponiendo su voleibol, siendo mucho más certeras que las nazarenas. Del 6-8 se pasó al 12-16 y, de ahí, al 14-21 en un estirón definitivo del conjunto luso para llevarse también el segundo parcial en 32 minutos por un resultado de lo más solvente (16-25). El nivel físico de las visitantes estaba decantando el partido por la vía rápida, pero el Fundación Cajasol, aun con el pase a la siguiente ronda prácticamente imposible, no bajó los brazos ni tampoco le facilitó el trabajo a su potente adversario en el tercer set. Muy al contrario, le puso las cosas más difíciles que nunca. Con un septeto estabilizado en pista, el Fundación Cajasol mantuvo siempre al Oporto a raya, punto arriba, punto abajo, en una dinámica que prácticamente marcó todo el desarrollo de esa tercera y definitiva manga. La última de las nazarenas en la Champions. Trabajó y trabajó el equipo de Torronteras e incluso pudo abrir una brecha de tres puntos en un intercambio muy largo que se acabaron llevando las blanquiazules. Tuvo también bola de set el Fundación Cajasol, pero no la aprovechó y ya ahí no perdonó el Oporto, que empleó 34 minutos en apuntárselo (24-26). Las jugadoras del Fundación Cajasol Sophia Meyers y Megan Wilson se preparan para un bloqueo en la red CAVEsquimoOtro desafío continentalAunque eliminado ya de la CEV Champions League, el equipo nazareno seguirá jugando en Europa. Lo hará en la segunda competición por rango entre clubes del Viejo Continente, la CEV Cup. Jugará los dieciseisavos de final frente al Viteos Neuchatel UC de Suiza. La ida en casa está programada para el 25 de noviembre y, la vuelta, en tierras helvéticas, para la siguiente semana. De momento, el Fundación Cajasol se centra ya en el choque del próximo domingo en Gran Canaria contra el Sayre (13 horas). Otro desafío importante para las nazarenas, que no han ganado un solo set a domicilio en sus dos primeras salidas en la Liga Iberdrola. La histórica noche del voleibol nazareno en la Champions League de voleibol acabó con ese regusto amargo que deja una derrota amplia en el marcador. Ni un solo set cayó del lado del anfitrión para que prendiera la mecha de la remontada. Lo intentó con ahínco el Fundación Cajasol Andalucía, que había perdido el primer partido de la eliminatoria (3-1) y encaraba este encuentro de vuelta en el Complejo Deportivo de Montequinto con aires renovados y el plus de confianza extra generado por la victoria sobre el Fedes Ascensores La Laguna el pasado fin de semana en Los Montecillos (3-1). A la hora de la verdad, sin embargo, se estampó contra un equipo portugués físicamente superior al que ahora mismo le sale todo, vuela, así en su competición doméstica como en la Champions.Con esa contundencia que viene exhibiendo en la liga portuguesa también se mostró en el pabellón de Montequinto, que se adaptó con un gran esfuerzo del CAV Esquimo, las instituciones, los patrocinadores y la Fundación Cajasol para acoger este partido europeo una vez descartada la posibilidad de jugarlo en Los Montecillos por la altura del techo. Con el apoyo de más de 600 personas contó en las gradas el Fundación Cajasol, que prácticamente no tuvo opciones en el primer set. En 30 minutos lo cerraron las jugadores entrenadas por Miguel Coelho, que ya dejaron claras sus intenciones de salida mediante un parcial de 3-8. Hasta el 7-16 y el 13-21 se disparó el Oporto por más soluciones que trató de buscar Torronteras para darle un giro a una manga que se escapó irremediablemente por 18-25. La eliminatoria, muy cuesta arribaCon 0-1 en contra y el partido cuesta arriba, estaba obligado a reaccionar el Fundación Cajasol. Sus opciones de seguir en la CEV Champions League pasaban por ganar el encuentro, con independencia del resultado, y luego apuntarse el set de oro a 15 puntos a modo de desempate. Con el Oporto mandando en el marcador, esa hazaña adquirió ya la dificultad de la subida a un ‘ochomil’. Y el partido, lejos de cambiar, continuó en la misma línea, con las portuguesas imponiendo su voleibol, siendo mucho más certeras que las nazarenas. Del 6-8 se pasó al 12-16 y, de ahí, al 14-21 en un estirón definitivo del conjunto luso para llevarse también el segundo parcial en 32 minutos por un resultado de lo más solvente (16-25). El nivel físico de las visitantes estaba decantando el partido por la vía rápida, pero el Fundación Cajasol, aun con el pase a la siguiente ronda prácticamente imposible, no bajó los brazos ni tampoco le facilitó el trabajo a su potente adversario en el tercer set. Muy al contrario, le puso las cosas más difíciles que nunca. Con un septeto estabilizado en pista, el Fundación Cajasol mantuvo siempre al Oporto a raya, punto arriba, punto abajo, en una dinámica que prácticamente marcó todo el desarrollo de esa tercera y definitiva manga. La última de las nazarenas en la Champions. Trabajó y trabajó el equipo de Torronteras e incluso pudo abrir una brecha de tres puntos en un intercambio muy largo que se acabaron llevando las blanquiazules. Tuvo también bola de set el Fundación Cajasol, pero no la aprovechó y ya ahí no perdonó el Oporto, que empleó 34 minutos en apuntárselo (24-26). Las jugadoras del Fundación Cajasol Sophia Meyers y Megan Wilson se preparan para un bloqueo en la red CAVEsquimoOtro desafío continentalAunque eliminado ya de la CEV Champions League, el equipo nazareno seguirá jugando en Europa. Lo hará en la segunda competición por rango entre clubes del Viejo Continente, la CEV Cup. Jugará los dieciseisavos de final frente al Viteos Neuchatel UC de Suiza. La ida en casa está programada para el 25 de noviembre y, la vuelta, en tierras helvéticas, para la siguiente semana. De momento, el Fundación Cajasol se centra ya en el choque del próximo domingo en Gran Canaria contra el Sayre (13 horas). Otro desafío importante para las nazarenas, que no han ganado un solo set a domicilio en sus dos primeras salidas en la Liga Iberdrola. La histórica noche del voleibol nazareno en la Champions League de voleibol acabó con ese regusto amargo que deja una derrota amplia en el marcador. Ni un solo set cayó del lado del anfitrión para que prendiera la mecha de la remontada. Lo intentó con ahínco el Fundación Cajasol Andalucía, que había perdido el primer partido de la eliminatoria (3-1) y encaraba este encuentro de vuelta en el Complejo Deportivo de Montequinto con aires renovados y el plus de confianza extra generado por la victoria sobre el Fedes Ascensores La Laguna el pasado fin de semana en Los Montecillos (3-1). A la hora de la verdad, sin embargo, se estampó contra un equipo portugués físicamente superior al que ahora mismo le sale todo, vuela, así en su competición doméstica como en la Champions.Con esa contundencia que viene exhibiendo en la liga portuguesa también se mostró en el pabellón de Montequinto, que se adaptó con un gran esfuerzo del CAV Esquimo, las instituciones, los patrocinadores y la Fundación Cajasol para acoger este partido europeo una vez descartada la posibilidad de jugarlo en Los Montecillos por la altura del techo. Con el apoyo de más de 600 personas contó en las gradas el Fundación Cajasol, que prácticamente no tuvo opciones en el primer set. En 30 minutos lo cerraron las jugadores entrenadas por Miguel Coelho, que ya dejaron claras sus intenciones de salida mediante un parcial de 3-8. Hasta el 7-16 y el 13-21 se disparó el Oporto por más soluciones que trató de buscar Torronteras para darle un giro a una manga que se escapó irremediablemente por 18-25. La eliminatoria, muy cuesta arribaCon 0-1 en contra y el partido cuesta arriba, estaba obligado a reaccionar el Fundación Cajasol. Sus opciones de seguir en la CEV Champions League pasaban por ganar el encuentro, con independencia del resultado, y luego apuntarse el set de oro a 15 puntos a modo de desempate. Con el Oporto mandando en el marcador, esa hazaña adquirió ya la dificultad de la subida a un ‘ochomil’. Y el partido, lejos de cambiar, continuó en la misma línea, con las portuguesas imponiendo su voleibol, siendo mucho más certeras que las nazarenas. Del 6-8 se pasó al 12-16 y, de ahí, al 14-21 en un estirón definitivo del conjunto luso para llevarse también el segundo parcial en 32 minutos por un resultado de lo más solvente (16-25). El nivel físico de las visitantes estaba decantando el partido por la vía rápida, pero el Fundación Cajasol, aun con el pase a la siguiente ronda prácticamente imposible, no bajó los brazos ni tampoco le facilitó el trabajo a su potente adversario en el tercer set. Muy al contrario, le puso las cosas más difíciles que nunca. Con un septeto estabilizado en pista, el Fundación Cajasol mantuvo siempre al Oporto a raya, punto arriba, punto abajo, en una dinámica que prácticamente marcó todo el desarrollo de esa tercera y definitiva manga. La última de las nazarenas en la Champions. Trabajó y trabajó el equipo de Torronteras e incluso pudo abrir una brecha de tres puntos en un intercambio muy largo que se acabaron llevando las blanquiazules. Tuvo también bola de set el Fundación Cajasol, pero no la aprovechó y ya ahí no perdonó el Oporto, que empleó 34 minutos en apuntárselo (24-26). Las jugadoras del Fundación Cajasol Sophia Meyers y Megan Wilson se preparan para un bloqueo en la red CAVEsquimoOtro desafío continentalAunque eliminado ya de la CEV Champions League, el equipo nazareno seguirá jugando en Europa. Lo hará en la segunda competición por rango entre clubes del Viejo Continente, la CEV Cup. Jugará los dieciseisavos de final frente al Viteos Neuchatel UC de Suiza. La ida en casa está programada para el 25 de noviembre y, la vuelta, en tierras helvéticas, para la siguiente semana. De momento, el Fundación Cajasol se centra ya en el choque del próximo domingo en Gran Canaria contra el Sayre (13 horas). Otro desafío importante para las nazarenas, que no han ganado un solo set a domicilio en sus dos primeras salidas en la Liga Iberdrola. RSS de noticias de deportes
Noticias Similares
